Blogia

CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Barrionuevo vs. Néstor K

Dante Camaño pide juicio político para Aníbal Fernández

 

Aníbal Fernández le contesta a Barrionuevo: "A sus exabruptos los conozco hace mucho" (escúchelo)

 

"O estás con ellos o te matan. No saben perder"

El líder gastronómico sostuvo que la estrategia kirchnerista es "palo y a la bolsa" contra la oposición y acusó a Aníbal Fernández de "ser funcional a la locura de este Gobierno". Liberaron a los 40 detenidos por los incidentes de ayer.

Un día después de la dura represión de la Policía Federal sobre los trabajadores gastronómicos, el líder de ese gremio, el siempre polémico Luis Barrionuevo, renovó sus durísimas críticas a la presidente Cristina Fernández y su esposo, Néstor Kirchner, y sostuvo que "lo de ellos es ’palo y a la bolsa, o estás conmigo o te mato’" porque "no quieren perder a nada".

En tanto, desde el Gobierno, el ministro de Seguridad y Justicia, Aníbal Fernández, evitó esta mañana realizar una lectura política de los incidentes ocurridos ayer y se limitó a señalar que "la responsabilidad de la policía era estar donde tiene que estar" y así lo hizo.

Fernández, en declaraciones a radio Continental, afirmó que la policía actuó para evitar que los manifestantes ingresaran a la sede de la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos y que lo hizo en función de una orden judicial.

Sin embargo, Barrionuevo acusó a Aníbal F. de ser "funcional a la locura de este gobierno". El sindicalista aseguró que los gastronómicos que se concentraron frente a la cámara empresarial del sector "iban pacíficamente" cuando se generaron incidentes con la policía que terminaron con la detención de unos 40 manifestantes, heridas a una decena de policías y a unos siete empleados.

EL CLÁSICO CONTRA MOYANO. Barrionuevo, además, sostuvo que el acto que encabezó el jueves pasado el líder de la CGT, Hugo Moyano, para respaldar al Gobierno, fue masivo porque "le pagaron a la gente para que vaya".

"Nosotros Somos trabajadores privados, no vivimos de subsidios, no hacemos actos para llevar gente a apoyar a Cristina y fuimos a pedir aumento de sueldo para mantener el poder adquisitivo", afirmó Barrionuevo.

NO QUEDAN DETENIDOS. Los alrededor de 40 empleados gastronómicos que fueron detenidos ayer durante los disturbios ocurridos en el barrio de Recoleta fueron liberados durante la noche, en tanto de los diez policías heridos, sólo uno quedó internado.

Por otra parte, se indicó que los siete trabajadores también con lastimaduras fueron dados de alta tras haber sido asistidos en distintos centros de salud.

Ayer a la tarde cerca de medio millar de trabajadores gastronómicos protestaron primero frente al hotel Sheraton y luego ante la sede de la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos donde intentaron ingresar y la policía los reprimió, por lo que se generaron incidentes en los que los manifestantes le arrojaron a los efectivos piedras.

Fuente: Crítica Digital

Dante Camaño pide juicio político para Aníbal Fernández

 

Lo de los Kirchner es "o estás conmigo o te mato", dijo Luis Barrionuevo

El líder de los trabajadores gastronómicos, Luis Barrionuevo, renovó hoy sus durísimas críticas a la presidenta Cristina Kirchner y su esposo, Néstor Kirchner, y sostuvo que "lo de ellos es ’palo y a la bolsa, o estás conmigo o te mato’" porque "no quieren perder a nada".


Barrionuevo sostuvo que el matrimonio Kirchner "vienen planteando permanentemente temas de vida o muerte", que "si no llegan y no le dan los caprichos de ellos y las mentiras de ellos" el país supuestamente caería en el caos.

 

TRATA DE PERSONAS EN RÍO GALLEGOS

COMUNICADO DE PRENSA DE LA COOP. LA ALAMEDA

ELLOS DISCUTEN EL ARBOL, NOSOTROS EL BOSQUE

 Mientras el gobernador Peralta y su Ministro de Gobierno anuncian en todos los diarios de Santa Cruz que iniciarán una querella contra la Alameda por el video difundido por nuestra organización, la Alameda anuncia que el lunes hará una ampliación de la presentación penal ante la Procuración General de la Nación en la que se pide que se investigue al Gobernador, al Ministro de Gobierno y al Jefe de la Policia por su responsabilidad en el funcionamiento de las casitas de tolerancia de Rio Gallegos, aportando nuevos y escalofriantes datos y tomando textualmente los graves dichos que estos funcionarios han vertido en los medios durante la semana que pasó.El Gobernador Peralta está más preocupado por criminalizar a los denunciantes que por desmantelar las casitas que anoche funcionaron a pleno. Ellos están empeñado en discutir el árbol, nosotros seguimos discutiendo el bosque con la conciencia que sea cual fuese el árbol, se trata sin duda de un árbol podrido y vinculado al poder que confirma nuestra denuncia inicial.. Como siempre lo hacemos, de cara a la sociedad, va el texto completo de la denuncia penal para todos los medios de comunicación.
 
Informes: Gustavo Vera 1561584835 y Juan Grabois 1563843877
 
Señor Procurador General de la Nación:
 
Gustavo Javier Vera y Juan Grabois, por derecho propio y con el patrocinio letrado de los Dres Rodolfo Yanzón y Mario F Ganora., con domicilio en Directorio 3998 CABA de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y constituyendo conjuntamente el procesal en Directorio 3998 CABA, . respetuosamente dicen:
 
I) Objeto
 
Por el presente, venimos a ampliar la denuncia formulada a los fines de que se investigue la presunta comisión de los delitos previstos y reprimidos en los arts. 117, 120 y 121 de la ley 25.871; 125 bis, 126, 127, 140, 145 bis y 145 ter C.P.; y 15 y 17 de la ley 12.331 por parte de los responsables de la red de prostitución que a continuación se describirá y sus eventuales cómplices y encubridores.
 
Al momento de formular la denuncia entendimos que la investigación debía necesariamente dirigirse a determinar la eventual responsabilidad del señor Jefe de la Policía de la Provincia de Santa Cruz, Comisario General Alejadro Martín, en su calidad de responsable máximo de la referida fuerza de seguridad, toda vez que el funcionamiento público y notorio de esta red, no pudo pasarle desapercibida, así como tampoco el irregular funcionamiento de las fuerzas a su mando que tienen el control de la zona.
 
Sin perjuicio de continuar sosteniendo la necesidad de que se investigue al mencionado funcionario por las razones oportunamente expuestas, venimos por el presente a expresar la necesidad de que se extienda la investigación respecto de la responsabilidad que le podría caber al señor Daniel Román Peralta, Gobernador de la Provincia de Santa Cruz y al señor Carlos Alberto Barreto, Ministro de Gobierno de la referida provincia, en los referidos hechos.
Esta necesidad se basa en las siguientes consideraciones de hecho y de derecho.
 
II) FUNDAMENTOS
 
IIa) Hechos.
 
La denuncia presentada versa sobre la existencia de una conocida red de locales donde se ejerce ostensiblemente la prostitución, la trata de personas con fines de explotación sexual y la reducción a servidumbre de las personas que ejercen el meretricio que opera en un "barrio" sin nombre legal pero reconocido como "barrio La Terminal" -que tiene esa denominación producto de las cercanías con la estación de micros de larga distancia - está ubicado sobre la ruta 3. Propiamente a la red de prostíbulos se lo conoce como "Las Casitas" y se ubica por plano municipal en manzana 639, A y B, que se circunscribe entre las calles José María Rosa, Los Pingüinos, Yugoslavia y Asturias, siendo la calle Carlitos Chaplin el ingreso principal de la mayoría de los locales en la ciudad de Río Gallegos, Provincia de Santa Cruz.
Esta red de prostíbulos es pública y notoria y ha sido registrada por la prensa (ver en la nota "Las Casitas" escrita por Mariana Carabajal para el diario Página 12 del 11 de marzo de 2009 que se acompaña.
La nómina y ubicación precisa de estos locales en los que se cometerían esa clase de hechos es la que se detalla a continuación:
 

ESTELA
El Ceibo 245
NADIA
El Ceibo 255
CASANDRA
El Ceibo 269
BLACK AND WHITE
El Ceibo 291
VENUS
Ingreso por Charles Chaplin
EL CEIBO
El Ceibo 292
LA PATO
El Ceibo
VERONICA
El Ceibo 256
7 LUNAS
Ingreso por Charles Chaplin
EL DESEO
Ingreso por Charles Chaplin
EXTASIS
Ingreso por Charles Chaplin
AQUELARRE
El Ceibo 246
LA MOROCHA
Charles Chaplin 254
ELI
Charles Chaplin 254
EL TREBOL
Charles Chaplin 224
GATITAS DE MARTA
Los Pinguinos 255
LA CASITA DE MARGOT
Los Pinguinos 227
MONI NIGHT CLUB
Yugoslavia 1326
FENIX
Yugoslavia 1318
LA DIOSA
Yugoslavia 1366
MARIAN
Yugoslavia 1310
 
Se trata de locales abiertos al público que con la aparente habilitación de locales bailables, bares y cafés desempeñan este menester. Esos locales funcionan habitualmente desde las 23. horas hasta las 8 de la mañana del día siguiente. Se caracterizan por tener carteles que indican el nombre del establecimiento en su frente o que sugieren la actividad y operan con música muy fuerte que trasciende al exterior y casi sin luces internas.. Como se ha expresado anteriormente concentran un número importante de mujeres provenientes de distintas provincias de la República Argentina de países limítrofes como la República del Paraguay que exhibiéndose en ropa interior o en forma muy llamativa ejercen la prostitución.
 
También se ha sostenido en la denuncia original que a raíz del funcionamiento de estos locales se produce un significativo incremento de la inseguridad toda vez que los vecinos manifiestan desde hace tiempo:
 
* Ejercicio de la prostitución organizada y solventada por grupos ilegales.
* La producción de hechos de violencia muy seguidos con derramamiento de sangre. Locales con o sin habilitación en los cuales «vale todo», se ofrecen mujeres mayores o menores, niños o drogas o son escenarios de trifulcas muy seguidas, con lesionados y muertos en hechos de sangre.
* Proliferación de grupos de delincuentes organizados en torno a la referida actividad que se disputan el territorio.
* Tráfico mayor y menor y venta de sustancias y drogas ilícitas.
* Connivencia activa o pasiva de las autoridades policiales y de los funcionarios del Gobierno de la Provincia de Santa Cruz que toleran y amparan estas actividades haciendo caso omiso de las denuncias.
 
Cabe destacar que existen constancias de numerosas causas por los delitos de facilitación de la prostitución investigados sin aparentes resultados en los Juzgados de Instrucción n° 1 y 2° de la Ciudad de Río Gallegos en los que habrían sido imputados los dueños, encargados o administradores de las referidas casas de tolerancia. También existen constancias en el Juzgado de Menores y en el Juzgado Federal de Río Gallegos.
A su vez la comisaría 2da (Jurisdicción zona "Las Casitas") de la Policía de la Provincia de Santa Cruz realiza un empadronamiento fotográfico de las chicas que llegan a servir como prostitutas a la zona. Se les toma una foto numerada, la cual tiene una referencia en libro. Esto es admitido por las autoridades del Ministerio de Gobierno de la Provincia de Santa Cruz .
 
Esto significa que ni la Policía ni las máximas autoridades de la Provincia de Santa Cruz pueden alegar válidamente el desconocimiento de este fenómeno criminal.
Podemos afirmar que las referidas autoridades estaban anoticiadas del fenómeno en razón de sus manifestaciones públicas ante la prensa local y nacional.
En efecto, debido a la repercusión de la denuncia formulada por los suscriptos al señor Procurador General de la Nación, tanto el señor Gobernador de la Provincia de Santa Cruz, señor Daniel Román Peralta, Gobernador de la Provincia de Santa Cruz como el Dr. Carlos Alberto Barreto, Ministro de Gobierno de dicha provincia realizaron una serie de manifestaciones públicas que fueron recogidas por los medios de prensa locales y nacionales que estarían indicando que también era de su conocimiento la existencia y funcionamiento de los prostíbulos de mención.
 
El Dr. Barreto, Ministro de Gobierno, manifestó en conferencia de prensa el día 1 de mayo del corriente celebrada en la Jefatura de Policía de Río Gallegos, luego de reunirse con la plana mayor de la Policía de Santa Cruz, dijo irónicamente que todos los hombres de honorables de Río Gallegos van a las "whiskerías habilitadas" de esta ciudad con referencia a los prostíbulos de marras. Aclaró que la videograbación aportada por la denunciante no hace nada más que mostrar lo que ocurre en las referidas "whiskerias habilitadas" y que todos saben lo que ocurre en ellas.
 
En este sentido, el señor Gobernador ya había manifestado a la prensa, más concretamente en el programa Informe klip-phan del canal de noticias C5N, dirigido por el periodista Andrés Klipphan y emitido el día jueves 30 de abril por la noche y con referencia al funcionamiento de la mencionada red de prostíbulos que "la prostitución es una cuestión cultural" con el deliberado propósito de banalizar la cuestión aunque reconociendo que tenía conocimiento de su existencia y de la actividad que allí se desarrolla.
 
Resultaría de estas declaraciones que en la Provincia de Santa Cruz no existe la voluntad política de hacer cumplir la ley 12.331 y el Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, ratificado por ley 11.925 que obliga al cierre de los prostíbulos en todo el territorio nacional y al castigo de los proxenetas. Es evidente que las máximas autoridades de Santa Cruz no se consideran obligadas por las disposiciones de los arts. 15 y 17 de la ley 12.331 y del art. 2 del Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, puesto que de otro modo no se entiende como es que frente al hecho publico y notorio de que en el lugar llamado "Las Casitas" funciona un verdadero "barrio chino" no ordenaron el cierre de los establecimientos que funcionan como burdeles, a pesar de tener conocimiento de lo que allí ocurre. Precisamente es el funcionamiento de los prostíbulos lo que sirve de factor determinante para la estructuración de las redes de trata con las características que prevé el Protocolo de Palermo, ratificado por ley 25.632, y la ley 26.346.
 
En la medida en que no se cierren los prostíbulos resulta imposible luchar contra los fenómenos asociados a ellos y que están básicamente enunciados en la doctrina de los tratados internacionales mencionados.
 
La actitud de las autoridades políticas y policiales de Santa Cruz están en abierta disonancia con estas normas, a pesar de las declamaciones toda vez que lo que se puede percibir por los sentidos nada tiene que ver con lo afirmado por los funcionarios.
 
Es más la actitud de las autoridades policiales en lo que se refiere al control de los horarios del funcionamiento de los prostíbulos, a la confección de padrones de personas dedicadas a la prostitución y la exigencia de libretas sanitarias por parte de las autoridades municipales de Río Gallegos revela que se está de hecho realizando una suerte de reglamentación de la prostitución prohibida por la ley 12.331 y por el art. 6 del Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, ratificado por ley 11.925. Esta "reglamentación" es considerada desde fines del siglo XIX como una práctica discriminatoria contra la mujer y como favorecedora de la prostitución y de la rufianería.
 
IIb) En cuanto a la cuestión de derecho
 
Lo dicho oportunamente en referencia a las conductas de las autoridades de la Policía de la Provincia de Santa Cruz que teniendo conocimiento de la existencia del fenómeno de la trata de personas, de la reducción a servidumbre y de la violación sistemática de las disposiciones de la ley 12.331, de la ley 25.871 y 26.346 hubieran omitido tomar medidas para contenerlo no serían susceptibles de ser consideradas una mera negligencia o inoperancia sino participación en graves hechos delictivos, se haría extensible a la consideración de la posible responsabilidad del Gobernador de la Provincia de Santa Cruz y del señor Ministro de Gobierno.
En efecto, como ya hemos dicho anteriormente, la doctrina nacional y extranjera ha desarrollado suficientemente la teoría de los delitos de omisión impropia en los que se impone al "garante" el deber de evitar el resultado típico. En estos casos el deber de evitar el resultado se basa en la idea fundamental de que la protección del bien jurídico en peligro depende de una prestación positiva de una determinada persona y que los afectados confían en la intervención activa de la misma. En este caso concreto la ley les atribuye a los funcionarios provinciales la misión de proteger a las personas de la trata con fin de explotación sexual comercial, de la reducción a servidumbre y de la violación sistemática de las disposiciones de la ley 12.331. La omisión del cumplimiento de este deber de protección de los bienes jurídicos a sabiendas de lo que estaba aconteciendo por parte de los que tienen la función legal de garantes los convierte en partícipes (ver Hans H. Jescheck "Tratado de Derecho Penal. Parte General", Volumen Segundo, págs. 832/833 y 854/864, Bosch, Casa Editorial S.A. Barcelona ; Bacigalupo, Enrique, "Derecho Penal. Parte General", págs. 389/396, Hammurabi, Bs. As. 1987; Zaffaroni, Eugenio R. "Tratado de Derecho Penal" Tomo III, págs. 454/483) .
 
Pero aquí la naturaleza de la cuestión planteada excede el marco del simple fenómeno delictivo para ingresar en el campo de la violación sistemática de Derechos Humanos, ya que los gobiernos pueden violar los derechos humanos tanto por acción como por omisión. El Estado no sólo tiene la obligación de respetar los derechos humanos evitando que sus funcionarios los destruyan mediante sus acciones, sino que además tiene el deber de proteger esos derechos de las conductas delictivas de los particulares mediante el establecimiento de un régimen jurídico eficaz. En este sentido tanto el Preámbulo como el art. 28 de la declaración Universal de Derechos Humanos no dejan lugar a dudas.
 
Según la Constitución Nacional los tratados internacionales mencionados en el art. 75 inc. 22 de la Ley Fundamental tienen jerarquía constitucional. Los demás tratados internacionales ratificados por el Congreso Nacional, si bien no tienen esa jerarquía son superiores al derecho interno (ver art. 75 inc. 22 C.N.). Tanto la Constitución Nacional, como los tratados internacionales y las leyes de la Nación son calificados por la propia Ley Fundamental como la ley suprema de la Nación y las autoridades de cada provincia están obligadas a conformarse a ella, no obstante cualquiera disposición en contrario que contengan las leyes o constituciones provinciales (art. 31 C.N.).
 
También de acuerdo con las disposiciones de la Constitución Nacional los gobernadores de provincia son los agentes naturales del Gobierno federal para hacer cumplir la Constitución y las leyes de la Nación (art. 128 C.N.). Es decir que sobre ellos recae una especial responsabilidad establecida por la Ley Fundamental para hacer que se respete lo determinado en el art. 31 C.N.
 
Por estas razones, el gobernador de la Provincia de Santa Cruz, en su calidad de agente natural del Gobierno federal, no podría eludir la estricta observancia de los tratados internacionales con jerarquía constitucional ni la de los demás tratados internacionales ratificados por la República Argentina. Tampoco podría sustraerse de cumplir y hacer cumplir las leyes nacionales, no obstante cualquiera disposición en contrario que contengan las normas del derecho local.
 
Este deber de observancia de los tratados internacionales es particularmente riguroso en materia de los relativos a los Derechos Humanos. En efecto, estos tratados normalmente exigen una actitud proactiva por parte de los órganos de gobierno de los Estados Partes a los fines de hacerlos cumplir tornar efectivos los derechos reconocidos. La omisión de llevar adelante esa actitud proactiva que traiga aparejado el menoscabo de alguno de los derechos allí contemplados constituye una violación del tratado por omisión que hace incurrir a la República Argentina en responsabilidad internacional.
 
Este deber de actuar proactivamente está establecido expresamente en los arts. 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 2 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. Estos tratados internacionales con jerarquía constitucional obligan a los Gobiernos de los Estados Partes y, por ende, a los gobernadores de provincia en su calidad de agentes naturales del Gobierno Federal a adoptar todas las medidas administrativas e incluso legislativas de su competencia para combatir la esclavitud, la servidumbre, la trata de personas y la explotación de la prostitución ajena (arts. 6 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, 8 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y 6 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer). Frente a la cuestión de la prostitución es bien claro que el Gobernador de la Provincia de Santa Cruz, en su carácter de agente natural del Gobierno federal, tiene el deber de adoptar todas las medidas apropiadas, incluso de carácter legislativo, para suprimir todas las formas de trata de mujeres y de explotación de la prostitución de la mujer. El Gobernador de la Provincia de Santa Cruz no puede alegar como fundamento de su omisión de hacer cumplir la ley 12.331 y Convenio para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, la circunstancia de que la cultura de su provincia considere normal que se ejerza la prostitución en casas de tolerancia. Primero, porque semejante pauta cultural, propia de la antigua "Patagonia Trágica", sería algo deleznable que no merecería desde el punto de vista ético ninguna clase de respeto por parte de las autoridades de cualquier país medianamente civilizado. Pero, además, porque su deber jurídico expresamente establecido en el art. 5 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer es el de combatir activamente y cambiar esa clase de pauta cultural. En efecto, se trata de conductas que la referida Convención considera discriminatorias contra la mujer, por ende tiene el deber de tomar las medidas apropiadas para modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de esta practica consuetudinaria que está basada en la superioridad del hombre sobre la mujer y en funciones estereotipadas de hombres y mujeres
 
. Similar justificación a la esgrimida por Peralta había sido utilizada por el juez federal Norberto Oyarbide en la causa caratulada "Guilmer SA" para sobreseer a los dueños de la marca SOHO por los delitos de reducción a servidumbre y a la ley nacional de migraciones, entre otros. Oyarbide había sostenido que traer desde Bolivia a ciudadanos de ese país con promesas de trabajo, y someterlos a condiciones inhumanas en talleres textiles -con pagas que no respetan los convenios pertinentes, extensas horas laborales, sin condiciones mínima de higiene, entre otras cuestiones- con el propósito de obtener un beneficio económico, no podía enmarcarse en ningún tipo penal dado que existen pautas culturales por las que para los bolivianos el trabajo en tales condiciones sería una especie de repetición de las prácticas de trabajo derivadas de la institución "Ayllu". Al momento de la audiencia oral ante los jueces de la Cámara Federal, los querellantes -junto al Cónsul de Bolivia y a antropólogos especializados en la cultura andina- sostuvimos que semejante relativismo implicaba dar por tierra tanto con los pactos internacionales de protección a los derechos humanos, como de todo nuestro andamiaje normativo interno. Además sostuvimos que nada mas alejado al Ayllu como las prácticas de esclavitud y denigración a la persona humana imperante en los talleres textiles. Quienes obtenían un indebido rédito económico -empresarios argentinos- eran los verdaderos beneficiarios de semejante análisis, que, finalmente, fue desechado por la Cámara Federal, que recogió los argumentos de la querella.
 
Ahora, las autoridades de la Pcia. de Santa Cruz, bajo el insólito ropaje de la pauta cultural, pretenden dar por tierra con los Convenios Internacionales de Derechos Humanos y con el mismo Código Penal Argentino, con el único propósito de sostener el rédito económico ilegalmente obtenido, mientras miles de mujeres y niñas padecen una situación de total desamparo y protección a la vista de esas autoridades, quienes, insistimos, se han mantenido en una actitud omisiva a pesar de la posición de garante en la que se encuentran.
 
III) Petitorio
Por todo lo expuesto, solicito que se tenga por ampliada la denuncia originalmente formulada.
Proveer de conformidad. Será justicia.

"Cuando ya no pueda pensar, quiero que me ayuden a morir con dignidad"

El 22 de abril cumplió 100 años Rita Levi-Montalcini

La científica italiana, premio Nobel de Medicina, soltera y feminista perpetua -"yo soy mi propio marido", dijo siempre- y senadora vitalicia produce todavía más fascinación cuando se la conoce de cerca. Apenas oye y ve con dificultad, pero no para: investiga, da conferencias, ayuda a los menos favorecidos, y conversa y recuerda con lucidez asombrosa.

Sobrada de carácter, deja ver su coquetería en las preciosas joyas que luce, un brazalete que hizo ella misma para su gemela Paola, el anillo de pedida de su madre, un espléndido broche también diseñado por ella. Desde sus ojos verdes vivísimos, Levi-Montalcini escruta a un reducido grupo de periodistas en la sede de su fundación romana, donde cada tarde impulsa programas de educación para las mujeres africanas.

Por las mañanas visita el European Brain Research Institute, el instituto que creó en Roma, y supervisa los experimentos de "un grupo de estupendas científicas jóvenes, todas mujeres", que siguen aprendiendo cosas sobre la molécula proteica llamada Factor de Crecimiento Nervioso (NGF), que ella descubrió en 1951 y que juega un papel esencial en la multiplicación de las células, y sobre el cerebro, su gran especialidad. "Son todas féminas, sí, y eso demuestra que el talento no tiene sexo. Mujeres y hombres tenemos idéntica capacidad mental", dice.

Con ella está, desde hace 40 años, su mano derecha, Giuseppina Tripodi, con quien acaba de publicar un libro de memorias, La clepsidra de una vida, síntesis de su apasionante historia: su nacimiento en Turín dentro de una familia de origen sefardí, la decisión precoz de estudiar y no casarse para no repetir el modelo de su madre, sometida al "dominio victoriano" del padre; el fascismo y las leyes raciales de Mussolini que le obligaron a huir a Bélgica y a dejar la universidad; sus años de trabajo como zoóloga en Misuri (Estados Unidos), el premio en Estocolmo -"ese asunto que me hizo feliz pero famosa"-, sus lecturas y sus amigos (Kafka, Calvino, el íntimo Primo Levi), hasta llegar al presente.

Sigue viviendo a fondo, come una sola vez al día y duerme tres horas. Su actitud científica y vital sigue siendo de izquierdas. Pura cuestión de raciocinio, explica, porque la culpa de las grandes desdichas de la humanidad la tiene el hemisferio derecho del cerebro. "Es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. La tenemos poco desarrollada y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente".

Laica y rigurosa, apoya sin rodeos el testamento biológico y la eutanasia. Y no teme a la muerte. "Es lo natural, llegará un día pero no matará lo que hice. Sólo acabará con mi cuerpo". Para su centenario, la profesora no quiere regalos, fiestas ni honores. Ese día dará una conferencia sobre el cerebro.

Pregunta. ¿Cómo es la vida a los cien años?

Respuesta. Estupenda. Sólo oigo con audífono y veo poco, pero el cerebro sigue funcionando. Mejor que nunca. Acumulas experiencias y aprendes a descartar lo que no sirve.

P. ¿Se arrepiente de no haber tenido hijos?

R. No. Era adolescente cuando decidí que nunca me casaría. Nunca habría obedecido a un hombre como mi madre obedecía a mi padre.

P. ¿Recuerda el momento en que decidió estudiar? ¿Qué dijo su padre?

R. Era el periodo victoriano. Mi padre era una persona de gran valor intelectual y moral, pero un victoriano. Desde niña estaba contra eso, porque veía a mi padre dominar todo, y decidí que no quería estar en un segundo plano como mi madre, a la que adoraba. Ella no mandaba. Dije a mi padre que no quería ser ni madre ni esposa, que quería ser científica y dedicarme a los otros, utilizar las poquísimas capacidades que tenía para ayudar a los que necesitaban. Que quería ser médica y ayudar a los que sufrían. Él me dijo: "No lo apruebo pero no puedo impedírtelo".

P. ¿Qué momentos de su vida han sido más emocionantes?

R. El descubrimiento que hice, que hoy es más importante que entonces. Cuando cada experimento confirmaba mi hipótesis, que iba completamente contra los dogmas de ese tiempo, viví momentos emocionantes. Quizás el más emocionante. Por el resto, el reconocimiento de Estocolmo me dio mucho placer, claro, pero fue menos emocionante.

P. Su tesis demostró que, de los dos hemisferios del cerebro, uno está menos desarrollado que el otro.

R. Sí, el cerebro límbico, el hemisferio derecho, no ha tenido un desarrollo somático ni funcional. Y, desgraciadamente, todavía hoy predomina sobre el otro. Todo lo que pasa en las grandes tragedias se debe al hecho de que este cerebro arcaico domina al de la verdadera razón. Por eso debemos estar alerta. Hoy puede ser el fin de la humanidad. En todas las grandes tragedias se camufla la inteligencia y el razonamiento con ese instinto de bajo nivel. Los regímenes totalitarios de Mussolini, Hitler y Stalin convencieron a las poblaciones con ese raciocinio, que es puro instinto y surge en el origen de la vida de los vertebrados, pero que no tiene que ver con el razonamiento. El peligro es que aquello que salvó al australopithecus cuando bajó del árbol siga predominando.

P. En cien años usted ha conocido esos totalitarismos. ¿Cómo se puede evitar que vuelvan?

R. Hay que comenzar en la infancia, con la educación. El comportamiento humano no es genético sino epigenético, el niño de dos o tres años asume el ambiente en el que vive, y también el odio por el diferente y todas esas cosas atroces que han pasado y que pasan todavía.

P. ¿Qué aprendió de sus padres? ¿Qué valores le transmitieron?

R. Lo más importante era comportarse de una manera razonable, saber lo que vale de verdad. Tener un comportamiento riguroso y bueno, pero sin la idea del premio o el castigo. No existía la idea del cielo y el infierno. Éramos religiosos, pero la actitud ante la vida no tenía que ver con la religión. Existía el sentido del deber, pero sin compensación post mortem. Debíamos comportarnos bien, eso era una obligación. Entonces no se hablaba de genética, pero era ese espíritu. Sin premio ni miedo.

P. Su origen es sefardí. ¿Hablaban español en casa?

R. No, nunca tuvimos mucha relación con esa lengua. Sabíamos que veníamos de la parte sefardí y no de la askenazi, pero no se hablaba de ello, no nos importaba mucho ser de una u otra. Spinoza me hacía feliz, era un gran referente cultural, y todo lo que sabíamos procedía de los grandes pensadores hebreos, pero no había un sentido de orgullo, de ser mejores, nunca pensamos así.

P. ¿Basta un siglo para comprender a Italia?

R. Es un país maravilloso, por el clima, por la historia del Renacimiento, y por sus enormes contribuciones, su historia formidable de capacidad y descubrimientos. Me sentí siempre judía e italiana, las dos cosas al 100%. No veía dificultad en eso.

P. ¿Cómo ve a Italia hoy?

R. Tiene un fortísimo capital humano, capacidad innovadora y de convivencia, orgullo del pasado, y no se siente demasiado afectada por las cosas negativas, como la mafia. Siempre sentí que era un país del que era una suerte formar parte y haber nacido. Ser italianos era parte de nosotros, nadie nos preguntaba si éramos italianos o no. También era una suerte ser judía. No conocí la Biblia, no tuve una educación religiosa, y me reflejaba en el capital artístico y moral italiano y judío. No pertenecí a una pequeña minoría perseguida, sabía que eso ocurría, pero no me sentía parte de ello. Desde niña me sentía igual que los demás. Cuando me preguntaban "¿cuál es tu religión?", contestaba: "Yo, librepensadora", y nadie sabía qué era eso. Y tu padre qué es: ingeniero.

P. ¿Cómo vivió el fascismo?

R. No siento rencor personal. Sin las leyes raciales, que determinaron que los judíos éramos una raza inferior, no hubiera tenido que recluirme en mi habitación para trabajar, en Turín y luego en Asti. Pero nunca me sentí inferior.

P. ¿Así que no sintió miedo?

R. Miedo, no; desprecio y odio sí, netamente por Mussolini. A mi profesor Giuseppe Levi lo seguí paso a paso y era feliz por lo que él valientemente osaba hacer y decir. Nunca sentí la persecución porque mis compañeros de universidad católicos me consideraban igual. Y no tuve sensación de peligro. Cuando empezaron las persecuciones, eran tan inmundas las cosas que se decían que no me daba por aludida. Estaba ya licenciada en 1936, había estudiado con Renato Dulbecco, católico, y Salvatore Luria, judío, y no tenía sensación de ser distinta.

P. ¿Cree que hay peligro de que vuelva el fascismo?

R. Sí, en los momentos críticos prevalece más la componente instintiva del cerebro, que se camufla de raciocinio y anima a los jóvenes a razonar como si fueran parte de una raza superior.

P. ¿Ha seguido la polémica sobre el Papa, los preservativos y el sida?

R. No comparto lo que ha dicho.

P. ¿Y qué piensa del poder que tiene la Iglesia? ¿Es demasiado?

R. Sí. Fui la primera mujer admitida en la Academia Pontificia y tuve una buena relación con Pablo VI y con Wojtyla, también con Ratzinger, aunque menos profunda que con Pablo VI, al que estimaba mucho. No la tuve en cambio con aquel considerado el Papa Bueno, Roncalli (Juan XXIII), que para mí no era bueno, porque era muy amigo de Mussolini y cuando comenzaron las leyes antifascistas dijo que había hecho un gran bien a Italia.

P. ¿Ha cambiado mucho su pensamiento a lo largo de la vida?

R. Poco, poco. Siempre pensé que la mujer estaba destruida porque el hombre imponía su poder por la fuerza física y no por la mental. Y con la fuerza física puedes ser maletero, pero no un genio. Lo pienso todavía.

P. ¿Le importó alguna vez la gloria?

R. Para mí, la medicina era la forma de ayudar a los que no tenían la suerte de vivir en una familia de alto nivel cultural como la mía. Esa línea recta no ha cambiado. La actividad científica y la social son la misma cosa. La ayuda a las mujeres africanas y la medicina son lo mismo.

P. ¿El cerebro sigue siendo un misterio?

R. No. Ahora es mucho menos misterioso. El desarrollo de la ciencia es formidable, sabemos cómo funciona desde el lado científico y tecnológico. Su estudio ya no es un privilegio de los expertos en anatomía, fisiología o comportamiento. Los anatomistas no han hecho gran cosa, quitando algunos. Ahora ya no hay barreras. Físicos, matemáticos, informáticos, bioquímicos y biomoleculares, todos aportan cosas nuevas. Y eso abre posibilidades a nuevos descubrimientos cada día. Yo misma, a los 100 años, sigo haciendo descubrimientos que creo importantes sobre el funcionamiento del factor que descubrí hace más de 50 años.

P. ¿Hará fiesta de cumpleaños?

R. No, me gustaría ser olvidada, ésa es mi esperanza. No hay culpa ni mérito en cumplir 100 años. Puedo decir que la vista y el oído han caído, pero el cerebro no. Tengo una capacidad mental quizá superior a la de los 20 años. No ha decaído la capacidad de pensar ni de vivir...

P. Díganos el secreto.

R. La única forma es seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte, porque la muerte no nos golpea a nosotros sino a nuestro cuerpo, y los mensajes que uno deja persisten. Cuando muera, solo morirá mi pequeñísimo cuerpo.

P. ¿Está preparada?

R. No hace falta. Morir es lógico.

P. ¿Cuánto desearía vivir?

R. El tiempo que funcione el cerebro. Cuando por factores químicos pierda la capacidad de pensar, dejaré dicho en mi testamento biológico que quiero ser ayudada a dejar mi vida con dignidad. Puede pasar mañana o pasado mañana. Eso no es importante. Lo importante es vivir con serenidad, y pensar siempre con el hemisferio izquierdo, no con el derecho. Porque ése lleva a la Shoah, a la tragedia y a la miseria. Y puede suponer la extinción de la especie humana.

Fuente: Intrameds

La Iglesia denuncia la trata de mujeres en Río Gallegos

El obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, denunció el tráfico y la trata de mujeres en Santa Cruz, sobre todo en esa ciudad. Precisamente la Pastoral de Migraciones, que integra monseñor Romanín, apoyó una investigación realizada por La Alameda, una fundación que combate la trata de mujeres.

"Estamos hablando de abuso sexual, abuso laboral, tráfico de personas, drogadicción y alcohol".

"Las Casitas es la pantalla visible, pero Río Gallegos también tiene otros lugares —whiskerías—, donde el modus operandi es el mismo. El marco de la prostitución ilegal es enorme: ésta es una zona de mucha soledad, de trabajos petroleros y en el campo. Pasa lo mismo en Ushuaia, en El Calafate, Las Heras, Pico Truncado, Perito Moreno, y en las ciudades de la costa".

"Aquí se maneja mucho dinero, hay mucha mafia —afirmó el obispo—. El tráfico de personas es un delito aberrante. Hay que salvar la dignidad de estas personas, sobre todo las víctimas. Es un grito muy grande, pero también silenciado", señaló Romanín.

Ese trabajo relizado en los cabarets-burdeles de las dos manzanas conocidas como Las Casitas —casas de tolerancia, eufemismo por prostíbulo— revelan que las chicas, varias de ellas adolescentes, se encuentran privadas de su libertad.

Hoy, Gustavo Vera, de La Alameda, acompañado por representantes de varios credos, presentará la denuncia ante el procurador general de la Nación, y pedirá asistencia para las víctimas al ministro de Justicia.

La cooperativa y fundación La Alameda viene combatiendo desde hace tiempo el trabajo esclavo y la explotación sexual. En febrero pasado, tres voluntarios estuvieron en Las Casitas y, por primera vez, documentaron con cámara oculta las denuncias de la Iglesia.

Se trata de 35 locales no habilitados (figuran como domicilios particulares), que tienen alternadoras. Se acepta tarjeta de crédito para pagar los 50 pesos de una lata de cerveza, y de 70 a 80 más si se invita a la chica, con derecho al manoseo, contó Miguel (un nombre ficticio), quien participó en la investigación.

El "pase" por servicios sexuales cuesta 150 pesos los 15 minutos, 300 pesos por media hora, y de 500 a 600 la hora. Pero las chicas no ven un centavo, ya que ni siquiera pueden ir a comprar cigarrillos. "Mientras no reciba orden de mi papá, no puedo salir", confiesa una menor captada en Formosa.

Están disponibles de 23 a 5 de martes a jueves, y hasta las 8 de viernes a domingo. "Aquí viene la Policía a las 8 a cerrar", cuenta una chica. En efecto, a esa hora los jóvenes de La Alameda vieron llegar los patrulleros. Y en "Venus", quien entró y se acercó a la madama Blanca Moyano fue un hombre que, según los denunciantes, sería el jefe de Policía de Santa Cruz.

Pese a que la ley 12.331 prohíbe los prostíbulos y castiga a proxenetas y madamas, no se trata de nada oculto: los horarios de cierre constan en un acuerdo firmado en 2007 entre los dueños de los burdeles y la comuna. Además, las chicas deben mantener una libreta sanitaria al día, con análisis y controles ginecológicos periódicos en el moderno hospital local.

En setiembre pasado, la Municipalidad intentó encuadrarlos como cabarets clase C, pero los dueños se negaron con gran escándalo: "Quieren cobrar impuestos para algo que no está permitido, como la prostitución", dijo Mario Guerrero, propietario de un burdel.

La mayoría confiesa haber sido engañadas con falsas promesas laborales (hecho suficiente para hablar de Trata de Personas).

"Son fumadoras compulsivas y a las 6 de la mañana están todas borrachas. ’Si el cliente quiere tomar (cocaína), yo tengo que tomar’, me dijo una chica. En muchas se notan los moretones en piernas, pechos y brazos —señaló Julián—. En esos días las vimos con la misma ropa, sucia, y el pelo con olor a grasa. Limpian y viven allí: son esclavas".

Ver el video en la nota original de Clarín

Fuente: Clarín 29-04-09

ESPECIAL ADICCIONES

Visitar notas en nuestro blog HTTP://DERECHOSHUMANOSDESDELACUNA.BLOGIA.COM

El infierno del paco en las villas

 

Documento: La droga en las villas

 

Algo sobre drogas

 

1° DE MAYO DÍA DEL TRABAJADOR

A QUIEN LE QUEPA EL SAYO, QUE SE LO PONGA

NIK - Humor

La Nación 28/04/09

“El discurso del narcotráfico sirve para criminalizar todo”

Entre la filosofía, la ciencia política y la literatura, a Gabriela Polit Dueñas la desvelan el poder y sus formas. Específicamente, el poder narco y las narrativas del universo violento. Aquí explica cómo se construye y lee el narcotráfico, qué se dice cuando se habla de narcos, cómo se representan culturalmente esas violencias.

Por Soledad Vallejos

–¿Por qué ir a Sinaloa?

–Quise ver cómo funciona el campo cultural: qué significa escribir, qué significa ser artista en una ciudad donde sales y ves muertos en la calle. Me topé con una ciudad donde el nivel de violencia está tan naturalizado y es tantísimo que puede haber un patoterito en la calle, que normalmente alguno le diría “salí de acá” y nadie le dice nada. Todo el mundo les tiene temor. Imponen una forma muy violenta de actuar y la gente la tiene muy naturalizada. Chicos de la universidad me llevaron a dar un tour, me decían: “Maestra, éste es el narcotour”, como chiste pero...

–Esos chicos tal vez nacieron cuando ese mundo no existía.

–No es tan así. En México la producción de marihuana y heroína existía ya en el siglo XIX: campesinos que lo hacían como un ingreso extra, no en tanto actividad super delictiva.

–Pero el mundo narco no es lo mismo, ¿no?

–La palabra narcotráfico se acuña en el ’50 y pico. Antes de eso el que cultivaba amapola era un gomero (lo que sale de la amapola es como una goma, sale una bola y tienes que hacer determinado proceso del cual sale la morfina y si sigues un poco más sale la heroína). Hay prácticas residuales que vienen de ahí. Los chicos, mis alumnos, decían con cierta naturalidad, por ejemplo, “mi abuelo sembraba mota –que es marihuana– y fumaba”. O “en los ’70 el negocio de mis tíos anduvo mal, entonces mi tío por una época hizo una carga para despuntar el negocio”. La situación ha cambiado y ahora ya no hay cómo hacer eso. Pero empieza a haber un discurso que lo criminaliza y a partir del cual cambia. Hay hechos históricos que lo convierten en esto que vemos: primero, en los ’70, hubo una Operación Cóndor en el norte, en México, que fue lo que siguió a la matanza en Tlatelolco y estuvo a cargo del mismo grupo militar. Esa zona, por entonces, estaba muy bien organizada en sindicatos, organizaciones gremiales, había un movimiento estudiantil, entonces se reprimió ese sector y también las siembras de marihuana. Fue la primera vez que hubo una incursión del ejército con miras a acabar con las siembras. De hecho, los grupos dedicados al negocio ilícito sufrieron un bajón enorme. Pero en la década siguiente, o sea un par de años después, repunta el negocio con un mercado de cocaína que había crecido enormemente en el norte, con los colombianos que ya no podían ingresar la droga por Miami y empiezan a usar la frontera, con un know how que venía desde mucho antes. Piensa que México es un país con un estado único, en el que no se puede pensar cómo se van armando los grupos dedicados al negocio ilícito si no se contempla la estructura de poder que le va sosteniendo, no como soporte pero sí que le va marcando pautas. Quiero decir que no se puede pensar en mafias sin una relación con el poder, y que allí era centralizado. Lo que sucede ahorita en México es que ese poder único y centralizado que era el PRI, se está fragmentando, multiplicando y democratizando. En Sinaloa hay, primero, una memoria muy traumática de la Operación Cóndor, porque fue un desastre en derechos humanos, sobre todo en las zonas rurales. Y después esto hizo que se reciclara la diversificación del poder político a partir de los ’90: también sucede al interior de los grupos dedicados al negocio ilícito, porque ahora quieren cooptar la cocaína que empieza a venir de Colombia. En Colombia, en cambio, está Pablo Escobar, que buscaba el monopolio de la cocaína a nivel mundial. Los grupos dedicados al negocio ilícito resurgen mucho más armados porque saben que es mucho más difícil meter la droga pero que, por tanto, se vuelve un negocio mucho más rentable. Entonces, acotando: ésta es la situación de México, donde me concentro en Sinaloa, y me voy acotando a Culiacán, que es una ciudad de 20 mil habitantes, todavía con un referente muy rural y donde todo el mundo tiene un pariente, un amigo, el amigo de un amigo, alguien vinculado con ese mundo. Quiero decir que no es una realidad ajena.

–La presencia de lo narco atraviesa toda la experiencia cotidiana.

–Sí, la violencia está naturalizada, pero no en ver el muerto en la calle, sino en otras formas muy sutiles de violencia.

–¿Como cuáles?

–Es una ciudad donde vas al mall y dices: “¿Cómo en esta ciudad hay Versace?” Ves un parque automotor alucinante, muchachitos de 18 años manejando una Hammer con música a todo volumen, que se estacionan y corchan una calle... ¡y nadie les dice nada! En ese sentido hay un código que ellos van imponiendo. Pero hay además una industria cultural alrededor: en términos de la ropa, del diseño, del santo que adoran, que te compras el llaverito de un peso pero también en Los Angeles venden el llaverito con diamantes por 10 mil dólares. Creo que mismo el trabajo de los sociólogos, o el mío, es parte de una producción cultural que va acompañando todo esto. De manera que eso es México. Y lo que a mí me interesaba ver era cómo se hace. Es impresionante: hay un centro de cultura parcialmente financiado por el Estado de Sinaloa, y la ciudad tiene una oferta cultural alucinante. Hay conciertos, talleres, teatro, todo porque los intelectuales y los artistas estamos en Gramsci: o sea, el intelectual orgánico que quiere crear un espacio en que la cultura sea otra cosa. No en términos de clase pero sí de incorporar a los jóvenes a referentes que sean un poco distintos.

–¿Funciona? ¿Hay respuesta a esa oferta?

–Los talleres están siempre llenos y la gente trabaja a full. En Medellín, en cambio, es distinto, porque la historia de la droga en Colombia en distinta. Allí empieza a finales de los ’60, cuando los grupos de los cuerpos de paz llegaron a la zona del norte de Colombia, a La Guajira, y al parecer ellos mismos trajeron la marihuana, o había cierta marihuana local y se empieza a producir la mejor marihuana del mundo, la Santa Marta Golden. Y claro, La Guajira siempre fue un departamento con cierta cultura del contrabando, del traficar –no olvidemos que está allí la frontera con Panamá– cigarrillos, electrodomésticos... Comienza allí el tráfico con la marihuana, y enseguida empieza la cocaína. La cocaína se vuelve prohibida a partir de los ’20. Claro, había un montón de gente de Perú vinculada con esa industria y que de pronto se queda como ilegal, con lo cual muchos de ellos empiezan a traficar. Fue Chile, según cuenta Paul Gootenberg en Andean Cocaine. The making of a global drug, el puerto de salida. Pero con Pinochet se corta todo. Entonces en ese rato Colombia, que había vivido una profunda depresión económica, en realidad un país industrializado, muy rico y con una ubicación geográfica súper privilegiada... empieza a ser un lugar donde circula. Pero en Colombia históricamente no hay producción de coca, los productores son Perú y Bolivia. No había plantas de coca, que fueron muy controversiales desde la época de la colonia, porque los españoles se dieron cuenta de que era un montón de cosas: entre los aymaras, los del Alto, los quechuas, es fundamental a su estructura organizacional, a su sistema de valores, de creencias. Pero claro, como hay minas en Perú y Bolivia, los españoles no quieren eliminar la coca... En Colombia, en cambio, la producción de coca no es una cuestión ancestral, histórica: es totalmente nueva y ahora el país es uno de los principales productores.

–¿Se tomó deliberadamente la decisión de montar una industria?

–Exactamente. Entonces es interesante ver cómo el fenómeno del narcotráfico en Colombia, que es un país con una historia de violencia muy larga, pero en donde el narco irrumpe y se vuelve la explicación de todas las violencias. Recordemos que es algo armado ad hoc. Eso hace que también en su representación aparezca de esta forma. Se empieza a hablar de narco en los ’80, porque Pablo Escobar, que ya quería ser quien dominara el mercado mundial, pone a su mano derecha en un partido local para las elecciomes como suplente, y ahí la elite política empieza a reaccionar. (Al respecto hay novelas, como Delirio, de Laura Restrepo, donde algún personaje plantea que la clase alta se mantuvo en el poder pero la plata ya no venía de sus industrias o de sus tierras sino del narcotráfico. Había mucha plata. Y también una novela preciosa, Cartas cruzadas, de Darío Jaramillo. Esos textos son del 2004 y 1994.) Pero entonces el ministro de Justicia de Belisario Betancur dice “mi misión como ministro es acabar con el narcotráfico y vamos a extraditarles”. Hay muchas versiones, pero se dice que se juntaron los narcos de las diferentes zonas y que fue decisión de Escobar, al parecer, matarle al ministro. Y dicen que fue el error de Pablo porque a partir de eso no había diálogo posible. Así empezó la peor época en Colombia y lo que se llamó el Cartel de Medellín. Los chicos que matan al ministro son dos muchachitos de las villas, de las comunas como se dice allá, y empieza a circular el término sicario. Entonces hay una superproducción de lo que se llamó la “sicaresca”, sobre todo en cine (por ejemplo con la película de César Gaviria, Rodrigo D. No futuro). Y hubo muchas novelas, muy malas muchas, pero no todas (La Virgen de los sicarios de Fernando Vallejo es de esa época).

–Pero el sicario repele tanto como fascina, tiene cierto glamour.

–Sí, porque además, en las novelas cuando aparece está sumamente erotizado. Es una ambigüedad, porque el drama de mucha literatura latinoamericana ha sido cómo representar al otro, es esta pregunta constante en Latinoamérica acerca de quiénes somos. Acá la complejidad es: ¿cómo representas a este que además es un asesino, y que es un asesino a sueldo? En mucha de la literatura que surge como crónicas, el muchacho éste aparece diciendo: “lo mío es un trabajo, cobro de acuerdo a quien tengo que matar, si es un juez tengo que cobrar mucho, ojalá no me toque una señora y un chico cualquiera”. Pero son relatos que aparecen, ¿no? Por otra parte, que sea el sicario el que se convierte en la cara del fenómeno dice mucho. Mirar desde lo cultural el tema del narcotráfico me permite, primero, comparar lo distinto que es. Porque todo el mundo dice México y Colombia son parecidos, o cosas como “ahora se vive la colombianización de México”, y creo que lo cultural justamente apunta a señalar las profundas diferencias que tiene el fenómeno en cada lugar, porque la construcción tiene que ver con personajes locales, con idiosincrasias locales, con estereotipos locales. Y ahí vas viendo cómo la historia es totalmente distinta.

–Además de las noticias aquí también llegaron productos colombianos, como la telenovela Sin tetas no hay paraíso, el libro de la amante de Pablo Escobar...

–Es que esa representación que mencionás es justamente la que más éxito comercial tiene, son como las noticias a lo Hollywood, que nos hacen pensar que el narcotráfico es una industria a súper escala... pero eso es lo que se consume masivamente en el mercado. En muchos lugares, hay prácticas locales que son viejas, residuales, y hay memorias, como esto de las zonas de contrabando histórico y que es una cultura parte de la sobrevivencia. No se trata de un acto super delictivo para ellos. Ahora, el estereotipo de esta literatura hiperrealista nunca muestra primero estos matices, y además es muy fácil clasificar al posible criminal, cuando para que exista una empresa de narcotráfico tienes que tomar en cuenta los dos lados: el poder y... dónde se lava la plata. Por otro lado, se suma que actualmente hay cierta necesidad en la gente no de consumir literatura o cine sino de consumir lo real: es como la página de sociales, un “a ver qué dice la mujer de Pablo...”.

–Son productos tan rentables que forman parte de la oferta de los grandes grupos.

–Hay una industria cultural que lucra con esto. Y también la industria académica, que vengo a ser yo, aunque no lucro. En México la industria del narcocorrido es enorme, y en Sinaloa, por ejemplo, los intelectuales locales tienen una relación muy ambigua con eso. Por un lado, hay cosas que están ahí desde siempre: los corridos y la exaltación a este varón macho que todo lo puede, que finalmente es la cultura norteña. Pero eso, que está ahí va degenerando en otras formas mucho más violentas, donde aparece este tipo diciendo que si mato es porque todo lo puedo. La industria es muy fuerte y lucra mucho. Entonces las producciones culturales propiciadas por los intelectuales, con esas salas y centros culturales, no tienen un sesgo clasista o moralista, es sencillamente una resistencia a ese impacto industrial y comercial. Lo mismo pasa en Colombia: mucha gente se queja de estas novelas, ¿pero cómo es posible que la vida de este tipo de pronto se vuelva un best seller? Genera esa cosa de fascinación con lo prohibido, con lo malo, pero están muy estereotipados los personajes. O sea, el narco no es Pablo Escobar, es un montón de otras cosas más que hay que mirar, pero nosotros en la televisión, en Sin tetas... por ejemplo, consumimos eso: el sicario aparece hipersexualizado, porque es la única manera de graficarlo. Se ha escrito mucho desde la crítica literaria sobre cómo a la hora de representar a ese otro la sexualidad te permite acercarte y a la vez determinarlo como otro. Entonces si ves lo que marcó la sicaresca (que mezcla la palabra sicario con la palabra picaresca), encuentras que aparece este personaje como híper sexualizado.

–¿Y cómo engancha eso con el discurso de la seguridad y la inseguridad urbanas?

–Es que el narco se va volviendo ese otro claramente. Más allá de la realidad de la expansión del narcotráfico y los consumos y los nuevos mercados, a nivel de la construcción simbólica el discurso del narcotráfico sirve para criminalizar todo. ¿Dónde están los narquitos? En las villas o las comunas, ahí están los sicarios. Pero lo interesante sería saber, por ejemplo, cómo este colombiano que murió en el yate llegó acá, quiénes son sus enlaces argentinos, sus contactos, qué otros muertos debe haber alrededor de ese muerto. O sea, si ese chico hubiera sido argentino, por ahí a nadie se le habría ocurrido vincularlo con el narcotráfico. Es muy fácil decir cómo el narco es eso otro que nos pasa, cuando no es así, porque tiene que haber vínculos muy fuertes con lazos locales. Pero desde los medios se puede articular esa cosa de “nos llegaron los colombianos”, “oh, qué terrible, nos llegó el narco”. Y desde esa misma lógica el narcotráfico sirve muy bien para enganchar con el tema de la seguridad: no te hace pensar en la desigualdad, por ejemplo. No estoy negando lo otro, pero lo que estoy diciendo es que resulta útil. Para pensar en la cuestión de seguridad en los países latinoamericanos hay que pensar cómo vive la gente de la villa. Y sí, de pronto se dan paco. Y sí, de pronto cuando te afanan están llenos de paco y están sacados, pero eso no es porque el narcotráfico de Colombia te invadió, sino porque tienes una historia de desigualdad. De alguna manera el narcotráfico te da una oportunidad para todos estos discursos.

Fuente: Página 12