Se muestran los artículos pertenecientes al tema Ciencia.

Hoy sabemos que la función principal del cerebro humano es lo social

Por lo visto, nuestra actual tendencia a aislarnos, simbiotizarnos a aparatos, alejarnos del trato social lo más posible, discriminar, separar, encapsular, es la fuente de nuestro propio aniquilamiento (Claudia Santalla)

De la cabeza

"... Sobrevivimos porque usamos el cerebro para formar grupos.....

.... No pudimos haber sobrevivido como especie sin haber sido seres sociales. Uno de los aspectos del cerebro social es la empatía....... La gente sin empatía es psicópata”.

Ahí va uno. Ahí va otro. Y otro más. Pocos –casi ninguno– de los siete mil millones de seres humanos que a diario se despiertan, comen, se angustian y alegran, duermen y sueñan sobre otros mundos en este mundo se percatan de la existencia de un zumbido hueco, uno que está ahí incluso antes de que el ser humano comenzara a llamarse a sí mismo ser humano: aunque silenciosos e imperceptibles para la imaginación más aceitada, los impulsos nerviosos vuelan a velocidades hipersónicas a lo largo de un cosmos interno tan o más interesante que el cosmos externo. Esos chispazos conforman la verdadera banda sonora de la humanidad, un soundtrack eléctrico y bioquímico, que revela una conversación permanente: el diálogo fruicioso de las neuronas, aquellas estrellas invisibles que alfombran y pueblan el interior de nuestras cabezas. Y al hacerlo, nos hacen ser tal cual somos.

Así es el cerebro, aquella masa gelatinosa y gris de pliegues casi infinitos, invisible hasta que uno hace zapping en la madrugada y cae, desorientado y sin rumbo, en uno de los tantos canales científico-médicos que glamourizan las ciencias y desnudan con música de striptease al órgano rey, el gran dictador que todos –sea uno de izquierda o derecha– llevamos dentro.

No hay objeto más misterioso y complejo en el universo, capaz de disparar más preguntas que respuestas. Y los neurocientíficos lo saben: son ellos –y ellas– los que meten las narices (y desde ya, sus propios y particulares cerebros) en una de las más grandes fronteras de las ciencias, aquella sacudida en los últimos años por grandes revoluciones.

Eso se ve en el mundo y en la Argentina donde de a poco se va conformando una comunidad local e interdisciplinaria de neurólogos, físicos, matemáticos y psiquiatras orientada a comprender esta especie de nuez de 1,4 kilogramos y cien mil millones de neuronas (tantas como la cantidad de estrellas en la Vía Láctea). Y ya no vale estudiar únicamente al cerebro enfermo: ahora todos los cañones apuntan a desentrañar cómo toma decisiones, qué es la conciencia, qué rol juegan las emociones, el origen de la creatividad, la memoria, el lenguaje y demás actividades cognitivas que se aplican en la vida diaria.

DERRIBANDO MITOS. Si la primera mitad del siglo XX fue la era de la física y la segunda parte la era de la biología, el principio del siglo XXI es la era de las ciencias del cerebro-mente, o sea, de las neurociencias cognitivas que hace tiempo abandonaron aquella época oscura en la que la neurología clásica (y su precursora, la frenología) consideraba al cerebro como un mosaico de áreas o sistemas cada uno de ellos con una función bien definida y delimitada.

“Somos cerebros con patas”, dice el biólogo y divulgador ubicuo Diego Golombek, moderador en el Primer Diálogo Abierto sobre el Cerebro, organizado por INECO (Centro de Estudios de la Memoria y la Conducta) en celebración de su cuarto aniversario.

Y sigue el autor de Cavernas y palacios, un libro de lectura fundamental para adentrarse en la materia: “El cerebro guía nuestras decisiones, nuestra atención y memoria. Gran parte de lo que somos está comprimido en él. Son temas que uno se pregunta todo el tiempo, en el colectivo, en la casa o en charlas con amigos”.

La abundancia de preguntas es obvia. Al fin y al cabo, el estudio de la conciencia no tiene más de cien años. Aun así, paso a paso, van aflorando las respuestas en un campo en el que se sepultan a diario mitos bien anclados al sentido común y se confirman verdades.

Mito derribado número uno: aquel que dice que sólo usamos el 10% de nuestro cerebro, una afirmación que, si se la rastrea como un arqueólogo, encuentra su origen en los textos del estadounidense Dale Carnegie, autor de libros de autoayuda, quien citó mal un pasaje de William James. “El cerebro humano funciona siempre al máximo de su capacidad –indica Iván Izquierdo, investigador de la Universidad Católica de Rio Grande do Sul en Porto Alegre, Brasil, y especialista en memoria–. Eso de que sólo usamos el 10% del cerebro es una imbecilidad. El cerebro funciona como un auto subiendo una pendiente. Más que eso no puede, por más drogas que se tomen. No hay medicamento que mejore la memoria normal. Lo que sí hay son fármacos que mejoran la memoria que no funciona bien, por ejemplo gente con mal de Alzheimer”.

El segundo mito demolido es aquel que señala que la gente con alto coeficiente intelectual (o IQ) y que sólo tuvo 10 en el colegio es más inteligente. “Las mediciones del coeficiente intelectual no sirven –remarca el neurólogo Facundo Manes, creador y director de INECO–. La inteligencia social prevalece muchas veces sobre la analítica”.

EL ÓRGANO DE LA CIVILIZACIÓN. Según los propios neurocientíficos, la ciencia del cerebro está hoy donde estaba la química inorgánica en los días de Mendeleyev, o en la época pre-newtoniana en física. Aun así, van aflorando algunas respuestas. Por ejemplo, el rol de los lóbulos frontales, considerados por el gran neuropsicólogo soviético Alexander Luria (1902-1977), “los órganos de la civilización”: son el último logro en la evolución del sistema nervioso. Sólo en los seres humanos (aunque también en cierta medida en los grandes simios) alcanzan un desarrollo tan grande. “Son el CEO del cerebro, el líder, el director de orquesta que coordina los mil instrumentos de suenan y activan –describe Elkhonon Goldberg en El cerebro ejecutivo–. Sin ellos, la civilización nunca podría haber surgido. Ahí reside la intencionalidad del individuo, el juicio. Son cruciales para la imaginación, la empatía, la identidad. Ellos encierran los impulsos, las ambiciones, la personalidad, la esencia individual, la previsión y planificación. Los lóbulos frontales nos hacen humanos”.

Por eso, esta zona de la corteza cerebral es una de las favoritas de los nuevos detectives de la mente. “A mí me interesa estudiar el cerebro social –cuenta Jean Decety, jefe de laboratorio de Neurociencia Cognitiva Social de la Universidad de Chicago, Estados Unidos, que se dedica a escanear los cerebros de presos en cárceles estadounidenses–. No pudimos haber sobrevivido como especie sin haber sido seres sociales. Uno de los aspectos del cerebro social es la empatía. O sea, me interesan preguntas como ¿por qué nos preocupamos por los otros? ¿Por qué a veces somos altruistas y otras veces somos egoístas? Así nos moldeó la evolución. La gente sin empatía es psicópata”.

Un enfoque similar es el de Mario Méndez (Universidad de California, Estados Unidos). “Hoy sabemos que la función principal del cerebro humano es lo social –cuenta–. Sobrevivimos porque usamos el cerebro para formar grupos”.

Otra área candente, por ejemplo, es la que estudia la toma de decisiones. Lo que han mostrado las neurociencias es que la mayoría de los juicios humanos no son conscientes. “Desde que nos levantamos vivimos tomando decisiones y uno no tiene tiempo de procesar los pros y los contras de cada decisión –explica Manes–. Se ha demostrado que factores emocionales de experiencias previas influyen en la toma de decisiones. Algunas llegan a la conciencia pero la mayoría no”.

La elección de terminología similar a la del psicoanálisis no es casual: los actuales neurocientíficos no buscan chocar con los intelectuales del diván si no incluirlos en la misma causa. “Somos los continuadores de Freud”, dice el argentino Tristán Bekinschtein (Universidad de Cambridge). Y se gana los aplausos.

EL VIAJE CONTINÚA. Así como se avanza en este campo, “el gran misterio a resolver” según el filósofo Daniel Dennett, también se abandonan clisés, lugares comunes, como el de comparar el funcionamiento del cerebro con el de una computadora o un gran archivo. Una metáfora inservible si se tiene en cuenta que las computadoras no son plásticas y moldeables por la experiencia como los cerebros y que no tienen niñez ni adolescencia como los seres humanos, época crucial en el desarrollo del juicio.

Aún en pañales, las ciencias del cerebro ya despegaron en un viaje hacia la intimidad del ser. Y Josef Parvizi (Universidad de Stanford) lo sabe bien: “En el fondo, nuestro objetivo es entender la naturaleza humana. Recién ahora comenzamos a darnos cuenta de que los seres humanos no somos tan racionales como creíamos –advierte–. La ciencia no es ganar un premio Nobel o hacer descubrimientos, sino entender nuestra naturaleza”.

El ABC del ACV

Los datos son tan contundentes que agregar cualquier palabra de más molesta: en la Argentina cada cuatro minutos una persona sufre un ataque cerebrovascular o ACV. Dato dos: el ataque cerebral es la tercera causa de muerte en el mundo y es la primera causa de discapacidad en adultos (la Organización Mundial de la Salud estima que 5,5 millones de personas mueren cada año por ACV). Y hoy, en el país, gran parte de la población no sabe qué es y, peor, tampoco quiere saberlo. “Hace 20 años, Canadá estaba como nosotros estamos ahora, en un estado de desconocimiento absoluto. Y se propusieron cambiar. Ahora tiene los mejores estándares en el mundo. Primero, lo importante es mostrar y divulgar con campañas qué es un ACV. Muchos ven esto en la tele y cambian de canal”, cuenta el neurólogo Luciano Sposato, director del Centro de Stroke del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.

–¿Y? ¿Qué es un ACV?

–Es un problema neurológico. Se produce por un problema en las arterias que llegan al cerebro: o se tapan o se rompen. Si se tapan se produce un infarto igual que en el corazón y si se rompen producen una hemorragia. En los dos casos se produce muerte neuronal. O sea, las neuronas no se reproducen. Las secuelas dependen de la zona en el cerebro en la que se haya producido.

–¿Y cómo se detecta que una persona está sufriendo un ACV?

–Los principales síntomas son debilidad o adormecimiento de la mitad del cuerpo: cara, brazo, pierna. También se da confusión o dificultad para hablar, problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos y dolor de cabeza súbito y muy fuerte.

–¿Están identificados los factores de riesgo?

–Se sabe que se van acumulando a lo largo de la vida. El ACV por lo general es más frecuente a partir de los 55 años, pero no eso no quiere decir que no haya casos en gente joven. Hay una relación muy fuerte con el corazón. Junto al cerebro son los órganos fundamentales. La mayoría de los pacientes cuenta que en la semana previa a tener el ACV “tuvieron un disgusto” o una situación importante de estrés. Todos estamos sometidos a cierta cantidad de estrés pero varía nuestra capacidad de adaptarnos.

–¿O sea, uno puede tener un pico de estrés un lunes y tener un ACV el viernes?

–Sí. No es de un día para el otro.

–¿Qué no se sabe del ACV?

–Hay factores de riesgos que desconocemos. Lo que se sabe es la existencia de perfiles de riesgo: tener hipertensión arterial, diabetes, enfermedades del corazón y fumar, por ejemplo. Los hombres sufren más ACV que las mujeres, aunque no se entiende muy bien por qué ellas tienen más secuelas y tienen menor respuesta a los tratamientos.

–¿Cuántas personas tienen secuelas?

–El 30% muere el primer mes. El 20% queda sin secuelas y el resto queda con secuelas severas o moderadas. Una persona que tuvo un ataque cerebrovascular tiene más riesgo de tener otro que una persona que nunca tuvo uno. Los médicos deben trabajar como detectives en casos de ACV para averiguar por qué se produjo.

Nota publicada en Crítica Digital 12-11-09

12/11/2009 10:07 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Inventaron un dispositivo para limpiar de arsénico el agua

Once genios argentinos contra la contaminación

Son estudiantes de Ingeniería Química, resultaron finalistas de un concurso internacional y competirán en Alemania contra equipos de todo el mundo. Si ganan, prometen aplicar su innovación en las zonas más pobres del país.

“Es nuestra oportunidad para solucionar un gran problema de contaminación”, dice Augusto García que tiene 21 años y estudia ingeniería química en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires. Él, junto a diez chicos de entre 20 y 26 años, todos estudiantes del ITBA, son finalistas del concurso Mondialogo Engineering Award, organizado por Daimler AG –propietaria de la marca Mercedes-Benz en la Argentina– y Unesco. La final se realizará del 6 al 9 de noviembre en la ciudad de Stuttgart, Alemania. Treinta grupos de estudiantes presentarán distintos trabajos que colaboran con el cuidado del medio ambiente. El del participante argentino consiste en un pequeño artefacto que elimina el arsénico de las aguas subterráneas. El aparatito se anexa a las canillas y hace que el agua no dañe a la salud.

“El concurso busca promover el diálogo intercultural, el entendimiento y el intercambio entre personas jóvenes”, asegura Eugenia Guerra, una de las representantes de Mercedes-Benz. Quien resulte ganador se llevará 300 mil euros con los que se financiará la puesta en marcha de la iniciativa.

EXPERIMENTOS. La potabilización del agua y el descarte de arsénico son investigados por el laboratorio desde hace dos años. Sin embargo, el grupo de trabajo se formó en octubre del año pasado, “cuando se presentó la posibilidad económica a través del concurso”, explica María Marta Fidalgo, profesora asociada del Departamento de Ingeniería Química del ITBA. “Existen otras opciones tecnológicas para remover el arsénico, pero nosotros pensamos una solución para zonas de muy bajos recursos. Además de ser una opción económica es muy fácil de usar”, cuenta.

Las zonas del país elegidas para poner en marcha la prueba piloto son el norte de Mendoza y Santiago del Estero, porque “son las más necesitadas, tienen muchos problemas de contaminación y muy bajos recursos”, explica Javier Figueyra, estudiante de tercer año de ingeniería química. Pero los especialistas explican que la contaminación de aguas con arsénico también puede observarse en algunas zonas del Gran Buenos Aires, como sucede en Junín, Benavídez o en General Pacheco, donde los vecinos acuden a las municipalidades con estudios médicos que confirman el daño producido por la ingesta de aguas contaminadas con arsénico.

Los jóvenes innovadores saben que son muchos los lugares que padecen de la presencia de esa sustancia y por eso coinciden en que su mayor deseo es poder hacer realidad el proyecto “en aquellos lugares en donde se necesite”. Si resultan ganadores, piensan aplicar la técnica no sólo en casas particulares, sino también en clínicas y escuelas. “Es elemental que la gente se sienta involucrada con este trabajo y sea consciente de lo mal que hace tomar agua con arsénico”, dice García, estudiante de cuarto año de ingeniería química. Florencia Tassano Viaña también cursa el cuarto año de la misma carrera y está emocionada por ser parte del proyecto: “Lo primero que escuché es que unos profesores estaban haciendo una convocatoria para saber qué alumnos estaban interesados. Cuando me enteré de que se trataba de remoción de arsénico en agua me entusiasmó mucho más porque tengo familiares en el interior y sufren ese problema”.

UN VENENO INVISIBLE. El arsénico es una sustancia química que se encuentra naturalmente en el subsuelo en diversas regiones del mundo. El país asiático de Bangladesh es, hasta ahora, el más afectado en todo el planeta. El consumo reiterativo y prolongado de agua contaminada con este componente químico es extremadamente nocivo para la salud. La mayoría de las personas enferma sin darse cuenta, porque el agua no tiene ningún olor o sabor extraños. Pero con el tiempo, empiezan a aparecer manchas en la piel, sensación de ardor, cansancio crónico, pérdida de la sensibilidad en las extremidades o gangrena, entre otros síntomas.

Orden judicial para Junín

La Suprema Corte de Justicia bonaerense condenó al municipio de Junín por suministrar agua con alto contenido de arsénico. Sostuvo que esa sustancia “entraña un peligro cierto a la salud de los habitantes de la zona” y lo instó a comenzar en menos de 90 días acciones contundentes para limpiar el agua. El fallo sienta jurisprudencia. El amparo fue presentado por un grupo de vecinos contra la Municipalidad de Junín. La Corte instó a intervenir en forma “formal y expresa” al ente público de contralor –Organismo de Control de Aguas de Buenos Aires (OCABA)– “en aras de establecer un programa que fije un comportamiento definido con adecuada precisión técnica”.

 

Publicado en Crítica Digital - 21-08-09

22/08/2009 14:08 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

El Rating de la Ciencia

Por Nora Bär

Miércoles 13 de mayo de 2009

Hay circunstancias en que uno se siente irremediablemente "fuera de foco". Por ejemplo, cuando ciertas propuestas de TV acaparan los temas de conversación de la mayor parte de la humanidad que vive en este país y uno se deslumbra por una rareza como... la marcha de los convenios de cooperación científica entre la Argentina y Europa.

Lo confieso: nunca había visto el programa más popular de la Argentina (según los especialistas, 46 puntos de rating) hasta que el otro día me instalé delante de la pantalla para ver en directo qué tipo de magia escondía semejante admiración mediática.

La experiencia me resultó simpática, aunque un tanto abrumadora. Pero déjenme contarles que, en el reverso de esta realidad, la ciencia local también tiene buen rating.

Un logro soprendente acaba de darse a conocer durante el taller que se realizó hasta ayer para identificar oportunidades de colaboración científica y tecnológica con la Comunidad Europea: con 300 proyectos, la Argentina es el país que lidera la cooperación europea con América latina. Es más: según precisó José Manuel Silva Rodríguez, director general de investigación científica de la comunidad, en el Séptimo Programa Marco, que distribuye 34.000 millones de euros para proyectos de cooperación (de los 54.000 millones que destina a la ciencia en general), el país tiene un índice de éxito mayor que el promedio de los de la Unión Europea. Uno de cada cinco proyectos locales que se presentan es aprobado; en Europa esa cifra es aproximadamente de uno cada seis.

Cuando se dice que la Argentina colabora con la Comunidad Europea quiere decir que, ante una convocatoria del área que se considere prioritaria (como salud humana o animal, biotecnología, energía, alimentos, nanotecnología, medio ambiente, transporte, comunicación y otros), sus equipos de investigación forman parte de un consorcio y se les paga por lo que investigan.

Tratándose de un terreno tan altamente competitivo como la ciencia, tal vez tenga razón Silva Rodríguez cuando dice que "estamos en buena situación para ser ambiciosos".

LA NACIÓN - 13/05/09

13/05/2009 10:10 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

"Cuando ya no pueda pensar, quiero que me ayuden a morir con dignidad"

El 22 de abril cumplió 100 años Rita Levi-Montalcini

La científica italiana, premio Nobel de Medicina, soltera y feminista perpetua -"yo soy mi propio marido", dijo siempre- y senadora vitalicia produce todavía más fascinación cuando se la conoce de cerca. Apenas oye y ve con dificultad, pero no para: investiga, da conferencias, ayuda a los menos favorecidos, y conversa y recuerda con lucidez asombrosa.

Sobrada de carácter, deja ver su coquetería en las preciosas joyas que luce, un brazalete que hizo ella misma para su gemela Paola, el anillo de pedida de su madre, un espléndido broche también diseñado por ella. Desde sus ojos verdes vivísimos, Levi-Montalcini escruta a un reducido grupo de periodistas en la sede de su fundación romana, donde cada tarde impulsa programas de educación para las mujeres africanas.

Por las mañanas visita el European Brain Research Institute, el instituto que creó en Roma, y supervisa los experimentos de "un grupo de estupendas científicas jóvenes, todas mujeres", que siguen aprendiendo cosas sobre la molécula proteica llamada Factor de Crecimiento Nervioso (NGF), que ella descubrió en 1951 y que juega un papel esencial en la multiplicación de las células, y sobre el cerebro, su gran especialidad. "Son todas féminas, sí, y eso demuestra que el talento no tiene sexo. Mujeres y hombres tenemos idéntica capacidad mental", dice.

Con ella está, desde hace 40 años, su mano derecha, Giuseppina Tripodi, con quien acaba de publicar un libro de memorias, La clepsidra de una vida, síntesis de su apasionante historia: su nacimiento en Turín dentro de una familia de origen sefardí, la decisión precoz de estudiar y no casarse para no repetir el modelo de su madre, sometida al "dominio victoriano" del padre; el fascismo y las leyes raciales de Mussolini que le obligaron a huir a Bélgica y a dejar la universidad; sus años de trabajo como zoóloga en Misuri (Estados Unidos), el premio en Estocolmo -"ese asunto que me hizo feliz pero famosa"-, sus lecturas y sus amigos (Kafka, Calvino, el íntimo Primo Levi), hasta llegar al presente.

Sigue viviendo a fondo, come una sola vez al día y duerme tres horas. Su actitud científica y vital sigue siendo de izquierdas. Pura cuestión de raciocinio, explica, porque la culpa de las grandes desdichas de la humanidad la tiene el hemisferio derecho del cerebro. "Es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. La tenemos poco desarrollada y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente".

Laica y rigurosa, apoya sin rodeos el testamento biológico y la eutanasia. Y no teme a la muerte. "Es lo natural, llegará un día pero no matará lo que hice. Sólo acabará con mi cuerpo". Para su centenario, la profesora no quiere regalos, fiestas ni honores. Ese día dará una conferencia sobre el cerebro.

Pregunta. ¿Cómo es la vida a los cien años?

Respuesta. Estupenda. Sólo oigo con audífono y veo poco, pero el cerebro sigue funcionando. Mejor que nunca. Acumulas experiencias y aprendes a descartar lo que no sirve.

P. ¿Se arrepiente de no haber tenido hijos?

R. No. Era adolescente cuando decidí que nunca me casaría. Nunca habría obedecido a un hombre como mi madre obedecía a mi padre.

P. ¿Recuerda el momento en que decidió estudiar? ¿Qué dijo su padre?

R. Era el periodo victoriano. Mi padre era una persona de gran valor intelectual y moral, pero un victoriano. Desde niña estaba contra eso, porque veía a mi padre dominar todo, y decidí que no quería estar en un segundo plano como mi madre, a la que adoraba. Ella no mandaba. Dije a mi padre que no quería ser ni madre ni esposa, que quería ser científica y dedicarme a los otros, utilizar las poquísimas capacidades que tenía para ayudar a los que necesitaban. Que quería ser médica y ayudar a los que sufrían. Él me dijo: "No lo apruebo pero no puedo impedírtelo".

P. ¿Qué momentos de su vida han sido más emocionantes?

R. El descubrimiento que hice, que hoy es más importante que entonces. Cuando cada experimento confirmaba mi hipótesis, que iba completamente contra los dogmas de ese tiempo, viví momentos emocionantes. Quizás el más emocionante. Por el resto, el reconocimiento de Estocolmo me dio mucho placer, claro, pero fue menos emocionante.

P. Su tesis demostró que, de los dos hemisferios del cerebro, uno está menos desarrollado que el otro.

R. Sí, el cerebro límbico, el hemisferio derecho, no ha tenido un desarrollo somático ni funcional. Y, desgraciadamente, todavía hoy predomina sobre el otro. Todo lo que pasa en las grandes tragedias se debe al hecho de que este cerebro arcaico domina al de la verdadera razón. Por eso debemos estar alerta. Hoy puede ser el fin de la humanidad. En todas las grandes tragedias se camufla la inteligencia y el razonamiento con ese instinto de bajo nivel. Los regímenes totalitarios de Mussolini, Hitler y Stalin convencieron a las poblaciones con ese raciocinio, que es puro instinto y surge en el origen de la vida de los vertebrados, pero que no tiene que ver con el razonamiento. El peligro es que aquello que salvó al australopithecus cuando bajó del árbol siga predominando.

P. En cien años usted ha conocido esos totalitarismos. ¿Cómo se puede evitar que vuelvan?

R. Hay que comenzar en la infancia, con la educación. El comportamiento humano no es genético sino epigenético, el niño de dos o tres años asume el ambiente en el que vive, y también el odio por el diferente y todas esas cosas atroces que han pasado y que pasan todavía.

P. ¿Qué aprendió de sus padres? ¿Qué valores le transmitieron?

R. Lo más importante era comportarse de una manera razonable, saber lo que vale de verdad. Tener un comportamiento riguroso y bueno, pero sin la idea del premio o el castigo. No existía la idea del cielo y el infierno. Éramos religiosos, pero la actitud ante la vida no tenía que ver con la religión. Existía el sentido del deber, pero sin compensación post mortem. Debíamos comportarnos bien, eso era una obligación. Entonces no se hablaba de genética, pero era ese espíritu. Sin premio ni miedo.

P. Su origen es sefardí. ¿Hablaban español en casa?

R. No, nunca tuvimos mucha relación con esa lengua. Sabíamos que veníamos de la parte sefardí y no de la askenazi, pero no se hablaba de ello, no nos importaba mucho ser de una u otra. Spinoza me hacía feliz, era un gran referente cultural, y todo lo que sabíamos procedía de los grandes pensadores hebreos, pero no había un sentido de orgullo, de ser mejores, nunca pensamos así.

P. ¿Basta un siglo para comprender a Italia?

R. Es un país maravilloso, por el clima, por la historia del Renacimiento, y por sus enormes contribuciones, su historia formidable de capacidad y descubrimientos. Me sentí siempre judía e italiana, las dos cosas al 100%. No veía dificultad en eso.

P. ¿Cómo ve a Italia hoy?

R. Tiene un fortísimo capital humano, capacidad innovadora y de convivencia, orgullo del pasado, y no se siente demasiado afectada por las cosas negativas, como la mafia. Siempre sentí que era un país del que era una suerte formar parte y haber nacido. Ser italianos era parte de nosotros, nadie nos preguntaba si éramos italianos o no. También era una suerte ser judía. No conocí la Biblia, no tuve una educación religiosa, y me reflejaba en el capital artístico y moral italiano y judío. No pertenecí a una pequeña minoría perseguida, sabía que eso ocurría, pero no me sentía parte de ello. Desde niña me sentía igual que los demás. Cuando me preguntaban "¿cuál es tu religión?", contestaba: "Yo, librepensadora", y nadie sabía qué era eso. Y tu padre qué es: ingeniero.

P. ¿Cómo vivió el fascismo?

R. No siento rencor personal. Sin las leyes raciales, que determinaron que los judíos éramos una raza inferior, no hubiera tenido que recluirme en mi habitación para trabajar, en Turín y luego en Asti. Pero nunca me sentí inferior.

P. ¿Así que no sintió miedo?

R. Miedo, no; desprecio y odio sí, netamente por Mussolini. A mi profesor Giuseppe Levi lo seguí paso a paso y era feliz por lo que él valientemente osaba hacer y decir. Nunca sentí la persecución porque mis compañeros de universidad católicos me consideraban igual. Y no tuve sensación de peligro. Cuando empezaron las persecuciones, eran tan inmundas las cosas que se decían que no me daba por aludida. Estaba ya licenciada en 1936, había estudiado con Renato Dulbecco, católico, y Salvatore Luria, judío, y no tenía sensación de ser distinta.

P. ¿Cree que hay peligro de que vuelva el fascismo?

R. Sí, en los momentos críticos prevalece más la componente instintiva del cerebro, que se camufla de raciocinio y anima a los jóvenes a razonar como si fueran parte de una raza superior.

P. ¿Ha seguido la polémica sobre el Papa, los preservativos y el sida?

R. No comparto lo que ha dicho.

P. ¿Y qué piensa del poder que tiene la Iglesia? ¿Es demasiado?

R. Sí. Fui la primera mujer admitida en la Academia Pontificia y tuve una buena relación con Pablo VI y con Wojtyla, también con Ratzinger, aunque menos profunda que con Pablo VI, al que estimaba mucho. No la tuve en cambio con aquel considerado el Papa Bueno, Roncalli (Juan XXIII), que para mí no era bueno, porque era muy amigo de Mussolini y cuando comenzaron las leyes antifascistas dijo que había hecho un gran bien a Italia.

P. ¿Ha cambiado mucho su pensamiento a lo largo de la vida?

R. Poco, poco. Siempre pensé que la mujer estaba destruida porque el hombre imponía su poder por la fuerza física y no por la mental. Y con la fuerza física puedes ser maletero, pero no un genio. Lo pienso todavía.

P. ¿Le importó alguna vez la gloria?

R. Para mí, la medicina era la forma de ayudar a los que no tenían la suerte de vivir en una familia de alto nivel cultural como la mía. Esa línea recta no ha cambiado. La actividad científica y la social son la misma cosa. La ayuda a las mujeres africanas y la medicina son lo mismo.

P. ¿El cerebro sigue siendo un misterio?

R. No. Ahora es mucho menos misterioso. El desarrollo de la ciencia es formidable, sabemos cómo funciona desde el lado científico y tecnológico. Su estudio ya no es un privilegio de los expertos en anatomía, fisiología o comportamiento. Los anatomistas no han hecho gran cosa, quitando algunos. Ahora ya no hay barreras. Físicos, matemáticos, informáticos, bioquímicos y biomoleculares, todos aportan cosas nuevas. Y eso abre posibilidades a nuevos descubrimientos cada día. Yo misma, a los 100 años, sigo haciendo descubrimientos que creo importantes sobre el funcionamiento del factor que descubrí hace más de 50 años.

P. ¿Hará fiesta de cumpleaños?

R. No, me gustaría ser olvidada, ésa es mi esperanza. No hay culpa ni mérito en cumplir 100 años. Puedo decir que la vista y el oído han caído, pero el cerebro no. Tengo una capacidad mental quizá superior a la de los 20 años. No ha decaído la capacidad de pensar ni de vivir...

P. Díganos el secreto.

R. La única forma es seguir pensando, desinteresarse de uno mismo y ser indiferente a la muerte, porque la muerte no nos golpea a nosotros sino a nuestro cuerpo, y los mensajes que uno deja persisten. Cuando muera, solo morirá mi pequeñísimo cuerpo.

P. ¿Está preparada?

R. No hace falta. Morir es lógico.

P. ¿Cuánto desearía vivir?

R. El tiempo que funcione el cerebro. Cuando por factores químicos pierda la capacidad de pensar, dejaré dicho en mi testamento biológico que quiero ser ayudada a dejar mi vida con dignidad. Puede pasar mañana o pasado mañana. Eso no es importante. Lo importante es vivir con serenidad, y pensar siempre con el hemisferio izquierdo, no con el derecho. Porque ése lleva a la Shoah, a la tragedia y a la miseria. Y puede suponer la extinción de la especie humana.

Fuente: Intrameds

04/05/2009 11:57 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

"Nuestros intelectuales son analfabetos científicos"

La humanidad está partida entre quienes tienen ciencia y quienes no, dice este discípulo de Houssay.

Por: Carlos Subosky-ESPECIAL PARA CLARIN

Hoy, los países que no desarrollan su ciencia y su tecnología se convierten en "analfabetos científicos", sostiene el fisiólogo argentino Marcelino Cereijido, quien vive en México desde 1976. De visita en Buenos Aires por el VI Campus Euroamericano de Cooperación Cultural -un encuentro que organizó la Secretaría de Cultura de la Nación y se desarrolló en la Universidad Católica- Cereijido se mostró preocupado por el "analfabetismo científico" que aparece cuando este saber permanece "invisible a la sociedad". Cuando habla de analfabetismo científico, ¿se refiere a la falta de saber de las personas o al desarrollo en esta área de los países? La humanidad está partida en un 10 por ciento de países que tienen ciencia y un 90 que no la tienen. Entonces hay un analfabetismo de los que no pudieron desarrollar la ciencia por problemas económicos o sociales. Pero el que más me preocupa es el analfabetismo activo, que es el que causa el que sabe. El Primer Mundo crea, inventa, decide, impone, presta, castiga, define quién es terrorista. El resto de la humanidad produce, se desplaza, se comunica, se cura y se mata, con tecnología, medicina y armas que inventaron los del Primer Mundo. ¿Dónde se nota esta fractura? Los países centrales tienen ciencia porque mantienen universidades, institutos, organismos. Y dado un problema determinado, le confían la solución a la ciencia: a esas universidades. Esta es una diferencia fundamental con los países subdesarrollados, que dado un problema van a pedirles ayuda a los economistas. La ciencia es invisible para el analfabeto científico. Entonces, la cosa es que en los países centrales tienen montado el aparato cognitivo, desde los jardines de infantes hasta los grandes institutos científicos y eso se mantiene más allá del gobernante de turno. En la Argentina eso no sucede. ¿Por qué no sucede? La Argentina en los años 20 del siglo pasado era entre el cuarto y el octavo país en el mundo en alfabetización. Pero a partir del 6 de septiembre de 1930 con el golpe de Félix Uriburu, el nazi-catolicismo castrense empezó a romper el aparato educativo y lo rompió cada vez que hizo falta. Pero en nuestro país el conocimiento era duro de matar y cada vez que le daban una oportunidad florecía. Es así que muchos de nosotros estamos viviendo en el exterior, ganándonos la vida con lo que aprendimos en el país. La Argentina, que no basa su conocimiento y su manera de operar en la ciencia, exporta conocimiento y científicos. ¿Qué papel ocupan los intelectuales argentinos en este analfabetismo científico? Nuestros líderes intelectuales son analfabetos científicos. Cuando quieren estudiar el país, no se olvidan de ningún presidente, de ningún conflicto. Pero analizan sólo aspectos económicos y se olvidan de la ciencia. Yo si fuera intelectual argentino y viviera acá trataría de promover una cultura compatible con la ciencia. Pero hay mucha producción de análisis social en la Argentina. El intelectual argentino, salvo excepciones, cuando habla de cultura habla de historia, de literatura, arte, cine, teatro. Pero lo que caracteriza a la cultura moderna es preguntarse qué pasa con su ciencia y tecnología. Cereijido Básico Buenos Aires, 1933. Científico. Se graduó en la UBA como médico e hizo un posdoctorado en Harvard. Fue discípulo del Premio Nobel argentino Bernardo Houssay. En 1976, tras el golpe militar, se exilió en México, donde vive actualmente. Trabaja en el departamento de fisiología, biofísica y neurociencias del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. Escribió, entre otros "La nuca de Houssay", "La ignorancia debida" y "Y la muerte y sus ventajas". Está por publicarse su último trabajo "La ciencia como calamidad".

13/04/2009 12:06 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

La teoría de juegos no es un juego

Esta vez el búho vuelve a sus fuentes y, recordando que es un jinete, presenta algunos resultados de sus cabalgatas por San Luis, donde quienes se dedican a la teoría de juegos, abordan curiosas situaciones que van desde la asignación de aulas a los trasplantes.

Por Leonardo Moledo

–Bueno, usted es investigador del Conicet, matemático de la Universidad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales de la Universidad de San Luis y director del Instituto de Matemática Aplicada. Cuénteme primero qué es ese instituto que usted dirige.

–Es un instituto creado por un convenio entre la universidad y el Conicet hace casi 26 años.

–¿Y qué se investiga?

–Hay cuatro grandes proyectos teóricos (uno un poco más aplicado): dos de matemática y dos de física. El proyecto que yo dirijo se centra en la teoría de juegos.

–Entonces hábleme de teoría de juegos.

–Un modelo matemático que estudia todas las situaciones de conflicto, donde hay que tomar decisiones y la decisión de la otra persona influye en el resultado. En general, nuestra fuente de modelos y ejemplos es la economía. La teoría de juegos ha tomado ya un conocimiento bastante popular por la película Una mente brillante, que cuenta la historia de un matemático, Nash, que incursionó en la economía resolviendo problemas que habían resultado irresolubles hasta el momento. Junto a Morgenstein, son considerados los padres de esta disciplina.

–Bueno, y ¿cuáles son los problemas que encaran ustedes?

–Uno de ellos es el problema de asignación bilateral. Uno tiene dos conjuntos de agentes que deben decidir y deben asignarse unos con otros. El ejemplo típico está en el ingreso a las universidades europeas. Allí, cada estudiante tiene una nota que hace que la universidad tenga un ranking, y de acuerdo con ese ranking se define qué carreras pueden hacer y en qué universidad pueden estudiar (para que no se superen los cupos). Entre estudiantes y universidad hay que hacer la mejor asignación posible. Estos problemas surgieron con las residencias de los médicos en Estados Unidos: los hospitales quieren residentes porque son mano de obra barata y, a su vez, los residentes quieren ir al mejor hospital porque eso va a condicionar su futuro. Esta gama de la matemática-economía últimamente se está aplicando en las listas de asignación de trasplantes de riñón, en Estados Unidos, que admite donantes vivos. Cada riñón tiene diferentes compatibilidades con las personas, y de acuerdo con ellas se establecen órdenes. Hay un método para asignar a cada donante alguien que admite ese riñón. Y es un sistema muy complicado, porque muchas veces hay familiares que quieren donar a su propio familiar, pero no son compatibles. Entonces este familiar se ofrece a donar su riñón si su familiar recibe un riñón a cambio:a cada paciente un riñón.

–¿Y estos sistemas se usan?

–Sí, en Estados Unidos, por ejemplo, para lo que le venía contando. Como le dije, esto surgió con los médicos residentes. Se le pidió a un investigador (que todavía vive) que centralizara la asignación entre médicos residentes y hospitales, porque la sociedad médica lo veía como un caos total. Y cada vez se complicaba más, porque los hospitales se peleaban entre sí para conseguir residentes. Se necesitaba una nueva metodología para que no pudiera pasar que un estudiante que fuera enviado a un hospital se tuviera que cambiar a otro porque no lo conformaba. De ahí surgió el tema.

–¿Y para los trasplantes de riñón?

–Es muy nuevo el problema, pero se está investigando. El mismo investigador, Alvin Roth, está tratando de solucionarlo.

–¿Ustedes trabajan estos mismos problemas?

–Bueno, tal vez en un plano más teórico, que es un paso previo a su aplicación práctica. Muchas veces, cuando surgen los problemas, se diseñan para explicar situaciones. Cuando uno las puede entender, puede incorporar metodología para mejorar el sistema. En este momento yo tengo un profesor visitante español que ha hecho aportes al sistema de asignación alumnos-universidades en España. No es que él lo haya diseñado, pero muchos investigadores proponen mejorar la tecnología.

–Porque cada problema genera problemas periféricos.

–Claro. Además, en cada universidad el problema es distinto. Un muchacho de nuestro grupo, por ejemplo, utilizó esta problemática para pensar en la relación profesores-aulas en una universidad de Río Cuarto. Por suerte, es un método que no supone un gran riesgo (no es como el caso de los riñones). Pero, como le decía, nuestra investigación se da en un plano teórico.

–Claro, lo que pasa es que, en cierta medida, todo aquel que estudia teoría de juegos tiene en la cabeza situaciones del orden de lo práctico.

–Sí...

–¿Hay algo más que me quiera contar?

–Un poquito de historia, tal vez. Nuestro instituto nace hace algo más de 25 años, con Ziomarchi, que se doctoró en San Luis con el director de tesis de Selten (uno de los premios Nobel de Economía). El fue a Princeton con Morgenstein en un ambiente que estaba lleno de premios Nobel (matemáticos o economistas). Ahí están nuestras raíces.

Fuente: Página 12

04/03/2009 08:26 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

SOMOS CASI TAN INTELIGENTES COMO.... UN MONO O UNA PALOMA

La ciencia paso a paso va contrastando con la realidad preceptos que las religiones milenarias establecían como verdades y más allá de las creencias y la fe religiosa, que entre otros hallazgos puedan confirmarnos que compartimos además del código genético, la capacidad de razonamiento e inteligencia con animales que en muchos casos hasta solemos cazar y comer, merece que empecemos a pararnos en otra perspectiva, pulverizar nuestra soberbia y abrirnos a conocer la maravilla de la vida.....

Los babuinos tienen razonamiento abstracto

Experimentos realizados por científicos franceses y norteamericanos demuestran que no sólo los hombres y los chimpancés manejan esta clase de conceptos. Los trabajos fueron realizados en las universidades de Iowa y en Marsella.

(AFP) Los babuinos saben distinguir entre las nociones de "idéntico" y de "diferente" y poseen capacidades de razonamiento abstracto que hasta ahora se atribuían únicamente al hombre y al chimpancé, según las investigaciones de un equipo científico franco-norteamericano.

Joel Fagot, de la Universidad de Marsella (Francia), Michael Young y Edward Wasserman, de la Universidad de Iowa (Estados Unidos), cuyos trabajos son publicados en la última edición de Journal of Experimental Psychology: Animal Behavior Processes, entrenaron dos babuinos de Guinea (un macho y una hembra adultos) para que pudieran seleccionar en la pantalla de una computadora, utilizando palancas de juego, entre formas iguales y diferentes.

En cada sesión de trabajo, se mostraba a los monos primeramente un cuadro compuesto de dieciséis imágenes, o todas idénticas o todas diferentes. Después se les mostraban otros dos cuadros, uno compuesto por dieciséis imágenes idénticas y otro con el mismo número de imágenes diferentes.

Después del entrenamiento, para verificar si los monos trataban las relaciones abstractas o si basaban su decisión en la organización visual de las formas, los científicos redujeron el número de imágenes y cambiaron la composición de los cuadros.

Aunque el número de imágenes afectaba los resultados de los babuinos, los animales lograron responder correctamente cuando sólo quedaba dos o tres imágenes en el primer cuadro.

"El aprendizaje fue difícil para los babuinos, pero los resultados obtenidos demuestran que son capaces de apreciar los cuadros en función de las relaciones de igualdad o diferencia", explicó a la AFP Joel Fagot.

"Las bases del pensamiento analógico pueden encontrarse pues en otros animales, además del más próximo pariente del hombre, el chimpancé", agregó el científico.

Fuente: Axxon

HACE DOS AÑOS, LAS INVESTIGACIONES CON PALOMAS ARROJABAN ESTOS RESULTADOS

Los nuevos hallazgos gente y palomas de la investigación ven el ojo para eye

Fecha del artículo: 26 Feb de 2007 - 20:00 PST
Señales visuales similares del uso de las palomas y de los seres humanos para identificar los objetos, el encontrar que podría tener implicaciones prometedoras en el desarrollo de las tecnologías de la novela, según la nueva investigación conducida por una universidad del profesor de New Hampshire.

Brett Gibson, profesor auxiliar de la psicología que estudia el comportamiento animal, detalla el suyo la investigación más última en el artículo de diario, las “características No-accidentales es la base del reconocimiento de la forma en la visión mamífera y no-mamífera,” publicado en biología actual.

Gibson y sus colegas encontraron que los seres humanos y las palomas, que tienen diversos sistemas visuales, se han desarrollado para utilizar técnicas y la información similares para reconocer objetos.

“Cómo los sistemas visuales aviares solucionan los problemas que entienden que requieren valor de cómputo considerable pueden conducir a los avances tecnológicos futuros, tales como prosthetics visual pequeño para haber deteriorado visualmente, que el proceso visual que entendía en abejas ha conducido al desarrollo de las robustezas del vuelo y de los helicópteros acobardados,” los investigadores dicen de la misma forma.

Una Software Engineer que desea diseñar un programa para ayudar a una robusteza para reconocer objetos puede conseguir tan una pierna para arriba de la evolución, que ha estado desarrollando “programas” para el reconocimiento del objeto en animales mucho antes de que seres humanos pensó siempre en hacer tales cosas, Gibson dice. “Hasta el punto de podemos aprender cómo diversos animales reconocen objetos y si son el hacer las mismas cosas o diversas cosas basadas en sus ambientes pueden realmente ayudarnos en diseñar nuestro propio sistema del reconocimiento del objeto.”

Gibson y sus colegas de la universidad de Iowa (Olga Lazareva y Edward Wasserman), de la universidad de Montreal (Frédéric Gosselin), y de la universidad de Glasgow (Philippe Schyns) encontraron que las palomas, como seres humanos, confían sobre todo en las esquinas (coterminations) de un objeto para reconocerlo en vez de confiar en otras características tales como sombrear y color.

Por ejemplo, una persona podría identificar fácilmente una batería del AA del perfil lateral. Pero, digamos a la persona podría ver la misma batería solamente del fondo con el terminal negativo. De esta perspectiva, el único contorno visible sería un círculo; del fondo, las esquinas de la batería no son visibles ahora y la información sobre las esquinas no puede ser considerada.

“La tarea de reconocer el objeto llega a ser mucho más difícil. Para la mayoría de la gente, te duraría un pedacito para reconocer la imagen como batería,” Gibson dice.

Los investigadores emplearon un nuevo procedimiento, que Gosselin y Schyns desarrollaron, llamado Bubbles, para determinarse qué seres humanos y palomas de las características utilizaban reconocer objetos. Tres palomas fueron entrenadas para reconocer cuatro objetos: un arco, un barril, un ladrillo, y una cuña. Los investigadores entonces revelaron parcialmente diversas partes de los cuadros del objeto. Entonces condujeron el mismo experimento con seis personas.

No sólo las palomas y la gente reconocieron los cuatro objetos basados sobre todo en esquinas, pero utilizaron estas características más que la información que sombreaba contenida en las imágenes. Más notablemente, las palomas y la gente utilizaron la información de la esquina más que una computadora programada para extraer la información más útil para reconocer los cuadros del objeto, que sugiere que las palomas y la gente utilizaran la información comparable.

“Cuando los miembros de diversas especies responden semejantemente a la misma información visual, ganamos confianza en la prominencia de esta información, con independencia de influencias culturales o genéticas. Los pájaros representan a grupo importante para comparar con los mamíferos, la otra clase principal de de sangre caliente, altamente móvil, animales visualmente orientados,” los investigadores dice.

“Debido a las demandas únicas del vuelo, porque 200 millones de años pasados de pájaros han estado bajo presiones evolutivas fuertes de guardar su tamaño total a un mínimo. Aunque una porción muy grande del sistema nervioso central aviar se dedica al proceso visual, el cerebro del pájaro sigue siendo justo una fracción del tamaño nuestros el propios. Es esta mezcla extraordinaria de la capacidad visual y tamaño pequeño que hace el estudio de los pájaros críticos a nuestra comprensión de los mecanismos generales de la cognición visual,” dicen.

Además de su investigación sobre la visión, Gibson ha hecho la investigación extensa que implicaba la navegación y la memoria en pájaros. Él está investigando actualmente cómo el nutcracker del Clark utiliza diversos tipos de información espacial para volver a los almacenes ocultados del alimento durante invierno.

Fuente: Universidad de New Hampshire 

13/02/2009 09:40 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

La Luz y las moléculas

DIALOGO CON PEDRO ARAMENDIA, DOCTOR EN QUIMICA, INVESTIGADOR DEL LABORATORIO DE FOTOQUIMICA DE LA FCEYN

Moléculas encerradas en una caja

El jinete hipotético está triste. ¿Qué le pasa al jinete? Como no puede saberlo, se interna en un laboratorio de fotoquímica del Instituto de Química, Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (Inquimae) para ver si logran fotografiar su tristeza.

Por Leonardo Moledo - Página 12 - 17/12/2008
–Siempre es bueno volver a los clásicos, así que empiezo con la pregunta clásica: ¿qué es lo que hace usted? Yo tengo entendido que se dedica a espectroscopia del femtosegundo.

–Sí. Esa es una de las cosas que hago. Más ampliamente me dedico a todos los procesos que ocurren con moléculas y luz, que es lo que se conoce como fotoquímica. Y dentro de eso, me dedico fundamentalmente a dos cosas. Una es la de montar un laboratorio de espectroscopia ultrarrápida (en el que se estudien esos procesos del femtosegundo, que es diez a la menos 15 segundos). Es un proceso muy muy rápido: para que se dé una idea, en un femtosegundo la luz recorre 0,3 micrones. La otra es la de ver la emisión de luz de moléculas individuales, de a una molécula por vez.

–Vamos a la primera.

–Bueno. La razón por la cual nos interesan estas reacciones tan rápidas es que las reacciones químicas que se inician por la luz ocurren porque una molécula absorbe un fotón. Ese es un proceso muy rápido, y a partir de ahí se desencadenan procesos que tienen que ver con el destino que va a tener el exceso de energía de la molécula y que ocurren en tiempos muy muy pequeños. El destino final está determinado por lo que ocurre en los primeros pasos.

–Tenemos una molécula que absorbe un fotón... ¿Qué pasa entonces?

–El fotón tiene energía. La molécula, entonces, queda excitada, y tiene que hacer algo con ese exceso de energía. Puede sacarlo generando calor o haciendo cambios químicos (rompiendo un enlace, por ejemplo), lo cual sería una forma trágica, porque la molécula muere. A partir de ahí se desencadenan una serie de procesos. Todo eso ocurre muy rápidamente, y se puede medir en forma un poco más absoluta por el intervalo de tiempo en el que ocurre. Está el intervalo de tiempo de los femtosegundos a los picosegundos, que es entre 10 a la menos 12 y 10 a las menos 15, nano es 10 a la menos 9, después viene micro y mini. Existen todas esas escalas de tiempo, pero como la absorción de luz es más rápida que los femtosegundos, a partir de allí se empiezan a producir eventos. Es interesante saber qué es lo que ocurre en todos estos intervalos de tiempo.

–¿Y qué es lo que ocurre?

–El evento más trágico, como le decía, es la ruptura de un enlace. Nosotros, particularmente, estamos interesados en las moléculas que hacen eso, porque nos permiten saber qué hace la luz y el exceso de energía en el proceso drástico de la molécula.

–También depende de la energía del fotón...

–Totalmente. Porque tiene que tener suficiente energía para romper el enlace. Y el enlace de una molécula está en energías del fotón que caen dentro de la luz visible.

–O sea que la luz visible puede romper esos enlaces.

–Claro. La infrarroja no, por eso normalmente produce calor. La ultravioleta es todavía más peligrosa, tiene más capacidad de destrucción.

–Bueno, ese es el problema del ultravioleta... si rompe el enlace del ADN... Esos enlaces que se rompen, ¿son intermoleculares?

–No. Son enlaces dentro de la misma molécula. Nosotros estamos trabajando con enlaces orgánicos, tipo carbono-nitrógeno, carbono-oxígeno. Son enlaces covalentes. Le estaba contando lo siguiente: el fotón llega y se pega en una parte de la molécula, el cromóforo, que es la zona donde están los átomos responsables de la absorción de luz. Allí se produce un reordenamiento de los electrones de la molécula, que saltan a órbitas más energéticas, lo cual genera que algunos enlaces se refuercen y otros se debiliten. Esto ocurre en centésimas de femtosegundo. Los electrones, que son livianitos, se mueven mucho más rápido que los núcleos y su movimiento no deriva en un cambio de identidad de la molécula. La redistribución eléctrica es mucho más rápida que la de los núcleos, que responden a este movimiento de los electrones en la escala de los femtosegundos. De los femtosegundos para abajo, diríamos que los núcleos no se mueven todavía. Cuando empezamos a ver lo que sucede en el orden del femtosegundo, los núcleos ya están en movimiento y eso hace que se altere la molécula (al cambiar las distancias entre los núcleos).

–¿Entonces?

–Bueno. Otra posibilidad es que la molécula no se rompa, sino que emita esa energía como luz. Eso se llama fluorescencia y provee muchísima información, porque nos puede decir dónde estaba esa molécula, con quién interactuó, en qué orientación permanecía. El fotón que emite tiene menos energía que el que llegó, y la energía que se disipó es calor. Puede haber disociación, calor o disipación de luz.

–¿Y qué averiguamos con todo eso? Además del interés básico, digo.

–Esto sirve, por un lado, para desencadenar reacciones. Las que se usan para producir las fotopolimerizaciones para hacer circuitos impresos, por ejemplo, son acciones que se inician de esta manera: se irradia una mezcla de un polímero sensible a la luz y en las zonas irradiadas el polímero cambia de propiedades y en las zonas no irradiadas no, de tal manera que yo transferí la información de una plantilla a una oblea...

–¿Qué es lo que no sabemos de esto y usted trata de averiguar? El científico, creo yo, es un ignorante profesional. Lo que interesa, siempre, es lo que no se sabe.

–Nosotros estamos investigando en este momento reacciones que producen ruptura de enlaces. Queremos saber cómo influencia el entorno molecular (lo que se denomina la “caja”) a la probabilidad de que una molécula se rompa y de que esos fragmentos pueden escapar. Influye de dos maneras opuestas. Existe, en primer lugar, un efecto promotor: cuando una molécula absorbe luz es como si hubiera muchas pelotitas agarradas por resortes y yo le pegara una patada. La molécula se va a romper sólo si la oscilación que yo le induzco está de un solo lado. El entorno puede ayudar a que la energía se concentre en ese lugar y la molécula se disocie o puede absorber el exceso de energía y repartirlo. Esta interacción depende de la velocidad a la que se transfiera esta energía y de cuan efectiva sea. Si yo tengo por ejemplo una molécula que quiero que inicie una polimerización, ese iniciador de polimerización en realidad es un fragmento reactivo que transfiere a todo el resto su reactividad y hace que las cosas se polimericen. Lo que necesito es que la caja contribuya a que se disocie. Si yo quiero proteger eso, tengo que hacer que la caja...

–¿Y eso cómo se hace? ¿Rediseñando la molécula?

–Esa es una opción, que se hace en base a la experiencia y a predicciones. La otra es diseñar directamente la caja, tratando de colocar la molécula con interacciones específicas. Para eso necesitamos saber cómo influye el entorno en el comportamiento de la molécula.

–Eso es lo que tratan de averiguar.

–En parte sí. Muchísimas reacciones ocurren en solventes, que tienen sus propios problemas. Entre ellos están los fluidos supercríticos: son gases que por cambio de la presión pueden pasar del estado gaseoso al estado líquido, con lo cual no se necesita gastar energía en evaporación. En el fluido supercrítico el cambio de fase no es nítido. El agua es o bien agua o bien vapor, pero el fluido supercrítico puede tener todas las densidades intermedias. Hoy en día se hacen polimerizaciones en fluidos supercríticos. Como la densidad (es decir, la proximidad entre las moléculas) la puedo cambiar alterando la presión, puedo llevarlo a una densidad tan alta como la de un líquido o disminuirla hasta la de un gas. Actualmente, entonces, estamos tratando de ver cómo cambian las vías de reacción a medida que nosotros cambiamos la robustez de la caja.

–Nos faltó hablar de una línea de investigación.

–Bueno, está dedicada a ver la emisión de moléculas individuales, es decir, de poder detectar moléculas una por una y analizar su dinámica. El fundamento de esto es saber qué hacen las moléculas cuando están aisladas. Desde el punto de vista analítico, sería tratar de bajar al límite mínimo de seguimiento al que uno puede llegar a nivel molecular. Esto tiene interés en biología molecular o en biofísica para tratar de ver qué es lo que pasa con una sola molécula en una membrana, o cómo puedo seguir a una molécula en el cuerpo...

–¿Cómo se hace?

–Hay varias formas. Una es por la emisión de luz de fluorescencia: yo voy excitando a la molécula y me va devolviendo luz, a través de la cual puedo saber qué es lo que hizo.

–¿Trabaja con la computadora o con los fierros?

–La computadora, por ahora, para la burocracia y algunos cálculos. El resto, en el laboratorio.

17/12/2008 08:30 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

La diáspora de talentos

Por Nora Bär
Miércoles 26 de noviembre de 2008

En la Antigüedad, ser condenado al exilio era el mayor de los castigos. Pero 2500 años más tarde, son muchos los que optan por dejar su país de origen. Y lo hacen por necesidad, en busca de mejores condiciones de vida o de desarrollo de su profesión.

Por la selección que ejercen los países de destino, entre ellos se cuentan algunos de los más destacados científicos, ingenieros, técnicos y profesionales que posee una sociedad. La crème de la crème . "Es algo así como cultivar frutos y regalar los mejores", comenta el doctor Enrique Oteiza, que desde hace cuatro décadas investiga sobre las migraciones argentinas. Oteiza, profesor del Instituto Gino Germani, de la UBA, y una de las figuras descollantes de la historia científica local, será disertante del seminario "Diáspora y circulación de talentos, ¿una movilidad al servicio del desarrollo en América latina?", que mañana y pasado analizará en la sede de la Alianza Francesa de Buenos Aires (Córdoba 946), con la presencia de especialistas argentinos y extranjeros, este problema de absoluta actualidad.

No es fácil estimar la cantidad exacta de argentinos en el exterior. "Cuando comenzó el período democrático se manejaban las cifras más fantasiosas", recuerda Oteiza. En 1984, junto con Alfredo Lattes y Rodolfo Bertoncello, Oteiza respondió a ese desafío. El resultado se publicó en el Centro Editor de América Latina con el título de Dinámica Migratoria Argentina, 1955-1984: democratización y retorno de expatriados . Por tres métodos distintos, los científicos hicieron la primera estimación confiable: en ese momento había entre 500.000 y 600.000 argentinos dispersos en el exterior; hoy esa cifra superaría el millón.

Para Oteiza, entre el 5 y el 10% de la diáspora corresponde a personal altamente calificado. El Programa Raíces, la red de vinculación con científicos argentinos residentes en el exterior tiene 4500 integrantes (el 32% en Europa, el 25% en América del Norte, el 38% en América latina, el 2% en Oceanía y Asia, el 0,04% en Africa, el 0,08% en América Central, y en otros países el 1%) y estima que hay 6000 en total, aunque no son datos oficiales. Otro trabajo, de Mario Albornoz, Ernesto Fernández Polcuch y Claudio Alfaraz, coincide en que habría entre 5000 y 7000 investigadores que residen permanentemente en el exterior. De las carreras científicas y tecnológicas de universidades locales egresan anualmente unos 3000 graduados.

¿Por qué emigran los científicos? A primera vista parece que es por dinero. Pero hay otras causas, si cabe, más decisivas, como la posibilidad de investigar con la infraestructura necesaria o la valoración que reciben en los países centrales. "Aunque tuve que exiliarme dos veces, siempre volví a poner el hombro -dice Oteiza-. Sin embargo, me da mucha rabia que aquí a los científicos se los reconoce cuando son valorados afuera. Después decimos «qué geniales somos los argentinos». Cuando se los reconozca primero acá voy a pensar que somos una sociedad que puede retener a su gente más valiosa."

27/11/2008 07:38 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Einstein tenía razón: una masa proviene de energía

20081121110717-einstein.jpg

Su hipótesis de 1905 quedó comprobada

Supercomputadoras mediante, un estudio permitió corrobar la fórmula expresada por el físico alemán en su célebre Teoría de la Relatividad. El anuncio.

Gracias a la utilización de algunas de las más potentes supercomputadoras del mundo, como Blue Gene, un equipo internacional de físicos probó en Francia que la masa del protón, una partícula cargada de electricidad positiva, proviene "en un 95% de la energía de los quarks y de los gluones", con lo que fue corroborada "por primera vez" la fórmula "E=mc2" de Albert Einstein.

"Una masa surgida de una energía es un resultado un tanto desconcertante, aunque es expresado por la célebre fórmula de Einstein E=mc2 que enuncia la equivalencia entre masa y energía", señaló el Centro Nacional de Investigaciones Científicas francés (CNRS) en un estudio que publicó la revista estadounidense Science.

De esta manera, el grupo de investigadores en cuestión llegó a la misma conclusión que Einstein expresa en 1905 en su célebre Teoría de la Relatividad: una masa proviene de energía. "Hasta hoy una hipótesis, el resultado queda por primera vez corroborado", continúa diciendo el CNRS.

Al igual que los neutrones, los protones son partículas que se encuentran en los núcleos de los átomos, a su vez constituidas por pequeñas subestructuras fundamentales llamadas quarks y gluones. La masa de los gluones es nula y "contrariamente a lo que se podría pensar, la masa de los quarks que componen un protón sólo representa un 5% de la masa de este último", explica el CNRS.

El 95% restante, según probó el equipo de físicos alemanes, franceses y húngaros, "resulta de la energía originada por los movimientos de los quarks y los gluones, así como de sus interacciones".

Fuente:
Perfil y AFP

 

21/11/2008 07:07 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

En crisis, más ciencia

Después de décadas de inanición, estábamos en plan de recuperar el sistema científico local cuando... estalla "la crisis".

Hay que tener entrañas de acero bruñido para no temer que el descalabro de las bolsas, el pánico de los mercados y las recetas de economistas desesperados por "ahorrar" terminen por derramar la hiel del desastre financiero sobre el tímido renacimiento de la ciencia local. Con casi 5000 investigadores incorporados al Conicet y 600 científicos repatriados en los últimos años, mejor financiamiento, más publicaciones y un plan de infraestructura que promete aliviar las penurias de laboratorios superpoblados, ahora más que nunca es necesario sostener el esfuerzo para empezar a recoger los frutos.

Por eso, es un signo alentador que todos los ministros de ciencia de América, que ayer y anteayer confluyeron en la Reunión de Ministros y Altas Autoridades de Ciencia y Tecnología del Consejo Interamericano de Desarrollo Integral de la OEA, hayan redactado un documento en el que recomiendan a los países en desarrollo que mantengan su inversión en ciencia como única manera para sortear la difícil situación que se avecina.

El grupo de ministros, que nombraron presidente de la Comisión Interamericana de Ciencia y Tecnología al doctor Lino Barañao, titular de la cartera de Ciencia y Tecnología local, exhibió una inusitada coincidencia de prioridades: desde Canadá hasta Trinidad-Tobago, hubo acuerdo en que es el momento de aprovechar las condiciones que nos favorecen para aumentar la competitividad, y en que si ahora se bajan los brazos, la brecha entre países desarrollados y emergentes se ensanchará a pasos agigantados.

Para enfrentar "la crisis", en la reunión interamericana se barajó, por ejemplo, el lanzamiento de proyectos regionales en torno del aprovechamiento de la biomasa y el desarrollo de la biotecnología. Sólo resta confiar en que estas buenas intenciones se concreten en el mundo real...

Por Nora Bär para La Nación

29/10/2008 08:59 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Científicos argentinos explican un mecanismo clave de la vida

Describieron un proceso fundamental del "diálogo" entre las proteínas y el ADN
Lunes 22 de setiembre de 2008

Por Claudia Mazzeo
Para LA NACION

(Agencia CyTA-Instituto Leloir).- Un equipo de investigadores argentinos acaba de responder lo que para muchos era la "pregunta del millón": lograron describir cómo las proteínas reconocen el ADN, paso previo al inicio de las interacciones entre ambos. El descubrimiento se realizó en el Instituto Leloir y se publicó en una importante revista científica internacional, Proceedings of the National Academy of Sciences .

La regulación de las funciones vitales de las células depende en gran medida de ese reconocimiento. Para que entre ellas se rompan enlaces químicos y se formen otros nuevos deben atravesar un estado de alta energía conocido como "estado de transición", algo así como el embobamiento que precede al romance.

Ambas moléculas deben acercarse lo suficiente y sin timideces de por medio, o no habrá reacción posible. A mayor temperatura, mayor velocidad de reacción, y viceversa.

Si existieran revistas del corazón dedicadas a las moléculas, lo que sucede en el estado de transición seguramente sería uno de esos títulos que venden. Ocurre que se trata de un mecanismo común a todas las reacciones químicas que, si transcurre con éxito, puede dar paso a un nuevo producto (o molécula).

Por haber logrado desarrollar técnicas de medición capaces de capturar ese instante para poder describirlo, el egipcio Ahmed Zewail obtuvo el Nobel de Química en 1999. Durante los últimos 20 años, los científicos han logrado describir varios códigos de "seducción" que emplean en su transcurso algunas macromoléculas biológicas; hasta ahora, los más estudiados son los que involucran la interacción entre dos proteínas, como, por ejemplo, la hormona de crecimiento y su receptor. Sin embargo, hasta ahora, nadie había podido describir qué pasa entre las proteínas y el ADN en la intimidad de esa fugaz activación.

El estudio fue realizado por el doctor Gonzalo de Prat Gay, director del Laboratorio de Estructura-Función e Ingeniería de Proteínas de la Fundación Instituto Leloir, junto con dos jóvenes investigadores, Diego Ferreiro e Ignacio Sánchez.

La importancia del hallazgo radica en que todas las funciones vitales de las células -entre ellas, la expresión de los genes y la replicación del genoma- dependen del "diálogo" que establecen las proteínas y el ADN.

Para esto, una porción de la proteína debe reconocer y unirse de forma estable a una minúscula secuencia de no más de 20 pares de bases, de entre millones de opciones dispuestas a lo largo de la cadena de ADN.

Para realizar los experimentos, Prat Gay y su grupo emplearon como sistema modelo el ADN del virus del papiloma humano (HPV) y la proteína E2, que investigan desde hace más de diez años, y sobre las cuales han producido hallazgos de reconocimiento internacional.

"El virus del HPV es responsable de varios tipos de cáncer y tiene gran incidencia en el cáncer de cuello uterino; la proteína E2 es considerada un regulador maestro del ciclo de vida del HPV, ya que interviene en la replicación del genoma, en la traducción de los genes virales y en la migración del genoma viral durante la división celular", señala Prat Gay.

El doctor Diego Ferreiro explica que la estrategia empleada para observar en microsegundos los fenómenos submicroscópicos que lograron describir se basó en la interpretación de cambios de propiedades observables por fluorescencia.

"Modificamos el ADN del HPV con un compuesto que emite luz verde al ser iluminado con luz azul, y que también emplea la industria para dar brillo a algunos detergentes de uso doméstico. La intensidad de esa luz es diferente si el ADN está libre o unido a la proteína E2, por lo que pudimos inferir qué cantidad de proteína estaba unida al ADN, y cuán fuerte era la unión entre ambas", explica Ferreiro, que hace pocos días se incorporó a la Universidad Nacional de Quilmes.

Los científicos luego modificaron la superficie de la proteína en los diferentes puntos de unión con el ADN, y midieron cuánto afectaba ese cambio al "romance" entre proteína y ADN. "La fluorescencia nos permitió saber que la proteína se une al ADN en cerca de 20 enlaces que podríamos imaginar como brazos. Fabricamos proteínas mutantes, a las que les fuimos sacando cada uno de esos hipotéticos brazos (aminoácidos), para medir cuán afectada se veía la fuerza de interacción", cuenta Ignacio Sánchez, que es algo así como una inesperada contracara de la fuga de cerebros: oriundo de Zaragoza y doctorado en la Universidad de Basilea, Suiza, se unió al grupo argentino en 2006.

Luego, mediante un equipo (espectrofotómetro de flujo detenido), los científicos comprobaron cómo las modificaciones efectuadas a las proteínas afectaban la velocidad de la unión durante el estado de transición. "Para nuestra sorpresa, la velocidad de unión, durante el estado de interacción, está determinada por ciertas asociaciones denominadas «específicas», y de las que se pensaba que no eran las más importantes en la etapa inicial", relata con emoción Sánchez, cuyo análisis resultó decisivo en la interpretación de los resultados.

"Repetimos el experimento varias veces -continúa- porque nosotros mismos no podíamos creer que esas interacciones se produjeran primero, cuando todos esperaban que fueran las no específicas."

"Las velocidades con las cuales se forman los complejos ADN-proteína están finamente sintonizadas a través de millones de años de evolución", explica el doctor Claudio Grosman, profesor de Fisiología Molecular de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. "Estas velocidades son de suma importancia, porque en el interior de la célula, la formación y disociación del complejo proteína-ADN debe ocurrir en tiempos compatibles con el resto de los procesos celulares. Más rápido o más lento resulta, casi invariablemente, en enfermedad", agrega Grosman.

 

01/10/2008 10:02 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Nos quedamos fuera del desarrollo, porque no tenemos dinero para el billete de avión!!!

Comenzó otra "cumbre": la de los premios Nobel

Se reúnen y debaten con casi 600 jóvenes científicos del mundo
Martes 1 de julio de 2008 |

Según los organizadores, la única argentina seleccionada, Paula Villar, de la UBA y el Conicet, debió declinar la oportunidad por falta de fondos para el pasaje. La estadía y todas las actividades corren por cuenta de la Lindau Nobel Laureates Meetings Foundation.

LINDAU, Alemania.- Hasta el próximo viernes, esta idílica isla en miniatura ubicada donde confluyen las fronteras de Austria, Alemania y Suiza, en el lago Constanza, es también una confluencia de sabiduría, confraternidad y, por sobre todo, talento joven.

En su 58a. edición, el ciclo Encuentros con los Premios Nobel, que como todos los años organizan la Fundación y el Consejo de Lindau, reúne a 26 de esas estrellas de la ciencia y a 567 investigadores jóvenes sobresalientes llegados de 67 países. Durante los próximos días, el intercambio entre ambos grupos -en conferencias, paneles de discusión y charlas informales- será una posibilidad no sólo fascinante, sino también absolutamente única.

Las reuniones fueron inauguradas el domingo a la tarde, con una bienvenida de la también joven condesa Bettina Bernardotte de Wisburg. Su padre, Lennart, miembro de la familia real sueca, fue el creador de estos encuentros, hace más de medio siglo, con la idea de educar, inspirar e interconectar a jóvenes brillantes del mundo científico.

Este año, dedicado a la física, 200 son alemanes y el resto, llegados de los cinco continentes. Entre ellos, tres chilenos, siete brasileños y seis mexicanos, como Eduardo Gómez García, docente e investigador de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, a unos cientos de kilómetros de Ciudad de México.

Con sólo 32 años, Gómez García es becario de la Academia Mexicana de Ciencias. Está instalando un centro experimental en su facultad y planea "sacarle el jugo" a esta semana, entre otras cosas, entrando en contacto con el premio Nobel que trabaja en su campo de interés.

La Argentina, ausente

Según los organizadores, la única argentina seleccionada, Paula Villar, de la UBA y el Conicet, debió declinar la oportunidad por falta de fondos para el pasaje. La estadía y todas las actividades corren por cuenta de la Lindau Nobel Laureates Meetings Foundation.

Ayer a la mañana, muy temprano, las callecitas serpenteantes y salpicadas de flores de la isla se llenaron de jóvenes que caminaban hacia la Inselhalle, el luminoso edificio situado a orillas de un pequeño puerto de veleros, donde las conferencias empiezan a las 9 con puntualidad germana.

Los elegidos para la primera jornada pasaron revista a sus investigaciones y al trabajo que les valió el Premio Nobel, que en todos los casos surgió de una mirada al extraño comportamiento del zoológico subatómico.

Fueron Theodor Hänsch y John Hall, premiados en 2005 por sus desarrollos independientes de la espectroscopia de precisión basada en el láser; Peter Grünberg, que obtuvo el Premio Nobel en 2007 por descubrir la magnetorresistencia (que permitió albergar gigabytes en los discos duros de las computadoras); Klaus von Klitzing, premiado en 1985 por descubrir que a bajas temperaturas la resistencia eléctrica de un campo magnético no varía en forma continua, sino a través de una serie de saltos muy precisos; William Phillips, laureado en 1997 por desarrollar métodos para enfriar y atrapar átomos con el láser, e Ivar Giaever, que obtuvo el premio en 1973 por sus estudios sobre el "efecto túnel" y la superconductividad.

"La primera vez que vi a un premio Nobel, estaba a cien metros de distancia y no creí que podía acercarme -dijo Giaever, cuya presentación arrancó risas del auditorio-. Sin embargo, somos seres humanos."

Giaever contó que había nacido en Noruega, un país de poco más de cuatro millones de personas, y se había graduado como ingeniero mecánico.

De cómo ganar un Nobel

"En mi facultad -bromeó-, en ese tiempo éramos cien hombres; al año siguiente fueron 99 y una mujer. Ahora les voy a contar cómo un ingeniero mecánico de un pequeño país como el mío puede ganar el Premio Nobel. Primero, la suerte es un ingrediente necesario. Después, en Noruega, el 1 es la mejor nota y el 4, la peor. Pero en los Estados Unidos, el 4 es la mejor y el 1, la peor. Yo me saqué 4 en física y en matemática. Pero cuando me presenté a un trabajo en Norteamérica, mi jefe me entrevistó, miró mi diploma y pensó que debía ser muy bueno en física y matemática. Yo normalmente soy una persona muy honesta, pero no me pareció el momento adecuado para aclararlo. Luego tuve un excelente mentor y no entendía nada de lo que decía, pero como necesitaba un trabajo, pensé que era mejor hacerle caso "

Y acerca de la importancia del encuentro con las nuevas generaciones, agregó: "Es una oportunidad magnífica. Si Einstein, el más grande de los nuestros, no hubiera vivido, hoy sabríamos exactamente lo mismo. Nosotros no somos importantes. La ciencia lo es".

Por Nora Bär
Enviada especial

Diez vacantes

  • Por su tamaño, la Argentina tendría derecho a 10 plazas en estas reuniones. El Consejo de Encuentros con los Nobel en Lindau tiene acuerdos con las academias de ciencia de más de 42 países para que éstas organicen la competencia nacional que seleccionará los aspirantes. Los participantes se eligen por una revisión por pares. Más información o acceso a las conferencias en www.nobel-lindau.de
01/07/2008 09:11 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

En las becas Guggenheim, otra vez la Argentina fue primera

Las recibirán trece científicos y artistas de nuestro país; Brasil obtuvo nueve

Viernes 13 de junio de 2008

Como viene sucediendo desde hace unos años, recorrer la lista de becarios del Caribe y América latina que acaba de dar a conocer la John Simon Guggenheim Foundation es estimulante: de los 36 galardones que en esta edición otorga para la región, 13 fueron a manos de científicos y artistas argentinos. Es el número más alto entre los países del área, seguido por Brasil, con 9, México, con 5, Chile, con 3, Perú, con 2, y Colombia, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, con uno cada uno.

El jurado, que como un hecho inusual para esas latitudes desde hace cuatro años es presidido también por un argentino, el doctor Guillermo Jaim Etcheverry, se reunió en Nueva York a principios de mayo y tuvo que evaluar 569 postulaciones. "Cada uno de nosotros toma un conjunto de campos y analiza las presentaciones y los juicios de los árbitros -cuenta-. Siempre es muy difícil, porque los candidatos son todos muy buenos y de importante trayectoria."

Jaim Etcheverry atribuye el éxito de los argentinos, entre otras cosas, a la larga tradición de excelencia de la ciencia local. Pero advierte: "Brasil y Chile están creciendo, de modo que si no se hacen las inversiones necesarias, en el futuro el balance puede cambiar".

La beca Guggenheim es una de las distinciones más preciadas del mundo del pensamiento y un gran estímulo para creadores que ya tienen una carrera destacada. Uno de ellos es Fernando Pitossi, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, investigador del Conicet y director del Laboratorio de Terapias Regenerativas y Protectoras del Sistema Nervioso del Instituto Leloir. Junto con su grupo, estudia las células madre neurales en busca de posibles tratamientos regenerativos y protectores de las neuronas, con especial interés en el mal de Parkinson. El equipo intenta transferir genes a células o regiones específicas del cerebro de roedores "a bordo" de virus modificados, para aumentar la capacidad regenerativa.

La línea de trabajo de Fernando Goldbaum, actual director de la Fundación Leloir, se orienta al estudio del rol de ciertas vitaminas y proteínas que sensan la luz en la bacteria Brucella (causante de la brucelosis) y en la Rhizobium (que genera nódulos en las plantas). " Brucella y Rhizobium son patógenos muy relacionados evolutivamente", cuenta Goldbaum, que utilizará la beca para hacer experimentos biofísicos en su tema de estudio.

Otro de los premiados es Daniel de Florian,profesor de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBAquetrabaja en física de altas energías . " Estoy interesado en la búsqueda del bosón de Higgs [una hipotética partícula elemental masiva cuya existencia predice el modelo estándar de la física, pero que hasta ahora no fue observada] en el colisionador LHC", explica. De Florian viajará a trabajar en varios centros de investigación de punta, como el CERN y el Laboratorio de Brookhaven.

Gustavo Murer también está de festejo. El investigador del Conicet explora el intercambio de información entre la corteza cerebral y otras estructuras conocidas como "ganglios de la base", del que dependen funciones cerebrales básicas vinculadas con lo social. "Esta coordinación depende en gran medida de un neurotransmisor: la dopamina -explica-. Nosotros nos centramos en los mecanismos que coordinan poblaciones de neuronas cerebrales involucradas en la actividad motriz y la adquisición de hábitos conductuales en la enfermedad de Parkinson." Murer utilizará la beca para entender la maduración de estos circuitos neuronales durante la infancia y adolescencia. "Creemos que esto puede ayudar a comprender el origen de diversos trastornos neuropsiquiátricos, como el síndrome de hiperactividad o la esquizofrenia."

Roberto Salvarezza, del Instituto de Investigaciones Físico-Químicas, Teóricas y Aplicadas, estudia uno de los métodos más interesantes para construir dispositivos en escalas infinitesimales: el autoensamblado molecular. "En esta estrategia las moléculas se organizan espontáneamente en sistemas de mayor complejidad -explica-. Nosotros la utilizamos para la construcción de sensores, biosensores, catalizadores, dispositivos optoelectrónicos y para biorreconocimiento."

Mirta Aranguren, investigadora del Conicet en la Universidad de Mar del Plata, trabaja en compuestos poliméricos. "Estudio polímeros que «recuerdan» su forma original después de ser deformados y son capaces de recuperarla cuando se les aplica un estímulo externo [en este caso, temperatura]", dice. También fueron premiados Ana María Parma, del Centro Nacional Patagónico del Conicet (que estudia el manejo artesanal de pesquerías), los economistas Leonardo Gasparini y Pablo Gerchunoff, la politicóloga Catalina Smulovitz, Florencia Garramuño, investigadora del Conicet y directora del Programa de Cultura Brasileña de la Universidad San Andrés, Nora Domínguez, profesora de teoría literaria, y el compositor de música contemporánea Esteban Benzecry, residente en París.

Por Nora Bär
De la Redacción de LA NACION

13/06/2008 09:28 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Antonio Damasio: El cerebro, teatro de las emociones

Eduard Punset, entrevista a Antonio Damasio un referente mundial en neurociencias.
Smartplanet con autorización para IntraMed - Smartplanet.es

Antonio Damasio es uno de los pioneros en este tipo de investigaciones y una de las personas con más autoridad en el mundo para hablar sobre el tema. En esta charla con Eduard Punset, aborda desde la fisiología neuronal de las emociones hasta las consecuencias de ello para la educación.

Antonio Damasio es profesor de la cátedra David Dornsife de neurociencia, neurología y psicología en la Universidad de Southern California donde también dirige el Instituto de Cerebro y Creatividad. En 2005, ganó el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica. Es autor de libros muy aclamados como La sensación de lo que ocurre, El error de Descartes o En busca de Spinoza: neurología de la emoción y los sentimientos.

Eduardo Punset Casals (Barcelona, 1936) es abogado, economista y comunicador científico. Es licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid y máster en Ciencias Económicas por la Universidad de Londres. Actualmente, es profesor de "Ciencia, Tecnología y Sociedad" en la Facultad de Economía del Instituto Químico de Sarrià (Universidad Ramon Llull). También es director y presentador del programa de divulgación científica "REDES" de TVE, presidente de la productora de contenidos audiovisuales científicos smartplanet y autor de varios libros cuyo principal objetivo es la divulgación del conocimiento científico.

Entrevista

Eduard Punset: Dices que los sentimientos son esquivos, pero también que las emociones preceden  a los sentimientos. Lo que afirmas, en realidad, es que las emociones son muy importantes. Y es increíble ver, si miramos a nuestro alrededor, lo poco que se sabe sobre las emociones.

Antonio Damasio: ¡Es cierto!

EP: En las escuelas… en las instituciones… por ejemplo, en un estadio de fútbol, a veces podemos encontrar racismo, puro racismo; y nadie le ha dicho a esa gente que detectar las diferencias, en el pasado remoto, en nuestros antepasados, era fundamental y probablemente necesario, pero que la situación hoy en día ha cambiado. Tras reflexionar tanto sobre las emociones y los sentimientos, ¿consideras que estamos todavía en una especie de desierto?

AD: Bueno, estamos en un terreno menos desértico que hace diez años. Creo que el hecho de que sepamos muchísimo más hoy en día sobre la biología neuronal de las emociones y los sentimientos nos ha colocado en una posición distinta. El problema al que nos enfrentamos ahora es trasladar nuestro conocimiento, nuestro conocimiento científico, al público general, y también a la formulación de políticas. Es necesario que los líderes políticos y educativos lleguen a entender lo importante que son los conocimientos sobre la emoción y el sentimiento, porque muchas de las reacciones que consideramos tan enfermas, tan patológicas, en nuestra sociedad, tienen que ver con las emociones, principalmente con las emociones sociales. Y con la facilidad con la que se desencadenan esas emociones sociales... y la manera en la que conducen a un conflicto social. 

La reflexión sobre las emociones es un campo menos desértico que
hace diez años, Damasio explica a Punset. (Fuente:
smartplanet)

Si dese obtener esta nota, por favor sírvase enviarnos un correo solicitándola.

¡GRACIAS!

05/05/2008 10:37 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Con la muerte de Wheeler y Lorenz, la ciencia pierde a dos gigantes

Viernes 18 de abril de 2008 | Publicado en la Edición impresa de La Nación
 
NUEVA YORK (The New York Times) .- John A. Wheeler, un físico visionario que ayudó a desarrollar la teoría de la fisión nuclear, les dio a los agujeros negros su nombre y discutió acerca de la naturaleza de la realidad con Albert Einstein y Niels Bohr, murió en la mañana del domingo último por una neumonía en su casa de Hightstown, Nueva Jersey, a los 96 años.

Edward N. Lorenz, meteorólogo que mientras trataba de desarrollar un método para predecir el tiempo con computadoras creó la teoría del caos, falleció anteayer en su casa de Cambridge, Massachusetts, a los 90 años.

Ambos fueron figuras descollantes de la ciencia del siglo XX.

 
El "superhéroe" de la física

Wheeler era un profesor joven en 1939 cuando el físico danés Niels Bohr llegó a los Estados Unidos y le confió que unos científicos alemanes habían tenido éxito en la fisión de átomos de uranio. En pocas semanas, él y Bohr habían delineado una teoría de cómo funcionaba la fisión nuclear.

Como profesor en Princeton y luego en la Universidad de Texas en Austin, Wheeler estableció la agenda para generaciones de físicos teóricos, utilizando la metáfora tan efectivamente como el cálculo para capturar la imaginación de sus estudiantes y colegas, y para plantear preguntas que, con sus mentes ardientes, los enviarían a las barricadas a confrontar con la naturaleza.

Max Tegmark, cosmólogo del Instituto Tecnológico de Massachusetts, dijo de Wheeler: "Para mí, fue el último titán, el único superhéroe de la física que todavía se sostiene".

Con su liderazgo, Princeton se transformó en el más importante centro de investigación de la teoría general de la relatividad, un campo de investigación que estaba moribundo por su escasa conexión con los experimentos.

"El rejuveneció la relatividad general; la convirtió en un tema experimental y la sacó de la órbita de los matemáticos", dijo Freeman Dyson, teórico del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde hoy trabaja el físico argentino Juan Maldacena.

Entre los estudiantes de Wheeler estaba Richard Feynman, del Instituto Tecnológico de California, cuyo trabajo sobre una sugerencia aparentemente insensata de Wheeler lo condujo a un Premio Nobel. También Hugh Everett, cuya tesis en mecánica cuántica con la dirección de Wheeler sugirió la posibilidad de que existieran universos paralelos que se cruzaran y se dividieran continuamente, noción que Bryce DeWitt, de la Universidad de Texas en Austin, denominó "muchos mundos" y que se ha transformado en uno de los temas favoritos de muchos cosmólogos tanto como de escritores de ciencia ficción.

Recordando sus días de estudiante, Feynman dijo una vez: "Algunos creen que Wheeler se volvió loco en sus últimos años, pero siempre estuvo loco".

John Archibald Wheeler había nacido el 9 de julio de 1911 en Jacksonville, Florida. Fue el hijo mayor de una familia de bibliotecarios y obtuvo su doctorado en la Universidad Johns Hopkins a los 21 años. Un año después, tras comprometerse con una vieja amiga, Janette Hegner, después de sólo tres citas, viajó a Copenhague a trabajar con Bohr, padre de la revolución cuántica que había conmovido los cimientos de la ciencia moderna con afirmaciones paradójicas sobre la naturaleza de la realidad. Participante del Proyecto Manhattan, lamentó no haber podido cambiar el curso de la guerra para salvar a su hermano Joe, que murió en combate en Italia, en 1944.

Fueron Wheeler y un estudiante, Hartland Snyder, quienes sugirieron que las ecuaciones de Einstein encerraban una predicción apocalíptica. Sugirieron que una estrella de suficiente masa podría colapsar en un punto tan denso que ni siquiera la luz podría escapar. En el centro, el espacio estaría infinitamente curvado y la materia sería infinitamente densa, un aparente absurdo conocido como "singularidad".

Durante una conferencia en Nueva York, en 1967, Wheeler acuñó el nombre de "agujero negro" para designar esta dramática posibilidad para la estrella y para la física. Pero sus contribuciones fueron innumerables. En su cumpleaños número 90, Dyson dijo que Wheeler fue en parte un "maestro artesano" que decodificó la fisión nuclear y, en parte, poeta. "El poético Wheeler es un profeta -dijo- que como Moisés mira hacia la tierra prometida que algún día su pueblo heredará."

Wheeler tuvo también una vida familiar plena, junto a su esposa, que murió hace un año, tres hijos, ocho nietos, 16 bisnietos, seis tataranietos y 11 choznos.


El "padre" del caos

Al descubrir el caos determinístico, Edward Lorenz estableció un principio que "influyó profundamente en un amplio rango de ciencias y le abrió la puerta a uno de los más dramáticos cambios en la visión humana de la naturaleza desde Isaac Newton", dijo un comité que le otorgó en 1991 el Premio Kyoto a las ciencias básicas.

Lorenz es conocido por la noción del "efecto mariposa", la idea de que una pequeña perturbación como el aletear de las alas de una mariposa puede tener enormes consecuencias.

Tal como cuenta James Gleick en el libro Chaos , su descubrimiento accidental del caos se produjo en el invierno de 1961. Lorenz estaba realizando simulaciones del tiempo utilizando un simple modelo de computadora. Un día quiso repetir una de las simulaciones por más tiempo, pero en lugar de repetirla entera, comenzó la segunda por la mitad. El programa que utilizó era el mismo, de modo que los patrones de la segunda simulación deberían haber resultado exactamente iguales a la primera. Sin embargo, las dos trayectorias meteorológicas rápidamente divergieron, siguiendo caminos completamente diferentes.

Al principio, él pensó que la computadora estaba funcionando mal. Después se dio cuenta de que no había ingresado bien las condiciones iniciales. Los números tenían una discrepancia de sólo el 0,1%, pero incluso esa pequeñísima divergencia había cambiado completamente el resultado final.

Lorenz se dio cuenta de que, en asuntos climáticos, la predicción perfecta era una fantasía. Un pronóstico perfecto requeriría no sólo un modelo perfecto, sino también conocimiento perfecto del viento, la temperatura, la humedad y otras condiciones de todo el mundo en el mismo momento. Incluso una pequeña discrepancia podría conducir a pronósticos completamente distintos.

Lorenz publicó sus hallazgos en 1963. "El trabajo que escribió es una obra maestra de claridad acerca de por qué el tiempo es impredecible", dijo Doyne Farmer, profesor del Instituto Santa Fe en Nuevo México. El año siguiente, Lorenz publicó otro trabajo que describía cómo un pequeño cambio en los parámetros de un modelo podía producir comportamientos completamente diferentes, transformando eventos regulares, periódicos, en un patrón caótico.

Durante una reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, en 1972, dio una charla con un título que capturó la esencia de sus ideas: "Predictibilidad: ¿puede el aletear de una mariposa en Brasil desatar un tornado en Texas?".

Lorenz no fue el primero en tropezar con el caos. A fines del siglo XIX, el matemático francés Henri Poincaré mostró que la danza gravitatoria de tres cuerpos celestes era tan compleja que resultaba imposible de calcular, aunque las ecuaciones que describen el movimiento parezcan simples. Pero las ideas de Poincaré no fueron reconocidas en su tiempo. Los trabajos de Lorenz atrajeron poca atención hasta mediados de 1970.

Nacido en 1917, en West Hartford, Connecticut, Edward Norton Lorenz se recibió de licenciado en matemática en el Dartmouth College y recibió un máster en matemática de la Universidad de Harvard. Fue miembro del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Tuvo dos hijas, un hijo y cuatro nietos.

Lorenz permaneció activo casi hasta el final de su vida, investigando y realizando actividades al aire libre. "Hace dos semanas y media hizo una excursión y hace una terminó un trabajo con un colega", contó su hija, Cheryl.

 

28/04/2008 16:02 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

"Mi cerebro funciona mejor que cuando tenía veinte años. Decidí usarlo más justamente en la última etapa del camino: pienso todo el tiempo y me ayuda la pasión que siento por mi trabajo"

Rita Levi Montalcini, reconocida por el descubrimiento del factor de crecimiento, trabaja todos los días

Domingo 27 de abril de 2008
ROMA.- Noventa y nueve años no son nada para Rita Levi Montalcini.

La famosa científica italiana, ganadora del Nobel de Medicina en 1986, cumplió 99 años el 22 de abril último, con la misma energía y juventud mental de siempre. De hecho, salvo las felicitaciones de las más altas personalidades institucionales del país, no tuvo festejos, sino que pasó su día de cumpleaños como siempre, trabajando en su laboratorio de esta capital.

"¿Dónde podría pasar momentos mejores?", se preguntó esta mujer extraordinaria ante los periodistas, frente a quienes reveló que fueron el "compromiso" y el "optimismo" el secreto para alcanzar el siglo de vida.

"Mi cerebro funciona mejor que cuando tenía veinte años. Decidí usarlo más justamente en la última etapa del camino: pienso todo el tiempo y me ayuda la pasión que siento por mi trabajo", dijo la neuróloga en una entrevista al diario La Repubblica.

Cabello blanco, ojos azules, cuerpo menudo y siempre muy elegante -al estilo piamontés-, Rita Levi Montalcini nunca les dio importancia ni a la edad ni a los aniversarios. Más allá de que el paso de los años la obligó a llevar un audífono y a necesitar de una videolupa para leer, nunca tuvo una enfermedad grave. Y sigue convencida de que todo depende de ese órgano magnífico que es el cerebro. "Si uno lo cultiva, funciona. Si uno lo abandona y lo jubila, se debilita. Su plasticidad es formidable y es por esto que hay que seguir pensando", aseguró hace años.

No por nada, a los 99 sigue más que activa. Todos los días trabaja en su laboratorio del Instituto Europeo de Investigación del Cerebro (Ebri), que fundó hace tres años. Además, escribe libros, da conferencias y, como "mujer de izquierda" -como se definió en distintas ocasiones-, cuando es necesario va al Senado. Por su carrera científica y social, el presidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, la nombró en 2001 senadora vitalicia.

Pero esto no es todo. Sigue comprometida con la promoción de la importancia de la ciencia en la sociedad, en la defensa del papel de la mujer en este campo y la mejora de las condiciones para los jóvenes investigadores en Italia. Además, está involucrada en otras causas sociales o humanitarias, como la igualdad para la mujer y la alfabetización de Africa.

Nacida el 22 de abril de 1909 en el seno de una familia judía de Turín, después de haber estudiado medicina en la universidad de esa ciudad, comenzó a investigar con su maestro, Giuseppe Levi, el sistema nervioso. Las leyes raciales del régimen de Benito Mussolini -aliado de Hitler-, en 1938 hicieron que emigrara a Bélgica, al Instituto de Neurología de Bruselas.

Durante la II Guerra Mundial, no obstante, regresó a Turín. Cerca de su ciudad, en las colinas de Asti, montó un laboratorio en un cuarto de su casa, donde comenzó una investigación sobre el desarrollo del sistema nervioso en los embriones de pollo.

Terminada la guerra, en 1947 aceptó una invitación para seguir sus investigaciones en la Universidad de Washington, en St. Louis, donde se quedó hasta 1977. Fue allí, en 1951, cuando observó por primera vez qué producía el trasplante de un tumor de ratón en el sistema nervioso del embrión de un pollito. El descubrimiento, que le valió el Nobel de Medicina en 1986 con el químico estadounidense Stanley Cohen, no fue, sino el llamado factor de crecimiento nervioso (NGF).

"Este descubrimiento al comienzo de los años cincuenta es un ejemplo fascinante de cómo un observador agudo puede extraer hipótesis válidas de un aparente caos. Antes, los neurobiólogos no tenían idea de qué procesos intervenían en la enervación de órganos y tejidos", puede leerse en los fundamentos del otorgamiento del Premio Nobel.

Levi Montalcini, que sigue investigando este tema, suele contar que llegó a los honores de Estocolmo por su "optimismo" y sus "ganas de trabajar". Ella, que con orgullo llama al NGF su "hijo único", nunca se casó ni tuvo hijos por convencimiento.

"Juro que a los tres años decidí que nunca iba a casarme ni a tener hijos al ver la relación victoriana que subordinaba mi madre a mi padre -reveló en una entrevista-. En esa época, nacer mujer era tener impresa sobre la piel un signo de inferioridad. Además, fui testigo de demasiados matrimonios poco afortunados, que aún veo, y vidas tristes y vacías."

Y contó una anécdota que protagonizó cuando vivía en los Estados Unidos, cuando una señora se le acercó durante una recepción para preguntarle si su esposo también integraba la Academia Nacional de Ciencias. Y ella le contestó: "Soy mi propio esposo".

Por Elisabetta Piqué
Corresponsal en Italia para La Nación

28/04/2008 10:25 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Innovación en Argentina

 

LO ULTIMO EN  SOFTWARE
 
El 16 de abril en el Paseo La Plaza se realizó con carácter gratuito, UPDATE 08 el evento para desarrolladores más importante de la región con más de 2.200 inscriptos. Estuvo dirigido a arquitectos, desarrolladores y técnicos, líderes de proyecto, profesionales independientes  y gerentes de IT que pudieron actualizarse con los últimos avances en la tecnología de software.
“UPDATE’08 tuvo el objetivo de transmitir conocimiento y brindar capacitación masiva a los asistentes, y se lo organizó como parte de la responsabilidad que tenemos como empresa”, señaló Gustavo Guaragna, CEO de Snoop Consulting. Agregando “Es nuestra forma de dar las gracias a la comunidad que nos hizo crecer. Queremos que sea el evento para desarrolladores más importante del año”.
Paralelamente, en el mismo predio se llevó a cabo el UPDATE 4 CIO’s, evento de negocios y tecnología exclusivo para CIOS, directores, gerentes y líderes. Allí se realizaron conferencias y paneles de discusión a cargo de especialistas con el fin de evaluar el modo en que las tecnologías de la información satisfacen las necesidades actuales de los negocios. 
Giselle Zarlenga 

23/04/2008 10:07 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

La mente toma decisiones antes de que se sea consciente de ello

Una serie de patrones de actividad cerebral se activan diez segundos antes de que la persona elija conscientemente.

¿Qué película ver hoy? ¿Qué pedir de postre en un restaurante? Todo apunta a que la mente tiene la respuesta mucho antes de que seamos conscientes de ello. Un grupo de investigadores ha descubierto que unos diez segundos antes de saber que se toma una decisión, se activan una serie de patrones en el cerebro que determinan la elección final, según un artículo publicado esta semana en la edición digital de Nature Neuroscience.

En 1980, el psicólogo Benjamín Libet, de la Universidad de California en San Francisco, descubrió que varios cientos de milisegundos antes de que una persona pensase en presionar un botón, ya se habían activado áreas del cerebro relacionadas con dicho movimiento. Entonces, ese margen de tiempo era tan diminuto que se consideró que podría tratarse de un error, ya que reflejaría que el cerebro se estaba preparando para tomar la decisión, más que haberla tomado ya. “Este estudio fue probablemente el más debatido en el campo de la neurociencia”, asegura, en declaraciones recogidas por la web ScienceNOW, el científico John Dylan Haynes de la Universidad alemana Charité-Universitätsmedizin en Berlín, que ha dirigido el estudio.

Para resolver todas estas dudas, Haynes y su grupo de científicos se embarcaron en un nuevo experimento, cuyos resultados podrían abrir la puerta a aplicaciones prácticas con pacientes con esquizofrenia o trastornos de movilidad. Pidieron a 14 personas que se sometiesen a pruebas de resonancia con un escáner. El experimento permitió a los científicos registrar más regiones cerebrales que Libet, al ordenar a los individuos que escogiesen entre pulsar un botón a su derecha o a su izquierda.

Patrones en la corteza frontopolar

Los investigadores buscaron si se producían cambios en el cerebro que determinasen la decisión final. En una parte del cerebro llamada corteza frontopolar -vinculada con procesos muy complejos- apareció un patrón de actividad que predijo la decisión con un 60% de exactitud y se produjo diez segundos antes de la elección consciente, según detallan en el estudio los investigadores.

“No esperábamos registrar tanto margen de tiempo”, señaló Haynes. “Aunque las predicciones no fueron perfectas, vimos que no hay mucho tiempo para que entre en juego el libre albedrío. El resultado final de una decisión está relacionado directamente con la actividad cerebral mucho antes del momento en el que sientes que tomas la decisión”, agregó Haynes, que espera que la investigación se extienda a decisiones más realistas, como qué beber o a qué jugar.

El neurocientífico cognitivo de la Universidad británica de Oxford en el Reino Unido, Dich Passingham, asegura en ScienceNOW que el artículo aclara una de las mayores preocupaciones del experimento original de Libet: “Esta actividad que sucede antes es, no sólo una preparación general, sino una decisión apropiada”.

Fuente: Intramed y diario El País - España

22/04/2008 11:10 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Cosas bien hechas

Por Nora Bär para LA NACIÓN

01-04-2008 

En medio de tantos desencuentros, uno se siente tentado de mirar la otra cara de la moneda: hay cosas que los argentinos hicimos y estamos haciendo bien.

Una de ellas acaba de cumplir medio siglo. Es el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (el INTI), creado para apoyar el desarrollo de una industria en esos momentos incipiente y promover la sustitución de importaciones.

Después de cinco décadas -y de superar contratiempos fenomenales-, el INTI ofrece una imagen francamente revitalizada. Si empezó impulsando las compañías metalmecánicas y automotrices (en esas épocas se financiaba con un impuesto del 0,25% a los créditos otorgados a la industria), hoy su acción no sólo se multiplicó en diversidad, sino también en alcance.

Después de sobrevivir a las reducciones de presupuesto y a las políticas de retiros voluntarios, a la falta de recursos y el congelamiento de vacantes que hizo perder a toda una generación de tecnólogos, el INTI hoy tiene 30 centros en 13 de las 24 provincias del país y 1800 orgullosos ingenieros, investigadores y técnicos que ofrecen servicios a más de 7000 empresas de todo tamaño y al propio Estado.

De programas desarrollados o alentados por el INTI surgieron sólo en los últimos años un deshidratador solar para pequeños productores, pintura con nanopartículas bactericidas para hospitales, toda una serie de dispositivos de ayuda para discapacitados, una estufa económica de leña no contaminante... El INTI, además, no tiene problemas de asesorar a pequeños productores -encuentra soluciones a problemas comunitarios, como la fabricación de pan sin sustancias nocivas- ni de ofrecer su opinión técnica en temas que agitan la vida nacional, como la salud pública, el ahorro energético, el conflicto con la papelera de Uruguay o el problema del campo. Representa, seguramente, uno de los ejemplos más logrados de transferencia del saber técnico y científico a la sociedad.

Y hablando de cosas bien hechas: mañana se firmará un memorando de entendimiento entre el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Universidad de Oxford. El acuerdo -al que se llega gracias a las gestiones del doctor Fernando Audebert, investigador del Conicet y director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la UBA- permitirá promover programas de investigación y desarrollo conjuntos para fomentar la creación de empresas de alto valor agregado.

La noticia resulta verdaderamente estimulante si se tiene en cuenta que un acuerdo previo con la Facultad de Ingeniería de la UBA ya dio lugar al desarrollo y patentamiento de aleaciones de aluminio tan resistentes como el titanio y que ya despertaron el interés de empresas como Rolls Royce.

Es bueno que estas cosas bien hechas también se conozcan...

03/04/2008 19:29 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Una mujer al frente del Conicet

Miércoles 26 de marzo de 2008 - La Nación

Si todo sigue como está planeado, después de medio siglo el Conicet, la institución creada por el doctor Bernardo Houssay, por primera vez será presidido por una mujer.

La candidata oficial para reemplazar al actual presidente, el doctor Eduardo Charreau, es la doctora Marta Rovira, que cursó estudios en el Lenguas Vivas (igual que su hija y su nieto), egresó como física de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, se doctoró en la Argentina y durante siete años (hasta hace tres) dirigió el Instituto de Astronomía y Física del Espacio. Allí investigó además los fenómenos que se dan en la superficie y la atmósfera en el Sol.

Rovira, que también presidió la Asociación Latinoamericana de Geofísica Espacial y (durante dos períodos) la Asociación Argentina de Astronomía, conoce bien el Conicet desde hace más de tres décadas. Ingresó en 1977, después de pasar por la Comisión Nacional de Estudios Geoheliofísicos. Pero aún así la tarea que tiene por delante no es sencilla: deberá responder a las necesidades de 5216 investigadores y 2700 técnicos que trabajan en 123 centros de investigación en los que se producen anualmente 6000 trabajos publicados en revistas especializadas -un volumen equivalente a casi el 75% de la producción científica nacional, generado con el 23% del presupuesto y el 25% de los recursos humanos del sistema público de ciencia y tecnología-.

Entre los temas que ya la preocupan figura el aumento de presupuesto ("Es importante que tengamos más dinero para distribuir", afirma); la incorporación de más evaluadores extranjeros ("Como en el país hay algunas comunidades que son muy chicas, a veces es difícil encontrar especialistas independientes para evaluar los trabajos"); y muy especialmente el aumento de sueldos que, subraya, a estas alturas quedaron muy rezagados.

Por otro lado, reconoce que "las cosas están mucho mejor que cuando comenzó la actual gestión". "Unos años antes, hubo gente que hasta quería cerrar el Conicet -recuerda-. Ahora a nadie se le pasaría por la cabeza..."

Una mujer al frente del Conicet es un hito. Pero Rovira, que con 63 años (y la vitalidad de una persona décadas más joven) conoció épocas más difíciles para la participación femenina en la vida científica, no le da mucha importancia.

"Aunque hubo una época en que le dediqué tiempo a los chicos (tiene dos, una hija y un hijo) y en el que, por ejemplo, no viajaba, nunca me sentí discriminada -afirma-. El hombre, me parece, en general tiene más tiempo para dedicarle a la profesión, pero siempre me sentí muy cómoda."

¿Se esperaba este ofrecimiento? "No, para nada -asegura-. Uno no hace carrera para este cargo..." No importa. Ahora tiene la oportunidad de hacer historia.

01/04/2008 19:08 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Investigadoras argentinas develan un misterio de los relojes biológicos

Las neuronas que los gobiernan se "abren" de día y se "cierran" de noche

Miércoles 26 de marzo de 2008 - La Nación
(Agencia CyTA).- Las ramificaciones de las neuronas de una zona del cerebro de la mosca Drosophila melanogaster se "abren" y se "cierran" en diferentes momentos del día controladas por un mecanismo interno que parece tener la misma precisión que los mejores relojes suizos. El descubrimiento, realizado por investigadoras argentinas, se publica PLOS Biology y abre el camino para profundizar el conocimiento sobre ese fenómeno poco conocido.

El reloj biológico es un mecanismo que coordina diferentes procesos fisiológicos y comportamientos complejos de los seres vivos de manera rítmica, en sintonía con claves ambientales como la luz y la oscuridad. Por ejemplo, regula los ciclos de actividad y descanso de la mosca utilizada como modelo de estudio, entre otras razones, por su semejanza con las fases de sueño y vigilia humanas. No hay un único reloj: están presentes en circuitos neuronales del cerebro y también en otros tejidos del cuerpo que se comunican entre sí.

"El reloj se pone en hora diariamente, y a su vez con la información del ambiente es capaz de decirle al organismo cuál es el mejor momento para realizar determinadas actividades", explicó Fernanda Ceriani, líder del trabajo y directora del Laboratorio de Genética del Comportamiento de la Fundación Instituto Leloir. Participaron también María de la Paz Fernández y Jimena Berni, del mismo Instituto. Todas pertenecen al Conicet.

El descubrimiento fue toda una sorpresa. Las investigadoras estaban estudiando otros fenómenos en el cerebro de la mosca. A partir de la observación de imágenes obtenidas mediante equipos de alta complejidad, notaron un cambio morfológico en los axones de las neuronas laterales ventrales, o LNv.

Al ritmo del reloj

Por la mañana, las "arborizaciones" de esas neuronas tienen un alto grado de ramificación, y a la noche adoptan una conformación cerrada. Si bien el fenómeno ha sido reconocido en otros contextos, como procesos de desarrollo, diferenciación sexual y aprendizaje, nunca se había demostrado que funcionara de manera circadiana (repitiéndose diariamente cada 24 horas).

"La demostración de que estos cambios persisten en condiciones constantes de laboratorio, y que dependen de la maquinaria molecular del reloj de la Drosophila, sugiere que esa plasticidad neuronal constituye un componente crítico de la forma en que el reloj comunica su tiempo al resto del cerebro", destacó Horacio de la Iglesia, experto mundial en cronobiología.

Para De la Iglesia, que es docente e investigador del Departamento de Biología de la Universidad de Washington en Seattle, Estados Unidos, el descubrimiento agrega un nivel de complejidad mayor a la forma en que las "neuronas reloj" se comunican entre ellas y comunican su tiempo al resto del organismo. Asimismo, abre un horizonte nuevo de preguntas, que "reorientará a varios laboratorios que estudian los ritmos circadianos en el mundo".

Trabajo en equipo

Existen varios grupos de neuronas que participan en el circuito del reloj biológico. Las LNv integran el de mayor jerarquía porque dirigen el ritmo de los demás grupos. Son las responsables de liberar un neuropéptido [sustancia que permite que las neuronas se comuniquen entre sí] denominado PDF hacia una región del cerebro de la mosca, el protocerebro dorsal.

Hasta ahora, lo único que se sabía es que al fallar la producción de PDF, las moscas se vuelven arrítmicas (no logran tener fases de actividad y descanso alternadamente). El equipo descubrió que las neuronas LNv son protagonistas también porque cambian ellas mismas el ritmo del reloj.

¿Cómo llegaron a la conclusión de que el fenómeno es regulado por el reloj biológico? Primero, observaron que ocurría en moscas silvestres que viven en ciclos diurnos, con períodos de 12 horas de luz, seguidos de 12 horas de oscuridad. Luego, confirmaron que también ocurría en moscas que viven en oscuridad completa, y así demostraron que el proceso no depende de las variables ambientales. Finalmente, comprobaron que no sucedía en moscas "arrítmicas".

"Lo maravilloso es que se trata de un circuito que está conectándose y desconectándose en momentos distintos del día. Es un montón de trabajo", destacó Ceriani. Una de las hipótesis que baraja el equipo de Ceriani para explicarlo es que el mismo regula la actividad eléctrica en distintos momentos del día, e influye en la información que deriva en los ciclos de sueño y vigilia.

Por Laura García Oviedo
Para LA NACION

01/04/2008 19:07 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Fortunato Benaím, ciudadano ilustre

Una ley de la Legislatura porteña designó ayer ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires al eminente especialista en quemaduras Fortunato Benaím.

El doctor Benaím se encontró con su destino dos años después de recibirse de médico, en 1947. Un incendio en el barrio de La Boca había desfigurado los rostros de toda una familia. Fue un jefe del hospital Argerich el que le ordenó que se ocupara de ellos y allí comenzó una trayectoria inigualable.
 Después de estudiar en los Estados Unidos, Benaím volvió a la Argentina y trabajó durante 28 años en el Instituto de Quemados. En 1981 creó la fundación que lleva su nombre, donde en 1989 se desarrolló el primer banco de piel del país, que procesa y almacena tejido de donantes cadavéricos. Tres años más tarde, en 1992, Benaím realizó con su equipo el primer cultivo de células de la capa superficial de la piel de los propios pacientes. Y en 1999 utilizó por primera vez la piel artificial. Titular de la cátedra Quemaduras y Cirugía Reparadora de sus Secuelas, de la Universidad del Salvador, actualmente está realizando el estudio multicéntrico "Epidemiología de las Quemaduras en la Argentina" y, en cooperación con el Conicet, un estudio experimental para crear un nuevo medicamento para el tratamiento de las quemaduras. Entre sus múltiples iniciativas se destaca la que encara desde 2003 en escuelas primarias. Allí presenta la comedia musical Lo prudente no quita lo valiente , cuyo argumento motiva a los escolares a preparar trabajos individuales sobre cómo prevenir las quemaduras.
14/03/2008 13:46 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Programa para planificar la carrera

Está destinado a científicas

Viernes 7 de marzo de 2008
Aunque es indudable que las "muchachas" recorrieron un largo camino desde aquellos oscuros días de 1911 en que se proclamó el Día Internacional de la Mujer, que se celebra mañana, la mayoría no cree haber llegado a la meta: una sociedad equitativa para hombres y mujeres.

Gloria Bonder, titular de la Cátedra Regional Unesco, Mujer, Ciencia y Tecnología en América latina, tiene una propuesta: "Los temas tradicionales siguen vigentes (violencia, igualdad de salario, oportunidades educativas), pero hay que incorporar otros a la agenda de las reivindicaciones femeninas -dice-. Tenemos que empezar a mirar de qué manera participan las mujeres en la construcción del mundo. Por eso estamos abocadas no sólo a investigar qué pasa, sino también a desarrollar actividades concretas que las ayuden a participar en plenitud."

Con esta idea en mente, hace dos años Bonder desarrolló junto con un equipo multidisciplinario el Programa Virtual de Investigación y Formación para Investigadoras Latinoamericanas en Ciencias de la Salud, una plataforma de e-learning que pretende ayudarlas a planificar su carrera, desarrollar un liderazgo transformador e integrar el análisis de género en la investigación (informes: catunesco@ flacso.org.ar ).

"Las mujeres tendemos a asumir el rol de «buena alumna» -explica Bonder-. Pensamos: «Como soy buena investigadora, me va a tocar...». Y cuando no nos toca, nos ofendemos y nos deprimimos. En este programa tratamos de ayudar a las investigadoras a darse cuenta de que, aun habiendo hecho carreras excepcionales, su condición de género les presenta obstáculos adicionales."

Cuarenta y cinco científicas de más de diez países ya pasaron por los talleres, actividades interactivas y foros de discusión de estrategias que propone el programa. Los efectos fueron notorios.

"Muchos más de lo que me esperaba -dice Bonder-. Aprendieron a negociar mejores oportunidades, mejores equipamientos, mejores lugares para sus laboratorios, becas... Porque en la ciencia, como en todos los ámbitos, hay relaciones de poder..."

"Este programa ha marcado un mojón en mi carrera -dice Laura García, una de las primeras participantes-. He madurado; me ha aportado herramientas para enfrentar situaciones coyunturales en las que nos vamos jugando el futuro profesional. Más que algunos consejos, se recibe apoyo, objetividad, capacidad de análisis y confianza, que muchas veces anhelamos en nuestros propios ámbitos de desarrollo profesional. Lo recomiendo a quienes quieran encontrar un lugar donde se atienden todas las ideas y se forjan sueños colectivos."

Precisamente, de ese anhelo compartido acaba de surgir la Red Latinoamericana de Mujeres en Ciencias Biomédicas, que mañana publica el primer número del boletín electrónico Ciencia + Género ( www.catunesco.org ).

"Queremos que las mujeres asuman posiciones de liderazgo, pero no cualquier tipo de liderazgo -subraya Bonder-. Que puedan propiciar cambios en los modos de relación, en las evaluaciones, en la cultura de las instituciones. Queremos que sepan que se puede cambiar."

Nora Bär para La Nación
07/03/2008 16:12 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Auditorio colmado para distinguir a Ana Belén Elgoyhen

20080307160928-premio.jpg

Fue en los salones de la Unesco

Viernes 7 de marzo de 2008

PARIS.- "Recibo este honor, pero debo compartirlo con quienes pusieron amor, tiempo, conocimiento y recursos que me hicieron llegar a este lugar, como mujer y como científica: el colegio Santa Catalina, la Universidad de Buenos Aires, el Instituto Salk de Estados Unidos, el Conicet -que todavía nos da identidad a los científicos argentinos-, mis colegas y amigos del Ingebi y de la Facultad de Medicina, que hacen el trabajo diario más simple y disfrutable, mis colaboradores externos, y mi familia: tengo el privilegio de que hoy esté aquí conmigo."

Con estas palabras, la doctora Ana Belén Elgoyhen agradeció emocionada el Premio L Oréal-Unesco Para las Mujeres de Ciencia -una de las máximas distinciones a las científicas de todo el mundo- por sus contribuciones al entendimiento de la fisiología y la genética de la audición.

Fue ayer, en un escenario gigante y frente a cámaras de todos los rincones del planeta. La doctora Elgoyhen afirmó que se trata de "la distinción más importante" de su carrera.

Investigadora independiente del Conicet y profesora de la Facultad de Medicina de la UBA, la bioquímica habló ante un auditorio colmado. Recibió la distinción de manos del director general de la Unesco, Koichiro Matsuura, y del presidente de L Oréal, Lindsay Owen-Jones.

El premio, que desde hace diez años reconoce a una investigadora por cada continente, otorga 100.000 dólares. Además, 15 jóvenes investigadoras -entre ellas la doctora Carolina Trochine, de la Universidad Nacional del Comahue- recibieron ayer las becas L Oréal-Unesco, dotadas de 40.000 dólares cada una, para realizar investigaciones en diferentes centros de referencia en el nivel global.

Un video mostró la trayectoria de Elgoyhen, y el profesor Blobel explicó los alcances del trabajo que realiza. También ayer, y con motivo de conmemorarse la primera década del premio, las 52 científicas galardonadas en estos diez años firmaron un acta de compromiso de diez puntos, entre los que figuran la promoción de la investigación, el apoyo a las mujeres jóvenes y la promoción de la ciencia en beneficio del progreso.

Por Valeria Shapira
Enviada especial

Etiquetas:

07/03/2008 16:09 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Lento, pero seguro

Miércoles 27 de febrero de 2008  - Nora Bär para La Nación

Hubo tiempos en los que la publicación de un trabajo científico argentino en una revista internacional de primer nivel era una verdadera rareza. No vamos a presumir de que ahora esto -que para nuestra realidad es algo así como un golazo de media cancha, en términos futboleros- se da todas las semanas, pero cualquiera que siga de cerca el tema tiene la sensación de que la frecuencia de publicaciones "importantes" está aumentando.

Y, por suerte, es más que una sensación: según un completo relevamiento realizado por el Centro Argentino de Información Científica y Tecnológica (Cacicyt), del Conicet, la producción argentina de artículos científicos está en alza. Información extraída del Science Citation Index (SCI), la principal base de datos internacional que recopila artículos publicados en revistas científicas de primera línea, muestra que en 2006 el volumen total de trabajos publicados con participación argentina (5935) fue un 4% mayor que el año anterior y, si bien todavía no hay datos definitivos, todo indica que en 2007 se alcanzarían las 6200 publicaciones.

El SCI abarca sólo las ciencias "duras" (exactas, naturales e ingenierías). Pero aunque existen otras disciplinas y "otros canales de difusión de la ciencia no tan fáciles de cuantificar" -como subraya el trabajo del Caicyt-, brinda un reflejo bastante aproximado de la productividad de los científicos. En 2006, el SCI registró 1.212.188 trabajos publicados en unas 6000 revistas científicas de primer nivel mundial. Ese año, el 71,7% del total de los artículos argentinos (4255) correspondió al Conicet, y el 70,5% (4187), a las universidades nacionales. El 56,9% de los trabajos pertenece a ambas instituciones.

Un dato sugestivo es que disminuyeron los artículos íntegramente argentinos (de 3588 a 3146, entre 2002 y 2004), pero crecieron los realizados en colaboración con científicos de otros países. Estos representan el 43% de todas las publicaciones (2540 artículos, de los cuales 863 se realizaron con los EE.UU.; 469, con España, y 372, con Brasil). En cuanto a las disciplinas más productivas, la física, la química y las ciencias de la tierra, con 2199 trabajos, prácticamente "empatan" con las ciencias de la vida, que ostentan 2103; les siguen la agricultura, la biología y el medio ambiente (1753), y la medicina (1284).

En términos futboleros, todo esto equivale a un tercer puesto en América latina, después de México, que publicó 7758 artículos, y lejos de Brasil, con 20.882. Se dirá que el ránking no nos favorece, pero no hay duda de que, dada la calidad de nuestros científicos, si sigue creciendo la inversión y se quitan del camino algunos obstáculos, seguiremos avanzando. Lento, pero seguro...

Por Nora Bär

03/03/2008 17:00 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.

Entrevista a Lino Barañao

Aníbal Gattone y José X Martini
Ciencia Hoy

A poco de que Cristina Kirchner, la presidenta electa, anunciara la creación de un ministerio de Ciencia y Tecnología e hiciera saber que lo pondría en manos de Lino Barañao, este accedió a recibir Ciencia Hoy para transmitir a la comunidad académica algunas ideas acerca de las políticas que tiene en mente. El doctor Barañao, químico por formación, es investigador principal en la carrera del investigador científico del CONICET, director del Laboratorio de Biología de la Reproducción y Biotecnología Animal del IByME (Instituto de Biología y Medicina Experimental) y profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Fue, durante los últimos años, presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.

El anuncio de la transformación de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva en ministerio, así como el de su futura designación al frente de este, llevan a preguntarse por las ideas concretas en que basará su acción.

Ver la Nota completa

Etiquetas: , ,

03/03/2008 16:56 Autor: cieloytierra. #. Tema: Ciencia No hay comentarios. Comentar.