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CIELO Y TIERRA - ¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO?

EL INSTITUTO MARITAIN BS. AS. SE UNE A LA CONVOCATORIA

El Instituto Jacques Maritain Bs. As. se une a la convocatoria iniciada por la Coop. La Alameda, CONTRA LA TRATA DE PERSONAS Y EL PROXENETISMO

Dice el texto de la convocatoria en uno de sus párrafos: "la lucha contra la trata y la prostitución por cuenta ajena atraviesa un momento decisivo y mientras ciertas áreas del Estado la combaten, otras áreas petenden justificarla."

Esto nos recuerda también una frase de Jacques Maritain: “El pueblo tiene un derecho natural a la plena autonomía o a gobernarse por sí y a sí, ejercita ese derecho cuando establece una constitución, escrita o no, del cuerpo político; o cuando un pequeño grupo político se reúne para aprobar una ley o tomar una decisión; o cuando elige a sus representantes. Pero este derecho siempre permanece con él. Es en virtud del mismo por lo que fiscaliza al estado y a sus funcionarios administrativos.”

Introducción al tema

En Agosto de 2009, la Procuración General de la Nación dictó la Resolución PGN N°99/09, basada en el Informe elaborado por la Unidad de Asistencia para la investigación de secuestros extorsivos y trata de personas (UFASE), La misma ordena a través del Procurador General de la Nación, Esteban Righi, a todos los fiscales en materia penal del país que estén investigando causas de trata de personas o delitos conexos de explotación sexual, que insten el cierre de los locales involucrados.

Esta instrucción, rige para la Justicia Federal, y se fundamenta en advertencias del Estudio exploratorios sobre trata de personas con fines de explotación sexual en Argentina, Chile y Uruguay, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que revela entre otras cosas que numerosos prostíbulos prohibidos por ley funcionan bajo nombres eufemísticos y con reconocimiento legal, además de ser “el lugar de destino por excelencia de las víctimas” de trata de personas.

Esto motivó la instrucción del procurador a los fiscales para que cuando investiguen estas causas, insten a la autoridad municipal a clausurar el local y promover la inhabilitación, “adoptando los recaudos del caso para evitar cualquier tipo de filtración de información”.

También les ordenó que soliciten como medida cautelar al juez interviniente la afectación del inmueble desde el comienzo de la investigación para lograr posteriormente su decomiso, "y como garantía de una eventual pena y/o condena pecuniaria".

También les indicó que tengan especial atención en identificar a funcionarios que pudieran tener algun grado de participación.

ACCEDER A LA RESOLUCIÓN

TEXTO DE LA CONVOCATORIA

EXIGIR EL PLENO CUMPLIMIENTO DE LA RESOLUCION DE LA PROCURACIÓN GENERAL

Estimada/os:

1. Como es de público conocimiento, a través de una resolución, el procurador General de Nación, Esteban Righi, ordenó a todos los fiscales en materia penal del país que estén investigando causas de trata de personas o delitos conexos de explotación sexual, que insten el cierre de los locales involucrados. El procurador insta a hacer cumplir la ley 12.331 y a sancionar la explotación de la prostitución por cuenta ajena, haya trata o no.

2. Sin embargo, el crecimiento de los locales y departamentos que funcionan como casas de prostitución crecen en gran escala y no parecen estar preocupados por la instrucción de la Procuración General.

3. Por otra parte, mientras se insta a los fiscales a clausurar los prostíbulos, un sector de la justicia e incluso de ejecutivos provinciales pretenden autorizar la existencia de casas de prostitución y embate contra la ley 12.331. Tal es el caso de la resolución del 19 de agosto pasado de la Sala de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital que presiden Farah, Irurzun y Cattani que declaró inconstitucional el artículo 17 de la ley 12.331, de profilaxis de las enfermedades venéreas, que castiga con multa a quienes “sostengan, administren o regenteen, ostensible o encubiertamente, casas de tolerancia” por violar la privacidad de los proxenetas y sin tomar en cuenta el art. 6 de CEDAW y el Convenio para la Represión de la Trata de personas y la Explotación de la Prostitución Ajena. Al respecto estamos preparando un recurso en la Cámara de Casación.

4. También es de público conocimiento que el gobierno de la Provincia de Santa Cruz, Daniel Peralta, se mostró partidario de reglamentar la prostitución permitiendo la existencia de prostíbulos donde se explota la prostitución ajena en violación al art. 6 del Convenio para la Represión de la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena. Esta fue la posición asumida por el Gobernador, el vice, el Jefe de Gobierno e incluso el actual secretario de derechos humanos de la provincia quienes se lamentaron del cierre de las casitas de tolerancia y hasta pretendieron esgrimir virtudes sanitarias en las mismas. Idéntico caso fue el asumido por el intendente de Lonquimay, en la provincia de La Pampa.

5. La Alameda considera que la lucha contra la trata y la prostitución por cuenta ajena atraviesa un momento decisivo y que mientras ciertas áreas del Estado la combaten, otras áreas pretenden justificarla. En este contexto, nos parece adecuado que las organizaciones que venimos luchando contra estos flagelos, más allá de las diferencias, organicemos una gran movilización unitaria en la que se entregue al Procurador General el listado de cientos de casas y departamentos que funcionan como casas de prostitución reclamando el cumplimiento de la ley y la obvia asistencia a las victimas como establecen las convenciones. Para ello no tenemos que hacer una gran investigación, sino simplemente denunciar los cientos de lugares de estas características que son ofrecidos desde diarios de circulación nacional y volantes en la vía pública en el microcentro.

6. La Alameda propone que comencemos por Capital Federal. Y convoca a todas las organizaciones a reunirnos en la Alameda o en la sede que se disponga el viernes 27 de noviembre a las 18 horas a fin de preparar una denuncia y una movilización a la Procuración General de la Nación con el objetivo de demandar el cierre masivo de las casas de prostitución en base a las instrucciones dadas por el mismo procurador semanas atrás. La idea sería organizar una gran movilización a mediados de diciembre a fin de entregar el escrito judicial que elaboremos entre toda/os.

7. La Alameda convoca a todas las organizaciones a que debatamos democrática y fraternalmente esta actividad y comencemos a terciar en esta puja a fin de avanzar en la lucha contra la trata y la explotación de la prostitución por cuenta ajena.

Quienes ya se han sumado a la convocatoria son: La colectiva feminista "Las Azucenas". Asociación Civil La Casa del Encuentro. Equipo de investigaciones y trabajo de Fundación Integradora Latinoamericana Ambiental (FILATINA). El Programa Esclavitud Cero de la Fundación El Otro. Sara Torres. Red Alto al Tráfico y Trata (RATT). El director Clínica Psicológica y Stress, Ricardo Lopez Siles. Desde otras ciudades y provincias también adhieren. Desde Mar del Plata la licenciada Patricia Gordon integrante del Secretario del Colegio de Psicólogos. Y Las Diversas desde la provincia de Santa Fé, felicitan por la iniciativa. Y no podía faltar el respaldo de Mónica Molina, Subdirección de Políticas de Género Municipalidad de Santa Rosa (La Pampa), quien fuera recientemente amenazada de muerte por su compromiso contra el proxenetismo.

Y ahora se suma al listado nuestro Instituto Jacques Maritain Bs. As.

Gracias a Cooperativa La Alameda y a todas las organizaciones aquí citadas y las que se irán sumando, por su compromiso con la dignidad de las personas.

El futuro Gobernador de la Prov. de Bs. As.

Junto a D’Elía, Moyano inicia su carrera a la Gobernación bonaerense

Desde la central obrera aseguran que Moyano está decidido a ser candidato a gobernador, y que por eso busca mostrarse como referente de los sectores populares.

La Política Online  |  12.11.2009 18:05:00

El secretario General de la CGT, Hugo Moyano y el piquetero oficialista Luis D’Elía se mostraron hoy juntos para anunciar que compartirían el acto del próximo 20 en apoyo al gobierno -luego suspendido por Cristina Kirchner-. 

Pero detrás de la frustrada convocatoria, se esconde una movida política más ambiciosa, según confirmaron fuentes gremiales a LPO. Sería la antesala de la candidatura para la Gobernación bonaerense del líder sindical, quien está decidido a pelear por suceder a Daniel Scioli.

“El PJ ya tuvo un candidato a gobernador de extracción sindical, que fue Herminio Iglesias”, rememoran cerca del mandamás de la CGT, donde imaginan a Moyano como representante de los sectores populares.

Moyano y D’Elía se reunieron en la histórica sede de la CGT de Azopardo,  en una foto que viene a profundizar la alianza que ya comenzaron a  trabajar con el piquetero líder del Movimiento Evita, Emilio Pérsico.

Pragmáticos cerca del líder sindical afirman que "en la provincia hay cada vez más pobres, así que una alianza entre los gremios y los piqueteros, garantiza la representación de los sectores más humildes, que cada vez son más, con esa base electoral tenemos una chance", se entusiasman cerca del camionero.

D´Elía abonó hoy con entusiasmo la nueva alianza: "Estoy muy orgulloso de visitar esta casa que hoy tiene un digno secretariado con Hugo Moyano a la cabeza, un hombre que sabe representar a la clase obrera y es muy importante que esta conducción este cada día mas sólida y no es menos importante empezar a trabajar por la unidad de toda la clase", afirmó.

También sostuvo que "el movimiento obrero organizado tiene que iniciar con los movimientos sociales un diálogo distinto, el movimiento obrero tiene que ayudar a organizar a los movimientos sociales", concluyó.

21 mujeres y niños mueren cada día por causas evitables

Mientras se siguen pagando marchas a favor del gobierno, usan aviones para llevar los diarios al matrimonio K hasta el Calafate, pagan para retransmitir fútbol todo el día, y varios delirios hollywoodenses, la vida no logra ganarle la batalla a la muerte en el 70% de los casos, en nuestro país....

Cada día mueren 21 mujeres y niños por causas evitables

Dura advertencia de expertos sanitarios

Por año mueren en Argentina 333 mujeres durante el embarazo, parto y puerperio, y 11.000 nenes menores de 5 años, de los cuales 6.000 son recién nacidos. Investigaciones nacionales demuestran que al menos dos terceras partes de estas muertes son evitables, es decir, 7.600 mujeres y niños podrían salvarse y sobrevivir: 21 por día. Asustados por esta realidad, diez destacados organismos dedicados a la salud y temas sociales formaron una alianza para promover acciones nacionales tendientes a mejorar la salud de las madres y sus hijos. Hablan de pobreza, de falta de información y educación, pero también reclaman políticas de Estado y denuncian falencias en los servicios de salud.
ASUMEN (Alianza Argentina para la Salud de la Madre, Recién nacido y Niño) se presenta mañana en sociedad con una jornada de concientización. Está formada por la Academia Nacional de Medicina (ANM), la Asociación Argentina de Perinatología (ASAPER), la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (SOGIBA), el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), la Federación Argentina de Enfermería (FAE), la Federación de Obstétricas de la República Argentina (FORA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). "Un grupo de científicos nos unimos con gran preocupación por el alto nivel de mortalidad materna (MM) e infantil (MI). Entre el 60 y 70 % de estas muertes son evitables –dice Bernardo Chomski, de SOGIBA–. Si aumentaran los controles durante el embarazo se evitarían muchas muertes, pero el 98% de las muertes de los recién nacidos se da a nivel institucional. Es decir, mejorando la atención en ese nivel se podrían evitar muchas más muertes. Las condiciones sociales son determinantes, pero la accesibilidad y la calidad del servicio lo son aún más". Compara Argentina con Canadá, país cuatro veces más grande. Allí, dice Chomski, hay 30 unidades de cuidados intensivos neonatales, mientras que aquí hay 900 ("el 90% no tiene elementos para un parto seguro"). Sin embargo, la mortalidad infantil allá es 6 por mil y acá 13.3. Conclusión: hay gran dispersión de recursos económicos, humanos y tecnológicos.

Otra preocupación de Asumen es que Argentina no cumplirá los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). En 2000, Naciones Unidas congregó en la Cumbre del Milenio a 189 representantes de Estado para que reflexionaran sobre el destino de la humanidad. Cada país asumió compromisos para 2015. Argentina firmó Reducir la Mortalidad en la Infancia a menos de dos dígitos y Mejorar la Salud Materna: bajarla a 13 por cien mil. Ahora es 44 por cien mil. "Las dos terceras partes de la MM y MI son reducibles. La meta que se fijó al 2011 es llegar a un dígito la MI y reducir la MM de 44/100.000 a 33/100.000. Con respecto a los objetivos del Milenio creo que podremos cumplir con lo referente a MI y será más difícil cumplir la meta de MM, pero hay que trabajar para lograrlo, no sólo tiene que ver con la salud, es multifactorial", dice Ana Speranza, directora nacional de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud. "No es un tema coyuntural de este gobierno. Se necesitan políticas de Estado. Por eso, distintas sociedades científicas queremos poner en foco este tema, y que se instale en la sociedad", explica Analía Messina, de Sogiba. ¿Por qué se mueren tantas mujeres embarazadas o en el parto? "El 30% muere en prácticas de abortos en condiciones no sanitarias. Muchas por infecciones y hemorragias, y el resto por hipertensión. No hay controles durante el embarazo, o se llega con hemorragias a centros de salud donde no hay bancos de sangre o no es segura". Messina agrega un dato estremecedor: un chico que pierde a su mamá tiene cinco veces más posibilidades de morir durante el primer año de vida.
Miguel Larguía, de la ANM, habla de los criterios para reducir muertes neonatales: el 34,2% es reducible por diagnóstico y tratamiento oportuno durante el embarazo, el 12% por diagnóstico y tratamiento oportuno en el recién nacido, y el 9,8% por diagnóstico y tratamiento oportuno en el parto.
Desde el CEDES, Mariana Romero habla de determinantes sociales (mujeres que no consultan, que no tienen plata ni medios para movilizarse), y también del conocimiento: "La evidencia existe, pero no se usa o no se implementa".
El objetivo de Asumen es claro: crear un sistema médico de calidad con equidad. Todos tienen derecho a salud de calidad.

Clarín - 12-11-09


Cómo evitar las muertes evitables

Una serie de entidades médicas y científicas, junto con Unicef y la OPS, constituyeron una alianza para instalar en la agenda política el problema de las muertes de madres, recién nacidos y niños. Gisela Pardo, un caso emblemático.

Por Mariana Carbajal

Gisela Pardo murió en Mendoza a pocos días de parir su tercera hija. Tenía 24 años y la ilusión de ver crecer a su prole. Una infección que no fue atendida a tiempo en el Hospital de Malargüe la sumó a la larga lista de mujeres que mueren en la Argentina por causas evitables, vinculadas con la gestación. “La muerte de Gisela era evitable con una buena atención en el parto y una buena evaluación durante el puerperio”, reconoció Mirella Puzollo, jefa del Departamento de Obstetricia del Ministerio de Salud de Mendoza. El caso es emblemático: deja en evidencia fallas en el sistema de salud que impiden la reducción de las elevadas tasas de mortalidad materna e infantil en el país. El Hospital de Malargüe no cuenta con terapia intensiva ni banco de sangre, tiene un laboratorio, pero carece de un bioquímico que analice las muestras, describió Puzollo. Con el objetivo de instalar en la agenda política esta problemática, en un hecho inédito en el país, entidades médicas y científicas junto con Unicef y la OPS constituyeron la Alianza Argentina para la Salud de la Madre, Recién Nacido y Niño (Asumen), que hoy se presentará en sociedad.

Es llamativo, pero todavía el Ministerio de Salud no dio a conocer las estadísticas de mortalidad materna ni infantil correspondientes a 2008. Los últimos datos son de 2007. Ese año se registraron 44 muertes de mujeres relacionadas con el embarazo, el parto y el puerperio cada 100 mil nacidos vivos. Uno de los fallecimientos fue el de Gisela, que ocurrió en mayo de 2007, a los pocos días de dar a luz a Camila. “Casi un tercio de la mortalidad de mujeres por gestación se debe a consecuencias de abortos inseguros, realizados con métodos precarios”, apuntó la investigadora Mariana Romero, del Centro de Estudios Estado y Sociedad (Cedes), una de las instituciones académicas que integran Asumen. La mortalidad infantil, en tanto, en 2007 fue de 13,3 menores de un año cada 1000 nacidos vivos. Ese año fallecieron 9300 chicos de menos de un año. Si se toma a los niños menores de 5 años, la MI ascendió a 15,6 por 1000: en 2007 fallecieron 1612 chicos de 1 a 4 años. “El 60 por ciento son muertes evitables”, indicó Bernardo Chomski, coordinador de la jornada que hoy realiza Asumen para analizar el problema, y miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría, una de las entidades médicas que forman esta alianza. Chomski, ya jubilado, fue jefe de Neonatología y de la División Pediatría del Hospital Argerich.

En diálogo con Página/12, explicó el surgimiento de Asumen: “Estamos preocupados por el lento descenso que viene teniendo la mortalidad materna e infantil. La Argentina asumió el compromiso de reducir ambos indicadores para 2015 en el marco de los Objetivos del Milenio (ODM). A este ritmo es difícil que alcance las metas. Aunque si las cosas se hacen bien, se podrían cumplir”, opinó. Bajar la MM a 13 por 100 mil nacidos vivos y la infantil a 8,5 cada 1000 nacidos vivos, son los ODM asumidos por el gobierno ante la ONU. En las últimas dos décadas, la MM se mantuvo casi estable. En 2007, la MI experimentó un aumento (en 2006 había sido de 12,9) y se cortó una tendencia histórica hacia la baja, que sólo se había alterado luego de la crisis de 2001. La Argentina tuvo el descenso de la mortalidad materno-infantil más lento y problemático de la región, según analizan en Unicef.

Maternidades

En Asumen evalúan que uno de los problemas para bajar ambos indicadores está vinculado con el sistema sanitario. “Hay una enorme dispersión de recursos humanos y tecnológicos, lo que hace que la atención sea ineficiente. Proponemos la regionalización y la concentración”, señaló Chomski. Como ejemplo, mencionó el elevado número de maternidades públicas que existe en el país que atienden una muy baja cantidad de partos cada año. “De un total de 989 maternidades, el 78 por ciento atiende menos de 500 partos anuales. Está estudiado que para que una maternidad resulte eficiente tiene que atender un promedio de 4 mil a 5 mil partos al año. Esa cantidad de pacientes hace que la inversión resulte eficiente. Con tanta dispersión no podemos concentrar recursos altamente calificados para atender los cuadros graves”, consideró. Hoy serán analizadas las causas que contribuyen a mantener las tasas altas en el encuentro que tendrá lugar en el Centro de Docencia y Capacitación Pediátrica Carlos Gianantonio. Participarán representantes de todas las instituciones que integran Asumen, entre ellas la Academia Nacional de Medicina, la Asociación Argentina de Perinatología, la Federación Argentina de Enfermería, la Federación de Obstétricas de la República Argentina, la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, la Sociedad Argentina de Pediatría, la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, Cedes, la Organización Panamericana de la Salud y Unicef.

Atención tardía

Gisela era ama de casa. Vivía con su pareja, Pablo, y sus dos hijas, en un departamento en el fondo de la casa de sus suegros, en Malargüe. En su historia clínica dice que tenía primaria completa. El embarazo de su tercera hija, Camila, lo controló en una sala de atención primaria. Pero el parto, como el de sus otras hijas, lo tuvo en el Hospital de Malargüe. Camila nació el 17 de mayo de 2007. Fue un jueves. El sábado le dieron el alta. “Gisela volvió a su casa y se empezó a sentir mal. Aparentemente le habían quedado unos restos de placenta en el útero. Le dio fiebre”, recordó su hermana, Jessica, de 33 años. Dice que consultó en la salita, donde le hicieron algunos estudios. Recién una semana después la mandaron a internar al hospital, con síntomas de infección. “Tenía tos y dificultades para respirar”, siguió Je-ssica. El cuadro –recordó– se agravó hasta que decidieron hacerle un legrado en el que le perforaron el útero. “Sufrió un paro cardiorrespiratorio y la trasladaron al Hospital Schestakow de San Rafael. La internaron en la terapia intensiva con una infección avanzada. Los médicos decidieron extirparle el útero y, luego de la intervención, murió por una falla multiorgánica”, detalló. El Schestakow es un centro de alta complejidad: es el hospital para derivaciones más cercano a Malargüe. Está a dos horas de viaje en ambulancia. El Hospital de Malargüe atiende un promedio de 400 partos al año. No siempre tiene anestesistas o médicos pediatras, comentó Puzollo, quien se desempeñaba como jefa de Area de Obstetricia del Schestakow en 2007. “La muerte de Gisela era una muerte evitable con una buena atención en el parto y una buena evaluación durante el puerperio”, consideró la jefa del Departamento de Obstetricia del Ministerio de Salud de la provincia de Mendoza.

La especialista en Salud de Unicef, Zulma Ortiz, comentó: “Podríamos quedarnos con la idea de que el legrado provocó la muerte de Gisela, pero esa mirada sería muy simplista e ignoraría que ninguna intervención por sí sola puede abordar la diversa gama de causas de muerte materna, y que se requiere una multiplicidad de intervenciones. Pero, claro, que estén disponibles en tiempo y en forma. No podemos transmitir a la sociedad el mensaje erróneo de mala praxis o inadecuada atención. Se trata de entender de que en la medida en que no se garanticen estas condiciones, es mejor no contar con un servicio que luego no podrá resolver el problema”.

 

 

“Se necesita apoyo político”

Mariana Romero es médica e investigadora del Conicet y del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (Cedes).

–¿Se puede bajar la mortalidad materna en la Argentina y cumplir con los Objetivos del Milenio? –le preguntó Página/12.

–Dado el nivel de la mortalidad materna hoy sólo estrategias articuladas y con gran apoyo político podrían marcar una diferencia hacia el cumplimiento del ODM 5 (Mejorar la salud materna) y su meta de reducir en tres cuartas partes las muertes maternas. Esto significa intervenir fuertemente para prevenir los embarazos no deseados y las complicaciones de los abortos inseguros, mejorar la calidad de la atención de la emergencia obstétrica con recursos humanos que atienden con oportunidad y eficiencia dentro de un sistema de salud que facilita el acceso y está en condiciones de derivar a centros de mayor complejidad cuando es necesario.

–¿Qué medidas debe tomar el Gobierno en ese camino?

–Se debe dar apoyo y visibilidad al Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, tanto en sus componentes de promoción de los derechos como en la provisión de métodos, con consejería integral en salud sexual y reproductiva; se debe fortalecer y monitorear las acciones planteadas dentro del Programa de Mejoramiento de la Calidad de la Atención Postaborto; se debe garantizar la interrupción del embarazo en los casos contemplados por la ley y se deben garantizar las condiciones para atender oportunamente las emergencias obstétricas.

 

Las cifras, los datos

- En Argentina una mujer de cada 530 tiene riesgo de morir por causas relacionadas con la maternidad; en Chile, la probabilidad es significativamente más baja: de una cada 3200, según datos de Unicef.

- En 2007, el 11,7 por ciento de la mortalidad materna ocurrió en menores de 20 años y el 1,3 por ciento en menores de 15 años.

- Hay profundas desigualdades entre provincias. Mientras Córdoba presenta una tasa de mortalidad materna de 15 muertes por 100 mil nacidos vivos, Formosa tiene 133, casi tres veces el promedio nacional. En Chile, la tasa es de 18 por 100 mil nacidos vivos. Uruguay y Costa Rica presentan rangos parecidos, por debajo de 20.

- Cuatro de cada diez maternidades públicas en el país no cuentan con las condiciones obstétricas y neonatales esenciales para atender en forma segura un parto y a un recién nacido, según un estudio del Ministerio de Salud.

- Las peores situaciones se registran en hospitales del NEA, seguidos por los del NOA, pero también hay problemas de insumos y de infraestructura en maternidades de la provincia de Buenos Aires, en la zona norte y sur del conurbano.

- En mayo el Ministerio de Salud lanzó el Plan Estratégico para la Reducción de la Mortalidad Materna e Infantil 2009-2011.

Publicado por Página 12 - (13/11/09)

SI DA CONSEJOS, SEGURO NO ES AMIGO

El G-20 obligará a la Argentina a someterse a la revisión del FMI.

Si da consejos, seguro no es amigo

El titular del Banco Central demandó que, antes que consejos, el FMI ofrezca créditos para ser utilizados en caso de tener que cubrir situaciones de inestabilidad. Planteo ante el G-20, donde apoyaron India y China.

Por Cristian Carrillo

A pesar de sus promesas de cambio, el Fondo Monetario Internacional no pierde sus viejas costumbres. Cuando acercó financiamiento a los países de Europa del Este no se privó de recomendar las políticas a seguir, pero también deslizó recetas contractivas hacia aquellos países que no le habían solicitado fondos. Tal fue el caso de Argentina. Su titular, Dominique Strauss-Kahn, había “aconsejado” al ministro de Economía argentino, Amado Boudou, que revierta la política de acumulación de reservas y destine ese capital a financiar operaciones de comercio internacional. La intromisión en la política monetaria generó una respuesta inmediata del presidente del Banco Central, Martín Redrado. El funcionario le apuntó directamente al Fondo señalándole que, antes de dar recomendaciones sobre el uso de las reservas internacionales, debería poner a disposición de los países emergentes líneas de crédito sin costo financiero ni condicionalidades, que pudieran ser utilizadas como reaseguro contra eventuales crisis. El planteo cayó bien en otros países y así quedó reflejado en el reciente encuentro del Grupo de los 20 en Escocia, que lo trataron como propuesta concreta la semana pasada en dicha cumbre, confió a este diario una alta fuente del Central.

En el Banco Central desmienten que Argentina se haya comprometido, junto a los demás integrantes del G-20, a aceptar algún tipo de auditoría del FMI y el Banco Mundial. “Esta vez no hubo tal pedido. En cambio, noté un mayor acompañamiento en la defensa de la reservas, como política, de varios países”, explicó un directivo a Página/12.

Como una partida de ajedrez, Redrado respondió durante el encuentro del G-20 a la ofensiva del Fondo con otro movimiento de ataque. El presidente del Central advirtió que si el Fondo quería “testear el argumento” de utilizar las reservas, lo que debía hacer es poner otras líneas de financiamiento y ofrecer un seguro de liquidez a los países que los compren, aunque no sea gratis. “La idea prendió en países como México, India, Indonesia y Brasil. Estos países sacaron el tema el viernes (de la semana pasada) oficialmente como propuesta”, informó la fuente. De hecho, en el párrafo cuarto del documento del G-20, donde se extiende el mandato al Fondo, lo que se pretendió es darle capacidad al organismo como factor de estabilización. “No vamos a discutir el trasfondo teórico de acumular o no reservas; hoy no hay alternativas”, agregó la fuente local.

La defensa de la política de acumulación de reservas –a la que se sumaron India y China– tiene en cuenta el riesgo que implicará el retiro de todos los estímulos fiscales que hicieron los países desarrollados. “Ahora estamos con tasas de interés muy bajas y un gran apetito por el riesgo, pero cuando Estados Unidos comience a absorber liquidez, claramente vamos tener riesgo de una salida desde los emergentes. Frente a eso, no hay otro mecanismo de autoseguro que la acumulación de las reservas”, insistió.

El directivo desestimó las versiones de que el FMI y el BM auditarán a la Argentina, o que tenga alguna relación con las revisiones que establecen el artículo IV del estatuto del Fondo. “Si se lee el comunicado final del G-20, en lo que se llama Revisión entre Pares, se les da al Fondo Monetario y al Banco Mundial una especie de secretariado para relevar las posiciones de los distintos países”, informó. Esa coordinación evitará que todos los gobiernos del grupo, que representan el 90 por ciento del Producto mundial, se planteen como objetivo tener superávit de cuenta corriente.

De todos modos, la decisión final la tomará cada gobierno en la próxima reunión, que tiene fecha en junio del año próximo. El FMI actúa como una especie de compilador de las distintas alternativas de los países. “No se habla de recomendaciones de políticas, ni de asistencia ni monitoreo, las tres palabras críticas que países como Alemania quisieron meter”, destacó la fuente. Esas funciones sí aparecían en varios borradores que, finalmente, fueron rechazados.

Con ese objetivo, los ministerios de Economía tienen que presentar antes de junio próximo un proyecto fiscal sustentable y los bancos centrales, estimaciones monetarias y financieras a más de un año. El programa que será puesto en consideración deberá contar, como cuarto punto, con políticas de reforma estructurales que contemplen infraestructura. “Lo que se está jugando ahora son los desbalances globales mundiales que tienen dos protagonistas, Estados Unidos y China”, señaló la fuente. Durante las reuniones en Escocia, se buscó coordinar la forma en que países superavitarios, caso China, gasten más y los deficitarios, como Estados Unidos, comiencen a ahorrar.

Los pronósticos de recuperación de la actividad económica, en tanto, no son alentadores. Los principales hacedores de política en el mundo coincidieron en continuar con la expansión monetaria y fiscal para salir de la crisis. No obstante, esa recuperación es todavía muy frágil. La continua pérdida de empleos en Estados Unidos y Europa complica el panorama por el lado del consumo mundial. “El consenso es que se va a retrasar la recuperación, mientras no se genere empleo”, dijo el directivo del Central. También queda por delante el enorme peso de los déficit fiscales, que van a obligar a los países centrales a presentar un cronograma para retornar a la normalidad. Actualmente evidencian un déficit del 12 o 13 por ciento en promedio de sus respectivos PIB.

Todos estos temas deberán ser coordinados en el próximo encuentro del G-20. La pregunta es: ¿puede convertirse en un foro de políticas? “Está por verse y es bastante complicado. Lo que no han logrado Estados Unidos y China en reuniones bilaterales, es difícil pensar que lo vayan a conseguir entre veinte países”, agregó la fuente.

Publicado en Página 12 - (13-11-09)

LA ETERNA DEUDA EXTERNA

Historia sin fin de una deuda que no queda clara, pero siempre pagamos

Pagar, pagamos, pero seguimos debiendo. Alejandro Olmos Gauna (h), Ricardo Delgado y Alejandro Bercovich, de la redacción de Crítica de la Argentina, ofrecen tres miradas distintas pero no tan distantes sobre la deuda externa.

Pagar, pagamos. Pero seguimos debiendo.¿De qué hablamos cuando hablamos de deuda externa? ¿Quiénes se beneficiaron? ¿Cómo fue que lo hicieron? ¿Qué cosa extraña es el nuevo canje? ¿Es posible explicar todo en palabras que los mortales entendamos? Ante esta incógnita convocamos a Alejandro Olmos Gaona (h), continuador del trabajo clave de su padre para entender la historia de la deuda en la Argentina y asesor del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa en la denuncia de ilegitimidad de su deuda; el economista Ricardo Delgado, director de Analytica; y Alejandro Bercovich, de la redacción de Crítica de la Argentina. Tres miradas distintas, no tan distantes, de gente que entiende claramente de qué se habla cuando se habla de deuda externa. Con ustedes, los artistas.

La deuda

02:34 |Por Alejandro Olmos Gaona (H) -13.11.2009

Cuando la dictadura cívico-militar usurpó el poder el 24 de marzo de 1976, la deuda externa del país alcanzaba los 7.500 millones de dólares. La nueva política económica del ministro de Economía, José A. Martínez de Hoz, la multiplicaría seis veces mediante una política funcional a los intereses de los bancos extranjeros, que además, sería un factor decisivo en la destrucción del aparato productivo del país y contaría con la colaboración activa de los organismos multilaterales de crédito, lo que quedó evidenciado cuando a los tres días del golpe el FMI otorgara un préstamo a la dictadura, que había sido negado al gobierno constitucional.

Resulta singularmente extraño que en todo el material escrito sobre el endeudamiento externo, se ignore –salvo algunas excepciones– la investigación llevada a cabo por el Juzgado Federal Nº 2, donde se pudo determinar con claridad,  en una causa ya sentenciada, y en otras dos que se encuentran en pleno trámite, el origen de la deuda, sus características y beneficiarios; identificándose con claridad a quienes la instrumentaron y renegociaron, perjudicando gravemente las finanzas de la República. Se prefiere recurrir a las teorizaciones especulativas, a cifras no siempre confiables y a criticar políticas económicas, sin entrar en ningún caso a desentrañar lo sustancial de un proceso que resultó ser el paradigma del fraude.

Los peritos que realizaron la auditoría por disposición de la justicia federal, en la denuncia iniciada en 1982 por Alejandro Olmos, determinaron sustancialmente que esa deuda no tenía justificación económica, ni administrativa, ni financiera y que se desconocía el destino de los fondos, además de encontrarse probados los ilícitos denunciados. Pero mas allá de esas pericias, la investigación fue mostrando la discrecionalidad con la que se manejaron los fondos públicos; el endeudamiento sin justificación de las empresas del Estado, la falta de todo registro de la deuda, y el haberse llegado al extremo de consignar en “una libreta negra” el manejo de las reservas internacionales para sustraerla a cualquier posibilidad de auditar la corrección de tales colocaciones. Se probó la responsabilidad del FMI, que monitoreó en forma permanente todo el proceso, para lo que había designado un representante permanente con oficinas en el Banco Central. Un ejemplo de todo ese delictivo proceso lo constituye la deuda de YPF, que de 363 millones de dólares en 1976 pasó a más de 6.000 en diciembre de 1983, sin que la empresa recibiera los dólares a los que se obligaba.

A pesar de los reiterados discursos de Martínez de Hoz y de sus sucesores, la realidad de las cuentas públicas muestra que la balanza de pagos tuvo un déficit anual promedio  de 2.400 millones de dólares, y los servicios financieros oscilaron entre los 5.400 y 5.800 millones de dólares anuales. Las tasas de interés de los préstamos fueron en constante aumento, llegando a un exorbitante 21%, lo que determinó el crecimiento exponencial de las obligaciones contraídas a tasa flotante, alcanzando la deuda en diciembre de 1983, cuando asumió el doctor Alfonsín, a la suma de 45.000 millones de dólares, es decir seis veces más que la existente cuando se produjo el golpe militar.

En enero de 1984, por disposición del ministro de Economía del gobierno radical, doctor Bernardo Grinspun, se  inició una auditoría de la deuda privada por parte de auditores externos contratados por el Banco Central, a los efectos de establecer las características de ésta.

 Grinspun tenía clara conciencia de la ilegalidad de la deuda y de allí los constantes enfrentamientos que tuvo con el FMI y con los bancos acreedores. Su irreductible posición, sumada a los entretelones que mostraban las operaciones realizadas por las empresas privadas, determinó su renuncia en la segunda mitad del año 1985, ya que al Gobierno no le interesaba que esos préstamos fabricados fueran puestos en evidencia debido a los enfrentamientos que ello podía significarle con el empresariado nacional y extranjero.

El avance de la investigación en ese año 1984 y parte del 85  fue mostrando los manejos ilícitos de empresas como Cogasco, Renault Argentina, Cementos NOA, Suchard, Perez Companc, ISIN, Parques Interama, Textil Castelar, Fiat, Selva Oil, Sideco Americana, Bridas, Ford Motor Argentina, Cargill, Techint, IBM, Banco de Galicia, Banco de Italia, Citibank, Banco Mercantil, Banco de Londres, Aluar, Swift, Celulosa, Mercedes-Benz, SADE, Juan Minetti, Alpargatas, etcétera, que habían transferido sus deudas al Estado, y debido a ello, se decidió dejarla sin efecto y archivar los resultados, que posiblemente fueron destruidos en la década del 90 y recién se pudieron individualizar tales operaciones en el año 2001 por el testimonio prestado por varios auditores ante la justicia federal, quienes además acompañaron duplicados del trabajo que  realizaron.

Como en ese momento el Estado sólo era el garante de las obligaciones del sector privado, y los acreedores en forma conjunta con el FMI presionaban al gobierno para que se convirtiera en deudor principal, el doctor José Luis Machinea, presidente del Banco Central, completó la transferencia de deudas privadas el 1 de julio de 1985, mediante las circulares “A” 695, 696 y 697.

Las pocas operaciones realizadas durante el gobierno de Alfonsín llevaron la deuda a 63.000 millones de dólares, y fue el presidente Menem quien realizaría el arreglo definitivo con los acreedores, liberando a los bancos de pasivos supuestamente incobrables y sustituyendo los créditos de éstos por Bonos Brady emitidos por el Estado, con la garantía de bonos del Tesoro de los Estados Unidos.

Siguiendo las indicaciones de Nicholas Brady, ex secretario del Tesoro de los Estados Unidos, quien había planteado un plan de rescate para beneficiar a los bancos acreedores a través de una reducción ficticia de la deuda nominal del Estado, el ministro de Economía, Domingo F. Cavallo, contrató finalmente en 1992 al Citibank y a J. P. Morgan para que preparan el plan financiero de reestructuración de la deuda,  y a Price Waterhouse para que efectuara los trabajos de consultoría.

En ese año, y continuando con una práctica de décadas, no se tenía la menor idea de cuál era en realidad el monto global de la deuda. Las obligaciones externas se pagaban ante la simple presentación de avisos de vencimiento, sin requerir a los acreedores que exhibieran los instrumentos que hacían a la legitimidad de las deudas reclamadas, ya que el Banco Central y el Ministerio de Economía sólo tenían simples anotaciones estadísticas sin valor contable. Para solucionar el problema se decidió contratar a los acreedores, para que ellos  determinaran el monto de las deudas, los intereses que debían pagarse, en lo que fue la primera vez en la historia de nuestro país que un grupo de bancos acreedores administraron la deuda pública y privada desde 1992 hasta casi el año 1995, cuando se terminó la instrumentación de todo el proceso de conciliación de los pasivos.

Es importante puntualizar que en todos los contratos que se firmaron en 1993, que posibilitaron el Plan Brady, se incluyeron cláusulas violatorias del orden jurídico del país, dejándolo en un total estado de indefensión y obligándolo a renunciar en forma irrevocable a cualquier acción que fuera posible en razón  de la nulidad, la ilicitud o la no ejecutabilidad de los contratos. Se llegó al extremo de aceptar que los acreedores redactaran los dictámenes jurídicos de los abogados externos del país, y aun los que debían emitir el asesor legal del Banco Central y el procurador del Tesoro de la Nación. 

Como consecuencia de esa ruinosa operación, desde 1994 hasta el 2000 se pagaron en concepto de intereses de la deuda y amortizaciones 108.685 millones de dólares, emitiéndose bonos por 77.400 millones y cubriéndose el resto con fondos provenientes de préstamos otorgados por el FMI y el Banco Mundial. Es decir que se emitió nueva deuda para pagar la vieja deuda, la que siguió incrementándose hasta llegar a la suma de 150.000 millones de dólares en el año 2001.

Como no podía ser de otra manera, el plan de conversión tuvo el pleno apoyo del FMI y del Banco Mundial, que enviaron sendas comunicaciones a la comunidad financiera internacional, para informar sobre los compromisos asumidos por el gobierno argentino en todo aquello que tenía que ver con la privatización de las empresas públicas, especialmente YPF; la flexibilización de las leyes laborales; disminución de los impuestos; la privatización del sistema jubilatorio.  Pero además y contrariamente a lo establecido en sus rigurosas reglamentaciones, esas instituciones multilaterales le prestaron al gobierno 3.200 millones de dólares para que se pudieran comprar las garantías de los bonos que serían entregados a los acreedores.

Con la presidencia de Fernando de la Rúa, se solicitó un blindaje financiero durante la gestión del ministro Machinea, y finalmente volvió Cavallo –supuesto salvador de la catástrofe económica que se avecinaba y a quien se le otorgaron superpoderes en el Congreso casi por unanimidad– quien acordó con los bancos extranjeros un megacanje de títulos que elevó la deuda a la suma de 191.263 millones de dólares, que es la que recibió Kirchner, y que fue materia de la conocida reestructuración del año 2005, que curiosamente contó con el asesoramiento de los mismos abogados norteamericanos contratados por Menem en 1989, que son los que hoy supuestamente nos defienden de los numerosos pleitos iniciados por los acreedores que no entraron a ese canje.

Pese a los discursos oficiales, y de aquellos analistas afines al Gobierno que hablan irresponsablemente de desendeudamiento, la realidad es que a pesar de haberse cancelado la deuda con el FMI y al pago de los servicios correspondientes de 2006 a la fecha, la deuda hoy excede los 175.000 millones de dólares, y siguiendo con el viejo y venerable mecanismo de las refinanciaciones, se va seguir emitiendo nueva deuda para cancelar la vieja, lo que es “ir derecho a la bancarrota” como con singular percepción lo manifestaba el ministro de Hacienda Juan José Romero en 1893, en las instrucciones dadas a nuestro ministro en Londres para que pidiera a los acreedores una moratoria por diez años, ante la imposibilidad de cumplir con los compromisos asumidos.

Resulta sorprendente que a ningún gobierno de la dictadura para acá se le haya ocurrido realizar una exhaustiva auditoría de la deuda pública y privada, y sobre esa base, decidir cómo negociar en forma realista con los acreedores. Lo hizo el presidente de Ecuador, Rafael Correa, que ordenó auditar la deuda del país desde 1976 hasta el año 2005, comprobándose a través de una minuciosa compulsa documental, las ilegalidades, las ilegitimidades y aun hasta los delitos de acción pública cometidos por los funcionarios del Estado en la contratación de esa deuda,  las habituales presiones del sector financiero internacional, los préstamos del Banco Mundial desviados al pago de la deuda, las extorsiones, el sometimiento incondicional del país a los intereses de los acreedores, sin que jamás se discutieran los términos contractuales, aceptándose toda exigencia, como algo normal. Se pudo demostrar cómo los abogados del Estado defendían el interés de los acreedores y cómo se violaba impunemente la Constitución y la ley.

Como miembro de la Comisión de Auditoría, y luego como colaborador del presidente Correa, comprobé que ante la transparencia de las cuentas públicas la capacidad de negociación del país adquirió una fortaleza sustancial, y los acreedores dejaron de estar en condiciones de imponer las políticas de siempre, si no que debieron aceptar las nuevas reglas dictadas por un gobierno dispuesto a que nunca más se sometiera al hambre a su pueblo, para satisfacer las habituales exigencias de los prestamistas en ese sistema de la deuda que parecía que nunca iba a tener fin.

Un canje alejado del espíritu de 2005

02:35 |Por Ricardo Delgado -13.11.2009

Cual tenue eco de la gran reestructuración de 2005 –calificada como la de mayor alcance en la historia de las finanzas internacionales contemporáneas–, la Argentina se apresta en estos meses a encarar un nuevo canje de deuda en default. En magnitud, la operación en marcha será muy inferior a aquélla –una cuarta parte– y no tendrá, como la previa, una gran significación macroeconómica.

Son otros los tiempos. El canje se dirige a los que dijeron que no cuatro años antes, a los demonizados (por “buitres”) de entonces. Es un paso estrictamente necesario para que el Gobierno regrese a los mercados voluntarios de crédito. Es decir, para que se vuelva a endeudar una administración que declamaba la independencia de estos mismos mercados hace no demasiado tiempo. Uno de los objetivos de la reestructuración de 2005 fue ése, justamente: evitar que el “alcohólico”, al decir del ex ministro Roberto Lavagna, se sienta tentado a reincidir.

Es cierto que el canje puede ayudar a aligerar el injusto calificativo de defaulteador serial que la Argentina mantiene en algunos círculos financieros. Como una suerte de carga genética adversa, el país –según esta peculiar visión– tendría intolerancia al endeudamiento, fomentada por gobiernos irresponsables que aceptan pagar elevadas tasas de interés con tal de vivir tendencialmente por encima de sus posibilidades (*).

Pero endeudarse no es malo por definición. Depende de las circunstancias, de las razones, del punto de partida. Este regreso al mundo financiero es, en la foto, mejor que el de 2005; la Argentina está pagando su deuda. Lo hizo incluso cuando se dudaba, a fines de 2008. Claro que de una manera poco ortodoxa: estatatizando el sistema jubilatorio.

Pero, a diferencia de 2005, el cuadro fiscal no es cómodo en el largo plazo. Sin maquillaje contable, la Argentina ya tiene déficit fiscal: son los excedentes de la ANSES y el resultado financiero del Banco Central los que logran cerrar las cuentas.

Reestructurar un pasivo es justamente tratar de conciliar la capacidad de pago con la carga y el perfil de la nueva deuda, dentro de un esquema definido de política económica. Nada de eso está presente hoy. Parece que lo único relevante es la señal, el guiño a los esquivos capitales externos que prefieren países como Brasil o el modesto Perú antes que las oportunidades financieras que ofrecen las tierras argentinas.

Reestructurar sin consolidar el horizonte fiscal de los próximos años suena a déjà vu. La moraleja de 2005, más allá de la discusión de si fue acertada la decisión de atar la deuda a la inflación, es que el inversor percibió que la probabilidad de pago era elevada. Ésa fue la clave, finalmente, y permitió, por ejemplo, que casi la mitad del endeudamiento hoy esté en pesos, eliminando en parte el riesgo cambiario.

Discutir cómo mejorar el endeudamiento sin proyectar las cuentas públicas a 10 años es complejo. El Gobierno, si lo hizo en forma reservada, no lo puso todavía a debate público. Es clave: antes de reestructurar, se precisa definir el horizonte de superávit fiscal; el proceso inverso –definir la deuda y luego ver cómo generar los recursos– es muy costoso en el tiempo y aumenta el costo de las nuevas emisiones.

Se abre el cerrojo. El paso inicial del canje es que el Congreso suspenda la llamada Ley Cerrojo, que fuera sancionada con la reestructuración anterior justamente para dar la señal de última oportunidad, concepto que en las finanzas –es sabido– no cabe en general. El stock a reestructurar es de u$s 29.100 millones, de los cuales 82% está vencido.

La condición central del proceso es que la quita de deuda iguale o supere el 65%, para ofrecer condiciones menos ventajosas que las de 2005. Los bancos involucrados en la operación aseguran contar con acreencias por u$s 10.000 millones, lo que garantizaría un piso de aceptación de 50 por ciento.

La oferta se dividiría en dos segmentos (minorista y mayorista), y el Gobierno busca un aporte en efectivo por unos u$s 1.000 M (¡a una tasa de un dígito!). La segmentación sería del tipo self driven, de modo que quien desee menor quita deberá aportar dinero fresco y quien no quiera hacerlo entonces sufrirá una mayor quita. Puede esperarse que los mayoristas se inclinen por la primera opción y los minoristas por la segunda.

El canje busca dar a los mercados una señal que regenere la enorme pérdida de reputación de la Argentina en el mundo. El razonamiento es como sigue: al reducir los riesgos de default, aumenta la certidumbre y mejoran las proyecciones de crecimiento.

Sería importante que el Gobierno defina el uso del nuevo endeudamiento. El óptimo sería dirigirlo a gasto de inversión y a pagar los servicios de 2010 y 2011, liberando recursos corrientes para financiar programas sociales, por caso.

Están abiertos puntos muy relevantes. ¿Qué pasará con los intereses adeudados? Reconocerlos implica un aumento en la emisión de 19,5 dólares por cada 100 en default. Lo mismo con el cupón ligado al PBI (que aportaría alrededor de 7 dólares a la oferta). Si ambos fuesen reconocidos, la oferta nominal sería de 62 dólares. Se comenta que el Gobierno emitiría un bono descuento a 25 años por el capital y un bono a 10 años por los intereses y cupones vinculados al PBI vencidos. Está por verse.

Está latente un riesgo al que el Estado no se debiera comprometer: que los beneficios de este canje sean muy similares a los de 2005. De hacerlo, se borraría de un plumazo la correcta prédica oficial de penalizar a los que llegaron tarde y, en su mayoría, litigó contra el país. También es preciso evitar que en el mercado se instale la sensación de que podrían negociarse mejores condiciones. En 2005, la especulación era que el Gobierno haría un pago en efectivo (up front): no lo hubo, y la oferta fue exitosa de igual modo. Ahora, se descuenta que el acuerdo no incluirá el cupón ligado al PBI, por lo cual el Estado podría ahorrar unos u$s 100 millones de intereses en 2010.

El regreso del endeudamiento supone un cambio de paradigma en la forma de hacer política económica del Gobierno. La teoría dice que en la fase contractiva del ciclo económico, aparece como una política correcta para compensar parte de la caída en la demanda privada y sostener la actividad y el empleo. Pero los interrogantes se multiplican si la deuda persigue relajar el esfuerzo fiscal, y abonar a la idea (eficiente para la mirada política de corto plazo) de que se puede vivir sólo de los stocks y no de los flujos de ingreso.

Las condiciones macroeconómicas de 2009-2010 son distintas a las de 2004-05. Por entonces, la Argentina salía de un monumental default con alto crecimiento del producto, bajas tasas de interés, baja inflación y superávit fiscal. Hoy, aun cuando la economía empieza a despegar, no hay escenarios probables de crecimiento chino a la vista, al tiempo que el deterioro de las cuentas de la Nación y las provincias se agudiza y la inflación no cede.

Los tiempos son otros, las condiciones iniciales para la operación de canje de deuda también.


(*) Paradójicamente, la historia es benévola con la Argentina: en los años treinta, el país pagó sus obligaciones financieras en tiempo y forma, mientras que otras nueve economías latinoamericanas cayeron en ese momento en completo default y otras cuatro servían solamente parte de los intereses (US Department of Commerce, 1933). ¡Argentina fue precisamente el caso excepcional de deudor latinoamericano que no entró en default con la crisis del treinta! La deuda externa argentina: historia, default y reestructuración, Mario Damill, Roberto Frenkel, Martín Rapetti, CEDES, abril de 2005.

Los bonos de Klaus, el hambre y la sed

02:36 |Por Alejandro Bercovich -13.11.2009
Klaus juntó unos marcos gracias a una cervecería exitosa que abrió en Baviera en los años 90, antes de que el euro desplazara a las viejas monedas de todo el Viejo Continente. Un día leyó un diario financiero y se entusiasmó con que esos marcos le podían rendir una buena renta. Resuelto a sacarlos de su vieja caja fuerte, enfiló para una sucursal del Deutsche Bank a ver qué le ofrecían. Alguna vez había tenido acciones de la Siemens y un par de plazos fijos, pero no sabía que se podía comprar una porción de la deuda de un Estado. Ahí se enteró: le recomendaron los bonos de la deuda pública argentina, porque justo gobernaba ese país un tipo medio excéntrico, de un partido tradicionalmente populista pero que había dado muestras de sobra de que pagaría la deuda incluso a costa del hambre y la sed de su pueblo. Por empezar, en menos de cinco años había privatizado casi todas las empresas públicas. Y por seguir, su moneda estaba atada al dólar y la Casa Blanca lo consideraba un modelo para la región. Más garantías imposible. Pero como el país había incumplido años atrás con sus pagos en varias oportunidades, no dejaba de pertenecer a la liguilla de los leprosos para Wall Street. Y como a los leprosos financieros sólo se les presta plata si aceptan tasas usurarias, sus bonos pagaban intereses muy altos. Muy pero muy altos.

Klaus se tentó. Era un negoción. En vez de contratar a dos camareros más y abrir esa terraza con toldo en la cervecería, engrosaría sus ahorros en un 10% anual sin hacer nada, con sólo prestarle la plata al gobierno del país leproso. El banco le aseguraba que ya nadie sería tan trasnochado como para dejar de pagar. Lo consultó con su esposa Heidi, que dudaba, pero la convenció y puso el equivalente a diez mil dólares.

Por un par de años, Klaus cobró feliz los intereses. Su amigo Hans le copió la idea y pensaba facturar todavía más, porque el presidente excéntrico-populista le había dejado el gobierno del país leproso a otro de un partido legalista, que llegaba con un aburrido discurso anticorrupción pero se mostraba tan dispuesto como el anterior a pagar la deuda a costa del hambre y la sed del pueblo. Como la economía del país leproso ya no crecía y su deuda sí, Wall Street había avisado que le cobraría a su gobierno unos intereses aún más altos. Con un 15% anual (¡15% anual en dólares!), Hans ya acariciaba el sueño de un BMW último modelo. Ideal para pavonearse frente a la cervecería de Klaus.

Hacia 2001, el país leproso empezó a sufrir convulsiones. Los ricos enviaban sus ahorros a Suiza o a Estados Unidos y los no tan ricos pero bien informados los sacaban de los bancos locales y los guardaban en cajas de seguridad o en sus propios colchones. Los demás sufrían cada vez más hambre y más sed. El dato no llegó a la sucursal bávara del Deutsche ni salió en los diarios financieros que Klaus ya leía cual ejecutivo de Fráncfort. Sí se supo que el presidente aburrido-legalista había convocado al ministro de Economía estrella de su antecesor excéntrico-populista. Otra garantía de que todo iría bien.

Pero no. Un par de meses después, en medio de lo que desde el otro lado del Atlántico parecía una guerra civil, el presidente aburrido-legalista abandonó el gobierno luego de que la policía asesinara a dos docenas de manifestantes opositores. En pocos días a ése lo sucedió otro y después otro. Hasta que uno de ellos, del mismo partido que el populista de los 90, decidió que no se podía seguir postergando el hambre y la sed porque ya era demasiado. Y Klaus dejó de cobrar.

Sus bonos de la deuda leprosa, que ya no valían 10.000 dólares porque el interés en comprarlos había decaído mientras subían el hambre y la sed, se convirtieron en papel pintado. Sólo le ofrecían comprárselos unos fondos buitres, a precio de remate, con la intención de hacer juicios y cobrar en algún momento. Les dijo que no. Para eso esperaría él mismo.

Al final llegó el canje de bonos de 2005 y Klaus se indignó. “¡Minga que me van a sacar el 65% del capital! –dijo en alemán– ¡Yo puse 10.000 y quiero mis 10.000!”. Heidi le preguntaba por qué les había creído a los bancos y por qué no había sospechado que el interés era demasiado alto para no implicar un riesgo severo. Le insistía para que agarrara los 3.500 dólares que le ofrecía ahora un presidente del mismo partido populista, pero que tenía como principal enemigo a su antecesor excéntrico y que les decía a los de Wall Street que no los necesitaba más y que la economía crecería sin ellos. Pero no lo convenció.

En 2007, Klaus se cansó y vendió por 1.500 dólares sus bonos al Deustche, que le ofrecía al menos algo de efectivo. Se indignó cuando le entregaron unos pocos euros en la misma sucursal donde había dejado sus ahorros en marcos, diez años más joven y con la cervecería todavía abierta.

El Deustche se juntó con otros dos bancos grandes de Wall Street y vio que entre los tres tenían un montón de bonos, que les habían costado monedas pero que valdrían oro si el país leproso decidía volver a pagarlos para curarse un poco la lepra financiera. Decidieron seguir comprando y esperar que el nuevo presidente archivara su retórica antiimperialista y volviera al pie.

Entonces llegó una inédita huelga de los productores agrícolas, que cortaron las rutas y frenaron el ingreso de divisas al país leproso. Después se sumó la crisis mundial, junto con una sequía tremenda. Subieron el hambre y la sed. Asumió un ministro de Economía elegante, que de chico militaba en un partido liberal que reivindicaba a la dictadura militar de los años 70. Y que venía con la idea de “reconciliar al país con los mercados” para que las empresas pudieran endeudarse más barato y así contratar más empleados y hacer crecer la economía. Igualito a lo que proponía el ministro estrella del excéntrico-populista y del aburrido-legalista.

Los tres bancos que habían juntado los bonos impagos a precio de ganga le dijeron al ministro elegante que podían hacerlo quedar bien con Wall Street y curarle al país parte de su lepra. Lo único que tenía que hacer era reabrir el canje de bonos de 2005. El obstáculo era una ley que prohibía esa reapertura y que había dejado aprobada el presidente populista-antiimperialista. Pero se podía suspender y listo.

El truco es fácil. El ministro promociona una quita atrevida, como la de 2005, pero les paga a los bancos 3.500 dólares por los bonos que compraron a 1.500, pese a que Klaus los había pagado inicialmente a 10.000. Por eso las acciones de todos los bancos se dispararon hasta un 10% el día que se anunció la operación. Los bancos dicen que no cobrarán comisión por la operación y el ministro queda bien con su jefe, que no quiere archivar del todo el discurso antiimperialista. El Estado asume una nueva deuda de casi 10 mil millones de dólares, pero los nuevos bonos suben de precio y alivian la lepra financiera. Todos contentos. Bah, todos menos Klaus. Y los que siguen con hambre y sed.

Publicado por Crítica Digital - 13-11-09

ABUSO Y VIOLACIÓN DE BEBÉS, NIÑAS Y NIÑOS

Se ha desbaratado en Bs As. una red de pedófilos que operaba a través de internet.

Los invito a leer la siguiente nota de nuestro blog por los derechos de la infancia, en la que compilamos lo último que acaban de publicar sobre este operativo.

IR A LA NOTA

Hoy sabemos que la función principal del cerebro humano es lo social

Por lo visto, nuestra actual tendencia a aislarnos, simbiotizarnos a aparatos, alejarnos del trato social lo más posible, discriminar, separar, encapsular, es la fuente de nuestro propio aniquilamiento (Claudia Santalla)

De la cabeza

"... Sobrevivimos porque usamos el cerebro para formar grupos.....

.... No pudimos haber sobrevivido como especie sin haber sido seres sociales. Uno de los aspectos del cerebro social es la empatía....... La gente sin empatía es psicópata”.

Ahí va uno. Ahí va otro. Y otro más. Pocos –casi ninguno– de los siete mil millones de seres humanos que a diario se despiertan, comen, se angustian y alegran, duermen y sueñan sobre otros mundos en este mundo se percatan de la existencia de un zumbido hueco, uno que está ahí incluso antes de que el ser humano comenzara a llamarse a sí mismo ser humano: aunque silenciosos e imperceptibles para la imaginación más aceitada, los impulsos nerviosos vuelan a velocidades hipersónicas a lo largo de un cosmos interno tan o más interesante que el cosmos externo. Esos chispazos conforman la verdadera banda sonora de la humanidad, un soundtrack eléctrico y bioquímico, que revela una conversación permanente: el diálogo fruicioso de las neuronas, aquellas estrellas invisibles que alfombran y pueblan el interior de nuestras cabezas. Y al hacerlo, nos hacen ser tal cual somos.

Así es el cerebro, aquella masa gelatinosa y gris de pliegues casi infinitos, invisible hasta que uno hace zapping en la madrugada y cae, desorientado y sin rumbo, en uno de los tantos canales científico-médicos que glamourizan las ciencias y desnudan con música de striptease al órgano rey, el gran dictador que todos –sea uno de izquierda o derecha– llevamos dentro.

No hay objeto más misterioso y complejo en el universo, capaz de disparar más preguntas que respuestas. Y los neurocientíficos lo saben: son ellos –y ellas– los que meten las narices (y desde ya, sus propios y particulares cerebros) en una de las más grandes fronteras de las ciencias, aquella sacudida en los últimos años por grandes revoluciones.

Eso se ve en el mundo y en la Argentina donde de a poco se va conformando una comunidad local e interdisciplinaria de neurólogos, físicos, matemáticos y psiquiatras orientada a comprender esta especie de nuez de 1,4 kilogramos y cien mil millones de neuronas (tantas como la cantidad de estrellas en la Vía Láctea). Y ya no vale estudiar únicamente al cerebro enfermo: ahora todos los cañones apuntan a desentrañar cómo toma decisiones, qué es la conciencia, qué rol juegan las emociones, el origen de la creatividad, la memoria, el lenguaje y demás actividades cognitivas que se aplican en la vida diaria.

DERRIBANDO MITOS. Si la primera mitad del siglo XX fue la era de la física y la segunda parte la era de la biología, el principio del siglo XXI es la era de las ciencias del cerebro-mente, o sea, de las neurociencias cognitivas que hace tiempo abandonaron aquella época oscura en la que la neurología clásica (y su precursora, la frenología) consideraba al cerebro como un mosaico de áreas o sistemas cada uno de ellos con una función bien definida y delimitada.

“Somos cerebros con patas”, dice el biólogo y divulgador ubicuo Diego Golombek, moderador en el Primer Diálogo Abierto sobre el Cerebro, organizado por INECO (Centro de Estudios de la Memoria y la Conducta) en celebración de su cuarto aniversario.

Y sigue el autor de Cavernas y palacios, un libro de lectura fundamental para adentrarse en la materia: “El cerebro guía nuestras decisiones, nuestra atención y memoria. Gran parte de lo que somos está comprimido en él. Son temas que uno se pregunta todo el tiempo, en el colectivo, en la casa o en charlas con amigos”.

La abundancia de preguntas es obvia. Al fin y al cabo, el estudio de la conciencia no tiene más de cien años. Aun así, paso a paso, van aflorando las respuestas en un campo en el que se sepultan a diario mitos bien anclados al sentido común y se confirman verdades.

Mito derribado número uno: aquel que dice que sólo usamos el 10% de nuestro cerebro, una afirmación que, si se la rastrea como un arqueólogo, encuentra su origen en los textos del estadounidense Dale Carnegie, autor de libros de autoayuda, quien citó mal un pasaje de William James. “El cerebro humano funciona siempre al máximo de su capacidad –indica Iván Izquierdo, investigador de la Universidad Católica de Rio Grande do Sul en Porto Alegre, Brasil, y especialista en memoria–. Eso de que sólo usamos el 10% del cerebro es una imbecilidad. El cerebro funciona como un auto subiendo una pendiente. Más que eso no puede, por más drogas que se tomen. No hay medicamento que mejore la memoria normal. Lo que sí hay son fármacos que mejoran la memoria que no funciona bien, por ejemplo gente con mal de Alzheimer”.

El segundo mito demolido es aquel que señala que la gente con alto coeficiente intelectual (o IQ) y que sólo tuvo 10 en el colegio es más inteligente. “Las mediciones del coeficiente intelectual no sirven –remarca el neurólogo Facundo Manes, creador y director de INECO–. La inteligencia social prevalece muchas veces sobre la analítica”.

EL ÓRGANO DE LA CIVILIZACIÓN. Según los propios neurocientíficos, la ciencia del cerebro está hoy donde estaba la química inorgánica en los días de Mendeleyev, o en la época pre-newtoniana en física. Aun así, van aflorando algunas respuestas. Por ejemplo, el rol de los lóbulos frontales, considerados por el gran neuropsicólogo soviético Alexander Luria (1902-1977), “los órganos de la civilización”: son el último logro en la evolución del sistema nervioso. Sólo en los seres humanos (aunque también en cierta medida en los grandes simios) alcanzan un desarrollo tan grande. “Son el CEO del cerebro, el líder, el director de orquesta que coordina los mil instrumentos de suenan y activan –describe Elkhonon Goldberg en El cerebro ejecutivo–. Sin ellos, la civilización nunca podría haber surgido. Ahí reside la intencionalidad del individuo, el juicio. Son cruciales para la imaginación, la empatía, la identidad. Ellos encierran los impulsos, las ambiciones, la personalidad, la esencia individual, la previsión y planificación. Los lóbulos frontales nos hacen humanos”.

Por eso, esta zona de la corteza cerebral es una de las favoritas de los nuevos detectives de la mente. “A mí me interesa estudiar el cerebro social –cuenta Jean Decety, jefe de laboratorio de Neurociencia Cognitiva Social de la Universidad de Chicago, Estados Unidos, que se dedica a escanear los cerebros de presos en cárceles estadounidenses–. No pudimos haber sobrevivido como especie sin haber sido seres sociales. Uno de los aspectos del cerebro social es la empatía. O sea, me interesan preguntas como ¿por qué nos preocupamos por los otros? ¿Por qué a veces somos altruistas y otras veces somos egoístas? Así nos moldeó la evolución. La gente sin empatía es psicópata”.

Un enfoque similar es el de Mario Méndez (Universidad de California, Estados Unidos). “Hoy sabemos que la función principal del cerebro humano es lo social –cuenta–. Sobrevivimos porque usamos el cerebro para formar grupos”.

Otra área candente, por ejemplo, es la que estudia la toma de decisiones. Lo que han mostrado las neurociencias es que la mayoría de los juicios humanos no son conscientes. “Desde que nos levantamos vivimos tomando decisiones y uno no tiene tiempo de procesar los pros y los contras de cada decisión –explica Manes–. Se ha demostrado que factores emocionales de experiencias previas influyen en la toma de decisiones. Algunas llegan a la conciencia pero la mayoría no”.

La elección de terminología similar a la del psicoanálisis no es casual: los actuales neurocientíficos no buscan chocar con los intelectuales del diván si no incluirlos en la misma causa. “Somos los continuadores de Freud”, dice el argentino Tristán Bekinschtein (Universidad de Cambridge). Y se gana los aplausos.

EL VIAJE CONTINÚA. Así como se avanza en este campo, “el gran misterio a resolver” según el filósofo Daniel Dennett, también se abandonan clisés, lugares comunes, como el de comparar el funcionamiento del cerebro con el de una computadora o un gran archivo. Una metáfora inservible si se tiene en cuenta que las computadoras no son plásticas y moldeables por la experiencia como los cerebros y que no tienen niñez ni adolescencia como los seres humanos, época crucial en el desarrollo del juicio.

Aún en pañales, las ciencias del cerebro ya despegaron en un viaje hacia la intimidad del ser. Y Josef Parvizi (Universidad de Stanford) lo sabe bien: “En el fondo, nuestro objetivo es entender la naturaleza humana. Recién ahora comenzamos a darnos cuenta de que los seres humanos no somos tan racionales como creíamos –advierte–. La ciencia no es ganar un premio Nobel o hacer descubrimientos, sino entender nuestra naturaleza”.

El ABC del ACV

Los datos son tan contundentes que agregar cualquier palabra de más molesta: en la Argentina cada cuatro minutos una persona sufre un ataque cerebrovascular o ACV. Dato dos: el ataque cerebral es la tercera causa de muerte en el mundo y es la primera causa de discapacidad en adultos (la Organización Mundial de la Salud estima que 5,5 millones de personas mueren cada año por ACV). Y hoy, en el país, gran parte de la población no sabe qué es y, peor, tampoco quiere saberlo. “Hace 20 años, Canadá estaba como nosotros estamos ahora, en un estado de desconocimiento absoluto. Y se propusieron cambiar. Ahora tiene los mejores estándares en el mundo. Primero, lo importante es mostrar y divulgar con campañas qué es un ACV. Muchos ven esto en la tele y cambian de canal”, cuenta el neurólogo Luciano Sposato, director del Centro de Stroke del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

–¿Y? ¿Qué es un ACV?

–Es un problema neurológico. Se produce por un problema en las arterias que llegan al cerebro: o se tapan o se rompen. Si se tapan se produce un infarto igual que en el corazón y si se rompen producen una hemorragia. En los dos casos se produce muerte neuronal. O sea, las neuronas no se reproducen. Las secuelas dependen de la zona en el cerebro en la que se haya producido.

–¿Y cómo se detecta que una persona está sufriendo un ACV?

–Los principales síntomas son debilidad o adormecimiento de la mitad del cuerpo: cara, brazo, pierna. También se da confusión o dificultad para hablar, problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos y dolor de cabeza súbito y muy fuerte.

–¿Están identificados los factores de riesgo?

–Se sabe que se van acumulando a lo largo de la vida. El ACV por lo general es más frecuente a partir de los 55 años, pero no eso no quiere decir que no haya casos en gente joven. Hay una relación muy fuerte con el corazón. Junto al cerebro son los órganos fundamentales. La mayoría de los pacientes cuenta que en la semana previa a tener el ACV “tuvieron un disgusto” o una situación importante de estrés. Todos estamos sometidos a cierta cantidad de estrés pero varía nuestra capacidad de adaptarnos.

–¿O sea, uno puede tener un pico de estrés un lunes y tener un ACV el viernes?

–Sí. No es de un día para el otro.

–¿Qué no se sabe del ACV?

–Hay factores de riesgos que desconocemos. Lo que se sabe es la existencia de perfiles de riesgo: tener hipertensión arterial, diabetes, enfermedades del corazón y fumar, por ejemplo. Los hombres sufren más ACV que las mujeres, aunque no se entiende muy bien por qué ellas tienen más secuelas y tienen menor respuesta a los tratamientos.

–¿Cuántas personas tienen secuelas?

–El 30% muere el primer mes. El 20% queda sin secuelas y el resto queda con secuelas severas o moderadas. Una persona que tuvo un ataque cerebrovascular tiene más riesgo de tener otro que una persona que nunca tuvo uno. Los médicos deben trabajar como detectives en casos de ACV para averiguar por qué se produjo.

Nota publicada en Crítica Digital 12-11-09

DIFÍCIL QUE LLEGUEMOS A PONERNOS DE ACUERDO

Interesante artículo de Crítica Digital sobre el "evento" judicial de Duhalde y Carrió.

¿Será cierto lo que transcriben del encuentro a solas entre ambos políticos?.

Creo que el artículo es muy funcional a la Sra. Carrió y la deja muy bien parada, así que si lo que escriben es cierto, bien por ella.

A continuación la nota completa

Crónica del imposible pacto de Barú Budú Budía

Durante el juicio oral que el ex presidente inició contra la líder de la Coalición Cívica, los dirigentes hablaron a solas sobre la estrategia política de sus partidos para enfrentar al matrimonio Kirchner.

Nunca nadie sabrá, exactamente, qué ocurrió ayer durante la media hora en que, después de casi seis años Eduardo Duhalde y Elisa Carrió, a solas, se vieron las caras. La chaqueña se había retractado y el ex presidente le había tendido un puente de plata a su rectificación: sus palabras –dijo Carrió– aludían a la “responsabilidad política” de Duhalde, responsabilidad que ella como legisladora también compartía. Duhalde tenía claro que el juzgado de María Romilda Servini de Cubría era un terreno difícil para él: la jueza tiene los ojos de Néstor Kirchner clavados en sus movimientos, pero además de autoridad electoral, la titular del federal 1 y la líder de la Coalición Cívica fueron alguna vez íntimas amigas. Los abogados se habían encargado de arreglar antes de la audiencia los detalles del acuerdo: querellante y querellada sabían que, más allá de quién resultara triunfante, la continuación de la demanda los lastimaría a ambos. Por otra parte, la judicialización de la vida pública es ajena al imaginario de Duhalde. Sin embargo, después facilitar una salida elegante, el ofendido quiso ajustar cuentas. Sin espectadores. El diálogo que a retazos pudo reconstruirse fue, con todo, el de dos dirigentes de fuste.

–Usted es un escollo para la reconstrucción del radicalismo –reprochó Duhalde.

La reunificación de la UCR, y la institucionalización de la conducción de Julio Cobos, son pilares fundamentales del plan que el ex presidente se imagina para enfrentar a Kirchner en 2011. Carrió no disimula su fastidio con el mendocino, a quien todavía llama “el vicepresidente del Frente para la Victoria”. Tampoco con el propio Duhalde.

–Y usted es un escollo para los jóvenes –respondió ella.

El bonaerense es paciente y tiene la piel curtida. Su mujer, Hilda “Chiche” González tuvo menos resistencia. Había tirado la toalla hacía rato porque la ironía de Carrió, que había abundado en elogios a su trabajo de campo, le destrozaba los nervios. Por eso insistió:

–A los Kirchner se les gana con un acuerdo de unidad nacional. Usted es funcional a su estrategia: es la piedra en el zapato para un pacto de gobernabilidad.

–El pacto en el que usted piensa representa el statu quo.
No es un secreto: para Carrió, la Argentina es presa de la interna del PJ, donde el poder siempre se transfiere entre los mismos nombres.

–Usted es incapaz de dialogar –acusó él.

Duhalde está convencido de que un amplio acuerdo interpartidario es la única manera de romper el esquema de poder hegemónico que representa el matrimonio presidencial. Incluso, prevé un escenario de derrota peronista que posibilite la alternancia y el regreso del bipartidismo. Un tiempo para el radicalismo, que le permitiría al PJ aggiornarse sobre nuevos conceptos. Repite hasta el cansancio el “peronismo no ha sido republicano”.

–Es su oportunidad. La de los radicales. Pero con usted es imposible.

–Yo dialogo. Con Felipe Solá, con Carlos Reutemann, con Francisco de Narváez. No pacto con usted.

Fue una confesión extraña, dadas las circunstancias. Entre esas cuatro paredes, sonó a provocación: el PJ disidente tiene autonomías que Duhalde ignora, podría haberle querido decir. Había sido un encuentro duro, entre dos concepciones de la política.

–Usted y yo nunca nos vamos a poner de acuerdo –concluyó Duhalde.

–No. Nunca.

Publicado en Crítica Digital 12/11/09