IRENA SENDLER
Irena Sendler, salvó a 2.500 niños de ser trasladados a campos de concentración.
Jamás se consideró una heroína:"Sigo teniendo mala conciencia por haber hecho tan poco", confesaba.
Nació un día como hoy, 15 de febrero, del año 1910 y falleció el 12 de mayo de 2008.
Irena Sendler está considerada como una de las grandes heroínas de la resistencia polaca a los nazis: evitó que 2.500 niños judíos fueran trasladados a campos de concentración colocándolos en familias católicas.
Le gustaba recordar que la "educaron en la creencia de que hay que salvar a quién se ahoga sin mirar su religión o su nacionalidad".
El memorial israelí del Holocausto, el Yad Vashem, le entregó en 1965 el título de Justo entre las Naciones, reservado a los no judíos que salvaron a judíos, unos 22.000 que se conozca hasta ahora. Pero Irena Sendler siguió siendo una desconocida para los polacos, que recién en el año 2007 la postularon para el Premio Nobel de la Paz, (algo parecido sucedió con Oskar Schindler, por décadas "desconocido" para su país, quien murió en la pobreza en Alemania).
De todas formas, Al Gore con su hipótesis sobre el calentamiento global y los curros, perdón, cursos y material didáctico a precios exhorbitantes que logró "colocar" en todo el mundo, logró ganarle en "méritos" a Irena y ser en destinatario del Premio Nóbel de la Paz (2007).
Dos años después, quedó demostrada en todo el mundo la falacia de su hipótesis y las presiones y amenazas que han sufrido quienes trataron de anunciar y esclarecer el error de Al Gore.
Irena Sendler era asistente social y antes de la guerra trabajaba con familias judías pobres de Varsovia.
Desde el otoño de 1940, Irena Sendler arriesgó sistemáticamente su vida llevando comida, ropa y medicamentos a los habitantes del gueto de Varsovia, un lugar de 4,2 kilómetros cuadrados en el fueron hacinadas por los nazis, 450.000 personas de origen judío.
Ella, logró sacar del gueto de Varsovia a 2.500 niños judíos. Los sacaba de las formas más inverosímiles, (escondidos en su camioneta, en el fondo de su caja de herramientas o en sacos de arpillera, para los de mayor tamaño). Hasta adiestró a un perro para que ladrara y aturdiera a los soldados nazis cuando salía y entraba del Ghetto. Así, estos se alejaban y no podían escuchar a los niños ocultos.
Los niños y niñas eran ocultados en familias católicas y conventos. Para salvaguardar la seguridad de los niños, escondía sus nombres y sus nuevas identidades en latas de conserva que enterraba bajo un árbol cercano a su casa, (algunos dicen que era en su patio). La Gestapo descubrió su accionar, la secuestró y encarceló. Fue torturada para que confesara el destino de cada uno de los niños, le quebraron las piernas, nunca pudo volver a caminar bien. Fue condenada a muerte, pero los resistentes polacos sobornaron a los soldados y lograron rescatarla cuando era conducida al patíbulo.
"Me educaron e la idea de que hay que salvar al que se ahoga, sin tener en cuenta su religión o su nacionalidad", le gustaba decir. Nació en febrero de 1910 y trabajaba en Varsovia como asistente social con familias pobres judías antes de la ocupación nazi. Como se conoce. Ya desde el otoño de 1940, comenzó a arriesgar su vida para llevar alimentos, ropa o medicinas a los judíos confinados en el gueto de la capital polaca. Unos 450.000 judíos fueron hacinados en un barrio de Varsovia, del que luego fueron trasladados a campos de concentración, sobre todo al de Treblinka.
Durante esa ceremonia en el memorial de Yad Vashem se narró… "Cuando iba por las calles del gueto, Sendler llevaba un brazalete con la Estrella de David, en solidaridad con los judíos y para no atraer la atención". A finales del verano de 1942, la joven se sumó al movimiento de resistencia Zegota (Consejo de Ayuda a los Judíos), y allí dio inicio a la salida clandestina de niños del gueto a los que buscaba cobijo en familias católicas o conventos. "Fuimos testigo de escenas infernales cuando el padre estaba de acuerdo pero no la madre", contó al sitio Internet dedicado a ella (www.dzieciholocaustu.pl).http://www.gentiuno.com/articulo.asp?articulo=6553



