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CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Disculpen la molestia

Contratapa - Página 12 - 8/05/09

 

Por Eduardo Galeano

Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.

¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?

El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?

¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?

¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?

Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?

¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?

¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?

¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?

Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?

¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?

¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?

Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?

¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?

Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?

Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:

–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.

En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.

El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?

A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.

Pino rueda una campaña de película

En Diagonal y Florida se pueden comprar La Argentina latente o Memoria del saqueo a $ 12 pesos. El cineasta fustigó a Heller, el candidato K en la ciudad. “No tenemos bancos o espacios en un canal público”.


Ni con una fortuna personal, ni con los recursos del Estado. El candidato a diputado nacional de Proyecto Sur Fernando “Pino” Solanas decidió financiar su campaña electoral con la venta de sus películas en las mesas de difusión del partido. “Todos mis films han sido usados por todas las organizaciones sociales sin pedirme permiso, así que lo menos que podemos hacer es utilizarlos nosotros”, explicó el cineasta.

Con un televisor viejo de veintiuna pulgadas y una mesa con pilas de películas en la esquina de Diagonal Norte y Florida; tres jóvenes –con volantes verdes y blancos en mano– promocionan a Solanas. “Con lo recaudado por la venta vamos a financiar la campaña de Pino”, explica con entusiasmo uno de los militantes. Por sólo 12 pesos es posible llevarse La Argentina latente, Próxima estación, La dignidad de los nadies o Memoria del saqueo, y de paso colaborar con la campaña de la alianza integrada por Proyecto Sur, Buenos Aires para Todos y el Partido Socialismo Auténtico.

“Lamentablemente no tenemos ni un peso, ni fondos. Tampoco un banco o espacios en un canal público”, se quejó el candidato a diputado, y aprovechó para lanzar una crítica a su contrincante y referente del kirchnerismo porteño en las próximas elecciones del 28 de junio. “Hay algunos que se financian con los propios ahorristas o clientes de los bancos. La campaña de (Carlos) Heller es ultramillonaria. Nosotros estamos lejos de eso y tampoco estamos de acuerdo en gastar sumas millonarias en un país que tiene tanta pobreza e indigencia”, explicó Solanas a Crítica de la Argentina.

Respecto de los millones que el candidato a diputado bonaerense del PRO Francisco de Narváez destinó para su campaña publicitaria, Solanas se limitó a decir que “cada uno puede gastar lo que quiere”. Sin embargo, luego especificó: “Gastar millonadas en campañas políticas huecas y vacías de contenido no es lo mejor que uno le puede aportar al país. Pero más allá de eso, lo importante es que no hay diferencias entre la Coalición Cívica, el PRO y el kirchnerismo en los grandes asuntos económicos”.

Sin ahondar en demasiados detalles, el documentalista también sostuvo que “como en la última elección” de la que participaron, van a financiarse “con la billetera de cada uno”. Y agregó: “Todos mis films han sido usados por todas las organizaciones sociales sin pedirme permiso, así que lo menos que podemos hacer es utilizarlos nosotros”.

Además de la venta de sus películas, su espacio también se nutrirá económicamente de aportes de los militantes y del electorado, donaciones y hasta se rifarán cuadros.

Menos efectista que la idea del líder del Frente Cívico de Córdoba Luis Juez de vender huevos, el director de El exilio de Gardel eligió sus films para difundir sus denuncias, explicitar su proyecto y pagar los costos de una carrera que se asoma despareja.

Pakistán declara la guerra a los talibanes

Pakistán declara la guerra a los talibanes

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¿OBAMA ERA DISTINTO?

¿OBAMA ERA DISTINTO?

Un ataque de EE UU a los talibanes causa una matanza civil en Afganistán

Cruz Roja denuncia decenas de muertos incluidos mujeres y niños, en los bombardeos en Farah, provincia occidental. El presidente Karzai, que se reúne hoy con Obama, exige responsabilidades.

Decenas de civiles han muerto en Afganistán como consecuencia de una cruenta ofensiva militar de las tropas estadounidenses contra los talibanes en el oeste del país, según ha informado el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

La coalición occidental, encabezada por Estados Unidos bajo la misión antiterrorista Libertad Duradera, llevó a cabo entre el lunes y el martes una ofensiva aérea contra los insurgentes en Farah, provincia occidental afgana. La fuerza conjunta bombardeó a los integristas, ocultos en viviendas, y destruyó numerosas casas de varias aldeas.

Poco después de la operación militar, la portavoz de la Cruz Roja, Jessica Barry, ha informado de que un equipo de reconocimiento enviado a la zona de combate encontró decenas de cuerpos de civiles entre los escombros de las viviendas, entre ellos un voluntario la Cruz Roja que se encontraba trabajando con una familia de 13 personas. La organización humanitaria habla de "docenas de fallecidos", entre los que se encuentran madres y niños, mientras que el gobernador de Farah, Rohul Amin, ha asegurado que los bombardeos han podido causar la muerte de más de 100 civiles.

La policía provincial coincide con Barry cifra los fallecidos en más de un centenar. El jefe policial ha denunciado que durante los combates los talibanes han utilizado a los civiles como escudos humanos. La mayoría de los insurgentes radicales han huido después de los bombardeos y solo ha quedado un rastro de muerte y casas destrozadas en pueblos como Geraaniand Gank Abad.

Responsabilidades

Las autoridades afganas exigen responsabilidad a los autores de esta brutal ofensiva. El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ha ordenado hoy que se investigue el bombardeo. Karzai, de visita oficial en EE UU, ha informado de que un equipo de responsables militares afganos y estadounidenses partió hacia Farah. El presidente ha calificado de "inaceptables" las muertes de ciudadanos inocentes y ha añadido que abordará el asunto en la conversación que mantendrá hoy con el presidente de EE UU, Barack Obama.

El mando militar estadounidense de esta coalición, que opera al margen de la Fuerza de Asistencia de Seguridad (ISAF) de la OTAN, ha asumido su participación en el ataque y ha anunciado la apertura de una investigación para esclarecer lo sucedido. "Ofrecemos nuestras condolencias a aquellos afectados por las operaciones de hoy e investigaremos inmediatamente las denuncias para determinar qué ha sucedido", dijo ayer el portavoz de la coalición, el coronel Greg Julian, antes de conocer la denuncia del Comité de la Cruz Roja.

Ver Nota completa en el diario EL PAÍS

 

El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, ordenó hoy que se investigue un bombardeo de la aviación de EEUU en Farah que, según el Comité Internacional de la Cruz Roja, ha causado la muerte de "docenas" de civiles.

EFE Diversas fuentes afganas consultadas por Efe elevaron a 100 la cifra de muertos en el ataque sobre el que Karzai, de visita oficial hoy en EEUU, conversará con su colega estadounidense, Barack Obama.

Según dijo a Efe en Kabul la diputada por Farah Beliqees Roshan, el bombardeo de la coalición antiterrorista que encabeza EEUU causó ayer al menos 100 muertos entre la población.

El portavoz de la Policía, Abdul Ghafar Watandar, por su parte, aseveró, apoyándose en el testimonio de lugareños, que unas 100 personas han muerto, aunque precisó que no podía confirmar la cifra.

"Hay una investigación en marcha en el área y, una vez que esté completa, podremos dar la cifra exacta de víctimas", añadió.

La agencia afgana AIP, que se remite a informaciones procedentes de Farah, dijo que las víctimas mortales pueden ser hasta 150.

Un equipo del CICR enviado ayer a la zona desde la vecina Herat dijo haber visto los cadáveres de "docenas" de civiles, entre ellos mujeres y niños, explicó a Efe la portavoz de la organización en Kabul, Jessica Barry.

Barry dijo que no podía ofrecer una cifra exacta de víctimas, pero añadió que al menos un trabajador de la Media Luna Roja afgana resultó muerto junto a los 13 miembros de su familia, cuya vivienda fue bombardeada.

Un equipo de responsables militares afganos y estadounidenses partió hoy para Farah para investigar lo sucedido, según un comunicado del presidente Karzai, que calificó las muertes de civiles de "inaceptables" y añadió que sacará el tema en sus conversaciones con Obama.

El gobernador provincial, Rohul Amin, dijo ayer a Efe que había habido un "gran número" de muertos, pero hoy su oficina dejó claro que no ofrecerá más información hasta que concluya la investigación.

Los insurgentes talibanes habían sitiado días antes el distrito de Bala Bulok, en Farah, donde atacaron varias poblaciones y mataron a tres civiles tras acusarlos de espiar para el Gobierno afgano y las fuerzas internacionales destacadas en el país.

Según la versión de Amin, los talibanes mataron también a tres policías e hirieron a cuatro antes de la intervención ayer del Ejército afgano con apoyo de la aviación de la OTAN.

La fuerza conjunta atacó a los insurgentes, ocultos en viviendas, algunas de las cuales quedaron completamente destruidas por los bombardeos, dijo.

El mando militar de EEUU asumió anoche su participación en el ataque y anunció la apertura de una investigación.

"Ofrecemos nuestras condolencias a aquellos afectados por las operaciones de hoy e investigaremos inmediatamente las denuncias para determinar qué ha sucedido", dijo el portavoz de la coalición, el coronel Greg Julian.

EEUU encabeza una coalición militar que lleva a cabo la misión antiterrorista "Libertad Duradera" en Afganistán y opera al margen de la Fuerza de Asistencia de Seguridad (ISAF) de la OTAN.

Un total de 2.118 civiles murieron en 2008 a causa del conflicto afgano, según cifras de la misión de la ONU en el país.

Las fuerzas afganas y las tropas internacionales fueron responsables de la muerte de 828 personas, un 64 por ciento de las cuales fallecieron en ataques aéreos.

El bombardeo de la aviación estadounidense con mayor número de víctimas entre la población civil era, hasta el momento, el perpetrado en agosto de 2008 contra la localidad de Aziz Abad, en la provincia occidental de Herat, donde murieron 90 personas, 60 de ellas menores de edad

 

Otros medios reportan el BOMBARDEO ESTADOUNIDENSE A CIVILES AFGANOS

Ver nota en BBC

Selección de notas en Wikio

 

Tener éxtasis y no ir preso

Los jueces consideraron que las quince pastillas que un joven llevaba a una fiesta de música electrónica para él y sus amigos no constituían un delito porque eran sólo para consumir. También cuestionaron la figura penal de la “tenencia simple”.

Por Emilio Ruchansky

El pibe había viajado desde La Pampa hasta Buenos Aires para ir a un festival de música electrónica y, según relató después, fue el elegido para comprar las pastillas de éxtasis que se tomaría con siete amigos. Entre todos juntaron 400 pesos y consiguieron quince píldoras, una ganga si se tiene en cuenta que cada una cuesta no menos de 35 pesos. Sus amigos ya estaban dentro del festival realizado en Costa Salguero y mientras él hacía la cola para entrar se puso a contar las pastillas para asegurarse de que no lo habían estafado. Justo en ese momento fue detenido por personal de la Prefectura Naval Argentina. Ayer, a nueve meses del hecho, se difundió el fallo de Cámara Federal porteña que lo absolvió por entender que se trataba de un caso de tenencia para consumo personal y que esa conducta no debe ser penalizada. La sentencia también discute la “tenencia simple”, una figura penal muy cuestionada por los usuarios. Aunque ya hubo fallos que despenalizaron la tenencia para consumo de la marihuana y la cocaína, la sentencia pone al éxtasis en la misma bolsa.

El fallo puso al descubierto las complicaciones que genera la utilización de una figura penal como la de “tenencia simple”, que establece penas de 1 a 6 años de cárcel sin que se discuta la finalidad de esta tenencia, sea venta o consumo personal. Fue ésta la figura que aplicó en la investigación del caso el juez de primera instancia Ariel Lijo, quien además dispuso un embargo de 220 pesos contra el joven. Sin embargo, los jueces de la sala I de la Cámara Federal porteña consideraron en su fallo que esta figura, y más que nada el castigo que conlleva, era desproporcionada y optaron por bajar la calificación a la mera tenencia para uso personal, que prevé, según el segundo párrafo del artículo 14, de un mes a dos años de prisión.

Luego, y como ya lo vienen haciendo desde el año pasado, los jueces Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah sostuvieron que era inconstitucional penar este tipo de tenencia porque no trasciende la esfera privada ni afecta la salud de terceros. Es decir, se trata de un delito sin víctima. Horacio Tulio Zampieri, abogado defensor del joven (mencionado como L. S. en el fallo), había apelado la medida porque consideraba que Lijo estaba violando “el principio constitucional que reconoce la presunción de inocencia”. ¿Qué podía hacerle suponer a este juez que L. S. tenía intención de lucrar con esas pastillas la noche del 7 de septiembre 2008?

Según consta en el expediente, al momento de la detención el joven tenía entre sus pertenencias 1982 pesos, un cheque del Banco de la Provincia de La Pampa y un teléfono celular. Sin embargo, en el fallo se afirma que “el dinero secuestrado pertenecía al imputado, quien se había trasladado desde la provincia de La Pampa hasta la ciudad de Buenos Aires y compró, antes de concurrir a la fiesta electrónica, un equipo de audio y ropa, siendo el dinero secuestrado el remanente que le sobró de la compra del equipo de sonido aludido y para solventar sus gastos personales en su estadía en esta ciudad”.

El juez Lijo escribió en su resolución que “la cuestión” era establecer de qué tipo de tenencia se trataba. Como no había pruebas de peso para decir que L. S. pretendía vender el éxtasis y tampoco había pruebas, más allá del testimonio del joven, de que la intención era consumir durante el festival llamado Moonpark, Lijo optó por caratular el caso como “tenencia simple”. Sus superiores de la Cámara Federal usaron como guía el fallo “Vega Giménez” publicado el 27 de diciembre de 2006 por los jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

“La valoración de los hechos o circunstancias fácticas alcanzadas por el in dubio pro reo (en caso de duda se debe beneficiar al acusado) incluye también los elementos subjetivos del tipo penal, cuya averiguación y reconstrucción resulta imprescindible para aplicar la ley penal –sentenciaron los camaristas en el texto 30 de abril pasado–. Ante la proposición que afirma que no se pudo acreditar la finalidad de consumo personal, puede postularse que también es formalmente cierto que no se pudo acreditar que esa finalidad no existiera; y esta conclusión impide el juicio condenatorio que sólo admite certeza”.

Consultado por Página/12 Luis Osler, el abogado y asesor legal de la revista THC, una publicación temática sobre la marihuana, dijo que en este fallo “se vislumbra una crítica” a la aplicación de la ‘tenencia simple’ porque se establece el principio de inocencia por sobre esta figura que, dijo, viola el principio de inocencia justamente. “Por otro lado, todos saben que cuando se compra droga en cantidad se consigue más barata. El pibe acusado no estaba vendiendo, en todo caso estaba gestionando a terceros”, dijo este abogado que asegura que la tenencia simple es, además de inconstitucional, irreal.

“Esta figura penal se hizo para sustentar una política persecutoria hacia los consumidores porque es una tenencia sin finalidad y en la práctica no existe eso –dijo Osler–. La tenencia simple es una figura que ignora que cualquier consumidor de una sustancia no posee sólo la cantidad exacta para su consumo. Por dar un ejemplo: nadie tiene yerba para un mate o café para un pocillo. El problema es que se armó una ficción para poder justificar la tenencia simple, o sea, sin finalidad. El tema es que podés tener un pocillo de café o un kilo de café, pero nadie tiene café por tener café.”

¿Qué hubiera pasado si el joven acusado hubiera ganado algo de plata con la transacción? “En ese caso sería venta, pero hay que probárselo. Y si realmente fuese un vendedor es insignificante. Porque alguien vende 15 pastillas van a mover todo el engranaje judicial... ¿Por un pibe que por ahí vende 15 para tomarse tres? La discusión es otra, los verdaderos narcotraficantes son otros”, respondió Osler.

Esta figura, según explicó el juez Roberto Falcone, se originó porque “como decía (el jurista Sebastián) Soler es muy difícil atrapar in fraganti a los vendedores de droga”. Falcone integra el Comité Asesor en Materia de Drogas del Ministerio de Justicia nacional y es uno de los redactores del proyecto de ley que busca reemplazar la norma actual. “En este caso el que tiene que probar si se trata de comercialización o consumo personal es el fiscal, no el acusado. Pero muchas veces se invierte la carga de la prueba”, explicó el magistrado.

Para Falcone la tenencia simple o “neutra” es una figura residual que en verdad no fue pensada para castigar al usuario “sino al traficante que se disfraza de consumidor y está penada, como se pena la tenencia de armas de guerra, porque el Estado presume que ese objeto va a ser utilizado para un crimen”. Para aplicarla, agregó, debe descartarse cualquier posibilidad de tenencia para consumo personal. “En la nueva ley española se sacó la tenencia simple y está generando muchos problemas porque hay toda una zona gris en el medio. Entonces, dependiendo de la interpretación de un tribunal, una tenencia que era para consumo personal puede terminar siendo juzgada como tentativa de venta”.

En el proyecto de ley que este juez redactó junto a otros especialistas no se va a hablar de tenencia simple sino de “acopio”. Es decir, que se penaría el almacenamiento de una cantidad de drogas que excediera el consumo personal. Como no habrá cantidades máximas permitidas, como sí ocurre en el caso de la nueva ley mexicana (ver aparte), dependerá de cada juez entender la relación entre la cantidad de droga y las circunstancias en la que es encontrada.

Fuente: Página 12

 

La Cámara Federal porteña también avaló la tenencia de éxtasis para consumo personal (PERFIL)

Lo hizo al despenalizar a un joven que fue detenido con 15 pastillas de esa droga en una fiesta electrónica.  

La Justicia federal sobreseyó a un joven que fue detenido con 15 pastillas de éxtasis para consumir con un grupo de amigos en una fiesta electrónica y ratificó su criterio de no criminalizar la tenencia de drogas cuando es para uso personal, informaron fuentes judiciales.

La medida fue dictada por la Cámara Federal porteña, que declaró la inconstitucionalidad del artículo 14 de la ley de drogas, que pena con un mes a dos años de prisión a la persona que es detenida con poca cantidad de droga, considerada para consumo personal.

Con esta resolución la Cámara Federal mantiene su criterio de no judicializar a quienes son detenidos con escasa cantidad de drogas y en este caso amplía el tipo de sustancias que avala su criterio, ya que la mayoría de los fallos conocidos son por tenencia de marihuana y cocaína, y no de éxtasis. En este caso se trató de un joven -cuya identidad no trascendió- que fue detenido el 7 de setiembre del año pasado por agentes de Prefectura Naval con 15 pastillas de éxtasis en el ingreso a la fiesta electrónica "Moon Park".

Al detenido también se le encontró un celular, un cheque del Banco de la provincia de La Pampa y 1.982 pesos que había traído desde su provincia para costear su estadía en Buenos Aires y comprar un equipo de audio y ropa, según la causa.
Ante la Justicia, el joven declaró que concurrió a la fiesta con otras siete personas y que todos acordaron que sea una sola quien se encargue de comprar el éxtasis.

Desvíos de fondos de narcotraficantes

Denunciaron a un juez de la Corte salteña por desviar billetes narcos

Vivir con la verdad

Dr. Oscar R. Puiggros - Académico del Instituto Jacques Maritain Buenos Aires
Para LA NACION

04 de mayo de 2009 - Edición impresa

Hace poco, alguien me preguntó por una palabra que pudiera sintetizar el comportamiento, la nota sobresaliente, de quienes hoy ejercen el poder político en la Argentina. Vacilé un momento, pero contesté: la mentira.

La verdad y la mentira las descubren los niños desde sus primeras experiencias. "Comé la sopa, que está fría." "Mamá, me quemé... ¡me dijiste una mentira!" La mentira golpea antes que la verdad, que requiere mayor elaboración. La mentira conmueve más y genera un rechazo que se va incorporando a la conciencia de cada uno. Siempre deja un saldo negativo, opuesto al prestigio y la eficacia de la verdad.

¿Y qué es la verdad? Hace dos mil años, Pilatos hizo esa pregunta y no esperó la respuesta. Se lavó las manos, temeroso de quedar bañado por la sangre del justo, desde ya condenado. Han pasado siglos desde aquellos conmovedores acontecimientos, y muchos son los que desde entonces también se lavaron las manos para no asumir su parte en los abrumadores procesos de retroceso moral y envilecimiento.

Hoy asistimos a una situación política, económica y, principalmente, ética de difícil análisis y fijación de prioridades. Es complicadísima la elección del camino de recuperación y de conductores confiables. Elocuentes antecedentes muestran la importancia fundamental que tiene la calidad personal, el carácter, el autodominio de los que ejercen el poder, así como también los descalifican las desmesuras en su gestión, la hipócrita exhibición de propósitos generosos cuando es ostensible su voracidad por dominar, su desinterés por asociar la ética con la política, sin reparar en los medios ni en el cumplimiento del Estado de Derecho, que siempre termina -recuérdenlo- aplicando justa condena a sus "ingenuos" violadores.

Aquí y ahora vemos, pues, un comportamiento que nos muestra cómo cambian a los hombres fortuna, poder y tiempo. Hubo jóvenes universitarios que soñaban con ideales de justicia, honorable conducta, paz y libertad y que no excluían los diálogos esclarecedores para llegar a una sociedad feliz y equilibrada. Es ésta una descripción que quizá para algunos sea demasiado benévola y generalizada de esa juventud colmada de ilusiones, más fanáticas que románticas, sobre los "beneficios" de la atractiva "revolución igualitaria". Pero ellos nunca lograron comprender las lecciones de la historia actual, que llevó a lúcidos gobernantes vecinos a un pragmatismo menos ideologizado, que por eso resulta desilusionante para algunos de aquellos jóvenes inexpertos e incorregibles.

En estas nuevas realidades, aparecen imprevistas tentaciones, en los "soñadores" de antaño, que suelen acompañar al poder y sus beneficios y que seguramente sentirán en su intimidad nostalgia de aquellos viejos tiempos, y es en ese ambiente de íntima soledad y de forzosa aceptación de la verdad donde aparecen las culpas que el subconsciente rechaza -pero no controla-, la dura presencia de la hipocresía, que esconde los ideales y valores que ayer alimentaban la política. Hoy la realidad obliga a reconocer su ausencia y a recurrir a la confrontación y la violencia.

La mentira extendida a todas las áreas nos ha convertido en un país de ficción. En el exterior, nadie nos comprende: ubicación geográfica y naturaleza privilegiadas, nivel intelectual medio para arriba, imaginación, casi un siglo de crecimiento sostenido, grupos intelectuales sobresalientes, clima templado y sin obstáculos reales que hagan difícil el desarrollo y la prosperidad... En verdad, sólo con trabajo y orden, lo demás vendría por añadidura. En términos comparativos, somos un país en óptimas condiciones para la felicidad y el progreso de sus habitantes. Sorprende el deterioro ético, político y económico que en estos días deja a la vista la debilitada personalidad de los que se inclinan, obedientes o sometidos, por temor a los encumbrados del poder, sostenidos por el temerario abuso de parentescos privilegiados.

La mentira acaba de ser desvergonzadamente oficializada, cuando se "invitó" a dar un temerario "testimonio" a funcionarios y legisladores que traicionarán la expresa voluntad de los electores que en su momento los llevaron a los cargos que hoy ocupan.

Estas inquietantes reflexiones surgen de la desvalorización de la verdad, virtud hoy impostergable para atender los temas críticos de la sociedad argentina respecto de los cuales (algunos más que otros) hemos sido negligentes o superficiales, o dejamos de hacer, o fuimos sólo espectadores críticos sin creatividad ni compromiso.

Ya las fantasías actuales en el Gobierno van más allá de que existen presuntos prejuicios de sus opositores para descalificarlo. Las cifras elementales, tanto las que afectan la economía cuanto el desempleo, la pobreza y la miseria, el crecimiento de las villas, ya permanentes y no de emergencia, la alarmante presencia del Chagas, más tuberculosis, el dengue, la disminución de los días de clases, el descontrol de la disciplina y la insuficiente preparación docente, la inseguridad colectiva, el abrumador crecimiento de la drogadicción y de las armas clandestinas, el resultado negativo en el área fiscal, el irreflexivo, precipitado, enfrentamiento con el campo y la industria agropecuaria y los innumerables desaciertos que se expresan, con cursilería intelectual, como positivos resultados del "modelo" resultan el disfraz de un anodino programa de gobierno ya convertido en escarnio para el pueblo, que esperaba auténtica justicia social y tiene hoy sólo un simulacro.

La historia del último siglo ha dejado trágicas experiencias de todas las ideologías extremas llevadas al ámbito político en el ejercicio del poder. Los reaccionarios y los populistas -equívoca expresión- están en creciente debilidad y los que aún quedan se dividen entre los -esperemos- definitivamente rechazados y los que han empezado un proceso de transformación. El nazismo, la Rusia soviética, el fascismo italiano y algunos herederos, la inmensa China, con sorprendentes logros económicos, pero todavía lejos de una auténtica democracia... En nuestra América, diversos proyectos de ideologías autoritarias siempre culminan en personalismos absolutos, civiles o militares: Cuba, Chile, Perú, Venezuela y tantos otros ejemplos nos llevan a necesitar un prudente equilibrio y a tomar nota de los trágicos espectáculos de pueblos más miserables que pobres, no recuperados por regímenes declamatorios, emotivos y totalmente ineficaces.

Estas reflexiones no tienen validez solamente sobre quienes hoy nos gobiernan: también se extienden a otros ámbitos que expresan juicios irreflexivos frente a los adversarios que monopolizan el poder y ofrecen infinidad de puntos vulnerables, que sería más positivo contrarrestar con alternativas viables y fortaleciendo los valores hoy ausentes.

Todos necesitamos un auténtico examen de conciencia y autocrítica. No son momentos para la política de siempre: hay nuevas condiciones sociales y desafíos que nos muestran que la democracia -el menos malo de los sistemas que protagoniza el hombre- no es el resultado del desarrollo económico, sino de la educación política y de las bases morales y jurídicas que la legitiman y la sostienen. Es doloroso ver cómo hablar de virtudes y valores es tomado por algunos como piadosas expresiones alejadas de los instrumentos propios de la política.

Hace tiempo que no creo en el enfrentamiento y falso planteo de izquierdas y derechas -nosotros y ellos-; con sus permanentes contradicciones, ambas buscan atenuar su propio desgaste y recurren a "centroizquierda" y "centroderecha", que es una forma de tímida aceptación y reconocimiento de que el centro no maniqueo y exento de anacrónicos fundamentalismos es el modelo que da más garantía de paz, libertad, justicia y desarrollo social.

Esta desenfrenada conducta que comentamos, fruto de una evidente rapacidad del poder, nos va acercando al enfrentamiento social que siempre lleva a una etapa de anarquía y quiebra del orden mínimo indispensable para empezar nuestra recuperación. Ya agobian los cotidianos bloqueos y desafíos.

No cabe duda de que volver a la verdad no deshonra. Por el contrario: gana respeto, recupera confianza, dentro y fuera del gobierno y del país. Es, entonces, oportuno también recordar que la verdad nos hará libres de los dramas pasados que necesitamos superar. Así lograremos el franco diálogo y la paz entre todos los argentinos.

Delivery de paco en Tribunales

Letizia del Valle Giménez probó pasta base hace cuatro años en una fiesta organizada por colegas y amigos y nunca más la dejó. Mauro Federico.

“Es mentira que el paco es la droga de los pobres, los pibes de la villa la toman con tetrabrik, nosotros con Johnnie Walker etiqueta negra”. La frase pertenece a Letizia del Valle Giménez, una prestigiosa abogada penalista con experiencia internacional (egresada de la Universidad Nacional de Córdoba y doctorada en Derecho), que a los 46 años tomó una valiente decisión: reconocer su adicción a la pasta base e iniciar un tratamiento de recuperación. “Yo sé que voy a ser adicta toda mi vida, pero tengo que intentarlo, porque mi vida se arruinó cuando probé esta basura y quiero tratar de recuperarla”, relata en diálogo con Crítica de la Argentina. La profesional reconoce que “llegó a gastar 2.000 pesos diarios en paco” y que “a muchos colegas les traen la droga al Palacio de Tribunales como si fuera un delivery” hasta el interior mismo de los juzgados.

Pero sus palabras, sin embargo, no son un testimonio más. Plantean un nuevo aspecto en la discusión sobre el flagelo de esta droga, la llamada droga de los pobres. Y extirpan al paco, si se quiere, de su escenario habitual: la órbita de la pobreza y la marginalidad.

–¿Cuándo fue la primera vez que probó paco?
–Fue a mi regreso de un viaje a Marbella, a mediados de 2004. Mis amigos me hicieron una fiesta de recepción y uno de ellos me ofreció paco. Lo fumé pensando que era como el crack y que lo iba a poder manejar. De hecho fui consumidora social de otras drogas y nunca me había transformado en adicta. Pero no fue así. El paco me atrapó y me arruinó la vida.

–¿Qué otras drogas había probado?
–En realidad fui adicta toda mi vida, creo que hay un componente genético que nos transforma en más propensos a ciertas adicciones. Lo primero fue el alcohol, después otro tipo de estimulantes, en Europa llegué a probar el hachís, pero jamás algo que provoque la sensación de angustia y desesperación que genera la pasta base.

–¿Por qué es tan terrible?
–Primero porque te provoca una adicción incontrolable que te lleva a consumir una dosis tras otra para mantener el efecto que genera. Después porque provoca alucinaciones terribles. Llegué a hacer cosas muy feas bajo los efectos del paco, una vez casi prendo fuego mi casa en medio de un ataque de delirio. Es la droga del demonio.

–¿Conoce gente de clase media alta que consuma paco?
–Adictos al paco hay en todos los ámbitos. Pero le aseguro que está lleno de personas de mi clase que toman pasta base, gente de muy buen nivel socioeconómico y cultural, abogados, médicos, todos ellos muy prestigiosos. Por ejemplo en el Palacio de Tribunales hay muchos colegas que toman y se sabe, pero nadie hace nada. He visto a muchos colegas consumir en los juzgados. Pero lo que ocurre es que se oculta que esta droga ya atrapó a la clase media y alta por el estigma que representa reconocer la adicción al paco. Pero tenemos que sacarnos la careta y admitir que estamos enfermos. Los pibes de la villa toman paco con tetrabrik, nosotros con Johnnie Walker etiqueta negra.Y no vamos a comprar la pasta a los barrios pobres, la pedimos por teléfono y nos traen la droga a casa, al despacho, es un delivery que los más ricos nos podemos dar el lujo de pagar.

–Existe el prejuicio de que el paco es una droga barata y que por eso la consumen los más pobres.
Eso es una gran mentira. Cuando recién empezó a distribuirse en Argentina, la regalaban, después empezaron a venderla por uno o dos pesos, pero ahora cuesta mucho más cara, no conseguís una dosis por menos de diez o quince pesos, es casi tan cara como la cocaína. Con un agravante: el paco te obliga a consumir muchas dosis en poco tiempo. Yo me he llegado a gastar 2.000 pesos en un día en pasta base. Yo me los podía gastar, pero no todo el mundo tiene mi condición económica. Por eso los chicos de la villa que no tienen recursos para bancar la adicción, entran en un espiral delictivo que no pueden frenar para conseguir la plata.

–¿Qué está haciendo para tratar de zafar de su adicción?
–Ahora estoy en proceso de recuperación, con diferentes tratamientos psicológicos, no estoy empastillada, pero hago terapia de grupo. Paso entre 4 y 6 horas diarias con asistencia profesional.

–¿Por qué se decidió a hablar?
–Es muy difícil dar la cara, pero yo me cansé de estar careteando todo el tiempo la situación. Tengo tres hijas mayores que me acompañan en este difícil proceso de recuperación, me costó admitir ante ellas mi adicción, pero no me arrepiento de habérselo contado. No me avergüenza reconocer que soy una enferma que está tratando de recuperarse, pero esta adicción es incurable. Fui una estúpida, nunca imaginé que esto fuera tan horrible, es un verdadero infierno. Las madres de clase media deben estar muy atentas porque éste no es un problema sólo de los más pobres, nuestros hijos también consumen. El Gobierno está gastando una fortuna para prevenir la gripe porcina y no tenemos una puta víctima de esta enfermedad, mientras se nos están muriendo cientos de pibes por el paco y nadie hace nada.