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CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Economía

Crisis Mundial de Alimentos

“Un silencioso tsunami está barriendo el mundo sin reconocer fronteras” es la frase que utilizó el jefe del Programa de Alimentación de las Naciones Unidas para describir la crisis alimentaria global que ha empujado más de 100 millones de personas a la pobreza en los últimos meses. Además de provocar la caída del gobierno de Haití y provocar grandes enfrentamientos en Camerún, Indonesia y Egipto (entre otros) se ha convertido en una peligrosa amenaza a la paz mundial.

Son muchas las voces de altas personalidades mundiales que sehan hecho oir en las últimas semanas por la crisis de los alimentos. El primer Ministro de Gran Bretaña, Gordon Brown, ha reconocido que “enfrentar el problema del hambre es un desafío moral para el mundo,pero también es un desafío para la estabilidad política de las naciones”.

La Organización Mundial de la Salud ha comenzado a considerar al hambre como la primer amenaza a la salud en el planeta, responsable del 30% de los casos de mortalidad infantil y del 10% del total de muertes actuales. El Director de la Organización Mundial de Comercio, Pascal Lamy, señaló que “las mejoras en la agricultura deben recolocarse en el centro de la ayuda al desarrollo para los tiempos por venir. Pero es un tema complejo que no puede resolverse de un día para el otro”. En particular ha habido gran coincidencia en que se necesita mejorar la situación de los pequeños agricultores. Pero los mismos necesitan asistencia para poder adquirir tierras de buena calidad, mejores equipos y elementos de trabajo,sistemas de trabajo más eficientes, mayores inversiones para mejorar los accesos a sus campos y apoyo en sistemas de transporte más modernos.

La crisis ha puesto en el centro del debate el modo de funcionamiento del sistema de producción de alimentos, ya que el mismo está marcadamente orientado al mercado y deja muchas deudas sociales y ambientales sin atender. En particular, se ha tomado rápidamente conciencia que el problema no es únicamente de alimentos, sino un problema combinado que abarca el aumento de la población, la provisión de energía, el cuidado de la biodiversidad y la escasez de tierras, alimentos y agua.

Posiblemente, estos elementos pasen a ser las nuevas fuentes de conflicto de los tiempos por venir.

La reacción de las personas y los gobiernos ante la escasez ha agravado la situación, ya que éstos comenzaron a stockear alimentos, los especuladores comenzaron a comprar reservas para cuando aumentaran los precios y algunos países instrumentaron controles a las exportaciones para guardar recursos para sus habitantes o mantener bajos los precios en el mercado interior. Junto con Argentina, Ucrania colocó restricciones a las exportaciones de cereales. En el caso particular del arroz, Brasil, India, China, Vietnam y Egypto pusieron límites a sus ventas externas. Incluso en EE.UU. dos grandes cadenas de supermercados limitaron las ventas de arroz por persona a un máximo diario.

Una de las causas:

No parece haber sido acertada la política de promover la producción de biocombustibles para el conjunto del planeta. La excusa de que la conversión de granos en energía iba a

traer alivio a la escasez energética, en realidad estaba ocultando los intereses de las grandes corporaciones de alimentos, de los productos usuarios de combustibles fósiles y de las asociaciones de agricultores de los países desarrollados para garantizar la subsistencia de un estado de situación, ya en crisis. Sin dudas, la solución fue muy grave a nivel global. El Premier Ministro inglés, Gordon Brown, declaró que debía reverse la política europea de apoyo a los biocombustibles y darse marcha atrás si se llegaban a encontrar evidencias de que ésta era una de las causas del aumento del precio de los alimentos.

Los más dagnificados serán los de menores recursos que no podrán atenerse a la suba de precios derivada por la escasez ocasionada por la suba de la demanda de granos alimenticia y energética, para producir biocombustibles.

El Tren Bala consumiría más energía que la ciudad de Bahía Blanca

4-5-2008 - El diputado nacional Claudio Lozano volvió a formular duros cuestionamientos contra la construcción de ese emprendimiento que denominó “negociado” y advirtió que no será este sino los próximos gobiernos los que deberán pagar la obra.

El financiamiento del Tren Bala Buenos Aires-Rosario-Córdoba tiene un financiamiento del orden de los cuatro mil millones de dólares, frente a lo cual el diputado nacional Claudio Lozano advirtió que “con las tres cuartas partes de esos recursos estaríamos en capacidad de reconstruir los once mil kilómetros de vía para trenes de carga; siete mil kilómetros de vía para trenes de pasajeros, reconstruyendo las cinco líneas de transporte urbano que de alguna manera tenía la Argentina”.

En declaraciones al programa Dicen que dicen, de Radio Del Plata, el legislador de Proyecto Sur rechazó la idea de que el proyecto tenga a favor los años de gracia para pagar, ya que “es una obra que tiene un costo financiero altísimo, a punto tal que la obra en sí sale 1.200 millones de dólares y se llega a los cuatro mil como resultado del costo financiero”.

“Este gobierno no lo va a pagar –aclaró Lozano-, lo van a pagar los futuros gobiernos, siempre y cuando esta obra termine haciéndose, porque este es otro tema: ya ha habido otras experiencias en el mundo de países que sin contar con la estructura tecnológica necesaria para tener un tren de esta naturaleza, han llevado a cabo obras que luego no pudieron funcionar o que lo hicieron durante muy poco tiempo”.

Puso como ejemplos a Egipto y Turquía, agregando que “este tren no tiene garantizado en la Argentina el mercado necesario en términos de total de pasajeros que pudieran consumirlo, para garantizar un mínimo óptimo económico de su ecuación, y al mismo tiempo poder funcionar sin subsidios”.

“En todo concepto, en lo que es el triángulo Buenos Aires-Rosario-Córdoba, por todos los medios de transporte circula menos gente que la necesaria para un tren de esta naturaleza –agregó el diputado nacional-. Con lo cual, va a ser un tren muy caro, similar en su pasaje al avión y que para poder sostenerse va a tener que ser subsidiado por el conjunto de los argentinos”.

En tal sentido dijo entonces que el emprendimiento ya no sólo será financiado a través de un crédito de cuatro mil millones de dólares que está garantizando con deuda pública ya emitida, sino además sobre la base de que “vamos a tener que hacernos cargo de pagar subsidios todos los años para que esto funcione”.

Más adelante sugirió no endeudarse “al divino botón para un negocio que en la práctica se parece mucho a un negociado, que está atado exclusivamente al interés de la empresa francesa” y al respecto consideró que la única justificación del proyecto es “el negocio para los franceses” y la búsqueda de que Francia respalde a la Argentina en la negociación con el Club de París.

Por último, Lozano advirtió que el tren, por moverse de Buenos Aires a Rosario, “consumiría lo mismo que consume en el día la ciudad de Bahía Blanca en materia energética, dato también a considerar en la situación energética del país. Pero siempre y cuando no exista una parada en el medio. Si hay una parada entre Buenos Aires y Rosario y el tren tiene que volver a arrancar, consumiría más que la ciudad de Bahía Blanca”.

Fuente: El Parlamentario

La deuda del país ya supera el nivel registrado en 2001 -- ¿No era que ya habíamos pagado lo que debíamos?

La deuda del país ya supera el nivel registrado en 2001

La mejora del superávit fiscal primario no alcanzó para evitar que la deuda pública aumentara un 6% en dólares el año pasado, el mismo alza que registró a lo largo de 2006, según datos de la Secretaría de Finanzas. Esta suba, que elevó el pasivo hasta los US$ 144.728,6 millones, habría sido aun mayor si el Gobierno hubiera sincerado la inflación en el Indec. Pese a este maquillaje, el stock de deuda actual, tanto en términos nominales como en porcentaje del PBI, es ya superior al de 2001.

La deuda era, en el último año del gobierno de Fernando de la Rúa, de US$ 144.222 millones, un 54% del PBI. La cifra actual equivale al 56%, el segundo más alto de la región y dos puntos por encima del valor del último año de la convertibilidad. Si se incluyen los títulos públicos en manos de los holdouts , el grupo de acreedores que optó por no cambiar sus títulos en cesación de pagos en el canje de la deuda de 2005, la cifra ascendería al 67%. Ambos valores incluyen la deuda impaga con el Club de París.

Con todo, existe una manera de ver esta carga como más liviana que antes. Ocurre si se mide la deuda en relación con las reservas del Banco Central o los ingresos generados por las exportaciones, que crecieron mucho más que la economía desde la salida del 1 a 1.

Medida en pesos, la deuda subió más el año pasado (un 9%) en relación con el año anterior, por la devaluación de la moneda local. Si, además, se descuentan los activos financieros del sector público, el incremento del stock de deuda neta fue aun mayor, del 11%. Una suma de factores, algunos vinculados con la política económica, otros con la economía local y otros con el contexto internacional, derivaron en el alza del pasivo del Estado:

Razones múltiples

  • Hubo un aumento de US$ 4579,8 millones por la inflación, debido a que una parte de la deuda pública se indexa por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), que se nutre de los datos oficiales de la inflación. Ese monto surgió a partir de la inflación que registra el cuestionado índice de precios al consumidor (IPC) del Indec. Según estimaciones plasmadas en un informe de la consultora Econométrica, si el Gobierno hubiera convalidado una inflación del 17% -el doble del dato oficial del área metropolitana- la deuda habría aumentado otros US$ 4800 millones. "El Gobierno al no indexar la deuda pública en pesos con la «verdadera» inflación no está evitando que la deuda aumente en términos reales, sino todo lo contrario: licua la deuda en términos reales", sostiene el informe.

 

  • El alza del gasto público, que el año pasado -con la suba de las jubilaciones, la moratoria previsional, la inversión en infraestructura y los subsidios- llegó al 46% y fue superior al de los ingresos, limitó la mejora del superávit fiscal primario, que alcanzó para cubrir el pago de intereses de la deuda, pero no para hacer frente a todas las amortizaciones del capital.



El Gobierno, por ende, debió emitir una nueva deuda para afrontar estos pagos. Parte de esos títulos fueron colocados en la cartera de inversiones de la Anses, para capitalizar el superávit de la seguridad social; en el Banco Central y, en menor medida, en otros entes no incluidos en el presupuesto, pero estatales, como la AFIP. Según la Secretaría de Finanzas, el Tesoro colocó deuda por US$ 1700 millones en el sector público el año pasado.

También hubo nuevas emisiones de títulos para pagar deudas con jubilados y proveedores -reconocidas por sentencias o acuerdos judiciales-, que se sumaron a las colocaciones de nuevos títulos en el mercado (principalmente, los Bonar) y las licitaciones directas al gobierno de Hugo Chávez (los Boden). Así, la diferencia entre las nuevas emisiones de deuda y las amortizaciones redundó en un aumento neto en el stock de deuda de US$ 2494,1 millones, según las cifras oficiales.

  • Algunos papeles de la deuda capitalizan una parte de los intereses, es decir, no se pagan, sino que se suman al capital del bono. La capitalización de intereses de los bonos Discount y Cuasipar, los préstamos garantizados y los Bocones elevó el pasivo en otros US$ 1088,3 millones. Los atrasos de intereses sumaron US$ 79,3 millones.

 

  • Los movimientos en la cotización de las monedas en las que están emitidos los títulos de la deuda -peso, dólar, euro y yen, principalmente- provocan ajustes en la valuación de estos papeles. La devaluación del peso reduce la deuda en dólares, pero la devaluación del dólar contra el euro, el yen, el franco suizo o alguna otra de las monedas en las que está nominada parte de la deuda, la eleva. El deterioro de la economía de los EE.UU. y la crisis global profundizaron el retroceso de la divisa verde el año pasado.



El Gobierno computó una reducción en la deuda de US$ 237,3 millones por los cambios en las cotizaciones. Un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea, sostiene, no obstante, que en 2007 la deuda subió US$ 1629 millones por el movimiento de las divisas.

Por Rafael Mathus Ruiz - de la Redacción de LA NACION

¿No era que ya habíamos pagado lo que debíamos?

No estamos como en 2001
Luis Corsiglia (Ex asesor financiero de Kirchner)

La deuda hay que mirarla en relación a las reservas y a las exportaciones. Si bien la deuda está en los mismos niveles de 2001 en términos absolutos y en porcentaje del PBI, la relación con las reservas, y por lo tanto, con la capacidad de pago, es sustancialmente diferente. Las reservas han aumentado a más de 50 mil millones de dólares. Netas de los pasivos del Central –Lebacs y Nobacs– las reservas suman aproximadamente 34 mil millones de dólares. Si mantenemos el superávit fiscal, podemos seguir mejorando y continuar el proceso de reducción de deuda, que el Gobierno comenzó con el canje de 2005 y que lamentablemente se interrumpió en los últimos años. Pero el nivel de deuda no es preocupante. El verdadero problema reside en las altas tasas de interés que enfrentaríamos si saliéramos al mercado de crédito internacional. Eso nos limita. Y mientras tengamos una parte de la deuda en incumplimiento de pagos, la situación va a continuar. Por eso, es muy importante que el Gobierno negocie con los holdouts y con el Club de París. Sólo entonces vamos a pagar tasas más razonables en dólares. La política de Brasil con respecto a su deuda es particularmente interesante. Brasil combinó un espectacular incremento de las reservas con un intercambio de deuda extranjera por deuda nacional. Con eso logró una relación reservas-deuda en dólares muy buena. Brasil es ahora mucho más fuerte y estable ante shocks externos, y con su tasa de interés real positiva (tasa Selic 11,25%; tasa de inflación 5%), atrae fuertemente las inversiones extranjeras. El proceso brasileño terminó con su calificación de “Grado de Inversión” (BBB-). Esto significa que la deuda neta externa es menor al 10% de los ingresos de la cuenta corriente. Otro factor fundamental del éxito brasileño es la continuidad en la dirección de las políticas económicas bajo un régimen de tipo de cambio flotante y metas de inflación. Ahora el mundo sabe que es seguro invertir allí. Algo no menor si consideramos que la fuente de la inflación en la Argentina es la insuficiente inversión, que deja a la oferta rezagada con respecto a la demanda. No se puede pensar que estemos frente a una situación como la de 2001, pues tenemos crecimiento de reservas, fuerte aumento de las exportaciones, aumento de precios en las commodities y superávit fiscal y comercial. Pero hay que ahorrar para enfrentar futuros vencimientos de deuda y tener un fondo de contingencia ante una eventual caída del precio de las comodities.

Hay más capacidad de pago
Daniel Marx (Ex negociador de la deuda)

La situación de la deuda hoy no es igual a la de 2001. Si bien hay algunos números que son muy parecidos, hay otros que son diferentes. Y todos importan. La primera y gran diferencia es la capacidad de pago. Con los precios internacionales altos como lo están hoy y la tasa de crecimiento que venimos convalidando, los números fiscales son holgados. El superávit nos da una capacidad de pago mucho mayor a la de 2001. Desde este ángulo, el nivel de deuda no representa el mismo riesgo que representó en el pasado. Un factor a tener en cuenta es la diferencia en los plazos y las tasas de interés que son mucho más cómodos que siete años atrás. Sin embargo, en estos momentos, también existen ciertas dificultades: un problema de acceso al financiamiento voluntario en términos que se condigan con estos datos. No creo que estén dadas las condiciones para llegar a una situación como la de 2001. La deuda es algo que está íntimamente relacionada con otras variables de posicionamiento y acciones en materia de políticas y de variables económicas. Es una consecuencia del desempeño y perspectivas anticipadas de la economía como un todo. Para su manejo, también importan, entre otros, cuestiones tales como las señales de estabilidad y mejoras en el funcionamiento efectivo de las instituciones, las políticas de anticipación de restricciones de mediano plazo y el hecho de enfrentar situaciones de controversias naturales con acreedores no resueltas. Lidiamos con este tipo de cuestiones que no estarían cambiando en el corto plazo. Ello redunda en un acceso al crédito mucho más limitado que otros “países emergentes” con situaciones fiscales y de vencimientos de deuda más comprometidos. Las tasas de interés resultantes para el sector público y privado de la Argentina son más altas. Pero la situación relativa a esos países, aun teniendo en cuenta un probable deterioro de las condiciones internacionales, es mejorable a lo largo del tiempo. Compararla con la crisis de 2001 es exagerado. La situación y los temas son distintos.

No hubo reducción de deuda
Mario Cafiero (Ex diputado)

Sorpresa y media: la tapa de los diarios nos informa que la deuda sigue vivita y coleando. Al leer esta noticia la mayoría de los argentinos seguramente se estará preguntando: ¿No se había cancelado toda la deuda? ¿No se había pagado, a lo macho, toda la deuda al FMI? ¿No se había logrado una histórica quita de la deuda? Parece que no fue así, que eran sólo anuncios y bravatas oficiales. Las malas noticias son contundentes: de acuerdo a las cifras oficiales (tan cosméticas como la inflación del INDEC) el stock de la deuda pública es de 144.000 millones de dólares y ya supera al existente antes del default de 2001. Y si hacemos las cuentas sin mentir, a la cifra oficial hay que sumarle 12.000 millones de dólares por deuda de capital (que Kirchner y Lavagna disfrazaron de intereses), 10.000 millones por el valor de los bonos atados al crecimiento (absurda cesión a los bonistas de Kirchner-Lavagna) y 30.000 millones de dólares de los bonistas que no entraron en el canje y que están en un “limbo” (ya que tampoco Kirchner-Lavagna lo repudiaron como deuda). Debemos más que en 2001 a pesar de que la gestión Kirchner lleva desembolsados más de 50.000 millones de dólares en pagos de la deuda pública. El problema de la deuda es el pésimo “arreglo” que hizo el actual gobierno, que no fue tal. Tampoco hubo un “ajuste” de ella, sino peor aún, un desajuste con la emisión de deuda contingente mediante las Unidades Ligadas al PBI, que crecen en forma geométrica año tras año, por la cual los prestamistas inescrupulosos pasaron a ser socios de nuestro crecimiento. Y tampoco hubo “conformidad”, ni por parte de los holds out, ni del Club de París, ni de los mercados financieros, etc. Fue el peor de los malos arreglos posibles, porque se quedó a mitad de camino entre una solución amistosa de mercado y una solución no voluntaria de Estado, como correspondía. Lamentablemente esta propuesta, donde había que auditar la deuda antes de renegociarla, no fue atendida. Ello hubiera permitido por ejemplo diferenciar la deuda contraída ilegalmente (como el megacanje de Cavallo de 2001); examinar si eran legítimas las millonarias compensaciones que recibieron los bancos (a pesar de su corresponsabilidad en el colapso de 2001) y también averiguar un dato simple: ¿a quiénes le debemos? Y por eso el problema sigue pendiente en forma agravado.

La situación es preocupante
Roque Fernández (Ex ministro de Economía)

La deuda actual es mayor a la de 2001, incluso es mayor de lo que se cree y de lo que publicó algún diario. La deuda de aquel año era una deuda total de que estaba alrededor de los 144.222 millones de dólares, lo que equivalía a un poco mas del 50 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). Hoy la deuda supera el 60 por ciento. Por un lado tenemos la deuda que ya supera los 144.700 millones de dólares –56 por ciento del PBI–. Por otro, tenemos que sumar los 29 mil millones de deuda que se encuentra en default. Entonces, sí podremos comparar los niveles de deuda y comprobar que la deuda actual es bastante mayor. Otro problema es la deuda del Banco Central. Ésa no se computa como parte de la deuda externa, pero deberíamos considerarla para analizar el nivel neto de reservas. Sería erróneo defender la deuda actual diciendo que las divisas del Banco Central ascienden a 50 mil millones. Porque en realidad, el Banco Central debe 20 mil millones que corresponden a Letras y Notas del Banco Central (Lebac y Nobac) y a pases, que fueron emitidos precisamente para comprar divisas.

Desde esa perspectiva, la situación es preocupante. Siempre que la deuda argentina superó el 40 por ciento del PBI, el país entró en default –así le pasó a Alfonsín y en el 2001–. Si nos atenemos a las estadísticas de largo plazo en relación del PBI, aquí tenemos un llamado de atención. Además, el endeudamiento se da en un entorno de abundante liquidez, con tasas internacionales de interés muy bajas, que allanó el camino a los países emergentes como la Argentina para salir de sus crisis sin dificultades. La Argentina sumó mucha deuda, aun sin estar en condiciones de acceder a todo el beneficio de los créditos, por estar en default. La deuda creció, en gran parte, a raíz de las colocaciones en Venezuela, en las operaciones con Chávez. También por la repatriación de las AFJP. Se colocó nueva deuda con el ahorro de los jubilados que estaba puesto a seguro con riesgo argentino. Así, se logra traer 2.000 mil millones de dólares para financiar el vencimiento de la deuda 2008. La situación es preocupante.

Fuente: Crítica de Argentina

 

Cristina reconoció que hay inflación, pero le echó la culpa a empresarios

De modo indirecto, la Presidenta admitió el incremento de precios. "No niego que haya aumento" pero los del "mes pasado se deben al lock out del campo". Remarcó que “algunos empresarios que forman precios tiene conducta anti social”.

Cristina Fernández de Kirchner volvió al cuadrilátero para pegarle duro a la prensa pero en su discurso, en un acto realizado en la Casa Rosada, reconoció de modo indirecto y por primera vez que en el país existe inflación, por lo que culpó a los empresarios.

"Hay una presentación mediática incorrecta y falsa (de la inflación), aunque no niego que haya aumento de los precios", dijo la Presidenta y agregó que "los precios que se han registrado el mes pasado se deben al lock out del campo y a esta puja distributiva." Además, Cristina remarcó que “algunos empresarios que forman precios tiene una conducta anti social”.

La jefa de Estado defendió el cuestionado modo de medir instrumentado por el INDEC al comparar los aumentos con los países vecinos. "A la hora de medir el costo de vida, los números que muestran son muy inferiores a los que dan nuestros institutos", se quejó luego de comparar los mayores costos de los países limítrofes y los salarios inferiores con los argentinos.

Refiriéndose al Grupo Clarín, dijo que la televisión por cable “genera una de las mayores inflaciones, con una factura más alta que la del gas o la luz”, pero -agregó la mandataria– “de eso no se habla".

"Son ellos (los que manejan el servicio) los que hablan de inflación, cuando en realidad se están apropiando del salario de los argentinos”, disparó Cristina.

La jefa de Estado destacó que en los medios “lo bueno no merece ser publicado y se publican cosas que no son verdad”, en relación al artículo en el que ayer Clarín se refirió a los aumentos de las cuotas en los colegios privados. "Si les aumentan una cuota que no corresponde, hagan la denuncia y no la paguen", aconsejó Cristina.

“Estamos frente a la desinformación planificada y ocultar la información de todo lo que se hizo y todo lo que se está haciendo", aseveró la mandataria y agregó: "A veces, no estamos ante la publicación de una noticia que es mala, sino de una manipulación de la información, diría que para desinformar y preocupar a la gente."

El último informe de la Secretaría de Finanzas señala que la Argentina tiene obligaciones por 144.728 millones de dólares, equivalente al 56% del PBI. Los números oficiales indican que en los últimos dos años la deuda creció y que, medida en dólares, es mayor que durante la crisis que terminó con el gobierno de Fernando de la Rúa. Crítica de la Argentina consultó a expertos en el tema de todo el arco ideológico para saber si estamos mejor o peor que antes de Kirchner.

La Rebelión del Interior

El conflicto entre el Gobierno y el campo volvió a poner en el tapete l

a disputa por la Coparticipación Federal.

Cada vez más legisladores nacionales exigen un mejor reparto de la torta.

La oposición lo pide a gritos; el oficialismo, por lo bajo.

Nota original

 

Un misterio económico

Bernardo Kliksberg

Los inmigrantes latinoamericanos muestran que la ética incide en lo económico

Cada año los inmigrantes latinoamericanos en EEUU y Europa envían 150 millones de pequeños giros a sus familias. Las llamadas "remesas migratorias" se han transformado en la principal fuente de divisas de la economía de la región. Sumaron en el 2003, 38.000 millones de dólares; en el 2005, 41.000 millones, y en el 2007 alcanzaron a 66.500 millones. Representan más que la inversión extranjera directa y la ayuda para el desarrollo. México recibió 24.000 millones (es su segundo ingreso después del petróleo), América Central 12.400, los países Andinos 11.600, el Caribe 8.100. Las remesas son 43% del Producto Bruto en Guyana, 35% en Haití, 25% en Honduras, 18% en Jamaica y El Salvador, 17% en Nicaragua, 12% en Guatemala. Llegan a 20 millones de familias en su inmensa mayoría pobres, que las utilizan principalmente para consumos básicos, salud y educación. Tienen un fuerte efecto reactivante en el mercado interno.

Su impacto social es excepcional. Si no fuera por ellas la elevada pobreza latinoamericana (35.1%) sería todavía un 10% mayor. Donald Terry (director del Fomin/BID), y precursor en el tema las llama "el mayor programa de lucha contra la pobreza". Todo ello además en un momento en donde, según termina de advertir críticamente la Comisión Europea, la ayuda para el desarrollo de los países ricos se ha reducido en los 2 últimos años.

Son casi un misterio económico. Los que las envían son esforzados inmigrantes que trabajan en las ocupaciones más duras (limpieza, tareas rurales, construcción, y otras), hacen doble jornada, y ganan ingresos que los colocan por debajo de la línea de la pobreza de los países en donde viven. Sin embargo, en lugar de aplicar todos sus ingresos a mejorar sus condiciones de vida, envían sistemáticamente a sus familias más de un 10% de ellos. En el 2007 a pesar de las dificultades en la economía americana, las remesas subieron un 7%, ascenso menor al de años anteriores pero indicativo de la voluntad férrea que las moviliza.

Los análisis se concentran normalmente en sus dimensiones y efectos, pero cabe preguntarse: ¿por qué estos vastos contingentes de emigrantes pobres que representan el 14.6% de la población de El Salvador, el 9.6% de la de Nicaragua, el 9.4% de la México, el 9.3% de la de República Dominicana, y elevados porcentajes de otros países, coinciden en este envío consistente que se ha convertido en pilar fundamental para sus países y familias? ¿Qué los ha unido en este comportamiento común?

Los impulsa una potente fuerza que el pensamiento económico convencional desvaloriza y margina, que se sale de los razonamientos meramente tecnocráticos, pero que tiene gran peso en la vida real, los valores éticos. Lo hacen por afecto a sus seres queridos, por lealtad con ellos, por solidaridad familiar, por sentido de la responsabilidad.

Estos humildes inmigrantes latinoamericanos, muestran a toda la sociedad con su formidable y silencioso ejemplo que la ética incide decisivamente en el funcionamiento de la economía.

La más reciente obra del autor "Primero la gente" con el Nobel Amartya Sen (Planeta/Deusto 2008).

En 2007 hubo récord en envíos de ATN

Polémicos recursos: la transferencia de dinero de la Nación en un año electoral

El Gobierno giró un 22% más que el año pasado y superó el registro de los últimos siete años; se mandaron $158 millones

Lunes 10 de marzo de 2008

El año pasado, que fue un año electoral, el Gobierno giró a las provincias un 22 por ciento más en Aportes del Tesoro Nacional (ATN) respecto de 2006, lo que significa un récord de la administración de Néstor Kirchner, que duplicó el uso de estos polémicos fondos desde su asunción, en 2003.

Durante 2007 se enviaron a las provincias 158 millones pesos, contra 129,68 millones girados en 2006, según informaron desde el Ministerio del Interior, en respuesta a un pedido de acceso a la información que había solicitado LA NACION.

En rigor, 2007 fue el año récord en envío de estos polémicos fondos. Es que luego de la crisis de 2001 se había fijado que el presupuesto para atender las necesidades financieras de las provincias quedaría en 80 millones anuales. En 2003 y 2005 se gastó casi la totalidad de lo presupuestado, mientras que en 2004 se enviaron sólo 54 millones. Sólo en 2006 se incrementó la cantidad transferida a las provincias: 129.687.000 pesos.

En el reparto de fondos de ATN durante 2007, destinados -según la ley de su creación- a situaciones de emergencia y para atender desequilibrios financieros, Buenos Aires fue la provincia que más se benefició: recibió 32.849.000 pesos.

En la división de recursos hay cuatro provincias que no tuvieron la misma suerte: Neuquén, gobernada por el opositor Jorge Sobisch, recibió 1.242.000 pesos, contra 10.518.000 que había percibido en 2006. San Luis, gobernada por el ex candidato presidencial y peronista disidente Alberto Rodríguez Saá, recibió 2.370.000 pesos, aunque en este caso mejoró con respecto al año anterior, cuando le habían remitido 1.330.000 pesos.

Las provincias donde no hubo elecciones provinciales porque tienen diferido el calendario electoral, como Santiago del Estero y Corrientes, también recibieron menos que en 2006. Al radical K y gobernador correntino, Arturo Colombi, el gobierno nacional le envió el año pasado un 2 por ciento de lo girado en 2006. Sólo 230 mil pesos, contra 10.960.000 del año anterior. En Corrientes no hubo elecciones para gobernador, sino para elegir a los convencionales constituyentes que reformaron la Constitución local y habilitaron la reelección del mandatario. En esos comicios se habían enfrentado Colombi y su antecesor: su primo Ricardo Colombi.

Con Gerardo Zamora, la diferencia no fue tan grande: En 2007 tuvo 1.680.000 contra 1.715.000 de 2006.

Otra provincia que resultó favorecida es la del actual vicepresidente, el mendocino Julio Cobos: 10.590.000 contra los 3.740.000 de 2006.

Santa Cruz, la provincia del matrimonio presidencial, fue una de las que menos obtuvo. En ATN se giraron 1.170.000 pesos, casi un 70 por ciento menos que en 2006. Esto contrasta con otros recursos que le entrega el gobierno nacional, como los fondos para obras públicas (de lo que se informa por separado).

Córdoba y Santa Fe, dos distritos con fuerte peso electoral y que hasta ese entonces eran comandadas por gobernadores del PJ, como José Manuel de la Sota y Jorge Obeid, respectivamente, percibieron 10.960.000 pesos y 8.310.000 pesos. Cada provincia percibió 4 millones más que el año anterior.

Convertirse en radical kirchnerista no le dio tantos réditos en ATN al gobernador catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral. En 2007 le enviaron 1.555.000 pesos, un 43 por ciento menos que en 2006.

A Mario das Neves (PJ), de Chubut, le depositaron 2.070.000 pesos, más del doble que en 2006. Para el formoseño Gildo Insfrán, también alineado a la Casa Rosada, fueron 12.150.000, más del 470 por ciento con respecto de 2006.

A Entre Ríos, comandada hasta el año pasado por el kirchnerista Jorge Busti, se giraron 9.980.000 pesos, más del doble que el año anterior. Chaco, entonces gobernada por el radical Roy Nikisch, recibió 4.480.000 pesos, un millón menos que en 2006.

Las provincias del Noroeste fueron bastante tenidas en cuenta a la hora de la división: al gobernador tucumano, José Alperovich, fueron 14.730.000; al salteño Juan Carlos Romero, 9.330.000 pesos; al jujeño Eduardo Fellner -ahora presidente de la Cámara de Diputados-, 8.740.000; y en La Rioja, Luis Beder Herrera recibió 8.850.000. A todos les fue mejor: recibieron más del doble que en 2006.

También percibieron más con respecto a 2006: Carlos Verna, de La Pampa, 4.540.000; Miguel Saiz, de Río Negro, 5.185.000; José Luis Gioja, de San Juan, 2.950.000, y Hugo Cóccaro, de Tierra del Fuego, 1.825.000. Todos, gobernadores afines al gobierno nacional.

Un caso especial es Carlos Rovira, de Misiones. Pareciera que el "efecto Piña" -el obispo que derrumbó su sueño reeleccionista- hizo eco. Rovira recibió 2.220.000 en 2007, apenas 295 mil más que el año anterior.

Los ATN se conforman con un porcentaje de la recaudación de algunos impuestos (Aportes al Tesoro). Durante el gobierno menemista se giraba casi todo lo recaudado a las provincias, lo cual siempre generaba polémica ya que, en algunos años, se superaban los 400 millones de pesos.

Además, el gobierno nacional tiene otros mecanismos para girar fondos a las provincias, provenientes de la recaudación de impuestos no coparticipables y que se distribuyen a gusto de la Casa Rosada. Estos fondos no requieren control parlamentario alguno.

A pesar de haber aumentado el envío ATN a las provincias en los últimos dos años, el gobierno nacional transfiere un porcentaje mínimo de los fondos que recauda para distribuir a las provincias. Este fue tema de crítica de la oposición, que objeta el reparto de los ATN.

José Ignacio Sbrocco

Compleja fórmula

  • Los fondos de ATN se conforman de la siguiente manera: se suma el uno por ciento del total de la masa neta de coparticipación, por distribuir entre la Nación y las provincias; a eso se agrega el dos por ciento de la recaudación que se consigue por el impuesto a las ganancias, según la ley 24.073, y los 20 millones de pesos anuales correspondientes a la recaudación, también del impuesto a las ganancias, según la ley 24.699. Por último, también se suma a la conformación de los ATN el uno por ciento del 93,7 por ciento de la recaudación del impuesto a los bienes personales, según la ley 24.699.



El reparto

22%
Crecimiento


Es lo que el gobierno nacional aumentó en ATN para las provincias el año pasado en concepto del mismo fondo girado en 2006.

158
Millones de pesos


Fue la cifra que en 2007 la Casa Rosada envió a las provincias, contra los 128,68 millones de pesos que giró Néstor Kirchner en 2006.

10
Los más beneficiados


Mendoza, Córdoba, Buenos Aires, Chubut, Formosa, Entre Ríos, Tucumán, La Rioja, Salta y Santa Fe fueron las provincias más beneficiadas por el reparto.

 

Hay otros fondos que se reparten sin control

Santa Cruz, entre los beneficiados

Además de los polémicos ATN, el Gobierno dispone de otros mecanismos para girar fondos arbitrariamente a las provincias: esos recursos provienen de la recaudación de impuestos no coparticipables y, en su mayoría, están destinados a obras públicas (caminos, viviendas y de recursos hídricos), generalmente para gobernadores afines a la Casa Rosada.

Por ejemplo, Santa Cruz, la provincia de origen del matrimonio presidencial, fue la segunda que más se benefició con recursos para obras públicas en 2007 con estos fondos: recibió 890 millones de pesos y sólo fue superada por Buenos Aires, que recibió 1239 millones de pesos.

La tercera provincia que más fondos recibió fue Formosa (546 millones de pesos), seguida por Santa Fe (354 millones), Tucumán (305 millones), Salta (275 millones) y Córdoba (246 millones).

Pero además también hay otra cuestión importante en la redistribución de fondos a las provincias: la potestad que tiene el jefe de Gabinete para reasignar partidas del presupuesto nacional, atribución más conocida como superpoderes.

En obras viales, Santa Cruz gastó 772 millones de pesos en 2007, cuando sólo tenía presupuestados 158 millones para ese rubro. Este aumento fue posible porque el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, utilizó los superpoderes y reasignó partidas en favor de la provincia patagónica.

Según las proyecciones del presupuesto 2008, el Gobierno gastará 26.110 millones de pesos sin control del Congreso, como ya informó LA NACION en noviembre pasado. Ese cálculo surgió del Ministerio de Economía cuando presentó el proyecto del presupuesto para que fuera tratado en el Congreso a fines del año pasado.

En el actual presupuesto, el aumento del gasto público representa un 23,1 por ciento respecto del presupuesto para 2007. Para la oposición, el Gobierno gasta más de lo que presupuesta porque subestima los cálculos de la recaudación y, de esa manera, puede administrar los excedentes presupuestarios a su arbitrio.

El adiós de los Kirchner a la clase media

Por Carlos Pagni
Para LA NACION

Lunes 10 de marzo de 2008  

La presidencia de Cristina Kirchner estaba destinada, según sus promotores más entusiastas, a ajustar la orientación económica y política del actual elenco de poder. Emitiría señales amigables a la iniciativa privada, entre ellas una política de precios y tarifas sin intervenciones oficiales ni fraudes estadísticos. A Guillermo Moreno se lo jubilaría como a un gran inválido de guerra y la alianza sindical con Hugo Moyano sería reemplazada por una más presentable, con Andrés Rodríguez y Gerardo Martínez. La política exterior, reconciliada con los centros de decisión internacional, acompañaría ese giro. Y una operación de reparación institucional y ética estructuraría en torno a sí una corriente de centroizquierda, versión exitosa de las "transversalidades" ensayadas en el período anterior.

El nuevo orden sería operado por su principal inspirador, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, victorioso en su tenaz batalla contra Julio De Vido.

Al cabo de tres meses de rodaje, es más difícil localizar los rasgos de ese boceto en el gobierno de la señora de Kirchner que en el de su esposo y ex presidente.

En las últimas horas hubo dos manifestaciones elocuentes de las dificultades del jefe de Gabinete y sus aliados para realizar la utopía que prometían en aquel marketing.

Por un lado, los datos del Indec sobre inflación desmintieron cualquier revisión en el abordaje del fenómeno. Por otro, la dirigencia tradicional del PJ, encabezada por el formoseño Gildo Insfrán y amalgamada con subsidios más que con preceptos doctrinarios, se erigió en la viga maestra de la arquitectura política oficial. "Pejotismo", hubiera dicho Kirchner en los 90.

Por una convención periodística, se viene aceptando que el giro respecto de la inflación depende del desenlace de un duelo entre el ministro Martín Lousteau y el secretario de Comercio Moreno. Pero el obstáculo que encuentran Lousteau y su mentor Fernández no es Moreno. Es Néstor Kirchner. Sencillo: en el gabinete todos saben que el ex presidente sigue al frente de la gestión económica con la misma intensidad con que lo estuvo desde que expulsó del ministerio a Roberto Lavagna.

Kirchner no sólo comanda a Moreno, también instruye al secretario de Hacienda, Juan Carlos Pessoa, con el monitoreo periódico de su antecesor, Carlos Mosse.

Es Kirchner quien, cuando se insinúan contradicciones a sus dictámenes, manda a decir desde sus oficinas: "No le lleven problemas a Cristina". Y es él quien, a menudo, se encarga por las noches, en la quinta presidencial de Olivos, de anular alguna medida que su esposa había autorizado durante el día en la Casa Rosada.

"Esa división matrimonial del trabajo está aceptada desde siempre: él controla todo lo que tiene que ver con dinero y ella lo institucional", explica, como si nada, alguien que convive con los Kirchner desde hace más de 20 años.

Un régimen semejante obliga a evaluar con algún pesimismo la eventualidad de una política antiinflacionaria: es más fácil reemplazar a Moreno que modificar el voluntarismo con que Kirchner mira la economía y, sobre todo, los precios.

El cree que el 80% del problema está determinado por las expectativas de los consumidores y de allí deriva la conveniencia de manipular los índices. En su concepción, Lousteau debería dedicar su talento a que el mercado se someta a lo que quiere el Gobierno; no a lo contrario. Acaso dé lo mismo la identidad del ejecutor en esta visión.

Hasta cabe el riesgo de que los problemas de conducta de Moreno hagan perder de vista la dificultad que exhibe el ex presidente para aceptar que el funcionamiento económico está dotado de cierta autonomía respecto de la decisión política.

* * *

Sería un error, sin embargo, negar toda diferencia entre el primero y el segundo gobierno Kirchner en el modo de abordar la inflación.

No es lo mismo carecer de estrategia cuando los precios subieron 10% que cuando subieron 22%. La inconsistencia matemática crece. ¿Por qué con un costo de vida de 10% anual a Moyano se le autorizó un aumento de salarios que, bien medido, fue del 22%? ¿Cómo se explica, si no es por una aceleración inflacionaria, que en una economía que crece al 8% la recaudación fiscal aumente, año a año, más del 40%?

El ex policía Hernán Brahim, delegado de Moreno en el Indec, hace goles en contra: durante 2007 se crearon más empleos según los consultores independientes que según el instituto oficial.

Para reducir los bloopers , el gobierno prepara otro IPC: medirá los precios de los artículos que consumen los más pobres, que serán relevados no en los hogares sino en los supermercados. Las subas por encima del 15% serán descartadas por estacionales. ¿Y las bajas?

La manipulación estadística también desalienta la inversión de largo plazo y no sólo porque impida proyectar decisiones. El embajador de Francia, Frederic Baleine du Laurens, un confeso admirador de la señora de Kirchner, lo insinuó ayer en LA NACION al hablar del financiamiento del tren bala (mejor evitar su nombre oficial, tren "cobra", por lo que sugiere). Indicó que, para acceder a créditos blandos, la Argentina debe regularizar su relación con el Club de París. Es sabido que eso no sucede porque el FMI exige, a diferencia de Hugo Chávez, sincerar las estadísticas.

En el tablero fiscal del Gobierno también se encienden luces amarillas: los recursos para subsidiar a quienes contienen sus precios deben crecer al ritmo de la inflación. En vez de facilitarse, el superávit podría ponerse en riesgo.

Pero el peor efecto de estas distorsiones sobre la gestión de Cristina Kirchner es político. El autismo estadístico puede convertirse en un factor de distanciamiento grave entre la opinión pública y el Gobierno.

La tozudez con que Néstor Kirchner ordena recusar la percepción popular de la inflación, tan parecida a la que exhibía Carlos Menem frente al desempleo durante la convertibilidad, comienza a poner en tela de juicio su reconocida sensibilidad para el humor social, sobre todo el de los sectores medios.

* * *

Esta esclerosis de la gestión económica de Kirchner hace juego con su gestión política. Si su liderazgo iba a estar asociado a la fundación de un orden más moderno que el que se derrumbó en la crisis terminal de 2001, el viernes pasado quedó demostrado que para esa operación carece ya de impulso.

Los jerarcas peronistas reunidos en el congreso partidario de Parque Norte pasaron la factura por los votos conseguidos el 28 de octubre pasado y Kirchner aceptó pagarla.

Aquella fuerza de centroizquierda a cuya organización él iba a dedicarse mientras su esposa gobernara estará liderada por los ex gobernadores Carlos Reutemann (Santa Fe), Rubén Marín (La Pampa), Ramón Puerta (Misiones) y Juan Carlos Romero (Salta), por los sindicalistas Luis Barrionuevo, Armando Cavalieri e Insfrán, entre otros.

La "transversalidad" que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, obsequiaría a la clase media urbana quedó sepultada en esa asamblea, cuya organización Kirchner encomendó al ministro de Planificación, Julio De Vido, y al eterno armador del peronismo Juan Carlos Mazzón.

Fue el reconocimiento de que la base electoral del Gobierno no es la que proveería una alianza con el gobernador socialista santafecino Hermes Binner, el dirigente cordobés Luis Juez o los Ibarra, sino otra, en la que predominan los mismos desamparados a los que, desde Puerto Madero, Kirchner les dedicará un nuevo índice de precios.

ARGENTINA EN VENTA

ARGENTINA EN VENTA

La cultura del terror:

El colonialismo visible te mutila sin disimulo: te prohibe decir, te
prohibe hacer, te prohibe ser. El colonialismo invisible, en cambio te
convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu
naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer,
no se puede ser
.

Eduardo Galeano - El libro de los abrazos.
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Argentina de remate.

Apelamos a la conciencia colectiva y deseo común de todos como pueblo argentino.
Apelamos a la unión de todos los ARGENTINOS, con la intención de detener el despojo y la expropiación de nuestro territorio nacional, a
manos de capitales extranjeros, que arrasan y se adueñan indiscriminadamente de las mayores riquezas y reservas naturales
argentinas.
Lea lo que sigue con mucha atención, imprímalo y reenvíelo para que esta cadena no se corte.

Argentina en Venta:

MALARGÜE - Mendoza: 250.000 HECTÁREAS (equivalente a 12 veces la superficie de la Capital Federal), compradas por empresarios de MALASIA, con gente dentro, además de miles vendidas y ofrecidas a capitales CHINOS y ESPAÑOLES.

Vendidas: 500.000 hectáreas. En venta: 800.000 hectáreas.

DIQUE DE LAS CARRETAS - SANLUIS: 40.000 hectáreas compradas por empresarios ITALIANOS.

En venta: 850.000 hecs.

SAN JUAN: 2.000.000 de hectáreas en venta, más del 20% de la provincia incluyendo la frontera con Chile.

CATAMARCA: Se venden campos del tamaño de la isla GRAN MALVINAS a U$S 8 la hectárea (el precio de un 'Big Mac' en EEUU)

Vendidas: 100.000 hectáreas a un grupo HOLANDES. En venta: 1.600.000 hectáreas.

EL DORADO - MISIONES: 172.000 hectáreas de la selva Paranaense (única en el mundo), taladas por la empresa ALTO PARANÁ, propiedad del grupo ARAUCO de CHILE.

FORMOSA, CHACO Y CORRIENTES: 1.400.000 hectáreas en manos de capitales AUSTRALIANOS.

PTO. GRAL. SAN MARTIN - SANTA FÉ: tierras compradas por EEUU. Se han desplazado monumentos históricos nacionales.

ENTRE RIOS: Vendidas 100.000 hectáreas. En venta 150.000 hectáreas.

SGO. DEL ESTERO, TUCUMÁN Y LA RIOJA: Vendidas: 120.000 hectáreas.

En venta: 1.300.000 hectáreas.

SALTA: 2.400.000 hectáreas en venta, entre ellas se encuentra la finca JASIMANA en el corazón de los valles calchaquíes, equivalente a 65 veces la superficie de la Cap. Fed. En total, en venta y vendidas 13.000.000 de hectáreas, equivalente a la superficie de Cuba.

PATAGONIA: Se vendieron tierras que incluyen lagos, ríos, fronteras, animales, aún en zonas de seguridad.

USHUAIA, TIERRA DEL FUEGO: 100.000 hectáreas de bosque (el más austral del mundo), compradas por una corporación de EEUU que intenta talarlas. Cada planta tarda muchos años en crecer debido a las condiciones climáticas.

LAGO ROSARIO - CHUBUT: 20.000 hectáreas compradas y cercadas por ALEMANES, que incluían la reserva de Naturales Mapuches más grande del país, que fue desplazada y despojada de las mejores pasturas para alimentar ganado.

SANTA CRUZ: las estancias ( 80.000 hectáreas), Monte León, Don Aike, El Rincón, y Sol de Mayo (cordillera), comprada por el terrateniente DOUGLAS TOMPKINS de EEUU, quién pretende apoderarse de las reservas de agua potable más puras del planeta, formadas por la cuenca de los hielos continentales Patagónicos, que desembocan en su mayoría en el río más caudaloso de
Patagonia (Rio Santa Cruz).
DOUGLAS TOMPKINS, reclama a través de su empresa (THE PATAGONIA LAND TRUST) que el gobierno de la provincia renuncie a estos lugares,quedando finalmente regidos bajo leyes de EEUU.

En la ARGENTINA hay vendidas y en venta 16.900.000 hectáreas a EXTRANJEROS.
Si a eso le sumamos el proyecto de privatizar bancos como el Nación, que hoy tienen en sus manos 14.500.000 hectáreas de chacareros endeudados, éstas pasarán a manos de la banca extranjera, suman un total de tierras vendidas e hipotecadas de 31.400.000 hectáreas.

Para compararlo en dimensiones, algo así como TODA LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, en manos de capitales extranjeros.

NOTA: La venta de tierras a extranjeros en EEUU, está sumamente restringida, por ser considerada un insumo estratégico.