Blogia

CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Matar sin culpa

En Argentina mueren 22 personas al día por accidentes de tránsito.

Matan con el auto y no sienten culpa

Eso es lo que revela un estudio realizado con personas que fueron sentenciadas tras protagonizar accidentes automovilísticos mortales

Sábado 16 de enero de 2010

Tesy De Biase
Para LA NACION

Las fallas humanas causan el 90% de los accidentes de tránsito, de las que resultan unas 22 muertes evitables por día en la Argentina, unas 8000 anuales. Designar a los responsables de estos hechos es patrimonio de la Justicia, pero asumir estas responsabilidades excede el terreno legal.

Investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata hallaron que, en general, los autores de accidentes automovilísticos que desembocaron en muertes o lesiones graves no se perciben a sí mismos como culpables. Y no terminan de asumir su responsabilidad, aun luego de haber recibido la correspondiente condena judicial.

En equipo con la fiscalía de Mar del Plata, las licenciadas Alicia Zanghellini, Eugenia La Rocca y Erica Del Buono coordinaron en 2009 grupos de reflexión con 30 personas de 18 a 65 años procesadas y sentenciadas por haber lesionado o matado a otros en un accidente de tránsito.

Las conclusiones del trabajo, presentadas en el reciente Congreso Marplatense de Psicología, producen escalofríos. El primer dato que sorprendió a las psicólogas fue el relato "desafectivizado" de los participantes.

El atropello y muerte de un semejante -con el agravante de haberlo provocado- no les despertaban una respuesta afectiva: ni culpa ni dolor. Apenas la molestia por los inconvenientes que el proceso judicial les estaba ocasionando.

"Esta sugestiva anestesia emocional evidencia la degradación del otro como similar, como semejante. Implica un no reconocimiento del otro, que recién se hace presente cuando se impone con su cuerpo golpeado en el parabrisas y aparece como un objeto molesto. No hay conexión con la muerte del otro", comenta Eugenia La Rocca.

Si el otro no existe o es apenas un objeto que dificulta la circulación, no es de extrañar que su destrucción no genere culpa.

La vida de los demás

Pero, sugestivamente, la actitud cambia frente a la sanción, que se inicia con el registro de las huellas digitales en la comisaría. Los primeros encuentros se desarrollaron en torno a la dificultad para poder implicarse en tanto responsables del hecho por el que fueron imputados. Los participantes mostraron impotencia y sensación de injusticia por haber sido procesados cuando ellos no se consideraban los responsables del accidente.

El grupo manifestó sentir mucha frustración debido a las fallas de la ley, en el proceso de sus causas, ineficiencia en las personas involucradas tanto en los peritos como en las personas que declararon como testigos, y junto a esto el haber sido tratados como criminales en el momento de dejar las huellas digitales en la comisaría.

"El daño moral no te lo saca nadie", "nadie respeta nada", o "nadie tiene en cuenta la vida de los demás" fueron algunas de las frases escuchadas en el grupo. Pero cuando llegó el momento de iniciar los trámites legales a través del reconocimiento de su identidad a través de las huellas digitales, los participantes se manifestaron afectados porque sintieron que eran considerados "delincuentes o asesinos".

"No hay reconocimiento entre lo correcto y lo incorrecto hasta que no hay sanción. Hasta entonces toda forma de autoridad es vivida como autoritarismo", concluye Alicia Zanghellini.

Pero este extrañamiento respecto de la ley no parece privativo de quienes cometieron un delito de tránsito de consecuencias fatales. Basta detenerse en cualquier esquina para observar que las transgresiones a las normas de tránsito están particularmente generalizadas. No es difícil encontrar conductores agresivos que actúan como si los peatones fuesen sombras que se pueden atravesar.

De acuerdo con el equipo de investigadoras de la Universidad Nacional de Mar del Plata, el fenómeno que aparece con tanta crudeza en el terreno de la inseguridad vial no es ajeno a lo que está sucediendo en nuestra cultura, que promueve el individualismo y no facilita, justamente, el encuentro solidario entre las personas.

En su trabajo describen la falta de credibilidad generalizada en la Justicia, el descrédito o desautorización de las figuras representativas del poder, el vaciamiento de sentido del proceso judicial y del sentido de la pena y un extrañamiento respecto de los derechos, deberes y responsabilidades.

Aparece diluido o distorsionado el concepto de responsabilidad individual, hecho que no es difícil comprobar en diferentes escenas de la vida cotidiana.

"En tanto se responsabiliza a los representantes del gobierno y la Justicia, se desresponsabilizan los sujetos en tanto ciudadanos. Queda la idea de que siempre la solución debe venir desde arriba, pero lo importante es recuperar el sentido de justicia y de solidaridad con los otros como semejantes, asumiendo que existen una responsabilidad individual y una colectiva", concluyo Zanghellini.

Claves

  • Participantes El estudio se realizó a partir de un grupo de reflexión del que participaron 30 personas, de 18 a 65 años, sentenciadas por haber lesionado o matado a otros en accidentes de tránsito.

  • Sin respuesta afectiva La muerte de la persona a la que habían atropellado no les generaba ningún tipo de respuesta afectiva, sea ésta dolor o culpa.

  • Victimización Los participantes del estudio expresaron una sensación de injusticia por haber sido procesados por haber causado accidentes de los cuales ellos no se sentían culpables. Manifestaron además frustración por los inconvenientes que les generaba el proceso judicial.
Publicado en La Nación

Declaración de un Veterano norteamericano de la Guerra a Irak

DISCURSO DE MIKE PRYSNER indicando quienes son el enemigo verdadero de su pais.

Nuestro real enemigo no son las personas que viven fuera de nuestro país y cuyos nombres y políticas no comprendemos. El real enemigo es le sistema que sólo busca la rentabilidad, los jefes que nos despiden de nuestros trabajos cuando les resulta rentable, las compañías de seguros de salud que nos niegan atención cuando les resulta rentable

"Our enemies are not several hundred thousands away. They are right here in front of us"
- Mike Prysner- (Veterano de la guerra de Irak)

GANÓ PIÑERA EN CHILE

GANÓ PIÑERA EN CHILE

Y la gente festeja sacando a la calle ¡¡¡¡¡ un busto de Pinochet !!!!!

Se me ocurren muchas cosas, tantas, pero no podría escribirlas sin evitar ofender a muchos....

Conozca a Piñeira, el empresario que gobernará Chile

DEUDA EXTERNA ARGENTINA = 90% ILEGAL

Invito a escuchar la clara,concisa y breve explicación del Historiador Alejandro Olmos Gaona, acerca de la Deuda externa argentina, su legitimidad e ilegitimidad. (partes 1y 2)

Invito a escuchar la clara,concisa y breve explicación del Historiador Alejandro Olmos Gaona, acerca de la Deuda externa argentina, su legitimidad e ilegitimidad.(parte 3)

Invito a escuchar la clara,concisa y breve explicación del Historiador Alejandro Olmos Gaona, acerca de la Deuda externa argentina, su legitimidad e ilegitimidad. (parte 4)

 

Reportaje televisivo del Dr. Nelson Castro a Mario Cafiero en TN - Programa Juego Limpio acerca del conflicto por las reservas del Banco Central.

Retrato íntimo de Evo Morales

Los invito a compartir la introducción que Martín Sivak hace de su libro "Jefazo", retrato íntimo de Evo Morales.

El portal CUENTO MI LIBRO.COM presenta la siguiente sinopsis del libro:

"Aprovechando una relación de más de 10 años con el actual presidente de Bolivia, el autor y periodista que tiene ya otros dos libros sobre Bolivia en su haber, logra narrar la vida y la gestión de Evo desde adentro, contando con su propio testimonio más invalorables fuentes muy cercanas a él. Algunas de las preguntas que responde este libro son: ¿cómo un pastor de llamas aymará abandona el altiplano para acompañar a su familia en el trópico de Cochabamba y en pocos años se convierte en el líder del poderoso movimiento cocalero? ¿Cómo un buscavidas sin instrucción llega a la presidencia con un récord de votos y después se convierte en nuevo ícono internacional por su condición de indígena radical? ¿Cómo este hombre, hermano de cuatro niños que murieron por enfermedades curables, ha pasado a integrar, según el gobierno de los EEUU, el nuevo eje del mal junto a Fidel Castro y a Hugo Chávez? El libro cuenta un personaje complejo de un país complejo sin ninguna idealización de Morales. Incluye todos sus costados vulnerables y también detalles de su vida no pública"

La Mentira del "Calentamiento Global"

CO2: El nuevo tráfico de indulgencias

Umberto Mazzei

ALAI AMLATINA, 11/01/2010. El elemento esencial de las indulgencias es la cesión a favor de una persona de los méritos realizados por otros. La doctrina básica era que la oración y las buenas obras tienen un valor acumulable que constituye el “Tesoro de la Iglesia”, una cuenta en el otro mundo. El depósito inicial serían los méritos de Jesús, luego abonaron los santos y miles de conventos y millones de devotos que elevan sus rezos[1]. Esas santas emisiones sumaron a la iglesia unos “trillions” en misericordia celestial. La iglesia giraba sobre esa cuenta divina a favor de los pecadores que hacían la buena obra de dar a la iglesia dinero sonante y de este mundo.

La Historia nos cuenta como ese ávido truco creó un mercado conocido como el “Tráfico de Indulgencias”. Un tráfico que fue de las más graves acusaciones esgrimidas por la rebelión protestante y que obligó a reformar el uso de sus indulgencias a la propia Iglesia Católica.

Ahora se habla otra vez del cielo y otra vez de indulgencias. Los ricos compran unos “Bonos de Carbono”, que les perdonan sus emisiones y que obligan a los países en desarrollo a no aumentar las suyas. El efecto es congelar la mala repartición de la riqueza mundial. Como en la Organización Mundial de Comercio (OMC), con subsidios a la agricultura de los ricos, que arruinan la agricultura de los pobres. Otra vez los pobres deben salvar el planeta y redimir a los pecadores ricos. Lo peor, es que la histeria creada en torno al CO2 , un gas benéfico, desvía hacia un fantasma futuro, la atención que requiere la presente y muy real contaminación ambiental.

La verdadera contaminación ambiental

El planeta está contaminado y continúa contaminándose. Una culpa es la ignorancia, pero la causa mayor es la codicia, la prédica del lucro como fin supremo. El estimular al consumo para ganar más y ahorrar gastos dejando impregnar el aire, la tierra o el mar de desechos tóxicos. Minería a cielo abierto. Lagos, ríos y playas negras de petróleo. Sobre-pesca. Bosques talados para soya y palma aceitera. Plásticos y desechos tóxicos en el mar. Basura indiscriminada. Desechos tóxicos vaciados en acuíferos. Munición radioactiva de la OTAN causando bebes deformes. Bombas racimo israelíes que matan niños libaneses. La lista es muy larga y no se convoca ninguna cumbre mundial para remediarlo.

Casi todo lo ensuciado se puede limpiar y recuperar, con un esfuerzo. Europa ya recuperó muchos lagos, ríos y bosques. El alto nivel de educación y una conciencia pública ambiental obligó a sus políticos a actuar y sin dejar de ser una gran potencia industrial. El país más contaminador con restos tóxicos son los Estados Unidos (que además produce el 30% del CO2 mundial), pero eso casi no se dice. El Pentágono contamina el mundo entero con su guerra sin fin y desde unas 800 bases, pero esas emisiones no cuentan. Estados Unidos pide en todas las negociaciones –Kyoto o Copenhagen - que la contaminación del Pentágono quede excluida[2], que no se mida; por razones de seguridad, naturalmente.

La diabolización del CO2


Otra vez la pureza del cielo la asedia un demonio. Otra vez el diablo es un ángel caído: el CO2, el gas con que la fotosíntesis produce oxigeno. Las plantas decaen si el CO2 baja a 220 ppm[3] y mueren con 160 ppm. El nivel óptimo es cerca de 1000 ppm.

El aire es una mezcla de gases, 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno y 1% de otros gases, entre ellos el CO2[4]. Esa ínfima parte de CO2 oscila con los océanos: el agua fría absorbe CO2 y el agua caliente lo libera. Los océanos almacenan un 25% del CO2 para plantas y seres marinos. El CO2 es parte de la respiración humana. Cuidado, que de pronto nos cobran por respirar.

Hay una campaña para culpar al CO2 por un aumento de la temperatura terrestre. El trompetista más notorio de la acusación es Al Gore, que no es un científico, sino un político norteamericano. Su documental “Una verdad inconveniente” manipula desde el título mismo. Su error más neto es decir que los mares se calientan por las emisiones de CO2, cuando es a la inversa; el mar primero se calienta y luego emite más CO2. Es un hecho básico conocido y explica la coincidencia de las curvas ascendientes de temperatura y CO2. Temo que es otro caso de etiquetar con lo contrario para vender fechorías: una mentira conveniente.

Sabemos, desde bachillerato, que la temperatura terrestre fluctúa con las radiaciones solares. La vida existe porque hay “Efecto Invernadero” y el gas que más lo causa es el vapor de agua, las nubes. La tesis del “Calentamiento Global Generado por el Hombre”[5] parece explotar con fines políticos la simpatía de quienes queremos defender el ambiente de la contaminación. Se está fabricando un pretexto para imponer una autoridad mundial que administre el uso de la energía fósil, cree nuevos impuestos, cree otro mercado de valores falsos y desarrolle un mercado para bienes ambientales con tecnología de las empresas apátridas. Mientras tanto, se desvía la atención de la contaminación verdadera.

Contradicciones desde el origen


En 1988, se creó en la ONU un “Panel Intergubernamental de Cambio Climático-IPCC[6] que contrató un grupo de expertos. En 1995 los expertos presentaron un borrador que decía:

“1. Ningún estudio ha mostrado evidencia de cambio climático debido a gases de invernadero;

2. Ningún estudio atribuye algún cambio climático atribuible a las actividades humanas.”

En el Sumario para legisladores del reporte final del IPCC se cambiaron esas dos claras negaciones por una afirmación que dice: “La balanza de la evidencia sugiere una influencia humana discernible en el clima global.” Hubo un gran escándalo[7]. Los expertos contratados por el IPCC se indignaron, muchos renunciaron y exigieron al IPCC que se borrase sus nombres del Reporte Final.

Millares de científicos firman su desacuerdo con el informe del IPCC. Alguno puede que sea pagado por las petroleras, como dicen, pero tienen buenos argumentos. Todos dicen que desde siempre han habido cambios globales de temperatura. Épocas de hielo hasta los Alpes y otras calientes (900 -1200) en que la helada Groenlandia era verde y una flota china surcó el Ártico. Otro argumento válido es que los astrónomos reportan un aumento de temperatura general en todos los planetas, por una mayor actividad energética del Sol[8]. No parece culpa humana.

El mercado del Carbono


Es la idea favorita de grandes empresas, bancos, políticos y algunas ONGs. Una autoridad mundial administraría un mercado de derechos a emitir CO2. El volumen de emisiones legal sería el de los niveles históricos, o sea, que no se disminuye, se congela. Quienes sobrepasen el nivel de emisiones legal pueden comprar bonos a quienes emiten menos de lo permitido. Europa tiene algo así con el nombre de Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (EU ETS). El Presidente Sarkosy ya anunció de impuestos indirectos (consumidor) al carbono.

Congelar las emisiones históricas es la esencia de la propuesta. El desarrollo necesita energía y esa proviene- hoy - de combustibles fósiles que generan CO2 y también gases tóxicos. El mercado de carbono es un medio para frenar a los países en desarrollo y crear otra bolsa para jugar con las emisiones de dólares sin fondos que contaminan la economía internacional.

Pandemonio en Copenhague


El objetivo oculto de la cumbre en Copenhagen era poner precio al CO2. Se presentó un papel ya “negociado” con los países en desarrollo “cooperativos” de siempre. El acceso a las reuniones se jerarquizó. Se admitió sólo a países representados por presidentes y se excluyó a los representados por Cancilleres. Una clara violación del derecho internacional. Aún así, se excluyó a Hugo Chávez y Evo Morales, presentes en Copenhagen, por no ser “cooperativos”.

Luego ocurrió algo para los anales de la mala práctica diplomática. El Primer Ministro de Dinamarca, Anders Rasmussen, con el papel en la mano, ordenó a los países estudiarlo en una hora, aprobarlo y cerrar la sesión. Se levantó para irse, pero la Secretaría lo invitó a escuchar a las delegaciones que pidieron la palabra. Dejó hablar, pero sólo a los de siempre.

La delegada de Venezuela, Claudia Salerno, golpeó inútilmente con su pancarta, pidiendo la palabra. Al final, con su mano sangrante increpó a Rasmussen: “¿Es que debo tener sangre en las manos para poder hablar? ¡Esto es una vergüenza!”. Al fin se le dio la palabra. Le siguieron Cuba, Bolivia y las otras delegaciones del ALBA, todas rechazando el papel.

El Sr. Rasmussen escuchó, sin tomar notas como hace todo presidente de una reunión. Luego vino la segunda “gaffe”, sin más, preguntó cuantos estaban en contra, para pasar a votación. De nuevo Venezuela lo puso en su lugar y le recordó que las decisiones en la ONU se toman por consenso. El Sr. Rasmussen pidió una pausa, de la que ya no regresó. La reunión terminó presidida por un Vicepresidente, de Bahamas, quien hizo lo adecuado: tomar nota del papel.

Conclusión

Combatir la polución es urgente. Señalar el CO2 con el espantajo del “Cambio Climático” parece una fabulación dirigida a controlar el CO2, que es controlar energía. Se quiere crear un derecho adquirido al consumo de energía y el derecho de negarlo a otros. La OMC es ejemplo del juego con niveles históricos: quienes daban subsidios agrícolas antes los pueden seguir dando y se prohíbe darlos a quienes producían sin usar subsidios. No estamos locos y no esperamos un resultado distinto. Errare humanum est, perseverarem diavolicum.

- Umberto Mazzei es doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia. Ha sido profesor en temas económicos internacionales en universidades de Colombia, Venezuela y Guatemala. Es Director del Instituto de Relaciones Económicas Internacionales en Ginebra.
http://www.ventanaglobal.info

________________________________________
[1] Tomás de Aquino, Summa Theologica,1947, en sacred-texts.com
[2] Bryan Farrell: "The Green Zone: The Environmental Costs of Militarism", 2009
Jeffrey Salmon: "National security and military policy issues involved in the Kyoto treaty," George Marshal Institute, May 18, 1998: “complete military exemption from greenhouse gas emissions limits.”
[3] Ppm : partes por millón. Es el número de moléculas de dióxido de carbono (CO2) dividido por el número de todas las otras moléculas presentes en una cantidad de aire.
[4] El porcentaje de CO2 en el aire varia entre 0,036% y 0,039%.
[5] Antropogenic Global Warming-AGW
[6] Intergovernmental Panel of Climate Change (IPCC)
[7] Zbignew Jaworosky: CO2 : The greatest scandal of our time, Science, March 16, 2007.
Tom Segalstad: The distribution of CO2 between Atmosphere, Hydrosphere, and Lithosphere; Minimal Influence from Anthropogenic CO2 on the Global “Greenhouse Effect,” 1995, Global Warming Debate, European Science & Environmental Forum, 1996.
[8] Pier Corbyn et al.:www.weatheraction.com: “The most significant and persistent cycle of variation in the world's temperature follows the 22-year magnetic cycle of the sun's activity… IPCC uses the 11 warmer ones.”

Un mundo de Cyranos

Un mundo de Cyranos

Esta temporada el Teatro Colón de Mar del Plata apuesta a una obra de todos los tiempos. Un cuento sobre las diferencias aparentes que como muros infranqueables nos dividen unos de otros. Una nariz es el muro de este Cyrano, que hacíase llamar de Bergerac, que le impide de atreverse a conquistar a la bella Roxana. Se siente distinto y cree que nunca será aceptado por su amor más deseado. Una obra que nos hace reflexionar sobre una sociedad que discrimina al que no cumple con los parámetros deseados o estipulados. Manuel Callau, en el personaje estelar, relata este universo animado por marionetas y actores de carne y hueso que se mezclan en esta versión moderna del clásico francés.

La puesta en escena es excelente, destancado el ballet y las marionetas que en tono burlesco acercan la historia a una platea más joven.

Una verdadera oportunidad para visitar el espléndido Teatro Colón, dirigido por el célebre Willy Wullich, que cuidadosamente selecciona las obras incorporando siempre en la programación a elencos marplatenses.

 

Giselle Zarlenga

 

Toda la magia y la profundidad de un texto maravilloso…

“UN MUNDO DE CYRANOS” de Manuel González Gil

Bailarines, coreutas, títeres y marionetas para un espectáculo protagonizado por el primer actor MANUEL CALLAU

Dirección: Manuel González Gil

Hipolito Yrigoyen 1665 Tel (0223) 499 6555

Clase media - Un juguete para sociólogos

La clase media es un juguete ideológico para sociólogos. En ella pueden volcar todos los lugares comunes del sentimiento crítico. Odiar a la clase media es un placer que se da la clase media.

La clase media es un juguete ideológico para sociólogos. En ella pueden volcar todos los lugares comunes del sentimiento crítico. Odiar a la clase media es un placer que se da la clase media. La supuesta lucidez de la ciencia social no impide que su portador participe de los valores de la clase denostada. ¿Cuáles son los valores típicos de la clase media? Oficio o profesión estable, vivienda propia, educación superior y, claro, servicio de salud garantizado. Lo que esta clase pretende es entonces lo que quiere todo el mundo, en especial la clase obrera y los sociólogos.

Se acusa a la clase media de mezquindad. Sin duda, los valores mencionados derivan de una necesidad de seguridad individual y pueden hacer creer que a un miembro de esta clase poco le importan sus prójimos, en especial los que sufren.

Pero no hay que apresurarse con estas afirmaciones, ya que la clase media ha sabido congregarse y compartir con fervor valores colectivos. La historia del nazismo y de los fascismos en sus variantes rojas y negras son una prueba histórica de este hecho. Además, la filantropía es un fenómeno masivo de la clase media; basta ver el desarrollo del llamado “tercer sector”.

Se dice que la clase media desprecia a quienes estima inferiores como a los obreros, a los criollos, al cabecita negra, al piquetero. Es cierto, en la cultura burguesa europea del pasado lo “ordinario” era lo degradado y, por lo general, estaba representado por el campesinado. Sin embargo, este racismo es transversal y adscribible a todas las clases sociales. No porque forme parte de la naturaleza humana sino porque es frecuente que exista en las organizaciones un chivo emisario que purgue al conjunto. Un obrero bonaerense desprecia a un santiagueño y un zafrero tucumano a otro boliviano, y un mulato a un negro, un afroamericano a un nigeriano, un mestizo a un aborigen y un judío alemán a un judío polaco y éste a otro siriolibanés. Creer que la clase media monopoliza el desprecio social es ignorar el funcionamiento de las sociedades y el hecho de que los pobres empleados –símbolo de la clase media– han sido humillados hasta el servilismo por las estructuras de poder.

Viene bien hablar mal de la clase media y justificarlo con la afirmación de que estuvo del lado de la Libertadora y del Proceso, siempre contra el pueblo y vestida de gorila. También se debe reconocer que las formaciones guerrilleras surgieron del mismo estamento, así como la oficialidad represora. Hoy, este odio se ha rejuvenecido con la aparición de los rubios y su casillero contrastado por los negros.

Pero en verdad, la clase media no existe más. Por una razón sencilla calculada en pesos. El piso para pertenecer a la clase media es de unos seis mil pesos mensuales para una familia nuclear con dos hijos. No hablamos de una clase media del primer mundo para la que el auto, una playa por quince días y los enseres electrónicos son parte de la canasta básica, sino la de una del tercer mundo que de la suma indicada gasta el 35% en un crédito para la vivienda o alquiler más servicios, otro 30% en alimentos y el resto en educación y pocos esparcimientos. Este piso mínimo en realidad insuficiente exige un ingreso que tienen pocos argentinos.

Si hablamos de las nuevas generaciones, los que tienen unos veinte años o algo más, el futuro no les es más promisorio. Conseguir un trabajo con un sueldo de unos cuatro mil pesos es sumamente complicado y casi un milagro de mercado y un salario común apenas supera el costo de un alquiler. Si agregamos que hoy la condición laboral es casi por definición precaria, que su transitoriedad es regla y que la flexibilidad con la correspondiente tercerización es un fenómeno general, el deseo de estabilidad laboral e identidad profesional tiene pocas probalidades de llevarse a cabo. Por lo que el deseo tradicional de progreso económico y movilidad social está frustrado. Los miembros jóvenes de las capas medias que viven más o menos bien lo hacen gracias al patrimonio acumulado por generaciones anteriores.

Hay quienes desprecian a la clase media porque es poco artística. Este tipo de pedantería corre más por cuenta de aficionados a las letras y las artes que de los cientistas sociales. Elogian lo que llaman la cultura popular, sus raíces carnavalescas y callejeras y atacan sin merced a la cultura de masas representadas por la televisión cuyo apodo reciente se llama “tinellización” que, por supuesto, tiene cautivo a su público predilecto que nuevamente es la pobre clase media sentada en el living de su casa.

Hubo muchos intentos de imaginar una sociedad de clase media. La utopía liberal era la de una clase media conformada por pequeños propietarios. Las ideas que van desde la filosofía de Locke a las teorías de Adam Smith y el contrato social de Rousseau fueron pensadas para una sociedad de clase media con una distribución equitativa de bienes. Cuando el mundo corporativo del gran capitalismo mostró que esta sociedad de almaceneros no era posible, se pensó que las sociedades anónimas eran el sustituto actualizado para concretar el mismo sueño. Una colectividad de accionistas que por medio de papeles de riesgo administran sus ahorros.

Es posible que la última crisis financiera ponga en cuestión este modelo, aunque no se ve en el horizonte uno nuevo. El sueño del empleado público que también es un derivado de la clase media tiene sus problemas. La estabilidad de por vida, las compensaciones gremiales que equilibran sueldos mediocres y el poder corporativo duran lo que dura el superávit hasta una próxima hiperinflación o licuación de salarios, como sucedió en nuestro país en 1975, 1980, 1989 y en 2001.

Conformista, racista, mediocre por definición, trepadora, mezquina, esclava de la plata dulce, sólo rebelde ante corralitos y cacerolera ante cortes de calles, rubia con sentimiento de inseguridad, la clase media no se fue al paraíso y no sale del infierno sin siquiera llegar al purgatorio. En realidad, este odio que no es de clase, ya que no proviene ni del proletariado ni de los excluidos sino de las capas medias, es parte de lo que con talento el profesor Harold Bloom ha llamado “cultura del resentimiento”. ¿En qué consiste? En buscar la miseria detrás de la grandeza. Violencia de género, racismo, imperialismo son parte de todas la bajezas que un espíritu supuestamente emancipado y libertario puede descubrir para solaz de sus colegas. El espíritu de sospecha es ávido y vampiresco. No le alcanza la carne del presente. Un Aristóteles esclavista, Sarmiento genocida, Conrad colonialista, Marx antisemita, Salgari machista, la lista de la historia universal puede ser interminable pero se reduce a una única incapacidad: la de admirar. El que padece este afán de revancha no puede admirar. No se trata meramente de envidia, sino de la necesidad de empequeñecerlo todo para que no quede nada superior, hacer de todo un lodo porque así es posible destacarse en el chapoteo universal y el que más patalea en el barro de la historia sobrevive. La clase media es un trofeo algo deshecho de esta cruzada.

 

*Filósofo (www.tomasabraham.com.ar).