Blogia

CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Colombia saldrá hoy a la calle para denunciar el «terrorismo de Estado»

por Gerardo Orrego Landazabal

El régimen del presidente colombiano Uribe sigue y aplica a la letra las consignas de propaganda ideológica de Washington. Esta consiste en declarar terrorista a cualquier grupo o persona que se oponga a la política o intereses imperiales, como lo explicaba el Relator Especial de la ONU. Pretexto que sirve para justificar la represión e intervención militar. El conflicto colombiano de la guerrilla es muy antiguo y es ante todo un conflicto civil interno colombiano. Colombia está siendo usada como caballo de Troya por ciertas potencias: dividir para reinar en la región.

El Movimiento de Víctimas de Crímenes del Estado (MOVICE) ha convocado para hoy una marcha en homenaje a las víctimas del Estado colombiano y de los paramilitares. La movilización, que se llevará a cabo en al menos 62 países, ha sido condenada por funcionarios públicos colombianos, que acusan a sus impulsores de ser parte de la guerrilla, y ha sido silenciada por los medios de comunicación.

El 4 de febrero miles de personas en Colombia y en el mundo marcharon en una protesta contra las FARC convocada por el vicepresidente del país, Francisco Santos. La convocatoria recibió el apoyo de los medios, la Iglesia y todas las instituciones del mismo Estado. Más que de un rechazo a la veterana guerrilla colombiana, se trató de una marcha de apoyo a la «política de seguridad democrática» del Gobierno de Álvaro Uribe. No se expresó solidaridad con las personas retenidas por las FARC ni menos con las víctimas del conflicto armado.

El contraste con la movilización convocada por el MOVICE contra los crímenes del Estado y de los paramilitares no podría ser mayor. La campaña mediática de apoyo desatada por la prensa colombiana en febrero brilla ahora por su ausencia. Aunque los periódicos capitalinos «El Tiempo» y «El Espectador» publicaron editoriales en favor de la movilización, se limitaron a condenar a los crímenes de los paramilitares sin referirse a los del Estado, motivo principal de la marcha.

Asimismo, altos funcionarios del Gobierno que en febrero jugaron un papel clave han atacado públicamente a los organizadores. José Obdulio Gaviria, primo hermano del narcotraficante Pablo Escobar, quien desempeña el cargo de asesor presidencial, declaró que la marcha ha sido convocada por las FARC y agregó que no participaría en ella por que en Colombia no hay crímenes del Estado.

Home

En el mismo sentido se pronunció el ex ministro de Justicia Fernando Londoño en su columna de opinión en «El Tiempo», en la que cuestionó sendas decisiones judiciales contra integrantes de la Fuerza Pública y añadió que «el 6 de marzo celebrarán estas hazañas los amigos de las FARC, como es natural».

A pesar de declaraciones como las de Gaviria y Londoño, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo que depende de la OEA, afirma que «la Comisión continúa recibiendo denuncias sobre la actitud omisiva de la Fuerza Pública e, incluso, su participación directa en los actos de violencia perpetrados por los paramilitares, muchos de los cuales son de público conocimiento».

Las víctimas más invisibles

Para Franklin Castañeda, del Comité de Solidaridad con Presos Políticos y portavoz de MOVICE, con esta movilización de ámbito mundial se pretende rescatar del olvido a las víctimas del Estado. «Queremos mostrar que sí existe terrorismo de Estado en Colombia y hacer un homenaje a sus víctimas que son las más invisibles de todas las víctimas, llegando a tal punto que hay quienes niegan que hay crímenes del Estado», subraya. Castañeda también señala que «la marcha es un rechazo al Estado y no sólo a los paramilitares, como han afirmado los medios en Colombia».

El número de víctimas del Estado es alarmante, según MOVICE. Entre 1988 y 2002 hubo 14.700 homicidios y desapariciones forzadas y los primeros tres años del Gobierno de Uribe arrojaron un saldo de 3.100 asesinatos y desapariciones.

Además, con la parcial «desmovilización» de los paramilitares, la Fuerza Pública ha aumentado su participación directa en los actos de violencia. En los últimos cinco años se han producido 955 casos de violaciones de los derechos humanos que involucran al Ejército, incluyendo casos de campesinos presentados como guerrilleros muertos en combate luego de ser ejecutados por soldados.

Según diversas ONGs, no está claro cuántas organizaciones han desaparecido debido a la violencia ejercida en su contra por agentes estatales y paramilitares. El caso más famoso es el de la Unión Patriótica, un partido político de oposición, hoy inexistente tras el asesinato de más de 4.000 de sus militantes, dos candidatos presidenciales, cuatro senadores, seis representantes a la cámara, 15 diputados, 50 concejales y nueve alcaldes. Salvo el caso del senador Manuel Cepeda, todos ellos permanecen en la impunidad.

Hasta el momento se han convocado marchas en 62 países, aunque es más que probable que salga a la calle mucha menos gente que la que salió en febrero. Por un lado, falta el apoyo de la prensa y, por otro, el Estado y distintas empresas se han dedicado a sabotear la cita.

Advertencias

El Ministerio colombiano de Defensa emitió una circular informando a los funcionarios que no pueden ausentarse de su puesto de trabajo el 6 de marzo y, además, instó a hacer un seguimiento exhaustivo de quienes no asisten a su lugar de trabajo. La petrolera estatal ECOPETROL invitó a los trabajadores a participar en la marcha el 4 de febrero pero ahora, según Iván Cepeda, hijo del senador Manuel Cepeda asesinado por el Ejército, les mandó un memorando «anunciando que la ausencia del puesto de trabajo es susceptible a sanciones».

El sindicato petrolero, la USO, ha denunciado que «se nota la disparidad de criterios frente a los actores del conflicto armado. Cuando se convoca una marcha contra un actor, las FARC, la empresa facilita que los trabajadores participen, pero cuando es contra los paramilitares se obstaculiza la participación. De todas formas, la dirigencia y todos aquellos que tengan permisos sindicales ese día participarán en la marcha, pero lamentablemente los trabajadores no podrán hacerlo debido a la actitud de ECOPETROL».

Igual ocurre en el sector bancario, donde el sindicato UNEB no ha recibido respuesta a su petición de permitir a los trabajadores participar en la jornada de solidaridad con las víctimas. Tanto BBVA y Banco Santander permitieron que sus empleados tomaran parte en la marcha del 4 de febrero. En la carta que mandó la UNEB se pide que den permiso a los trabajadores para participar en un acto de desagravio con las víctimas del paramilitarismo, ya que en caso de no participar «se podría entender que los trabajadores bancarios estuvieran en contra de una forma de violencia, el secuestro por parte de las guerrillas, y de acuerdo con otra forma de violencia, la estatal».

El Ministerio de Educación ha pedido a los maestros que trabajen, pero el sindicato FECODE, el más grande del país ha declarado un paro para el 6. Hasta el momento, el Gobierno no ha indicado que vaya a declarar ilegal la huelga. Además de los profesores, todas las asociaciones nacionales de los estudiantes han hecho un llamamiento a no asistir a clases y participar en la movilización.

La falta de apoyo a la marcha por parte del Estado es indicativo de que en Colombia algunos sectores ven como buenos ojos la violencia paramilitar. El Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, calificó a los paramilitares como «un error de autodefensa» y el mismo Álvaro Uribe los describió como «un remedio que en algunos casos peor que la enfermedad, pero de todas formas un remedio».

Bogotá acoge la IV Asamblea de Víctimas Al término de la marcha, 1.500 víctimas celebrarán entre hoy y el sábado, en Bogotá, la IV Asamblea de Víctimas de Crímenes de Estado, en la que se analizará la estrategia futura de MOVICE, su actuación en el ámbito jurídico y la recopilación de información para guardar la memoria histórica y refutar a quienes niegan la existencia de una estrategia estatal para eliminar a la oposición.

Algunas organizaciones apuestan por «propugnar por una justicia que condene al Estado colombiano por su responsabilidad y su política de conformar y financiar estructuras paramilitares, y que condene a organizaciones que han servido como aparatos políticos y económicos para llevar adelante sus planes, como es el caso de gremios económicos, empresas transnacionales y partidos políticos».

Además, en este encuentro se quiere «abrir un debate sobre víctimas y grupos paramilitares, cuya existencia niega el presidente Uribe».

Los delegados discutirán las ocho ejes estratégicos de MOVICE, un acuerdo nacional sobre la paz y propuestas de enmiendas a la Constitución para prohibir que el Estado delegue el uso de la fuerza en civiles, como ha hecho históricamente con los paramilitares, ya que fueron legalizados por primera vez en el ya lejano año 1965.

Su objetivo de abrir un debate en torno a los paramilitares se ha logrado en cierta medida, ya que a raíz de la marcha del 6 de marzo los medios de comunicación propiciaron una discusión sobre la responsabilidad estatal en la violencia y la reaparición de las paramilitares, conocidos ahora como Águilas Negras.

Gerardo Orrego Landazabal

Fuente: Voltairenet


REFUGIADOS DEL HAMBRE

Jean Ziegler

 

 

Era una noche oscura, sin luna. El viento soplaba a más 100 km por hora levantando olas de más de 10m de altura que con terrible estrépito, se abatían contra la frágil embarcación de madera. Había partido de una cala en la costa de Mauritania, diez días antes, llevando a bordo 101 africanos refugiados del hambre. Por inesperado milagro la tempestad arrojó la barca sobre un arrecife de  la playa El Médano, en una pequeña isla del archipiélago canario. En el fondo de la embarcación los guardias civiles españoles encontraron los cadáveres de tres adolescentes y una mujer muertos de hambre y de sed.

Esa misma noche, algunos kilómetros más lejos sobre la playa de El Hierro, naufragó otra embarcación  con 60 hombres, 17 niños y 7 mujeres, espectros titubeantes a pasos de la agonía, a bordo.[1]

En la misma época pero esta vez en el Mediterráneo, se jugaba otro drama: 150 km al sur de Malta, un avión de vigilancia de la organización Frontex descubre un barco sobrecargado con 53 pasajeros – que probablemente debido a un desperfecto del motor – navegaba a la deriva sobre el agitado oleaje. A bordo de la lancha las cámaras del avión identifican niños pequeños y mujeres. De regreso a su base en La Valette, el piloto informa a las autoridades maltesas, que se niegan a intervenir pretextando que los náufragos están a la deriva en la “zona de búsqueda y de socorro libia” Interviene la delegada del Alto Comisionado para los refugiados de las Naciones Unidas Laura Boldini, pidiendo a los malteses enviar rápidamente un barco de socorro. Nada se hace, Europa no se altera. Se pierde toda traza de los náufragos.

Algunas semanas antes, una embarcación en la que se hacinaba un centenar de refugiados del hambre africanos, intentando llegar a las Canarias había zozobrado entre las olas en la costa de Senegal. Solo hubo dos sobrevivientes [2]

Miles de africanos, incluidos mujeres y niños, acampan ante las alambradas en los enclaves españoles de Melilla y Ceuta, en el árido Rif. Por orden de los comisarios de Bruselas los policías marroquíes expulsan a los africanos hacia el Sahara.[3] Sin agua ni provisiones. Centenares, probablemente miles, mueren entre las rocas y las arenas del desierto (4) [4]

¿Cuántos jóvenes africanos dejan su país y arriesgan su vida intentando llegar a Europa? Se estima que anualmente alrededor de 2 millones de personas tratan de entrar ilegalmente a la Unión europea y que de esa cantidad no menos de 2 mil perecen en el Mediterráneo y otros tanto entre las olas del Atlántico. Su objetivo es llegar a las Islas Canarias desde Mauritania y Senegal o atravesar el estrecho de Gibraltar partiendo de Marruecos.

Según el Gobierno español 47 685 africanos llegaron a sus costas en 2006. Es preciso agregar 23 151 que desembarcaron en las islas italianas o en Malta, partiendo de Jamahiriya (Libia-arabe) o de Túnez. Otros tratan de llegar a Grecia pasando por Turquía o Egipto. El Secretario General  de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Luna Roja, el Señor Markku Niskala comenta: “Esta crisis ha pasado completamente en silencio. No solo nadie viene en ayuda de esa gente  sino que no existe una organización que demuestre que estas estadísticas son una tragedia cotidiana [5]

Para defender a Europa de los inmigrantes , la Unión europea ha puesto en marcha una organización  militar semi clandestina llamada Frontex. Esta agencia controla las “fronteras exteriores de Europa”

Dispone de embarcaciones rápidas (y armadas) para interceptaciones en alta mar, helicópteros de combate, una flota de aviones de vigilancia equipados con cámaras ultrasensibles de visión nocturna, radares, satélites y sofisticados medios de vigilancia electrónica de larga distancia.

Frontex mantiene también en suelo africano “campos de acogida” adonde se recibe a los refugiados del hambre que vienen de Africa central, oriental o austral, del Tchad, de la República democrática del Congo, de Burundi, de Camerún, de Eritrea, de Malawi, de Zimbabwe. A menudo caminan por el continente durante uno o dos años, malviviendo, cruzando fronteras buscando aproximarse progresivamente a una costa. Entonces son interceptados por los agentes de Frontex o por sus auxiliares locales que les impiden llegar a los puertos del Mediterráneo o del Atlántico. Debido a los considerables aportes en especies que Fortex les da a los dirigentes africanos, casi ninguno se opone a la instalación de esos campos. Argelia salva su honor. El presidente Abdelaziz Bouteflika dice: “ Rechazamos esos campos. No seremos los carceleros de nuestros hermanos”

Organizar el hambre y criminalizar a los que huyen

La huída por mar de los africanos se ve favorecida por una circunstancia particular: la rápida destrucción de las comunidades de pescadores en las costas del Atlántico y del Mediterráneo.

 

Algunas cifras:

En el mundo alrededor de 35 millones de personas viven directa y exclusivamente de la pesca, de las cuales 9 millones en Africa[6] Los pescados aportan el 23,1% de proteínas animales en Asia, 19% en Africa; el 66% de la pesca es de alta mar, 77% en aguas interiores; la acuacultura o cría de peces representa el 27% de la producción mundial. La disponibilidad de pescado dentro o fuera de las zonas económicas nacionales tiene importancia vital para el empleo y la seguridad alimentaria de las poblaciones involucradas.

La mayor parte de los Estados africanos están sobreendeudados. Venden sus derechos de pesca a empresas industriales del Japón, Europa y Canadá. Los barcos factoría de estas últimas asolan la riqueza íctica de las comunidades de pescadores hasta en las aguas territoriales. Utilizando redes muy tupidas (en principio prohibidas) operan generalmente fuera de las estaciones en que la pesca está autorizada. La mayor parte de los gobiernos firmantes de estas concesiones no disponen de barcos de guerra. No tienen medio alguno para hacer respetar los acuerdos. Reina la piratería, Mueren las aldeas costeras.

Los barcos-factoría seleccionan el pescado, lo congelan o lo transforman en harina o en conservas y lo expiden desde allí a los mercados. Por ejemplo: en Guinea-Bissau cuya zona económica alberga un formidable patrimonio íctico, los Bissagos, viejo pueblo de pescadores, para sobrevivir deben comprar en el mercado de Bissau – y a precios altísimos – conservas de pescado danesas, canadienses o portuguesas.

Sumergidos en la miseria y la desesperanza, desarmados frente a tales predadores, los pescadores arruinados venden sus barcas a precio vil  a traficantes mafiosos o se vuelven ellos mismos traficantes  de personas. Puesto que son barcos adecuados tan solo para la pesca en aguas territoriales no son aptos para navegar en alta mar.

Y hay más aún... En Africa viven alrededor de mil millones de seres humanos. Entre 1972 y 2002 la cantidad de africanos seria o permanentemente subalimentados aumentó de 81 a 203 millones. Por múltiples razones. La principal, la política agrícola (PAC) de la Unión europea.

Los Estados industrializados de la Organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE) pagaron en 2006 en calidad de subvenciones a la producción y a la exportación a los agricultores y ganaderos más de 350 mil millones de dólares. La Unión europea en particular práctica el dumping con un cinismo sin límites. Resultado: la destrucción sistemática de los cultivos alimentarios africanos

Tomemos el ejemplo de Sandaga, el mayor mercado de bienes de consumo cotidiano de Africa Occidental. Sandaga es un universo ruidoso, colorido, fragante, maravilloso ubicado en el corazón de Dakar. Se pueden comprar allí, según la estación, legumbres y frutas portuguesas, francesas, españolas, italianas, griegas, etc. A un tercio del valor de los productos autóctonos equivalentes.

Algunos kilómetros más lejos, bajo un sol calcinante, el campesino wolof, junto a su mujer y a sus hijos trabaja hasta quince horas por día... y no tiene la posibilidad de comprar un mínimo vital decente.

De 52 países africanos, 37 son países casi exclusivamente agrícolas

Pocos seres humanos trabajan tanto  la tierra y en condiciones tan difíciles como los paisanos wolof de Senegal, bambarg de Bali, mossi de Burkina o bashi del Kivu. La política del dumping europeo destruye sus vidas y las de sus hijos.

Volvamos a Frontex. La hipocresía de los Comisarios de Bruselas es detestable: por una parte construyen el hambre en Africa; por la otra criminalizan a los refugiados del hambre.

Aminata Traoré[7] resume así la situación:  “ Los medios humanos, financieros y tecnológicos  que la Europa de los 25 despliega contra los flujos migratorios africanos son efectivamente los mismos que lo haría en  una guerra en debida forma entre la potencia mundial y los jóvenes africanos rurales y urbanos indefensos, cuyos derechos a la educación, a la información económica, al trabajo y a la alimentación son conculcados en sus países de origen por el ajuste estructural. Víctimas de decisiones y de elecciones macroeconómicas de las cuales no son en absoluto responsables, son perseguidos, acorralados y humillados cuando intentan una salida a través de la emigración. Los muertos, los heridos y los incapacitados que quedaron en los sangrientos acontecimientos de Ceuta y Melilla en 2005, como así también los cuerpos sin vida que aparecen frecuentemente en las playas de Mauritania, de las islas Canarias, de Lampedusa y otras son otros tantos náufragos de la emigración forzada y criminalizada.  

Le Monde Diplomatique, marzo de 2008

Traducción y Gentileza de:  Susana Merino



[1] El País, Madrid, 13 mayo 2007 ;la noche era la del 11 al 12 de mayo

[2] Le Courier, Ginebra, 10 de diciembre de 2006

[3] El 28 de setiembre de 2005, soldados españoles mataron cinco jóvenes africanos que intentaban escalar la alambrada electrificada que rodea el enclave de Ceuta. Ocho días más tarde otros seis jóvenes negros eran asesinados en similares circunstancias.

[4] Human Rights Watch, 13 de octubre de 2005.

[5] La Tribune de Ginebra, 14 de diciembre de 2006

[6] Esta cifra excluye a las personas empleadas en la acuacultura. Organización para la Alimentación y la agricultura (FAO) La situación mundial de la pesca y la acuacultura, Roma 2007

[7] Aminata Traoré, intervención en el Foro Social Mundial, Nairobi, 20 de enero de 2007

Mitos y verdades sobre una fecha femenina

Cuál es el origen del Día de la Mujer? Una historia de luchas y conquistas que hoy se festeja con flores; además, mujeres de nuestra cultura reflexionan acerca de su género 

 En nuestro país: parlamento de mujeres por la diversidad, en el Congreso Nacional Foto: DyN - Fuente: La Nación

Desde hace algunos años el Día de la Mujer se está vinculando a regalar flores, a descuentos en cremas de belleza y a promociones en spa para ellas. Sumado a eso, para esta época crece la controversia acerca de si está bien o está mal que exista un día para la mujer si los hombres no tienen el propio, y surgen feminismos, machismos y otros "ismos" en las conversaciones cotidianas.

Es común olvidarse las raíces de este Día Internacional de la Mujer, y muchos de los que las conocen suelen equivocar el hecho que le dio origen. La historia del 8 de marzo está cruzada por sucesos que muestran un escenario complejo y rico en acontecimientos marcados por la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y el protagonismo que adquirieron las mujeres en los partidos socialistas durante las primeras décadas del siglo XX.

Sobre la elección de la fecha existen diversas versiones. La más conocida es la de un incendio ocurrido en una fábrica textil de Nueva York en 1857, donde habrían muerto quemadas las obreras que hacían una huelga. Según la historiadora canadiense Renée Côté, no existen pruebas documentales de que un ese hecho fuera el motivo para establecer una jornada internacional de las mujeres.

A comienzos del siglo pasado se sucedieron hechos similares a los ocurridos en 1857, también en fábricas neoyorquinas: en 1909 se realiza la gran huelga de las obreras de la Compañía de Blusas Triangle conocida como la "sublevación de las 20.000" y dos años más tarde se produce un incendio que destruyó gran parte de las instalaciones de Triangle, dejando un saldo de 146 trabajadoras muertas y numerosas mujeres heridas.

Sin embargo, para encontrar las razones que establecieron el 8 de marzo como día de la mujer, debemos mudarnos a la Revolución Rusa, muy lejos de las fábricas de Estados Unidos. En 1917, como reacción a la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

A partir de entonces, el 8 de marzo queda instituido como Día Internacional de la Mujer Comunista y se celebrará con gran despliegue en todos los países de la órbita soviética. Pero poco a poco los países capitalistas de Occidente se irán sumando a esta celebración, convirtiéndola en un verdadero Día Internacional de la Mujer hasta que finalmente las Naciones Unidas refuerzan este movimiento en 1975 declarando mediante Asamblea General este día internacional.

Mujeres en una concentración en Karachi, Pakistán, para pedir más derechos y salarios más altos. Fotos EFE - Fuente: La Nación

Parados en la primera década del siglo XXI, sorprende ver cómo las mujeres se han insertado en el mundo laboral, cómo han alcanzado conquistas económicas, sociales y legales y cómo hasta llegan a gobernar un país. Sin embargo, el camino por recorrer aún es largo, sobre todo para algunas partes del globo. Hoy, el 8 de marzo se festeja en todo el mundo como un pedido de igualdad que debería extenderse más alla de las fronteras y las categorías.

Maia Jastreblansky
adnCULTURA.com

Política y concepto

EL PARTENÓN. Construido con libros prohibidos durante la dictadura, fue un homenaje de Marta Minujin a la democracia, recuperada en 1983 Foto: Gentileza Marta Minujin 

"El influyente The New York Times elogia la muestra del Museo del Barrio consagrada al arte conceptual en América latina con el título Arte no es vida. Actions by artists of the Americas"

En diciembre de 1983, la artista conceptual argentina Marta Minujin y un grupo de colaboradores construyeron en Buenos Aires, en plena Avenida 9 de Julio, un modelo del Partenón en tamaño natural. Fuera de un andamiaje metálico, el resto, o casi, eran libros envueltos en plástico. Todos habían sido prohibidos por uno de los regímenes militares más opresivos de la historia argentina, cuyo desmantelamiento apenas si empezaba tras las primeras elecciones democráticas en una década. El Partenón de libros. Homenaje a la democracia se expuso por unas tres semanas. Luego, dejaron que el público lo desmontara y se llevara los libros.

Es una obra imponente, aun en las granulosas fotografías en blanco y negro. Se eleva por encima de las cabezas de la multitud que la rodea, como si esta fuera su propia Acrópolis. El solo ver la foto, leer el epígrafe y pensar que esos libros prohibidos volvieron a circular es, a la vez, instructivo y conmovedor.

Igual reacción provoca, quizá, buena parte de la exposición que ofrece El Museo del Barrio hasta el 18 de mayo. La montó Deborah Cullen, directora de los programas de curaduría. Su título es bilingüe: Arte no es vida. Actions by Artists of the Americas 1960-2000 . Su contenido, muy interesante de por sí, abarca teatralizaciones y acciones efímeras de más de un centenar de artistas y grupos de América Central y América del Sur, que trabajaron en sus países de origen, en Estados Unidos o en Europa. Representa un gran avance en el conocimiento del arte conceptual latinoamericano. Algunos nombres nos resultan familiares: Ana Mendieta, Hélio Oiticica, Tania Bruguera, Alfredo Jaar, Coco Fusco y Eugenio Dittborn. La mayoría, no.

Hay muchos más documentos que obras, pero esto no es un reparo. En las secciones iniciales, predominan las fotos y videos en blanco y negro. Es, ante todo, un archivo, con la típica atmósfera de información densa y ordenada, imágenes misteriosas y nuevos datos e interpretaciones.

Abundan los ejemplos -la obra de Minujin es uno- de un feliz enlace, diríase automático, de la imaginación artística y la presión de los acontecimientos históricos. En distintas fechas y países, los movimientos de liberación de los años sesenta transformaron los impulsos vanguardistas. A menudo, aquellos corrían parejos con tendencias opresivas cada vez más fuertes que, aun siendo muy dolorosas, también alentaban la unión y el coraje.

La muestra sigue un orden cronológico, salpicado de grupos nacionales y dividido en secciones temáticas: "Precursores" (Minujin y otros artistas que trabajaron en París a comienzos de los años sesenta), "Cuestiones candentes", " Happenings ", etcétera. Hay excepciones al flujo informativo. En "Destrucción", colgaron Hallazgo arqueológico Nº 21 , un iracundo relieve mural de Raphael Montañez Ortiz, fundador y primer director del museo. Data de 1961 y, en realidad, es un sofá aplastado violentamente. A mitad de camino, encontramos la ampliación de un peine dorado, digno de Magritte, lleno de cabellos de igual color; es del brasileño Tunga y lleva fecha 1984-1997.

Los objetos de arte proliferan en la última sección, dedicada a los años posteriores a 1990. En todas partes, los artistas tendían a incorporar a las estrategias conceptuales ciertas manifestaciones físicas duraderas. El gran final es un video en colores, a la vez increíble y fascinante: un verdadero circo de pulgas, equipado y entrenado por la colombiana María Fernanda Cardoso.

Las tensiones entre los impulsos liberadores y opresivos son más evidentes al principio de la muestra. Se trate de obras importantes o menores, profundas o cómicas, percibimos las embestidas constantes de los artistas contra la envoltura estética, social o legal. La excepción es, tal vez, Todos Estrellas , un grupo de artistas y críticos cubanos que, frustrados por las interferencias del régimen castrista, decidieron formar un equipo de béisbol. Las fotos muestran un partido jugado en 1989. "Fidel es adepto al béisbol", explica el cubano Noel Valentín, archivero del museo.

Cerca del sofá achatado de Ortiz, la violencia se vuelve más real o, al menos, más acotada en las fotos Paquetes sangrientos , del brasileño Artur Barrio. Esas vísceras de animales, empaquetadas en sábanas, causaron bastante consternación a fines de los sesenta, cuando Barrio las sembró por lugares públicos de reunión. Así, pero en zonas alejadas, arrojaban las fuerzas paramilitares del régimen los cuerpos mutilados de las víctimas de la tortura.

Más suave, aunque en cierto modo no menos elemental, era el horno tradicional construido por Víctor Grippo en una plaza de Buenos Aires, en 1972. Horneó pan y lo distribuyó, hasta que intervino la policía. Imagen de Caracas es un happening mucho más complejo: duró veinte días y fue clausurado por las autoridades municipales. Alojado en una carpa enorme, con imágenes proyectadas en pantallas elevadas, fue obra de decenas de artistas, actores, músicos y camarógrafos, con la supervisión del director teatral y cinematográfico (ahora pintor) Jacobo Borges. Sus fotos y videos proporcionan el momento más eufórico de la muestra.

Luego viene un solitario recorte periodístico: " Happening para un jabalí difunto". Su título recuerda la famosa representación de Joseph Beuys, Cómo explicar la pintura a una liebre muerta . El happening nunca se realizó. Fue una broma de los artistas argentinos Roberto Jacoby, Eduardo Costa y Raúl Escari. Lo ubicaron en la sección pertinente: "El medio es el mensaje".

La sección "¡Junta!¡No!" (sic) ofrece un ejemplo perturbador del arte en acción. Pertenece al Colectivo de Acciones de Arte (CADA), fundado en 1979, en plena dictadura de Pinochet, por los artistas chilenos Lotty Rosenfeld, Juan Castillo, Fernando Ballcells, Diamela Eltit y Raúl Zurita. Entre sus acciones documentadas, figura ¡Oh, Sudamérica! (1981). Seis avionetas, en formación militar, lanzaron 400.000 volantes sobre la ciudad de Santiago. Los volantes -vemos uno, roto- llevaban textos alentadores y creativos: "Cada individuo que trabaja por expandir el espacio de su vida (aunque sea el mental) es un artista".

En 1983, por las noches, CADA y otros colaboradores empezaron a escribir "No +" en las paredes de Santiago. La gente pronto empezó a llenar el espacio en blanco: "No + dictadura", "No + tortura", "No + desaparecidos". El eslógan adquirió un carácter emblemático. Hasta apareció en el tablero del Estadio Nacional, en 1990, durante la inauguración del gobierno de Patricio Aylwin, elegido democráticamente.

Se podría argüir que algunas actividades del CADA y otras obras expuestas rehúyen el calificativo de "artísticas". Son combinaciones harto efectivas de idealismo y activismo. Sin embargo, el título de la muestra parece prohibir tal fusión. El arte no es vida, en especial cuando la vida es terriblemente dura. Pero los artistas pueden iluminarla, aliviarla y, a veces, ayudar a cambiarla. Y el arte puede atribuirse con orgullo parte del mérito.

Por Roberta Smith
Nueva York, 2008


© The New York Times y LA NACION

(Traducción: Zoraida J. Valcárcel)

El Museo de Arte de Tigre se abre a su entorno natural

Habrá espacio para obras contemporáneas

Domingo 9 de marzo de 2008

A orillas del río Luján, el majestuoso Museo de Arte de Tigre (MAT í ) se apresta, de la mano de su flamante directora general, la arquitecta Diana Saiegh, a dar un salto adelante. El gran paso no está vinculado tanto con su valioso acervo artístico, como con la forma de exhibirlo, conectarlo con el público y con los artistas del Delta, acercar nuevos públicos, abrir muestras temporarias de arte contemporáneo y desarrollar políticas culturales vinculadas con el agua, a cuya vera se alza el poderoso edificio del ex Club Casino de principios del siglo XX, en un escenario privilegiado.

Saiegh -una gestora cultural de aquilatada experiencia y algunos dolores privados recientes- contó a LA NACION una idea central: "Los museos están replanteando su rol en la comunidad y, para ello, se disponen a revisar todo. Por ejemplo, que los períodos históricos no deben ser situaciones estancas para exhibir el acervo al público, sino que pueden convivir con el arte actual. Sobre todo, porque el visitante es un ser de hoy".

El MAT abandonará su sigla por la de MAT í , que en breve se presentará en sociedad. Con casi 200 obras de arte predominantemente figurativas, que recorren la historia de la pintura argentina del siglo XX, el MAT í no tiene previsto continuar con la compra de obras. Su patrimonio reconoce a 70 grandes maestros nacionales y este mes comenzó a abrirse a las muestras temporarias.

Hasta el 20 de abril, podrá verse la exhibición colectiva "Blanco", cedida por el Centro Cultural Borges, con piezas de Ana Lizaso, Eduardo Stupía, Andrés Waissman, Verónica Di Toro, Tulio de Sagastizábal y Silvia Gurfein, entre otros.

Mediante contactos con embajadas y museos del país, como el Macro, de Rosario, y el de Bellas Artes, de Neuquén, Saiegh procura articular propuestas para darle al MAT í otras opciones culturales. Además de traer muestras del mundo y del interior a orillas del río Luján, Saiegh aprovechará los amplios jardines para conciertos y programación musical, y la planta baja también dispondrá de su espacio para ciclos de cine. "Sobre todo -dice la directora-, las películas vinculadas con el agua y los filmes argentinos sobre el Delta." A Saiegh la asiste un director ejecutivo, Sergio Castro.

-¿Qué tipo de museo sueña usted?

-El arte contemporáneo es el que le permite a la gente una identificación sensible, porque su desafío es poner las angustias de nuestro tiempo en una obra, a diferencia del arte de otra época que permite la contemplación. Me gustaría juntar el arte de diferentes períodos. Con un guión programático, esto es posible. Luego está el aspecto social. Queremos abrir un departamento didáctico y trabajar mucho con escuelas. Y que los chicos vengan y trabajen a su gusto.

-¿Cómo se mantiene vivo un museo?

-Hay que rotar la obra, preparar muestras temporarias por temáticas, colgar los cuadros de determinada manera. Me incorporé a un equipo muy joven, con mucha energía puesta en la gestión, encabezado por el intendente Sergio Massa. Puedo aportar mi experiencia en el Centro Cultural Recoleta, en Ciudad Cultural Konex, en la Casa Argentina en París, en la Fundación Deloitte. Trataré de ser una mediadora de acciones culturales multidisciplinarias. A los chicos hay que formarlos, para que no sean sólo custodios, sino verdaderos mediadores entre la obra y el público, sin temerle. El mediador es una figura significativa en el museo actual.

-¿Puede hacer un diagnóstico del museo que encontró al llegar?

-Encontré un edificio extraordinario puesto en valor, con un acervo que reconoce a nombres relevantes de nuestra historia pictórica. El MAT í tiene que ser más didáctico. Este edificio es de la época de la Argentina opulenta en la que también estaban los estibadores de puerto que aparecen en la obra de Quinquela. Quisiera que los visitantes comprendieran que esa obra y este edificio son testimonios de momentos históricos del país.

-¿Y cuál es hoy su mayor desafío?

-Que al público no le resulte chocante ver obras tradicionales en un piso, y obras contemporáneas, en otra sala. Como tenemos ambición también vamos a colocar al MAT í en el calendario turístico internacional.

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION


METAS
Historia


  • El Museo de Arte de Tigre se inauguró en octubre de 2006, por iniciativa del entonces intendente Ricardo Ubieto, fallecido semanas después de la apertura. Tiene unas 160 obras que Ubieto adquirió en remates, con presupuesto destinado a ese fin, y un parque de 14.000 metros cuadrados. El museo tiene $ 524.000 de presupuesto anual y en 2007 recibió más de 105.000 visitantes. Su directora quiere aumentar esta cifra: pedirá una parada de la lancha colectiva en el museo y un colectivo, que sería ploteado por artistas, desde la estación Tigre. Visitará los más de 90 countries del distrito para acercar ese público al museo.


Patrimonio

  • Saiegh aceptará donaciones de obras, hoy en manos de coleccionistas. Convocará a reconocidos artistas, como García Uriburu y Kosice, cuya obra artística se vincula con el agua, y conectará al MAT con los artistas del Delta. Tenderá un puente con el museo del artista local Miguel Darienzo y la casa que Xul Solar tenía en el Tigre.


Arte local

  • La directora quiere articular las iniciativas de creadores y artistas con las de artesanos del mimbre del Delta. Piensa en diseñadores como Martín Churba, que acaba de cruzar moda y arte en Ciudad Cultural Konex, y escultores de la talla de Martín Puryear, que expuso en 2007 en el MoMA sus obras en mimbre blanco.


Precios populares

  • La entrada al museo seguirá costando cinco pesos. Los habitantes del distrito de Tigre y los discapacitados no pagan. Los jubilados tienen un día de acceso gratuito.

fuente: La Nación

Los ojos abiertos

La violencia, la muerte y la reconstrucción de hechos recientes atraviesan las poéticas conceptuales de seis artistas latinoamericanos reunidos por la curadora mexicana Sofía Hernández Chong Cuy en Autopsia de lo invisible, en el Malba

Sábado 8 de marzo de 2008 

Sábado lluvioso, 15 horas, en el Malba, planta baja. Contemporáneo 21 , última entrega del ciclo dirigido por Inés Katzenstein, que inicia una nueva etapa profesional tras su pase a la Universidad Di Tella, con oportunos planes académicos vinculados con las artes visuales, cuando se celebran los cincuenta años de la apertura del célebre instituto dirigido por Romero Brest.

Pero volvamos al Malba. Detrás de un telón imperial de terciopelo rojo se esconde la muestra curada por la mexicana Sofía Hernández Chong Cuy, arte conceptual en estado puro que exige mínimamente la companía del guión curatorial impreso en un catálogo correcto, con la calidad que caracteriza las publicaciones del Malba. La gente se desplaza lentamente frente a las vitrinas, donde diez hojas formato 3 de papel de fax registran los mensajes enviados desde Kabul por el mexicano Mario García Torres (México, 1975) al italiano Alighiero Boetti.

Escuetas líneas que informan de su paradero y de la búsqueda obsesiva de un hotel que ya no existe; el registro es cronológico y comienza dos meses después del 11-S; el atentado a las Torres opera como una referencia de la destrucción a la que también está sometida Kabul.

Autopsia de lo invisible se llama la muestra, palabra que según detalla el Diccionario de la Real Academia Española alude a la acción de mirar por los propios ojos; al examen anatómico de un cadáver y al examen analítico detallado; en cualquier caso, las tres acepciones son válidas.

La visita exige del espectador un examen analítico para poder entender y es una experiencia mirar detrás del telón: ese cortinado activa en el visitante la actitud del voyeur que, munido del catálogo decodificador, podrá adentrarse en un universo ligado explícita o implícitamente con la muerte.

Las imágenes más potentes están contenidas en la trilogía de videos de Regina José Galindo (Guatemala, 1974), León de Oro de Venecia para artistas emergentes en la 51a Bienal. Galindo está acostumbrada a trabajar relatos de género sin anestesia, como aquel que la muestra con los pies ensangrentados caminando por una ciudad desierta bajo el sol implacable. En este caso, los videos narran los entierros de cuatro cadáveres anónimos en el cementerio de La Verbena, en Guatemala; la operación que se repite es arrojar los cuerpos embolsados, como si fueran residuos, en tumbas de tierra sobre las que Galindo construye una lápida con la iniciales XX. El video registra la performance ; las obras son las 52 lápidas de las tumbas de cadáveres no identificados en 2007.

La autopsia como metáfora de la aproximación, la disección de un tema y la reconstrucción de hechos históricos, cobran un sentido literal en la instalación de flores de apariencia exquisita de Juan Manuel Echavarría (Medellín, Colombia, 1947).

Vistas de lejos son finas imágenes similares a las que ilustran los libros de botánica, una filigrana en tinta china; de cerca, se descubre que el dibujo está formado por huesos humanos. La obra se llama Corte de florero y alude a un tipo de asesinato frecuente en Colombia en un período histórico conocido como "La violencia", entre 1946 y 1964, con desmembramiento de cuerpos. Los miembros se introducen en el tronco del cuerpo por el cuello, previa decapitación.

Más amable resulta la autopsia aplicada al recorte periodístico estilo Aunque usted no lo crea , de Ripley. WBT ( Weird But True) se llama el proyecto de Ignacio Lang (Puerto Rico, 1975) inspirado en la columna Extraño pero verdadero del New York Post . Tiene más de 3000 tarjetas o collages ; entre ellas, la foto de Evangelina Carrozo en la cumbre de jefes de Estado en Viena. La bailarina de Gualeguaychú en bikini inicia ante las cámaras y las miradas absortas de los presidentes su piquete personal. Para Chávez, la performance de Carrozo fue "una de las mejores cosas que pasaron en la cumbre".

Las joyas de Teresa Margolles (México, 1963) están hechas con restos de vidrios hallados en lugares donde se cometieron crímenes asociados con el narcotráfico. Bellos diseños exhibidos como en una vidriera de lujo. ¿Qué habría detrás de cada joya si se hiciera una autopsia? La obra se llama Ajuste de cuentas .

Bush vetó un freno al polémico Submarino

Bush vetó un freno al polémico Submarino

Se lo considera una tortura. Es un método de interrogatorio

Domingo 9 de marzo de 2008
WASHINGTON.- El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, vetó ayer un proyecto de ley, aprobado por el Congreso, que prohibía a los agentes de inteligencia de ese país usar el ahogamiento simulado y otros controvertidos métodos para la interrogación de presuntos terroristas.

Considerados por los organismos de derechos humanos como una tortura, Bush aseguró que el uso de estas técnicas es "una de las herramientas más valiosas en la guerra contra el terrorismo".

En su mensaje radiofónico semanal, que se difundió ayer, Bush dijo que el sistema de interrogación de la CIA sirvió para obtener información "crítica" para evitar una serie de ataques.

"El programa nos ayudó a detener un complot para atacar un campo de la infantería de marina de Estados Unidos en Djibouti, un ataque planeado contra el consulado estadounidense en Karachi, un complot para secuestrar un avión de pasajeros y estrellarlo contra la torre de la biblioteca en Los Angeles y un complot para chocar aviones de pasajeros contra el aeropuerto de Heathrow o contra edificios en el centro de Londres", afirmó el mandatario.

Y añadió: "La razón principal por la cual este programa ha sido eficaz es que le permite a la CIA utilizar procedimientos especializados de interrogación para hacerle preguntas a un número pequeño de los terroristas más peligrosos bajo supervisión cuidadosa".

El ahogamiento simulado, o "submarino" -uno de los métodos incluidos en el proyecto desaprobado- consiste en sumergir en agua a los detenidos hasta sofocarlos y, poco antes de que puedan resultar seriamente afectados por la falta de respiración, retirarlos del agua y someterlos a interrogatorios. La iniciativa hubiera permitido que se utilizaran sólo los 19 procedimientos avalados para los interrogatorios militares.

La técnica fue utilizada contra tres sospechosos capturados después de los ataques del 11 de Septiembre, según informó el mes pasado al Congreso el director de la CIA, Michael Hayden.

El Congreso había enviado a Bush el proyecto de ley sobre nuevos límites a las técnicas de interrogación de los servicios de inteligencia hace un mes, pese a las advertencias del Gobierno de que esa medida sería rechazada.

Al redactar la legislación, sus partidarios dijeron que el objetivo era equilibrar las técnicas de interrogación de la CIA con el manual de campo del ejército de Estados Unidos, que prohíbe el ahogamiento simulado y otros métodos controvertidos.

Pero Bush estimó que las técnicas de ese manual fueron diseñadas para que los soldados interrogaran a combatientes legítimos capturados en el campo de batalla, y no "para profesionales de inteligencia específicamente entrenados para interrogar a terroristas empedernidos".

La ley, que había sido aprobada por el Senado y por la Cámara de Representantes en votaciones divididas, no llegó a reunir los votos suficientes para desautorizar el veto presidencial.

"El veto del presidente Bush será uno de los actos más vergonzosos de su presidencia", había afirmado el senador Edward Kennedy, que apoyó la ley para prohibir el ahogamiento simulado.

Agencias Reuters, EFE, ANSA

El problema es de los tres poderes

Por Adrián Ventura
De la Redacción de LA NACION

Lunes 10 de marzo de 2008

Hace cuatro años, la Corte Suprema dio los primeros pasos para reavivar las causas de derechos humanos. Ahora es necesario acelerar el trámite de esos casos, que se dilatan por problemas legales, operativos, presupuestarios y burocráticos.

Pero este objetivo no se logrará con discursos políticos ni reclamando soluciones mágicas, sino con intervenciones bien precisas del Congreso nacional, de la Corte Suprema de Justicia, de los tribunales inferiores y de los fiscales.

No hay duda de que el Gobierno desea avanzar hacia la finalización de esos expedientes.

El ex presidente Néstor Kirchner, la actual gestión y, también, la Corte hicieron de ese asunto una bandera propia y ninguno de los dos poderes la quiere ver sepultada en el olvido.

También hay conciencia de que el asunto está demorado. No sólo lo hizo explícito la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, sino que, hace más de un año, la Procuración General, a cargo de Esteban Righi, realizó los primeros diagnósticos del problema y creó una unidad fiscal especial.

Y la Corte, que también tiene una oficina de coordinación, trata el tema en todos sus acuerdos de ministros.

Pero el problema es mucho más complejo de lo que parece:

Muchos tribunales están abarrotados de expedientes (hay cámaras de apelaciones que tienen más de 1000 sumarios, entre las de derechos humanos y las que tratan sobre crímenes comunes) y pretender que las primeras avancen más rápido que las segundas es violar el derecho de las víctimas de homicidios, violaciones y robos a obtener una sentencia, así como el derecho de muchos detenidos al debido proceso.

Asimismo, no hay instalaciones adecuadas para tramitar juicios orales por donde puedan desfilar, en condiciones de seguridad, cientos de imputados y de testigos.

A pesar de ello, y de manera inexplicable, el Congreso está demorado en crear nuevos tribunales orales y nuevas salas de distintas cámaras, así como en aprobar una ley, que permita designar jueces subrogantes para cubrir muchos juzgados vacantes.

Algunos importantes juristas proponen que todas las causas por derechos humanos se unifiquen en los juzgados que tienen sede en los distritos donde funcionaban los comandos de zona en los que el gobierno de facto organizó la represión.

Pero hay un problema: los comandos eran sólo cinco (Córdoba, Buenos Aires, Rosario, Bahía Blanca y San Martín) y es muy difícil creer que sólo cinco juzgados vayan a poder tramitar las 850 causas que hay en curso.

Por el contrario, hay distritos como Mendoza donde las causas, en lugar de estar agrupadas según algún criterio unificador (por ejemplo, los centros de detención donde estuvieron detenidas todas las víctimas involucradas en un mismo expediente), están dispersas en muchos casos separados, según los hayan promovido las víctimas. Esto dio lugar a un fárrago inmanejable de casos.

Por eso, la Procuración General propone buscar un criterio intermedio para cada uno de los 16 distritos judiciales en los que se divide el país.

Quiere agrupar todos los hechos y víctimas posibles en la menor cantidad de casos, pero sin llegar a ahogar a los tribunales, y busca que la mayor cantidad de ellos lleguen a juicio oral en el mismo momento, para hacer megajuicios, que abarquen a muchos imputados, víctimas y testigos de manera simultánea.

Tampoco conviene dictar una ley especial que establezca para las causas de derechos humanos un trámite especial y distinto al que deben seguir las causas por otros crímenes, o que establezca mecanismos procesales que puedan ser cuestionados con posterioridad.

Esto, bajo la sospecha de convertirse en procedimientos especiales, debilitaría la fuerza moral y jurídica de las condenas que eventualmente se vayan dictando en contra de los represores.

Por su parte, el Poder Ejecutivo, además de reclamar la finalización de las causas, debería aprobar partidas presupuestarias suficientes para poder crear tribunales y unidades de apoyo, además de instar al Congreso a sancionar las leyes necesarias para solucionar este asunto. 

Para resolver un problema complejo como el que presentan estos juicios abiertos no basta con enunciarlo: todos los responsables deben diseccionarlo, encontrar la respuesta adecuada para cada uno de sus matices y, además, comprometerse seriamente en la búsqueda de las soluciones concretas.