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CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

Política Nacional

Carta abierta al presidente de facto

Dr. Néstor Carlos Kirchner

S/D


Me dirijo a usted para exigirle y rogarle al mismo tiempo que se retire inmediatamente del lugar en el que se encaramó aprovechando una relación conyugal que no tiene nada que ver con la Constitución Nacional. Es hora de que respete la sagrada investidura de la presidenta constitucional, Cristina Fernández de Kirchner, y que usted se vaya a donde el pueblo con su voto lo colocó: en la jefatura del Partido Justicialista. Salga de la Casa Rosada y deje de manchar con su veneno revanchista la gestión de su señora esposa y –aunque sea por un tiempo– haga un esfuerzo patriótico por escuchar algo más que su propia voz.

Atento al tamaño de su irresponsabilidad institucional y al peligroso lugar a donde ha llevado a todo el país, empezando por el Gobierno que dice defender, me permito sugerirle que se haga algunas preguntas que alguna vez le hará la historia y que –por ahora– no sabemos si lo absolverá.


◆ ¿Cómo hizo para transformar, en 96 días, una diferencia casi administrativa por un porcentaje de las retenciones en una pueblada que prácticamente no tiene antecedentes en la Argentina por su extensión territorial y su carácter espontáneo y masivo?

◆ ¿Qué lo llevó a alimentar a un sencillo dirigente rural como Alfredo De Angeli hasta convertirlo en una suerte de Perón de las clases medias rurales que, como si se tratara de un 17 de octubre, ayer salieron a las rutas para pedir la liberación de su líder?

◆ ¿Cuál fue el motivo oculto que tuvo para conspirar con tanta firmeza contra su propia esposa y hacerle pagar un costo político hasta límites difíciles de entender para cualquier persona en su sano juicio?

◆ ¿Quién le dijo que Lula, Tabaré Vázquez, Binner, Reutemann, Lavagna, Sabat, De la Sota, Víctor de Gennaro, Duhalde, Schiaretti, Eduardo Mondino, Macri, Carrió, Stolbizer y centenares de intendentes peronistas y radicales de todos los colores se convirtieron en sus enemigos y en golpistas, sólo porque toman distancias de su autoritarismo autista y tratan de aportar sentido común y contención institucional?

◆ ¿Cuántas veces se preguntó si no habría confundido el enemigo, el diagnóstico y el tiempo histórico? ¿Cometió algún error alguna vez? ¿Lo reconoció en público? ¿Pidió disculpas?

◆ ¿A qué intelectuales o militantes populares consultó para ampliar su mirada y tratar de comprender a un nuevo sujeto social que –de tanto humillarlo– usted despertó de su mansedumbre y lo empujó al borde del estallido social?

◆ ¿Nunca pensó en probar con una táctica diferente a la actitud mesiánica de responder siempre con nafta ante los incendios?

◆ ¿Ya expulsó de su lado al que le aseguró que si subía las retenciones no pasaría nada? ¿Fue la misma persona que le dijo que metieran preso a De Angeli, ya que tampoco pasaría nada? ¿O acaso fue un consejo que se dio a sí mismo? ¿Se permite dudar del espejo?

◆ ¿De verdad cree que esta rebelión de los pueblos del interior tiene como objetivo derrocar al legítimo gobierno de Cristina? ¿Afirma que el 25 de mayo en Rosario se juntaron 300 mil conspiradores y oligarcas? ¿Alcanzará la gendarmería para encarcelar a tantos? ¿Hay cárceles suficientes para albergar a pueblitos enteros sacudidos por movilizaciones que jamás en su historia habían visto?

◆ ¿Se dio cuenta del colapso irreparable que le causó a la economía argentina que usted mismo contribuyó a mejorar desarrollando los pilares que habían plantado Duhalde y Lavagna?

◆ ¿Es consciente de que una sociedad fracturada es el peor de los escenarios, porque ni siquiera puede reconocer las decisiones correctas que usted tomó cuando fue presidente constitucional?

◆ ¿Leyó a Perón y a todos los estadistas que enseñan que una Nación debe tener a la paz social como primer valor compartido y que, sin esa base, nada se puede construir? ¿Sintió tristeza cuando chocaron violentamente ciudadanos uniformados y de civil escudados todos en banderas argentinas? ¿Registra la emergencia y el peligro trágico que todo esto implica?

◆ ¿Nunca entendió el abecé de la política, que dice que si usted descabeza a los dirigentes –como intentó hacer con la Comisión de Enlace o con la detención de Alfredo De Angeli y compañía– la gente se maneja en forma anárquica y se fomenta un todos contra todos? ¿Le preocupa esto o solamente demostrar quién es más guapo?

◆ ¿Sabe que hay que bucear mucho en la historia para encontrar a alguien que se haya ganado tantos enemigos en tan poco tiempo? ¿Y que no hay antecedentes de semejante conmoción social en momentos de bonanza? ¿Que todos los horrores que sufrimos los argentinos llegaron como consecuencia de una decadencia económica, pero nunca durante un momento de crecimiento como ahora?

◆ ¿Tiene calculado cuántos serán los ministros y gobernadores que se inmolarán con usted si mantiene el actual rumbo?

Finalmente, doctor Kirchner, con perdón del psicologismo barato, ¿no estará padeciendo el síndrome de abstinencia al estar por primera vez fuera del poder después de 21 años de ejercerlo casi como una adicción?

Ojalá comprenda que Cristina Fernández es la presidenta de todos los argentinos. Incluido usted.
Por Alfredo Leuco para "Perfil"

Salir de la trampa

El Gobierno cayó en su propia trampa. Cerró tantas puertas y dinamitó tantos puentes que su gesto amistoso fue leído por el campo como algo bienvenido, pero sin la suficiente fuerza como para remontar la cuesta del maltrato permanente.

El Gobierno cayó en su propia trampa. Cerró tantas puertas y dinamitó tantos puentes que su gesto amistoso fue leído por el campo como algo bienvenido, pero sin la suficiente fuerza como para remontar la cuesta del maltrato permanente.
Las heridas que quedaron en el cuerpo de los productores agropecuarios no se cierran tan fácilmente. Tal vez los políticos en campaña estén acostumbrados a decirse de todo y después, en un abrir y cerrar de ojos, hacer un acuerdo e incluso pasarse al bando contrario. Las bases agropecuarias son inexpertas en este tipo de hipocresías y están vírgenes en este tipo de combates mediáticos. Todavía sienten en el alma el dolor de ser acusados de golpistas –entre otras locuras– y todavía les corre frío por la espalda cuando escuchan las amenazas de mandarles a las rutas a las “patrullas mussolinianas” para hacer justicia por puño propio. No pueden hacer como que no pasó nada de un día para el otro. Necesitan gestos más fuertes. Necesitan ver para creer. El discurso de la Presidenta en Almagro, el miércoles último, fue un muy buen paso en el camino correcto. Pero sólo un paso. Haber frenado las provocaciones por 24 horas y llamar a dialogar sin rencores ni odios sirvió para enviar una señal correcta y para cambiar la lógica del Gobierno que –en este conflicto– no hizo otra cosa que redoblar la apuesta con el objetivo de poner de rodillas a sus adversarios. Fue gigantesco el desierto al que empujaron a miles y miles de argentinos vinculados a la actividad agropecuaria. Las palabras de Cristina Fernández de Kirchner fueron como una lluvia que trae buenos augurios y que gratifica, pero que no alcanza. Hay una desproporción muy grande entre la magnitud y la cantidad de latigazos recibidos y una caricia. Además, los productores tienen dudas acerca de la verdadera sinceridad y profundidad de la convocatoria porque ya una vez padecieron la bicicleta y la amansadora del reunionismo que no lleva a ninguna parte.
La jugada del Gobierno sirvió para sacarse de encima la lupa de la sociedad y para colocarla encima de la comisión de enlace rural, que empieza a mostrar con más contundencia las grietas que siempre tuvo. Eduardo Buzzi y Mario Llambías son los más combativos, porque sus bases son las más intransigentes. Saben muy bien aquella máxima peronista de “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”. Luciano Miguens es el más negociador y el que mejor diálogo tiene con la Casa Rosada, pese a que Luis D’Elía dijo que los piqueteros de Barrios de Pie “le pegaron poco“ cuando Miguens fue agredido frente a las oficinas de la Sociedad Rural y ordenó que la próxima vez “le peguen una buena patada en el culo por golpista”. Y esto no ocurrió hace un mes. Pasó el mismo día en que la Presidenta pronunciaba su discurso conciliador ante el silencio más conciliador todavía del Primer Caballero. D’Elía es la misma persona que denunció que está en ciernes “un golpe de Estado mediático y agrario” y que ya hace tiempo avisó que si había un golpe “estaba dispuesto a defenderlo con las armas en la calle”. Está casi todo dicho.
NOTA COMPLETA

La última "patriada" de Alberto Fernández

El jefe de Gabinete entrega sus últimas fuerzas a tratar de dividir a las cuatro entidades del agro. La paradoja que lo puede llevar a ser la solución final del conflicto.  VER NOTA COMPLETA.

Prólogo del Libro “El País que nos merecemos”

Pensar en sistemas, es tomar conocimiento de que los sistemas existen aunque no estén visibles y que los descubrimientos no son abstracciones sino que forman parte de la realidad compleja que se mantenía oculta.

El curso de la evolución de la sociedad argentina se constituyó en un caso singular para quienes estudiaron los procesos históricos de las sociedades modernas. Su desenvolvimiento se ha convertido en un enigma. No se cumplieron los pronósticos realizados entre fines del siglo XIX  que se extendieron hasta la década del veinte del siglo XX. La mayoría auguraba un futuro promisorio. Pero la realidad fue otra y ante la evolución en sentido opuesto se iniciaron innumerables investigaciones para explicar ese cambio de expectativas y tendencias. Hemos descendido por la pendiente del tobogán tras subir aceleradamente la escalera de la misma forma.

Lo que sorprende a los investigadores, es la magnitud de la desviación con respecto a las previsiones, el rango y frecuencia de las fluctuaciones y la ineficacia para neutralizar las  mismas. Lo que pareció ser una oportunidad casi única en la historia de fin de siglo XIX y comienzos del XX, tal como lo fueron Estados Unidos de N.A., Canadá y Australia, que pudieron consolidar el estado evolutivo alcanzado y avanzar progresivamente a estados de equilibrios más complejos; en La Argentina sirvió para alejar al sistema de las probabilidad de crecer. Esa incapacidad para lograr más complejos estados evolutivos y consolidados institucionalmente, son para muchos, incógnitas sin explicación aparente. Hay quienes atribuyen herencias institucionales de origen histórico, otros las asignan a deficiencias funcionales de las estructuras de dirigentes y los más pesimistas, al condicionamiento determinista de la ausencia de un entorno significativo relevante sobre el cual ejercer la expansión del crecimiento y desarrollo.

Lo evidente es que una sucesión de discontinuidades en el proceso evolutivo, no permitieron alcanzar los niveles necesarios de acumulación de materia, energía y sabiduría que lo permitiesen consolidar en lugar del resultado negativo de deteriorarse al máximo, no solo en variables cuantitativas sino también cualitativas.

Como argentino en tercera generación esas dudas me llevaron a investigar sobre las eventuales causas que las motivaron. Estudios sistemáticos y asistemáticos y la lectura de miles de páginas de libros, diarios, revistas, documentos e informes me permitieron consolidar una plataforma de experiencias directas e indirectas más información propia.

En mi época de estudiante se despertó esa inquietud. Posteriormente y durante casi treinta años dedicados a la empresa privada y estudios, enriquecí mis conocimientos y estimulé la investigación de tales temas. Conté con la adhesión de profesionales, algunos de significativo valor académico que me ayudaron a pensar e informarme. Además por 4 años ejercí tareas en la administración pública en el gobierno de la provincia de Buenos Aires y durante 2 en la Secretaría de Vivienda de la Nación -Naciones Unidas PNUD y BIRF- .También desarrollé tareas en los ministerios de Defensa  y Justicia y Derechos Humanos.

Ese tránsito por el Estado Nacional reafirmó el compromiso personal de encontrar una explicación a la caída en pendiente de la calidad de la sociedad argentina en el orden institucional, moral y de desarrollo. A fines del año 1977, de regreso al país se presentó una oportunidad para acceder a una nueva metodología de estudio que reformaría lentamente mi anterior instrucción formal, y me aproximó a la consolidación de los conocimientos sectoriales por el método de pensar primero en generalidades,  para luego pasar a lo particular.

En el ámbito de la Sociedad Científica Argentina (SCA), se había fundado en 1975 un Grupo de Estudios de Sistemas (GESI). Profesionales e investigadores de distintas disciplinas y ramas de la ciencia, indagaban sobre nuevas tendencias en el pensamiento. Se trataba de la Teoría General de Sistemas (TGS).

Si bien no tenía muy claro el rumbo en las primeras investigaciones, intuí que podrían ser de utilidad para acercarme a la respuesta. De esa alocada tesis: la de tratar de comprender la decadencia Argentina. Hoy en el verano del 2008 ratifico que esa hipótesis sistémica no era errada. Las carencias y falencias tanto estructurales como funcionales de nuestro país, son de naturaleza sistémica y siempre han estado enmascaradas en la excusa política, en la disputa corporativa o en la “dramática obsesión” que desde el extranjero se está tramando conspiraciones para desintegrarnos como Nación.

Cuando descubrí que en nuestra Argentina hay dos realidades: una pretextual y explicatoria de todos los males; y otra real, la verdadera disparadora y multiplicadora de los problemas convertidos en pretextos, comprendí el porque del doble discurso, de la necesidad de no comprometerse con el país, sino de acercarse al poder de turno. No era para menos. Un enunciado muy amplio lo sustentaba. Se trataba del principio de la incertidumbre generalizada, de la complejidad e integración creciente de las hechos y de los isomorfismos de los procesos que se reiteran bajo distintas formas pero respondiendo al rescoldo del poder de turno y a las organizaciones corporativas que tienen prisioneras a las instituciones, al estado y a la sociedad. Todos subsidiarios de esas organizaciones y no a la inversa. (Más sencillo: doble discurso; un poco más complejo: haz lo que yo digo y no lo que yo hago.

Al inicio de mis estudios en el GESI nos manejábamos con analogías surgidas de casos a los cuales relacionábamos a través de distintos métodos. Nuestras presentaciones en el medio científico fueron criticadas sin piedad por muchos deterministas ortodoxos y reduccionistas convencidos. Más criticados y marginados lo fuimos en las cámaras empresarias y gremiales siéndolo más en el disperso ambiente político del momento.

Con el transcurso del tiempo las cosas mejoraron. Invitamos a prestigiosos expositores extranjeros para que nos ayudasen a incorporar esas “generalizaciones“ al debate científico. Contemporáneamente llegaban a Buenos Aires obras afines a la TGS.

Empezamos a ser menos esotéricos y la curiosidad nos ayudó. Ludwig Von Bertalanffy -Teoría General de los Sistemas 1976 - ; Jay W. Forrester - World Dynamics 1975 - ; Pierre Vendryès - Hacia una Teoría del Hombre 1975 - ; John P. Van Gigch 1978 - Teoría general de sistemas aplicada - y James Miller - The Nature of Living Systems 1975 y Living Systems: The Supranational System 1976. Fueron un gran aporte para lograr que aún con reservas se comenzaran a aceptar algunos de nuestros conceptos y métodos.

Simultáneamente el departamento de Cibernética de la SCA presidido por el Dr .Máximo Valentinuzzi, nos proporcionó un ámbito de debate y nos estimuló a avanzar sin temor a las críticas. Lo mismo universidades extranjeras. Así comenzamos a romper el cerco del determinismo y del reduccionismo convencional.

El GESI adhirió a la International Society for System Sciences (ISSS) que nos otorgó la titularidad del capítulo Argentino. Se contó con al esfuerzo de unos pocos y el persistente entusiasmo de Charles Francois, uno de sus fundadores y pionero, conjuntamente con el Dr. Máximo Valentinuzzi, discípulo de Ludwig von Betalanfy formalizador de la teoría.

El resto fue presente pero ya hoy es pasado, ya que este trabajo fue escrito por primera vez en los años 1988/1989 y revisado y ampliado en el 2008.

Hagamos de cuenta por el momento que nos encontramos en el año 1990, año clave que disparó este estudio. Ya pocos dudan de la significación científica y del potencial de autores tales como: W. Ross Ashby , K.E. Boulding, C.W.Churchman, G.J. Klir, Sir Geofrey Vickers, Hebert A. Simon, A.H.Maslow, Stafford Beer, P.B. Checkland, Ilya Prigogine y muchos otros. Hasta el denostado Fondo Monetario Internacional, las Naciones Unidas, el Banco Mundial, la FAO, etc y universidades y organizaciones científicas de todo el mundo recurren a esas teorías para explicar fenómenos que antes no eran comprendidos. Hasta el genoma humano está impregnado de la TGS.

El horizonte de las investigaciones se amplió. Temporalmente el sistema nacional, no se si para bien o para mal, se fue integrando y dejó de ser un abstracto teórico y segmentado en realidades inconexas, para percibirse como un sistema único pero con nexos débiles y con un sentido que respondía a una tendencia evolutiva sin referencias definidas. En ese momento la influencia del Consenso de Washington y lo que luego se llamó “el neoliberalismo”, se convertían en el paradigma mundial del pensamiento académico que llevado a la práctica implicaba introducirnos de lleno a la globalización. Liberal y demócrata, se confundían con neoliberalismo económico y populismo político.

Simplicidad y complejidad, unicidad y diversidad, subsistemas flexibles o rígidos, más la alteración artificial de los flujos; comenzaron a emerger dentro de la segmentada historia aportada por los especialistas y políticos.

La causalidad dejó de ser determinista y lineal. Los estímulos y las respuestas se mostraban tal como eran. Los indicadores económicos comenzaban a relacionarse a la calidad de vida, la conducta individual cedía su paso a pautas colectivas, las contingencias del ambiente social por la presencia masiva de los medios de comunicación y los discursos oficiales condicionaban la percepción. El acontecer dejó de ser la suma de indicadores cuantitativos aislados por los métodos estadísticos, las simples relaciones causa-efecto o las competencias profesionales. La necesidad para ejercer el poder generaba enfrentamientos y sus conflictos se pusieron de manifiesto, pero terminaron avasallando al individuo.

El relativismo había creado nuevos determinismos. Caído el Muro de Berlín, los preanuncios de la desintegración del Imperio Soviético, las grandes frases de Francis Fukuyama, cual poeta de encargo de las viejas monarquías absolutas, alimentaban a los juglares de la prensa y los medios confundían con el pensamiento único (tema de neto corte ideológico) con la globalización (fenómenos de naturaleza tecnológica, financiera y social). Una gran mezcolanza que a veinte años de su inicio demostró la falacia que se quería integrar en forma acelerada y con pautas traumáticas.

“...La libertad comenzó a parecer como una función de las condiciones prevalecientes en el ambiente y de los supuestos que los dirigentes adoptan, para definir y caracterizar a sus dirigidos, al margen del ser interior que poseen todas las personas...” ;  Resumen de lo presentado por K.F. Boulding , 1961 , en “ Political Implications of General System Theory “ .
General System 6, 1961, pág. 1/7. Nota 1.

El malestar de las personas y su reacción contra ciertas estructuras comenzaron a poder ser explicados. La amplitud abarcativa y explicativa de los conceptos sistémicos posibilitó desentrañar los nexos reales, aislando las apariencias de lo real. La arena política se mostró tal como funciona: como la resultante de las decisiones de los dirigentes sectoriales que muchas veces marginaron a sus representados e ignoraron el consenso que requiere cualquier opinión pública y sociedad civil.  

Surge evidente que en la lucha por el poder, los dirigentes no miden las consecuencias probables de sus elecciones personales. La respuesta de la sociedad fue inducida por esos actos, pero previamente necesitaron condicionar el proceso perceptivo y los significados con una liturgia comunicacional liderada por Bernardo Neustad y con el acople de comunicadores ocasionales, en general economistas-lobbyistas que ganaron popularidad bajo el nombre de “gurues”. Una acción unidireccional que despreció el fed-back evolutivo y privilegió la tasa de interés del dinero.

La opinión pública a partir de ese proceso de inducción comenzó a acompañar a sus dirigentes, que imponían un metalenguaje regulador, segmentado y ambiguo. Siempre ajustado a los intereses sectoriales. El proceso de comunicación careció de alternativas, porque el interés manifiesto de todos los sectores era la participación del poder regulador. Y la representación política se circunscribió a las opciones surgidas entre los reguladores de flujos.

Nuevas prácticas aparecían como obvias, para corregir la involución, pero no se adoptaban. Se evidenció la ausencia de una sociedad civil autónoma -bajo la forma de opinión pública activa – y carente de hábitos participativos para exigirlas. Esa ausencia impedía la integración de las expectativas económicas y los valores individuales con los de los sistemas reguladores - político, institucional, comunicacional y económico -.

Este tipo de proceso perceptivo y estilo cognoscitivo, se fue acentuando hasta convertirse en un comportamiento que alimentó a una tendencia que sobrevive en el presente, sólo que hubo cambio de algunos actores. Hay tenues indicios que permiten vislumbrar alguna esperanza de cambio de sentido. En especial entre ciertos actores del ambiente comunicacional y entre los que ejercen alguna interacción entre la opinión pública y el sistema económico.

Advierten que no se puede investigar al poder político

Una asociación de jueces dice que el Gobierno lo impide

Lunes 21 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa de La Nación

Hoy no están dadas las condiciones para procesar a un funcionario en actividad”, advirtió el presidente de la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional, Ricardo Recondo. Hizo público así lo que es un secreto a voces: en estos tiempos, los jueces son poco proclives a investigar el poder político.Según Recondo, sólo jueces “superhéroes”, con una valentía extraordinaria, asumirían un desafío de esa naturaleza. No hay garantías suficientes para que un hombre común sea capaz de tamaño acto de independencia, que podría ser el fin de una carrera en los tribunales, dijo a LA NACION el juez, que preside la principal agrupación de magistrados de la Argentina.El Gobierno es, según su interpretación, el responsable de esta situación, por sus constantes presiones sobre la Justicia. La última avanzada, destacó, es el proyecto para reformar el sistema de selección de jueces que promueve la diputada kirchnerista Diana Conti en el Consejo de la Magistratura, que propone flexibilizar los criterios de evaluación y terminar con los exámenes secretos y sorpresivos. “Se busca sojuzgar al Poder Judicial a los intereses políticos”, dijo Recondo. La advertencia no proviene de un ortodoxo de la familia judicial, sino de un hombre que conoce desde adentro el poder político: Recondo fue subsecretario de Justicia tres años durante el gobierno de Raúl Alfonsín. Para asumir renunció a su cargo de camarista en lo civil y comercial federal, lugar que recuperó trece años más tarde por medio de un concurso.

-¿Qué opina de la propuesta del oficialismo para reformar el sistema de selección de jueces?

-Cuando se creó el Consejo de la Magistratura se invocó que era para garantizar la independencia del Poder Judicial; sin embargo, de acuerdo con los resultados, tengo que pensar que lo que se busca es todo lo contrario, o sea, sojuzgar el Poder Judicial a los intereses políticos. Antes, el jurado evaluaba no sólo las pruebas de oposición, sino también los antecedentes. Luego esto se cambia y empieza un manejo discrecional por parte de los componentes políticos del Consejo. Después de la segunda reforma, se profundiza: el oficialismo hace y deshace según su conveniencia o, lo que es peor, de acuerdo con las instrucciones que recibe del Gobierno. Con este nuevo proyecto de reglamento es peor aún.

-¿Por qué?

-Porque se saca el anonimato. Dicen que el anonimato puede ser ignorado igual, pero acá se está legalizando lo ilegal. Se está legalizando la discrecionalidad política para nombrar a los jueces que quiere el poder. A mí me hace acordar a la novela de Giuseppe di Lampedusa El gatopardo . Se creó una institución para nombrar los jueces más capaces, y no los más amigos, y ahora se arma un reglamento para que bajo esta apariencia se vuelva al sistema anterior.

-¿El sistema actual garantiza la transparencia y la igualdad de oportunidades a los candidatos?

-No, y cada vez peligra más la independencia del Poder Judicial. Este proyecto no sólo rompe el anonimato, sino que dice que el Consejo, de una manera completamente discrecional, puede resolver quién va y quién no va al examen. No va a ser un sistema más rápido, sí más arbitrario.

-Nunca antes renunciaron tantos jueces como en la era Kirchner. ¿Cómo se explica?

-Un prestigioso presidente de la Corte, el doctor Orgaz [Alfredo, renunció en 1958], dijo que se iba por cansancio moral. Es eso. Se cansan de la presión, la persecución, las arbitrariedades, de ser atacados y de percibir una remuneración cuatro veces menor que la que tendrían ejerciendo la profesión.

-¿El Gobierno presiona a los jueces?

-Los presiona indirectamente. A través del Consejo o cuando el presidente de la República los ataca por un fallo que no le agrada. Lo mismo que cuando hay dos jueces en la misma situación y se decide someter a uno a juicio político y al otro aceptarle la renuncia.

-¿Se refiere al caso Bisordi?

-Exactamente. Es muy grave. Esto no es una defensa corporativa, pero me consta porque tengo muchos años en el Poder Judicial y él también: Bisordi es un juez honesto y capaz. Quizás tiene dos defectos, dice muchas cosas que los jueces no deberían decir y es ideológicamente opuesto al Gobierno. Aquí hay un manejo discrecional. Se investiga una presunta arbitrariedad en un fallo que firmaron dos jueces: a uno le aceptan la renuncia [la jueza Ana María Capolupo] y al otro, no.

-¿Por qué los jueces no denuncian estas circunstancias?

-Yo lo denuncio.

-¿La Corte debería tomar una postura más fuerte?

-Creo que la actitud de la Corte es digna y fuerte. Puedo decir cosas como presidente de la Asociación que como juez no podría decir, hablo en representación de los jueces, que me han votado.

-En el Consejo, los kirchneristas son cinco consejeros de trece. Los ocho restantes ¿no pueden ponerles un freno?

-En algunos casos, sí; en otros, se unen a la mayoría oficialista. Los jueces somos sólo tres. En España, Francia e Italia los consejos tienen mayoría de jueces, no política.

-La experiencia demostró que los jueces no procesan a funcionarios en actividad. ¿Por qué?

-El tema es qué es primero, ¿el huevo o la gallina? Yo creo que hoy no están dadas las condiciones para procesar a un funcionario en actividad, sin perjuicio de que existen muchísimos jueces que tendrían la valentía de hacerlo, pero puede ser a costa de su puesto, y los jueces no tenemos otro trabajo. El juez superhéroe no es lo razonable. Hay que dotarlo de garantías para que un hombre común pueda resolver cuestiones no comunes, como procesar a un funcionario en actividad.

-Es grave que los propios jueces asuman no tener la independencia para procesar funcionarios.

-Claro, es gravísimo.

-¿Los jueces no tienen ninguna fuerza para resistir?

-Tenemos la fuerza que se ve. Hay que convencer a través de lo que decimos en nuestras sentencias. Y las presiones no son sólo del Gobierno, también están las condenas mediáticas. Si el juez dicta una sentencia contra lo que cree la opinión pública, hay que echarlo.

Por Paz Rodríguez Niell
De la Redacción de LA NACION


PERFIL
Ricardo Recondo

  • Tiene 64 años y es camarista en lo civil y comercial federal. Trabaja en Tribunales desde 1963, cuando entró como meritorio.


  • Su carrera judicial tuvo dos intervalos: cuando se recibió, época en que trabajó de abogado, y durante el gobierno de Alfonsín, en que fue funcionario. Entre 1986 y 1989 fue subsecretario de Justicia.


  • En 1987, tuvo a su cargo la comisión de extradición de Suárez Mason, a quien logró traer de Estados Unidos con el fundamento de que había entrado en ese país con un pasaporte falso. Cuando Rico se sublevó en Semana Santa, Recondo lo denunció y fue a notificarlo personalmente de la orden del juez para que depusiera su actitud.

Quiénes son, en qué trabajan y cómo ubicar a los diputados de la ciudad

Miércoles 26 de marzo de 2008 - La Nación

A partir de hoy y durante varios días consecutivos, LA NACION publicará esta serie especial para presentar a los 60 diputados porteños, su origen, su pertenencia partidaria, su trayectoria y los temas que abordan en su tarea legislativa.

En estas entregas, los lectores podrán conocer a quienes obtuvieron bancas gracias a su voto y dispondrán de números telefónicos y casillas de correo electrónico para contactarlos, elevarles sus inquietudes y cuestionamientos.

Actualmente, 27 de los diputados porteños responden a Pro, el partido del gobierno; 12 pertenecen al Frente para la Victoria; otros seis, a la Coalición Cívica; cinco, al ibarrismo; dos integran el bloque del Partido Socialista y hay cinco de centroizquierda en bloques minoritarios. La Legislatura se completa con dos unibloques de izquierda y una diputada que dejó el macrismo para formar un monobloque peronista.

De los 60 legisladores, 30 tienen mandato hasta diciembre de 2009, y los otros 30, hasta diciembre de 2011. Como se recordará, la Legislatura –que sesiona en el palacio situado en Perú 130– se renueva por mitades cada dos años. El cuerpo tiene una presidencia, que ejerce la vicejefa de gobierno, Gabriela Michetti. Además, funcionan tres vicepresidencias, que ocupan las tres fuerzas mayoritarias; en este momento, Pro, el kirchnerismo y la Coalición Cívica, que responde a Elisa Carrió.

También las presidencias y la integración de las 25 comisiones parlamentarias permanentes se reparten entre los bloques respetando la proporción de fuerzas en el recinto. En ellas, los diputados debaten los proyectos y emiten despachos de mayoría y minoría, que luego llegan al pleno de la Legislatura, para seguir la discusión tendiente a convertirlos en ley. Algunos, deben ser ratificados dos veces.

Néstor Abbas
Pro


Edad: 39 años

Profesión: ex empleado

Vive en: Villa Lugano

Comisión que preside: -

Comisiones que integra: Promoción social, Turismo, Espacio Público, Legislación General

Despacho: 403

Teléfono: 4338-3000, Int. 3115/3116

Correo electrónico: nestor.abbas@legislatura.gov.ar

Para mejorar la zona sur

–¿Es su primer cargo público?

–El primer cargo por elecciones. Fui director de la obra social de los empleados estatales porteños desde junio de 2006 hasta ahora, que renuncié.

–¿Qué planes tiene como legislador?

–Por mi militancia histórica en el PJ y porque vivo en Lugano, en lo que más me gustaría trabajar es en el tema social. Sobre todo, en relación con la zona sur.

–¿Cuál es el estado de la zona sur?

–Está bastante postergada. Por ejemplo, a seis cuadras de mi casa hay un bache de siete metros de largo y toda la calle de ancho; obliga a circular por el cordón. Y vivo rodeado de villas y asentamientos: la Oculta, la INTA, la Pirelli, la 20. Tenemos un gran deterioro de infraestructura y social, que no es nuevo, es de toda la vida.

–¿Habló de esto con Macri? ¿Mejorarán las cosas en los próximos cuatro años?

–Sí, van a mejorar. No se puede hacer todo en cuatro años, pero hay que empezar a urbanizar las villas. Demostrar con acciones pequeñas que uno empezó y que se puede.

Sergio Abrevaya
Coalición Cívica


Edad: 44 años

Profesión: abogado y mediador

Vive en: Caballito

Comisión que preside: -

Comisiones que integra: Presupuesto, Justicia, A. Constitucionales, Ecología, Tránsito, Descentralización

Despacho: 410

Teléfono: 4338-3000, Int. 3105/3106

Correo electrónico: sergio.abrevaya@legislatura.gov.ar

Planificar Buenos Aires

–Ud. acaba de asumir por la Coalición Cívica. ¿Viene de la política o de la sociedad civil?

–De ambas. Milito desde los 18 años en la UCR. Pero también tuve una fuerte actividad en la ONG Visión Compartida y en la Unión de Mediadores Prejudiciales.

–¿Es su primer cargo público?

–No. Fui director del CGP2 Norte y director general de Participación Ciudadana porteño, entre 1997 y 2000. De 2000 a 2004 fui director nacional de Métodos Participativos de Justicia.

–¿Cuál es su objetivo como legislador?

–Trabajar por mejorar la calidad de vida en la ciudad, en temas como el tránsito, la basura, la participación ciudadana, comunas y mediación.

–¿Cómo ve a Buenos Aires?

–Tenemos, por ejemplo, un atraso de 50 años en materia de transporte. A Buenos Aires le falta planificación. Le falta pensarse a sí misma. La impronta de los constituyentes del 96 requiere un nuevo impulso.

–¿A qué se refiere?

–A pensar y a soñar la ciudad, ahora en la práctica, en concreto. Pensar definiciones para los próximos diez años.

Gabriela Alegre
Diálogo por Bs. As.


Edad: 47 años

Profesión: editora

Vive en: Belgrano

Comisión que preside: Mujer e Infancia

Comisiones que integra: Salud, Educación, Des. Económico y Cultura

Despacho: 230

Teléfono: 4338-3000 Int. 3059/3060

Correo electrónico: gabriela.alegre@legislatura.gov.ar

Igualdad de oportunidades

–Preside la Comisión de Mujer e Infancia, ¿qué proyectos piensa impulsar?

–Creemos que se puede avanzar mucho en el diseño de políticas públicas que ayuden a profundizar la igualdad real de oportunidades y de trato entre mujeres y varones, así como la consideración de niños y adolescentes como sujetos activos de derechos y en la garantía de su protección integral.

–¿Qué impronta dará a su mandato?

–Será fundamental la orientación, la participación, el debate y el consenso con quienes viven en carne propia las injusticias que queremos reparar.

–¿Cómo fue y cómo seguirá en la Legislatura la relación con los familiares de Cromagnon?

–Como subsecretaria de Derechos Humanos del gobierno de Aníbal Ibarra tuve contacto con los familiares de las víctimas y con los sobrevivientes desde la madrugada del 31 de diciembre de 2004. Como siempre, las puertas de mi despacho estarán abiertas para oír todas las opiniones y reclamos, y dar las respuestas que estén a mi alcance.

Daniel Amoroso
Pro


Edad: 44 años

Profesión: empleado

Vive en: Flores

Comisión que preside: Tránsito y Transporte

Comisiones que integra: Descentralización, Presupuesto, Seguridad, Turismo

Despacho: 115

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Consensos por el tránsito

–Ud. asumió hace dos años y le tocó ser juez en el juicio político a Ibarra, ¿cómo fue la experiencia?

–Muy buena. Me dio la posibilidad de formarme en un área que no conocía y de participar de un hecho inédito. Fueron meses de mucho estudio.

–¿Y el resto de los dos años?

–Ratifiqué mi vocación por la tarea legislativa. Trabajé muy cómodo en las comisiones. Aprendí lo que es el disenso y la búsqueda de consenso.

–Ahora le tocará presidir una comisión: la de Tránsito y Transporte.

–Sí, y también pretendo buscar allí consensos, con todos los actores.

–¿Con todas las fuerzas políticas?

–No solamente. También con las autoridades del área, tanto de la Capital como de la provincia, y con ONG especialistas en seguridad vial. Para pensar soluciones entre todos.

–Por el scoring, ¿también oirá a los gremios?

–Los gremios van a tener participación. Como dije, vamos a oír a todos, también a los vecinos.

Ñoquis digitales: el nuevo invento del Gobierno para financiar la militancia

En otra época se los llamaba ñoquis, pero ahora son “cibermilitantes”. Cobran sueldos del Estado pero no trabajan: militan para el Gobierno. 

Kirchneristas a sueldo 

Néstor Kirchner junto a Daniela Vilar y Fabricio Casarosa, dos de los cibermilitantes fulltime.

Néstor Kirchner junto a Daniela Vilar y Fabricio Casarosa, dos de los cibermilitantes fulltime. | Fuente: Fotos publicadas en sus blogs

Telam, la agencia oficial de noticias, acaba de contratar a Sebastián Lorenzo, un autoproclamado “cibermilitante” de las filas de la Generación K que viene saltando de puesto en puesto en el Estado. Ahora será “asesor Web 2.0” pero sus funciones serán las de siempre: promover la militancia rentada con fondos públicos.

Un profesional. Éste no es el primer “trabajo” de Lorenzo. Durante el último año, el sueldo se lo pagó el gobierno de Tucumán, aunque militó todo el tiempo en Buenos Aires y no dejó de vivir en el barrio de Palermo. Fue un activista clave para coordinar la campaña digital “ Sumate a Cristina”.

Sebastián Lorenzo no es él único militante que tarifa sus actividades digitales para promocionar la doctrina K.

Los cumpas. Como Lorenzo, Horacio Elsinger, Celina Janet Silva y Leonardo José Leccese también son militantes rentados y, también como el flamante asesor de Telam, perciben sueldos del gobierno de Tucumán.
Todos ellos jóvenes y dedicados a la cibermilitancia fulltime, los acompañan, en Mendoza, Alejandro Atanasio y, soplando vientos del sur, con sueldo de la Lotería Nacional, Agustín Clark. El ministerio de Planificación Federal de Julio de Vido también aporta. Le paga un sueldo de 1.200 pesos a Daniela Vilar, una de las líderes la cibermilitancia para la victoria.

Tucumán, Jardín de la República y casa matriz de la cibermilitancia. El líder de los jóvenes K es el abogado Javier Noguera (37), actual secretario de Grandes Comunas de Tucumán, y hasta diciembre pasado secretario de gobierno provincial. Íntimo del gobernador José Alperovich, y presidente de una fundación fantasma llamada Fundación Generación Libre, coordina la promoción en Internet de los proyectos K y es el puente con la caja estatal de donde salen los sueldos de los cibermilitantes.

Eso sí, se moderan con las cifras para no hacer demasiado ruido: en todos los casos cobran entre 1.000 y 2.400 pesos. Pero no trabajan, militan para el Frente para la Victoria.

* Editor de Perfil.com