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CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Política Internacional

Berlusconi, fenomenal

Desde muchos puntos de vista, Silvio Berlusconi es fenomenal: es decir, excepcional. Y lo sabe. En las democracias occidentales nunca ha existido un hombre de negocios que haya logrado conquistar y mantener por un período tan largo el poder político del gobierno.

Por Gianfranco Pasquino  - Perfil - 16/06/09

Desde muchos puntos de vista, Silvio Berlusconi es fenomenal: es decir, excepcional. Y lo sabe. En las democracias occidentales nunca ha existido un hombre de negocios que haya logrado conquistar y mantener por un período tan largo el poder político del gobierno. El millonario canadiense-polaco Stanislaw Tyminski perdió las elecciones presidenciales contra el sindicalista Lech Walesa. En Estados Unidos, Ross Perot nunca ganó. Desde que ingresó a la política, en 1993, Berlusconi se impuso en las elecciones de ese año, en 2001 y en 2008, esta última vez de manera muy amplia, y ha perdido dos: en 1996, porque no le fue posible aliarse con la Liga del Norte, y en 2006, apenas por un puñado de votos. Ahora, no sólo quiere conseguir el récord de primer presidente del Consejo italiano que dura en el cargo toda una legislatura. Quiere convertirse, inmediatamente después, en presidente de la República, coronando su estrepitosa carrera política. Mientras sus adversarios vienen y van (en este tiempo el centroizquierda ha tenido seis líderes partidarios y cinco candidatos a jefe de Gobierno), él domina la política nacional y, naturalmente, la de su partido. En las elecciones europeas, a causa de dos escándalos –la condena de un abogado inglés acusado de haber recibido dinero suyo para mentir y la inexplicable visita a una jovencita que cumplía 18 años–, los electores de su partido, Pueblo de la Libertad, le han quitado votos, aunque de todos modos obtuvo muchos más que la oposición. En las elecciones provinciales y comunales, en cambio, el éxito de sus candidatos y del partido de gobierno ha sido muy grande. Es probable que, cuando en 2010 se vote en las regiones, Berlusconi logrará una clara mayoría.

Su éxito está hecho de elementos personales y de elementos que hacen a la política y a la sociedad italianas. Berlusconi es un empresario que tuvo mucho éxito, primero en la construcción y luego en el sector televisivo. Es el propietario de un exitoso equipo de fútbol, el Milan. Amasó una fortuna, al punto que es el décimo octavo hombre más rico del mundo. En el imaginario colectivo de los italianos es, para muchos –obviamente, no para todos–, un mito. Después ha sabido usar su mito tanto solicitando el apoyo de millones de los pequeños empresarios italianos que quieren menos Estado, menos impuestos, menos regulaciones, como usando sus canales de televisión como instrumento de ese consenso. Al respecto, es necesario subrayar dos elementos. Primero, Berlusconi es efectivamente un gran comunicador. Sabe elegir los tiempos y modos de la comunicación, no sólo televisiva, mientras sus competidores son más trabados y menos capaces, tal vez incluso porque critican a la televisión y nunca comprendieron su modo de funcionar. Segundo, Berlusconi ha ofrecido a millones de operadores económicos la posibilidad de publicitar sus actividades gracias a sus canales. La nota doliente surge cuando se mira a la política y la sociedad italianas.

Berlusconi ha sabido, deliberadamente, aprovechar los humores de los italianos contra los partidos, contra la política, contra el Estado (o contra su burocracia). Más en general, la antipolítica ha sido siempre un sentimiento difundido en Italia, apenas enmascarada tras el choque entre democristianos y comunistas, pero los italianos nunca apreciaron a quien vive sólo de la política. La sociedad italiana es muy fragmentada, detallista, egoísta, obviamente con un cierto número de excepciones, dispuesta hasta a tolerar un poco, quizá demasiado, de corrupción. Berlusconi ofrece con su figura una posibilidad de recomposición y sugiere con sus declaraciones que, en suma, un poco de corrupción es algo fisiológico. En definitiva, Berlusconi representa a una parte notable de la sociedad italiana del norte y del sur. Los escándalos no afectan jamás a sus electores, que los atribuyen a un complot de la izquierda apoyada por la prensa internacional. Pero todos estos elementos no serían suficientes para explicar su larga duración en el cargo y su poder político. Berlusconi es un gran trabajador. Ha creado un partido, Forza Italiana, y lo ha hecho más grande al fusionarse con Alianza Nacional. Participa de un número inmenso de reuniones y actividades para motivar a sus seguidores. La estructura organizativa de su política es de tipo nacional. Frente a una oposición vieja y fragmentada, liderada por dirigentes poco capaces, aunque gobierna de forma muy mediocre, Berlusconi surge para más de la mitad de los italianos como la mejor elección, o la menos mala.


*Profesor de Ciencia Política en la Universidad de Bolonia y del Máster en Relaciones Internacionales en Buenos Aires.

El imperio transatlántico en construcción

Las transacciones financieras internacionales bajo control estadounidense

por Jean-Claude Paye*

El sociólogo Jean-Claude Paye continúa su estudio del sistema imperial transatlántico. Luego de describir el nuevo tipo de régimen político de Estados Unidos — que él califica de «estado de excepción permanente» — y analizar los primeros elementos de una administración represiva transatlántica, en lo que respecta al control de pasajeros aéreos, ahora, se enfoca en el acuerdo reciente entre Estados Unidos y la Unión Europea sobre las transacciones financieras. Oportunidad en la cual, nuevamente, la UE renuncia a sus cánones jurídicos para alinearse bajo los estadounidenses.

Tal como el acuerdo firmado en junio de 2007 entre la UE (Unión Europea) y los Estados Unidos sobre la vigilancia de los pasajeros europeos, este nuevo « acuerdo » sobre el control de transacciones financieras legitima una situación creada, en efecto, por los Estados Unidos. En los dos casos por igual, la administración estadounidense se apodera ilegalmente de los datos personales de ciudadanos europeos antes de que la UE le confiera tal derecho, para lo cual le es necesario modificar sus disposiciones jurídicas.

El 23 de Junio de 2006 el New York Times reveló la instalación de un programa, por parte de la CIA, que vigila las transacciones financieras internacionales. El periódico elucidó el hecho de que ,desde los atentados del 11 de septiembre, la sociedad belga Swift («Society for Worldwide Interbank Financial Communications ») transmitió información confidencial al Departamento del Tesorode los Estados Unidos referente a las operaciones financieras de sus clientes.

Swift es una sociedad estadounidense de derecho belga que gestiona el intercambio internacional de datos de unas 8 mil instituciones financieras de 208 países. Esta empresa efectúa la transferencia de datos relativos a los pagos o títulos , incluyendo las transacciones internacionales en divisas. Todo lo anterior, sin hacer circular dinero.

Los datos que se intercambian se almacenan en dos servidores. El primero de ellos, está ubicado en Europa y el segundo, en Estados Unidos. Cada uno contiene la totalidad de los datos. Los mensajes interbancarios que se intercambian en la red Swift contienen datos de carácter personal, protegidos por el derecho belga y por el derecho europeo.

Esta sociedad está, de igual manera, sujeta al derecho estadounidense, ya que uno de sus servidores está en suelo estadounidense. Por esta razón, a esta sociedad le fue posible violar el derecho europeo para someterse a la conminación del Ejecutivo estadounidense. Las autoridades belgas siempre se negaron a emprender acciones legales en contra de Swift, a pesar de haber constatado numerosas transgresiones de la empresa al derecho belga y europeo.

No olvidemos que el sistema Echelon y el programa de vigilancia de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos N. de la T.) le permiten a Estados Unidos apoderarse de información electrónica, incluyendo los datos financieros de Swift, en tiempo real. Su lectura es tanto más fácil, en cuanto, los criptosistemas DES, DES triple y AES de los datos concernientes a las transacciones mundiales entre bancos, son estándares estadounidenses patentados en USA. El Ejecutivo de los Estados Unidos se provee, entonces, de datos que ya poseía o que le sería muy fácil obtener. De lo anterior se desprende, que el objetivo principal de estas exigencias, por parte de Estados Unidos, es obligar a las sociedades privadas a transgredir el derecho europeo e inducir a las autoridades políticas de ese continente a transformar sus leyes para poder autorizar la apropiación de información. Para el gobierno de Estados Unidos no se trata, únicamente, de la instalación de un sistema de control en tiempo real de las transacciones internacionales, sino más bien de legitimarlo.

Nunca se consideró la suspensión de la transferencia de información hacia las aduanas estadounidenses, ni siquiera después de la divulgación del asunto. Swift se adhirió a los principios del Safe Harbor, que « garantizan » la protección de los datos almacenados bajo normas análogas a aquellas en vigor en la Unión Europea, con el objeto de adaptarse, formalmente, a la Directiva de la Unión Europea sobre protección de datos personales.
Esta adhesión redunda en un autocertificado que, supuestamente, proporciona garantías en cuanto a posibles impugnaciones ante autoridades independientes. Sin embargo, la calidad de independencia de tales autoridades está poco definida. El Safe Harbor deja en una situación vulnerable a la persona concernida. Es ella quien deber verificar la situación de conformidad del organismo estadounidense que trata sus datos y, si le es necesario, es quien debe encontrar y recurrir a la autoridad independiente de control apta para estudiar su caso. Si, a pesar de todos estos obstáculos, una persona o empresa tiene la posibilidad de constatar una falta en el proceso y logra entablar acciones, el gobierno estadounidense puede, incluso, apelar a la noción de « secreto de Estado » para, así, impedir cualquier acción judicial.

En cuanto a la cláusula del « acuerdo » de junio de 2007 que autoriza la obtención de datos personales por parte de los Estados Unidos, ésta representa la concretización de un acuerdo unilateral de los Estados Unidos. a fin de cuentas, no se trata de un acuerdo bilateral como lo pretendió el Parlamento europeo, sino de un texto cuyo contenido puede ser modificado sin la aprobación de las dos partes. El gobierno estadounidense tiene la facultad de modificar sus compromisos según la evolución de su legislación nacional o según su voluntad, en el caso en que decida emitir nuevas exigencias, todo esto, sin necesidad de ratificar ni, incluso, consultar a la otra parte.

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos da garantías meramente formales en cuanto a la utilización de los datos. Se compromete a utilizarlos o intercambiarlos con otras agencias o terceros países con el propósito exclusivo de la lucha contra el terrorismo. Sin embargo, la definición de terrorismo es tan amplia que puede aplicarse a cualquier persona u organización aludida por el gobierno estadounidense.

Los datos inmóviles no serán conservados más allá de cinco años después de su recepción. Periodo de tiempo lo bastante suficiente para que las agencias estadounidenses los utilicen a su gusto.

Como garantía del respeto a la confidencialidad de la información, la parte estadounidense insiste en la existencia de varios niveles independientes de control. El acuerdo menciona « otras administraciones oficiales independientes », como también un « consultorio de auditoría independiente ».

El hecho de que un órgano se considere una institución independiente de otro órgano del mismo Estado, es algo que habla bastante sobre la mera formalidad de esta autonomía. La misma observación puede hacerse en cuanto a la auditoría independiente. Del mismo modo, cuando el caso Swift salió, en junio de 2006, a la luz, el gobierno estadounidense ya había declarado que no existió abuso en la utilización de los datos, puesto que el acceso a éstos era controlado por una sociedad privada « externa », el grupo Booz Allen [1] una de sociedades las más importantes contratadas por el gobierno de los Estados Unidos.

La interpretación entre lo que se considera público y lo privado es orgánica. Que tal sociedad privada pueda considerarse independiente del Poder Ejecutivo de los Estados Unidos, pone en evidencia la falta de solidez de las garantías obtenidas por los negociadores europeos.

Este nuevo « acuerdo » deja de manifiesto la existencia de una estructura política imperialista, en la que el gobierno de Estados Unidos se encarga de dar las órdenes, mientras que las instituciones europeas se dedican, simplemente, a la tarea de legitimar frente a su población. En efecto, no se trata de un acuerdo entre dos potencias soberanas, puesto que no existe más que unas sola parte, que es el gobierno estadounidense, quien consolida su derecho de disponer de datos personales de europeos, y quien, en compensación concede, de manera unilateral, garantías meramente formales que , al mismo tiempo, pueden modificarse o suprimirse unilateralmente. Así, el Ejecutivo estadounidense ejerce directamente su soberanía sobre la población de los dos lados del Atlántico .

 

Estados Unidos entra en el foro de la ONU de derechos humanos

Estados Unidos ocupará por primera vez un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, después de años de boicoteo a este órgano por la Administración de George W. Bush. Una votación celebrada ayer en la asamblea general le otorgó, junto a otros 17 países, un asiento para un periodo de tres años.

Barack Obama anunció en marzo que su país se postularía para entrar en este órgano de 47 miembros, como parte de una estrategia más amplia para iniciar "una nueva era de compromiso" con el resto del mundo. Cuando era presidente, Bush había acusado al Consejo, creado en 2006, de estar formado por países anti-israelíes y poco respetuosos de los derechos humanos.

Entre los países que fueron elegidos ayer se encuentran China, Cuba o Arabia Saudí. EE UU necesitaba 97 votos, la mayoría simple, para ser elegido, quórum que superó con holgura, al obtener 167 apoyos.

 

Obama ordena bloquear la publicación de fotografías de torturas a prisioneros entre 2001 y 2006

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Obama/ordena/bloquear/publicacion/fotografias/torturas/prisioneros/2001/2006/elpepuint/20090513elpepuint_11/Tes

Fuente: El País

"Hay un punto de no retorno en el que la guerra sale rentable"

M. MORA / J. M. MUÑOZ - Jerusalén - 12/05/2009

Meir Margalit (Buenos Aires, 1952), concejal del partido de izquierda Meretz en el Ayuntamiento de Jerusalén y pacifista convencido, se siente cada vez más aislado en su país. Ayer, fue uno de los siete ediles que asistió a la bienvenida del Papa: "Los otros 24 no han ido. Los derechistas le ven como antisemita; los ultraortodoxos, porque es cristiano". Crítico con la ocupación de los territorios palestinos, Margalit no deja de creer en la utopía de la paz, aunque advierte que "Israel está llegando al punto de no retorno en el que la guerra le resulta más rentable".

Pregunta. ¿Cuál cree que es el objetivo del viaje del Papa?

Respuesta. Creo que tiene un honesto deseo de peregrinar, y deseos de mediar en el conflicto, entre otras cosas para cuidar los intereses de la Iglesia. En 1967 había 16.000 cristianos en Jerusalén, hoy hay 11.000. Si se divide la ciudad es lógico que quieran estar en las negociaciones.

P. ¿Tiene poder para hacerlo?

Fuente: Diario El País

R. El peso de la Iglesia en EE UU es grande, pueden negociar a través de terceros. No hay día que Washington no mande un mensaje a Netanyahu para intentar ablandarlo. Creo que la visita se engarza en ese nuevo intento.

P. ¿Y qué busca Israel con el viaje? ¿Perdón, imagen, negocio?

R. Los peregrinos gastan poco, así que no creo que busque eso. Una buena razón es limpiar su imagen deteriorada. Los periodistas verán sólo una cara de la moneda. La discriminación no la mostrarán. Las casas derribadas, los controles y el absoluto abandono oficial de las escuelas palestinas, todo eso no se verá.

P. ¿Israel quiere la paz?

R. El conflicto tiene muchas causas. La política es una de ellas, pero la religión aquí no es santa. La tecnología militar y la industria de seguridad son fundamentales. Con el alma digo que mi país quiere la paz. Con la cabeza pienso que la guerra es irreversible.

P. ¿Nadie denuncia eso?

R. Hay un 80% de fundamentalistas. Ha crecido el número de jóvenes que elude hacer el servicio militar. El descontento está rugiendo y puede explotar.

P. ¿Acabará Israel pareciéndose a un Estado fascista?

R. Si un país habla como fascista, camina como fascista y actúa como fascista, es un país fascista. Nos estamos comportando así. Muchas cosas recuerdan a la Alemania de 1933. Sólo nos salvaremos si lo reconocemos.

 

FRANCIA PARALIZADA POR LA SEGUNDA HUELGA EN UN MES

Los sindicatos franceses movilizaron con éxito a más de un millón de personas para protestar contra la eliminación de empleos. Hans-Hermann Nikolei.

Tres mil dólares por casarse con una "viuda de mártir"

Hamás ofrece esta cantidad de dinero para mejorar el nivel de vida de las mujeres que perdieron a su marido en la ofensiva militar de Israel

Somalia, la espiral del caos

A Osama Bin Laden no le gusta el nuevo presidente de Somalia, el jeque Sharif Sheij Ahmed, un islamista moderado que cuenta desde enero con el apoyo de EE UU y Etiopía, a pesar de que le combatieron en 2006 cuando dirigía la Unión de Tribunales Islámicos (UCI, en sus siglas en inglés). Bin Laden llama a su derrocamiento en una cinta grabada "por colaborar con el infiel", es decir, la ONU, que trata de reconstruir un Estado inexistente desde 1991. Del caos surgen los piratas que atacan barcos en aguas internacionales y los grupos vinculados a Al Qaeda, como Al Shabab, milicia que domina la zona meridional del país y el sur de Mogadiscio.

Somalia ni siquiera es un Estado fallido, es un Estado inexistente. A la comunidad internacional le preocupan los piratas que capturan sus barcos, pero nadie se interesa por las causas: la miseria y corrupción, que son los motores de la guerra.

A Washington le ha costado dos años y un cambio en la Casa Blanca (Barack Obama) para entender los matices: que la única forma de combatir a los radicales son los propios islamistas; ahora distingue entre buenos y malos. La reacción de Bin Laden demuestra que el envite es serio. Funcionó en Irak (cuando EE UU pactó con la insurgencia suní) y puede funcionar en Somalia y Afganistán. El objetivo es encontrar ojos que sepan quién es el enemigo.

Fracasada la opción de los llamados señores de la guerra laicos apoyados por Etiopía, la apuesta es el jeque Sharif. En su ascenso se mimaron los detalles: coincidió con la salida del último soldado etíope arrebatando a Al Shabab su gran arma propagandística, la lucha contra el invasor.

El presidente se dispone a dar un segundo golpe: aprobar la sharia (ley islámica), en una versión moderada que permita el cine y no obligue a las mujeres a cubrirse por entero. La última vez que la UCI introdujo la sharia fue la excusa para activar la maquinaria de guerra que los expulsó del poder en diciembre de 2006.

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¿Quién ganó en El Salvador?

M. Á. BASTENIER 18/03/2009  - El País

Se sabe quién ha perdido las elecciones presidenciales de El Salvador; pero no hay absoluta constancia de quién ha ganado. Derrotado, el ultraderechista Arena (Alianza Republicana Nacionalista) que lleva en el poder cuatro mandatos desde 1989; que ensangrentó el país con los infamantes escuadrones de la muerte; que planeó el asesinato del arzobispo Óscar Arnulfo Romero en 1980, y que clonaba los impulsos más reaccionarios de Washington. Y ganador, al menos nominal, el izquierdista FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional), pero dentro del cual o en sus alrededores conviven dos almas bien distintas.

Si el FMLN, heredero de la guerrilla que firmó la paz con un Gobierno semidemocrático en 1992, ha tardado 20 años en llegar al poder, habrá que preguntarse a qué tanta demora. Aquella fuerza revolucionaria estaba muy debilitada por la ofensiva militar armada y financiada por Estados Unidos en 1989; en 1990 los sandinistas, que eran como sus hermanos mayores guerrilleros, perdían el poder en elecciones democráticas; y desde ese año o el siguiente, con la desaparición de la URSS, era obvio que la arruinada Cuba ya no podía ser Meca de nadie. Durante todo ese tiempo, los espacios públicos de poder, que Gilles Bataillon ha llamado intersticiales porque se debían al solapamiento imperfecto entre intereses militares y capital agroexportador, limitaban el acceso del nuevo partido al ciudadano, como consecuencia de lo cual la tasa de asistencia a las urnas apenas solía superar el 50%. El FMLN acababa, sin embargo, en esta ocasión de ganar las legislativas -35 escaños contra 32 de Arena, en enero pasado- y en las presidenciales votaron dos tercios del censo, lo que favorecía a la izquierda. El Frente, finalmente, presentaba en las elecciones la otra mejilla, encarnada en el candidato socialdemócrata Mauricio Funes, en lugar de los ex guerrilleros que habían sido sus aviesos antecesores.

Hay que preguntarse, entonces, en qué medida el presidente electo domina o es dominado por el aparato del partido, porque de ello dependerá el rumbo del llamado pulgarcito de Centroamérica, que puede escorarse hacia el chavismo venezolano o a la prudencia personificada del brasileño Lula. Y el salvadoreño cuenta para respaldar sus decisiones con una especie de fuerza personal de despliegue rápido, llamada los amigos de Funes, entre los que figuran varios empresarios a los que no se sospecha de bolivarianos, pero también el ex guerrillero Hato Hasbún, de origen palestino, posiblemente sobrevenido a días más apacibles.

La línea dura se halla, con todo, al otro lado del sillón presidencial encarnada por su vicepresidente, Salvador Sánchez Cerén, que opina que todo lo que perjudique a Estados Unidos es bueno para la humanidad. El ex guerrillero reciclado conferenciante en Oxford, Joaquín Villalobos, asegura que tras esa facción está el Partido Comunista, aunque no aclara quién está detrás del partido, porque ya ha pasado el tiempo en que el comunismo ponía presuntamente en peligro el equilibrio universal.

El giro es, sin embargo, gigantesco aún en la hipótesis más domesticada. El jefe del Estado saliente, Elías Antonio Saca, ha sido el último líder latinoamericano en mantener tropas en Irak; se alineó el primero con el presidente George W. Bush en la guerra contra el terror copiando hasta el último codicilo de la Patriot Act norteamericana; y fue también el más presuroso en firmar el CAFTA (Acuerdo de Libre Comercio Centroamericano) con Washington, por todo lo cual recibió unos 500 millones de dólares de ayuda en los últimos cinco años.

Las primeras declaraciones del presidente electo confortan, en cambio, a Brasilia, porque cuando dice que profundizará relaciones con Estados Unidos está claro que, con Barack Obama en la Casa Blanca, quiere decir algo radicalmente distinto de lo que significarían esas mismas palabras pronunciadas por Saca en tiempos del anterior presidente republicano. Esos méritos taumatúrgicos son los que tiene el nuevo líder norteamericano, hasta el punto de que la sola mención de su nombre evoca en la opinión Alianza de Civilizaciones, diálogo multipolar, mano tendida a los íncubos de Bush, y, sobre todo, síntesis de extremos, que es lo que guía la política de Lula; pero, legítimamente, también hay que preguntarse cuánto durará esa exposición del santísimo.

Funes hizo, por último, una cita político-literaria en su discurso de la victoria, cuando dijo que tocaba El turno del ofendido, título de un libro de Roque Dalton, el revolucionario salvadoreño asesinado por sus camaradas en 1975, para añadir que aquel era el turno "de los auténticos demócratas". ¿En quién estaría pensando?